Vistas de página en total

sábado, 4 de abril de 2026

Exclusivo. Se despeja el camino para Michelle Bachelet a la ONU: bajan candidatura africana y expresidenta chilena gana terreno. Sólo hay 3 postulantes y "no dispersión de candidatos" como aseguró Kast

 04 April 2026

Por Alfredo Peña R.

Un nuevo giro se registra en la carrera por la Secretaría General de la ONU, luego de que se confirmara la bajada de la candidatura del expresidente de Senegal, Macky Sall, en la foto de abajo, quien había sido nominado no por su país, sino que por Burundi. ¿Conoce una situación igual?...



Según informó la Unión Africana, la moción para respaldarlo no logró el apoyo necesario, luego de que 20 Estados —incluido Senegal— rompieran el procedimiento de silencio y presentaran objeciones, dejando sin respaldo regional al aspirante africano.

Este escenario reduce el número de contendores y abre el camino para otras candidaturas, entre ellas la de la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, que es la que tiene más apoyo entre los países de la ONU, por haber trabajado en dos agencias de esa misma organización mundial y también por llegar a ser dos veces Presidenta de Chile.

Bachelet, una reconocida figura social demócrata en el mundo, y quien pese a no contar con el respaldo formal del gobierno de ultra derecha chileno presidido por José Antonio Kast, mantiene apoyos internacionales clave, especialmente de Brasil y México, refrendado por sus presidentes Claudia Sheinbaum y Lula da Silva. También otros países ya harían público el apoyo a la expresidenta chilena.

Bachelet fue presentada también por el gobierno de Chile que encabezó Gabriel Boric. Pero éste al dejar el cargo hace menos de un mes, el poder se lo traspasó a Kast, quién decidió no apoyarla, hablando de dispersión de varias candidaturas. Singularmente, "esa supuesta dispersión" no existe: Hay solo tres candidatas/o. 

Otro dato que desmiente al actual gobierno que encabeza Kast, es que cuando fue elegido Antonio Guterrés como secretario general de la ONU, hubo ¡trece candidatos! Ahí sí hubo "dispersión".

Actualmente, además de Bachelet, siguen en competencia Rafael Grossi (Argentina), Rebeca Grynspan (Costa Rica). Ninguno de esos dos candidatos ha llegado a ser Mandatario en sus países. Junto al expresidente de Senegal, que se bajó en las últimas horas, hace una semana también renuncio a su candidatura Virginia Gamba, argentina pero que era apoyada poor Islas Maldivas.

El panorama comienza a despejarse para Bachelet rumbo a Nueva York, en una definición que podría marcar un nuevo liderazgo en Naciones Unidas, donde hoy el cargo es ocupado por el portugués António Guterres.

¿Qué hará el gobierno de Kast si Michelle Bachelet gana el más importante cargo a nivel mundial sin su apoyo?

Y ¿qué hará si pierde?

Esas respuestas las conoceremos en los próximos meses pero en ninguna de esas dos opciones, el nuevo Gobierno de Chile saldrá indemne...

Mala noticia para el Gobierno: Encuesta los deja repitiendo y le da un 3.6 a administración de Kast y la ministra peor evaluada es Mara Sedini con 3.1, Steinert con 3.4 y Jorge Quiroz con 3.5

 04 April 2026

La encuesta que publica todas las semanas el diario El Mercurio, Black & White y que utilizan habitualmente parlamentarios de la derecha, entregó muy malos resultados para Kast y su gobierno en este nuevo sondeo semanal donde profundizó en la percepción negativa de la ciudadana en torno al administración de Kast y a figuras de su gabinete ministerial.

Esta es la tercera semana de la instalación de la nueva administración, la que ha estado marcada por peticiones de renuncia -incluyendo la de la directora del SernamEG, Priscilla Carrasco, que finalmente quedó pausada por una licencia médica-, y por un nuevo error de la ministra Mara Sedini, quien se refirió al exfrentista Galvarino Apablaza como "condenado", cuando no lo está y de conocerse otros hechos que involucran a la ministra de Seguridad Trinidad Steinert.

Hubo ministros que también tuvieron mayor presencia en los medios, como el titular de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, quien la semana pasada anunció que no se continuará con el último tramo de la ciclovía de Alameda, y esta semana anunció que no se expropiarán los terrenos de ex Colonia Dignidad.

Quien también ha tenido protagonismo en estas semanas ha sido la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, complicada por el oficio que envió al director de la PDI, Eduardo Cerna, que terminó con el retiro de la prefecta Consuelo Peña.

A ello, se suma el anuncio de la semana pasada respecto al recorte de $72 mil millones en Seguridad, lo que finalmente fue descartado esta semana por la ministra.

En cuanto al proceso general de instalación del Gobierno, Paola Assael, de Black & White, destaca que los resultados de esta semana muestran que "la mayoría evalúa la instalación del gobierno con una nota promedio de 3,6".

Respecto a los ministros planteados en la encuesta, "la mayoría los evalúa con nota 1 a 4". "Iván Poduje es el ministro mejor evaluado, con una nota promedio de 3,8 y Mara Sedini es la ministra peor evaluada, con una nota promedio de 3,1".

Instalación del Gobierno

La mayoría (55%) evalúa la instalación del gobierno con una nota promedio de 3,6.

Esa mala evaluación aumenta entre las mujeres que le dan una nota de 3.3 y los hombres 3.9 y a medida que aumenta segmento socioeconómico le va peor al gobierno.

En cuanto a la evaluación a ministros, se consideran los siguientes: Iván Poduje (Vivienda); Claudio Alvarado (Interior); José García Ruminot (Segpres); Luois De Grange (Transportes); Jorge Quiroz (Hacienda); Judith Marín (Mujer); Ximena Rincón (Energía); y Mara Sedini (vocera). Todos tienen una votación menor a 4.

La mayoría evalúa con muy mala nota a todos los ministros y ministras.

Iván Poduje es el ministro mejor evaluado pero no pasa de curso y queda con una nota promedio de 3,8. En tanto, la vocera Mara Sedini es la ministra peor evaluada con una nota promedio de 3,1.

CCHDH exige garantías para continuidad del Plan de Búsqueda de detenidos desaparecidos

 

Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 9 segundos

La Comisión Chilena de Derechos Humanos (CCHDH) solicitó al  gobierno de asegurar la continuidad y el fortalecimiento del Plan Nacional de Búsqueda de los Detenidos Desaparecidos, iniciativa clave para esclarecer violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la dictadura civil militar.

El programa fue creado en 2023 por la administración del expresidente Gabriel Boric, en el marco de la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado. Su objetivo es determinar el paradero de 1.469 personas desaparecidas, reconstruir las circunstancias de sus casos y garantizar el acceso a información para sus familiares.

Preocupación por cambios recientes

La preocupación de la CCHDH surge tras la decisión del gobierno del presidente José Antonio Kast de desvincular, el pasado 31 de marzo, a tres profesionales que ocupaban cargos estratégicos dentro del plan: dos abogadas y una socióloga.

En un comunicado, la organización destacó la trayectoria de las funcionarias y advirtió que estas decisiones podrían debilitar el funcionamiento del programa. En ese sentido, exigió que no existan restricciones operativas ni modificaciones que comprometan su continuidad.

Alertas sobre retrocesos en derechos humanos

La comisión también manifestó su preocupación por lo que considera señales de una “orientación regresiva” en políticas relacionadas con derechos humanos en el país.

Entre los ejemplos mencionados, se encuentra el intento de indultar a personas condenadas por graves violaciones durante el estallido social de 2019, que dejó más de 3.700 víctimas, muchas de ellas con secuelas graves como trauma ocular.

Asimismo, criticó iniciativas como el proyecto que busca otorgar prisión domiciliaria a condenados por delitos de lesa humanidad, y el retiro desde la Contraloría del Plan Nacional de Derechos Humanos 2026-2029.

Exigencias al Estado

Frente a este escenario, la CCHDH rechazó cualquier medida que pueda implicar impunidad y solicitó mayor transparencia en las decisiones que afectan a los equipos encargados del Plan Nacional de Búsqueda.

Finalmente, la organización reiteró la necesidad de que el Estado chileno cumpla plenamente con sus obligaciones en materia de verdad, justicia, reparación integral y garantías de no repetición, principios fundamentales para consolidar una democracia basada en el respeto a los derechos humanos.

Juan sin miedo. Juan Guzmán Tapia, el juez que procesó a Pinochet.

 

Tiempo de lectura aprox: 54 segundos

LOM Ediciones presenta este mes el libro “Juan sin miedo. El juez que proceso a Pinochet” escrito, Julia Guzmán Watine quien fue, además, compiladora y editora del libro.

En Juan sin miedo se recrea el recorrido del juez a través de vivencias, testimonios de diversas personas que lo acompañaron en distintos momentos de su vida y de la historia nacional, entre ellos están Costa Gavras, Caroline Edelstam, José Bravo Aguilra, Jorge Escalante, lo que permite tener una semblanza de quién fue Juan Guzmán y de qué manera, su vida cambió definitivamente en el momento en que participó la primera querella en contra de Augusto Pinochet, el 12 de enero de 1998.

«En una agenda del año 1972, que encontré casualmente en el escritorio de mi padre, él narra sus primeros días como juez de Panguipulli. Esta fue su primera experiencia como miembro del Poder Judicial.

Registró, en esas páginas su satisfacción por su primera sentencia, pero también expresó sus dudas y su crítica ante las leyes mal redactadas que, según él, nada resolvían. Comenzó así su camino solitario, invadido de dudas, reflexiones y dificultades.

En ese momento se fraguó, junto a las preguntas que rondaban su quehacer, una evidente voluntad de entender, conocer y hacer justicia.

De modo que, en vez de acatar mandatos correctos para mantener cierto equilibrio inicuo, prefirió persistir con una incertidumbre que, al parecer, comenzó con una duda hacia sí mismo; y, de este modo, inició la construcción de otro derrotero, a partir de aquellas decisiones que marcaron la historia personal de un juez y que cambiaron la historia de su país”, escribió Julia Guzmán Watine.

Cita del prólogo “Un camino solitario”

Polémica por plan de “optimización” del transporte público: usuarios temen recortes encubiertos en el servicio

 


Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 38 segundos

El Ministerio de Transportes de Chile, encabezado por el ministro Louis de Grange, enfrenta crecientes cuestionamientos tras la implementación de una serie de medidas orientadas a “optimizar” el funcionamiento del sistema de buses, especialmente en la Región Metropolitana.

Los lineamientos incluyen ajustes en horarios, reducción de frecuencias en períodos de baja demanda, eliminación de buses articulados en fines de semana y noches, y una menor oferta durante sábados y domingos. Estas acciones han generado inquietud entre usuarios, quienes temen que se traduzcan en un deterioro del servicio.

Ajustes técnicos con impacto ciudadano

Desde el Gobierno, las medidas se enmarcan en un diagnóstico de ineficiencias dentro del sistema de transporte. Según la autoridad, existen desajustes entre la cantidad de buses disponibles y los conductores, lo que ha incrementado los costos sin mejorar necesariamente la calidad del servicio.

En esa línea, la estrategia apunta a optimizar recursos, reducir flota ociosa y mejorar la planificación operativa. Entre las principales medidas destacan:

Optimización de horarios en períodos de baja demanda, con posibles ajustes en tiempos de espera y medición de puntualidad.

  • Eliminación de buses articulados en fines de semana y horarios nocturnos, reemplazándolos por buses rígidos.
  • Priorización del uso de buses eléctricos en la asignación de flota.
  • Ajustes en servicios cortos y horarios de cierre, buscando mejor coordinación con Metro y trenes.

Reducción de oferta en fines de semana

Uno de los puntos más controvertidos es el ajuste gradual de la oferta durante fines de semana. El plan contempla que los servicios operen al 70% de la capacidad habitual los sábados y al 60% los domingos, en comparación con los días laborales.

Para mitigar el impacto, se propone mejorar la puntualidad, aumentar los puntos de control en ruta y optimizar la información disponible para los usuarios. También se evalúa modificar recorridos y reforzar alternativas en zonas donde existan líneas redundantes.

Medidas complementarias

El documento también contempla la creación de una “temporada especial” de operación durante el invierno, con una oferta reducida similar a la de verano durante las vacaciones escolares, que podría extenderse a otros períodos de menor demanda.

Rechazo ciudadano y debate abierto

A pesar de que el Ejecutivo insiste en que no se eliminarán recorridos ni se afectará la cobertura, distintos sectores han manifestado su rechazo. Usuarios advierten que las medidas podrían traducirse en mayores tiempos de espera, menor frecuencia y dificultades de acceso al transporte, especialmente en sectores más alejados.

La discusión refleja un dilema de fondo: cómo mejorar la eficiencia de un sistema con altos costos operativos sin afectar la calidad del servicio. Mientras el Gobierno defiende la necesidad de ajustes, la ciudadanía exige garantías de que estos cambios no significarán un retroceso en el acceso al transporte público.

El debate sigue abierto y se espera que en las próximas semanas las autoridades entreguen mayores precisiones sobre la implementación de estas medidas y su impacto real en los usuarios.

viernes, 3 de abril de 2026

La mirada de Allende

Entrevista

 

Winfried Hempel, abogado víctimas de Colonia Dignidad: "Mis representados no son baldosas de una ciclovía: son seres humanos"

Winfried Hempel, excolono y abogado que representa a decenas de víctimas de Colonia Dignidad, cuestionó la decisión del ministro Iván Poduje de revertir la expropiación impulsada por el gobierno de Boric. Denunció una tasación "claramente manipulada" de $47 mil millones, advirtió que los fondos irían a los hijos de los exjerarcas —no a las víctimas— y exigió diálogo: "Nos están tratando como baldosas de una ciclovía".

EL DESCONCIERTO

3 de abril de 2026 - 07:25

En los primeros días del gobierno de José Antonio Kast, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, anunció la reversión del decreto de expropiación de Villa Baviera —ex Colonia Dignidad—, firmado en julio de 2025 por tres ministerios del gobierno de Gabriel Boric

La medida, que buscaba crear un sitio de memoria y reparación en el enclave alemán, donde se cometieron crímenes durante la dictadura y se realizaron décadas de trabajo forzado por parte de excolonos, generó inmediata repercusión internacional y el rechazo de organizaciones de derechos humanos en Chile y Alemania.

La decisión inconsulta

—¿Cuál es su apreciación sobre la decisión del ministro Poduje de revertir la expropiación de Colonia Dignidad?

Hay que abordar esto en cierto contexto. Mi primera apreciación es que no existe ninguna voluntad del gobierno actual de materializar ni la expropiación ni el sitio de memoria. Si hubiese problemas técnicos —como los que levanta el ministro—, está en todo su derecho e incluso su obligación levantarlos, pero tendría que corregirlos. Optar solamente por deconstruir en vez de construir es bastante lamentable.

El tema de la cifra estratosférica se sabía de alguna forma: no la cifra exacta, pero sí que era muy alta, incluso para la administración anterior, que ya había encaminado diligencias para achicar el polígono a expropiar a lo mínimo necesario.

Pero lo que hace el ministro Poduje es, en buen chileno, arrancarse con los tarros: tomó una decisión inconsulta con Presidencia. Trata a las víctimas de la colonia en igualdad de condiciones con una ciclovía en Alameda. Mis representados no son baldosas de una ciclovía: son seres humanos. Por lo menos habríamos esperado una reunión con él. Nos hemos reunido durante más de un año con todos los ministerios, siempre en un contexto de respeto y diálogo; de repente asume una nueva administración y nos trata así.

Respecto al fondo, el ministro puede tener sus razones: la suma es muy alta. Pero hay que decirlo claramente: tampoco debe llegar ni un peso de esa expropiación a la ex cúpula de la colonia. Y eso está en trabajos y protocolos de conversación.

—El gobierno argumenta el costo. Pero ¿a quiénes llegaría el dinero de la expropiación?

Hay que prestar mucha atención aquí. La ex Colonia Dignidad siempre argumenta que todos los colonos son accionistas, víctimas y victimarios o personas en zona gris. Pero en la práctica, los colonos tienen tan poco poder sobre sus propios fondos como alguien que los tiene en una AFP. Legalmente son dueños de sus acciones, pero hemos visto cómo funciona eso: la colonia ha vendido inmuebles por miles de millones en el pasado y jamás ha subido un peso a la matriz donde están todos los colonos. Aquí pasaría exactamente lo mismo.

Las sociedades están controladas por dos personas: los hijos de los exjerarcas, que administran las acciones de forma muy astuta. Incluso hoy presentan empresas de publicidad para mostrar que no tendrían las acciones directamente, pero cuentan con toda una red de personas alineadas que representan sus votos en la asamblea. Yo lo he presenciado: uno de esos hijos llega a la asamblea, abre una maleta y declara el 80% de las acciones presentes, porque ahí se cuentan las acciones, no las personas.

Esclavitud y deuda del Estado

—Usted también ha señalado que las víctimas incluyen personas que vivieron bajo esclavitud mucho después de la dictadura. ¿Puede explicar ese aspecto?

Lo que hizo Paul Schäfer en su momento fue poner a toda la gente que trabajaba —en condiciones de esclavitud, de lunes a lunes, todo el día— como socios de la colonia, para que legalmente fueran colaboradores y no trabajadores, algo similar a lo que hacen hoy plataformas como Uber. Cuando se canceló la personalidad jurídica, el abogado de Schäfer incluso demandó a la propia colonia por deudas laborales en representación de los colonos, para ponerse en posición de preferencia frente al fisco.

Los primeros sueldos en Villa Baviera se pagaron recién en 2005. Uno asocia el caso de la colonia al período de la dictadura, pero la colonia empezó antes y se perpetuó mucho después. Hay una deuda del Estado con las víctimas en el más amplio sentido: víctimas de la dictadura, y víctimas del régimen interno que las mantuvo en condiciones degradantes por décadas.

Reconocemos que la expropiación no es una solución perfecta. Lo ideal sería que ese dinero llegara directamente a los excolonos, a las víctimas que sufrieron en Villa Baviera. Pero el sitio de memoria al menos implicaría un reconocimiento histórico y un cierre. No es una solución perfecta, pero es un paso.

La tasación cuestionada

—¿Qué opina de la tasación de $47 mil millones que justifica la decisión de Poduje?

Es una tasación claramente manipulada. Uno puede suponer que los tasadores, por error, incluyeron activos de los negocios de la colonia que no deberían entrar en el cálculo. Por ley, el arrendatario y su negocio no se cuantifican en una tasación. La empresa de turismo, que funciona bajo un contrato de arriendo sobre el hotel, no debería considerarse. Además, los números no cuadran: ese negocio de turismo no produce utilidades. El año pasado generó 5 millones de pesos en todo el ejercicio. Es un negocio de pérdida que se mantiene simplemente para conservar una fachada.

Yo pedí en febrero de este año, por la Ley de Transparencia, acceso a la tasación —porque sabía que la cifra era estratosférica, aunque no tenía el número exacto—, y me la negaron. Eso está siendo impugnado actualmente.

Compare con lo siguiente: el parlamento alemán encargó una evaluación del patrimonio de la ex Colonia Dignidad a la empresa alemana GIZ. Esa evaluación tasó aproximadamente 7.000 hectáreas en $20.000 millones. Ahora tenemos una tasación de $47.000 millones solo por 66 hectáreas. Claramente hay algo mal. El patrimonio que la propia colonia presenta anualmente a sus accionistas —activos, pasivos, derechos de llave incluidos— ronda los $5.000 a $7.000 millones. Que llegue una tasación de $47.000 millones por una fracción de ese patrimonio no tiene ningún sentido.

Lo que pedimos es que se publique la tasación completa para ver en qué parámetros se basan: cuánto vale el metro cuadrado construido, cuánto el no construido, si incluyeron o no los negocios de la colonia. Es un documento razonado y hay que conocerlo.

—¿Cuál sería la salida que usted espera del gobierno actual?

Uno podría entender perfectamente que el ministro dijera: "Busquemos una forma de reducir el pago, recalibremos la tasación, hagamos una nueva, veamos si se hizo correctamente, busquemos un esquema." Pero no retrotraer todo y sin diálogo. Esa es la diferencia. No estamos exigiendo el pago de $47 mil millones: estamos exigiendo que se dialogue y que se avance en el reconocimiento de la memoria y la reparación. Son cosas distintas.

Los compromisos internacionales

—¿Qué papel puede cumplir Alemania? ¿Tienen fe en la comisión mixta que se viene?

Chile tiene compromisos internacionales que cumplir. El presidente alemán visitó en su momento Chile y acordó con el presidente del país la construcción de un sitio de memoria. Lo mismo hizo el canciller alemán de la época. Son acuerdos de carácter internacional. Existe además una comisión compuesta por representantes de las cancillerías chilena y alemana, con la participación de diputados de todas las bancadas alemanas —no solo de un sector político—, que ha prestado apoyo técnico y asesoría durante años. Alemania está genuinamente preocupada por este tema, y Chile tiene un compromiso que no puede evadir.

Si uno revisa la prensa internacional, el eco que ha tenido esta noticia no es una buena imagen para Chile. Pareciera que el gobierno reduce todo a un criterio económico. Lo dije irónicamente en mi cuenta X: bajo ese razonamiento, en Chile no podrían existir monumentos, parques, bibliotecas ni memoriales mientras no tenga vivienda digna el último chileno. Es un tema de prioridades, pero las prioridades no pueden definirse únicamente en base a criterios económicos.

Existe además un problema legal que, si hubiera voluntad política, se podría resolver: se puede consultar a la Contraloría para despejar los aspectos técnicos, hay rutas alternativas. Si existe voluntad, los problemas se resuelven.

La vía legislativa que no se tomó

—El gobierno de Boric optó por la vía administrativa de expropiación. ¿Había una alternativa mejor?

Sí. El gobierno anterior tenía dos caminos: la vía legislativa, que incluía una ley de expropiación y reparación a las víctimas —que podría haber previsto el destino exacto de los fondos— y la vía administrativa, que es impugnable judicialmente. Sabíamos que la colonia tenía un equipo de abogados listo para impugnar el decreto en el momento en que apareciera en el Diario Oficial. La vía legislativa habría sido mucho más limpia.

¿Estaban los votos? Yo creo que sí. El gobierno optó por la vía administrativa pensando que no los tenía, pero la verdad es que Colonia Dignidad no es un tema de un solo bando político. Hay muchos votos en la derecha de personas que entienden perfectamente el problema. Recordemos que hace pocos años, cuando la entonces presidenta del Senado envió un requerimiento al expresidente Piñera para crear una comisión de verdad, justicia y reparación, ese documento fue firmado por todos los senadores sin excepción. Al final del día, el caso de la colonia afectó la soberanía nacional y la sigue afectando. No debería politizarse.

Un asunto cultural

—Usted ha señalado reiteradamente que la impunidad histórica de Colonia Dignidad tiene raíces culturales profundas. ¿Por qué?

Colonia Dignidad es, en gran parte, un tema cultural. Me hago la pregunta: si ese grupo de inmigrantes alemanes hubiese sido venezolano o haitiano, ¿cuánto tiempo habría durado ese asentamiento en el sur de Chile? Meses, no cincuenta años. No se habría usurpado la soberanía chilena durante medio siglo. Ese prejuicio positivo hacia los europeos pesa hasta el día de hoy y explica en gran medida cómo la colonia llegó a tener el poder que tuvo.

También lo veo en el trato que el Estado le da al tema. Esas leyes no escritas, lo que está en el ambiente, lo que es parte de la cultura: a veces son más poderosas que una ley escrita. Y eso, lamentablemente, es así.

El camino pendiente

—¿Cuál es su reflexión final? ¿Qué le pide al gobierno y a la ciudadanía?

Lo primero: Colonia Dignidad no es un tema de color político. Lo segundo: no debe abordarse únicamente como un aspecto económico. Lo que hay que crear es una comisión de verdad, justicia y reparación que nos permita establecer con claridad quiénes son las víctimas, porque en Colonia Dignidad es muy difícil —aunque no imposible— distinguir entre víctimas y victimarios: hay personas que fueron ambas cosas a la vez.

Nosotros siempre hemos tenido las puertas abiertas para negociar y conversar con todos los gobiernos. Ojalá el gobierno actual nos escuche y se dé una solución. Este es un asunto que abarca más de la cuarta parte de la historia de Chile como nación independiente, más de 60 años, y el Estado no ha sido capaz de resolverlo de una vez por todas.

Llamamos al diálogo. Llamamos a que seamos tratados con respeto y no en una situación de ser homologados con una ciclovía de Alameda. Hay una deuda pendiente del Estado de Chile con las víctimas de Colonia Dignidad, y esperamos que se honre.

Seguidores