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viernes, 29 de mayo de 2026

Día de los Patrimonios: sitios de memoria bajo el abandono financiero e institucional del Estado

 29.05.2026

En la víspera del Día de los Patrimonios, la autora de esta columna alerta sobre el desfinanciamiento que tienen los sitios de memoria. Sostiene que «mientras el Ejecutivo impulsa el Día de los Patrimonios señalando que ‘el patrimonio: se vive, se cuida y se comparte’, los espacios de memoria abrirán sus puertas para evidenciar su autogestión y resistencia frente al abandono del Estado; una desatención institucional que se sostiene sobre justificaciones contrarias a los derechos humanos».

Imagen de portada: Leonardo Rubilar / Agencia Uno. 


Mientras el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio convoca a celebrar el Día de los Patrimonios este 30 y 31 de mayo bajo el lema “La historia que compartimos”, más de 98 organizaciones culturales, patrimoniales y de memoria denuncian un fuerte recorte fiscal. La reducción presupuestaria para 2026 asciende a $51.750 millones, lo que representa una caída del 10% para la cartera y compromete directamente el funcionamiento y la operatividad de al menos 70 sitios de memoria declarados Monumento Nacional.

Esta reducción afecta a programas culturales, patrimoniales y de acceso a la cultura en todo Chile. Entre las iniciativas perjudicadas se encuentran el Pase Cultural, la Red de Bibliotecas Públicas y los fondos para museos. Asimismo, impacta directamente a instituciones clave como el Centro Cultural Palacio La Moneda, la Fundación Teatro a Mil, el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos y el Museo Violeta Parra. Así lo denunciaron las agrupaciones firmantes a través de la declaración pública bajo la consigna #NoEsMetáfora, afirmando que se trata del recorte más importante desde el retorno a la democracia.

Los sitios de memoria son todos aquellos lugares donde se cometieron graves violaciones a los derechos humanos, de resistencia a la represión, así como aquellos resignificados por las víctimas para la conmemoración de estos hechos. De acuerdo con los estándares internacionales, su recuperación y preservación constituyen obligaciones estatales imperativas para asegurar la verdad, la justicia, la reparación simbólica y las garantías de no repetición. Adicionalmente, constituyen una herramienta fundamental para fortalecer la democracia y respetar la dignidad humana.

De acuerdo a la resolución 3/19 sobre Principios de las Políticas Públicas de la Memoria en las Américas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), los Estados deben garantizar la gestión de los sitios de memoria. Para ello, es necesario establecer mecanismos de financiamiento y un diseño institucional que aseguren su normal y continuo funcionamiento. Asimismo, se debe resguardar la autonomía de las organizaciones de derechos humanos y de las comunidades locales que los administran, promoviendo la creación de equipos de trabajo permanentes, interdisciplinarios e idóneos para dar continuidad a las labores de memoria (Principio XIII “Gestión Sustentable”).

Asimismo, la resolución No. 2/26 sobre Políticas Fiscales y Derechos Humanos adoptada recientemente por la CIDH y la Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (REDESCA), señala que los Estados deben asignar el máximo de sus recursos para asegurar los derechos reconocidos por los Estados, como la reparación integral de las víctimas, abarcando las medidas de satisfacción y memoria. Bajo este criterio, los argumentos de déficit fiscal o de ahorro presupuestario del gobierno no son justificaciones válidas para eludir estas obligaciones internacionales.

La desprotección de los sitios de memoria es tanto económica como institucional. Actualmente, estos espacios se rigen por la Ley 17.288 de Monumentos Nacionales bajo la figura de «Monumentos Históricos», una categoría concebida para el patrimonio arquitectónico y no para la preservación de la memoria histórica. Si bien el gobierno anterior ingresó un proyecto de ley al Congreso para normar su recuperación, conservación y financiamiento, la iniciativa continúa pendiente de discusión en el Senado.

Así, mientras el Ejecutivo impulsa el Día de los Patrimonios señalando que “el patrimonio: se vive, se cuida y se comparte”, los espacios de memoria abrirán sus puertas para evidenciar su autogestión y resistencia frente al abandono del Estado; una desatención institucional que se sostiene sobre justificaciones contrarias a los derechos humanos.

“¿Qué otros privilegios quieren restablecer para los criminales de Punta Peuco?”: Gajardo advierte que Kast retrocede en derechos humanos


 "¿De qué otros privilegios nos vamos a enterar en el transcurso de los próximos días, de las próximas semanas, qué otros tratos especiales quieren volver a tener con los criminales de lesa humanidad de la dictadura militar?", cuestionó el exministro de Justicia 

Leonardo Buitrago


El exministro de Justicia Jaime Gajardo lanzó una dura advertencia a José Antonio Kast, al señalar que si el mandatario decide devolver el ex Penal Punta Peuco a su condición de cárcel especial para exmilitares condenados por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura de Augusto Pinochet, esta acción representaría un retroceso en materia de garantías fundamentales. 


“¿Qué otros privilegios quieren restablecer para los criminales de Punta Peuco?”, indicó el ex secretario de Estado en conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, luego de que Gendarmería dispusiera el traslado de reos comunes desde el Centro Penitenciario de Til Til hacia otras cárceles del país. La medida, que el organismo penitenciario justificó como una gestión técnica basada en solicitudes voluntarias de los internos, encendió las alarmas sobre el posible retorno de condiciones privilegiadas para criminales de lesa humanidad.

El académico de la UDP cuestionó el traslado, argumentando que bajo el gobierno anterior del expresidente Gabriel Bse había avanzado hacia la eliminación de privilegios carcelarios. “Esta es una decisión que revierte el hecho de que existan penales comunes para todas las personas que han cometido delito y que no existan privilegios para ciertos criminales que, además, han cometido los delitos más graves que establece la legislación nacional e internacional”, planteó.

El exsecretario de Estado no solo criticó el actuar del actual gobierno de ultraderecha, sino que también recordó que incluso la administración de Sebastián Piñera había cerrado el Penal Cordillera en 2013, un antecedente que contrasta con la línea que hoy impulsa Kast. 

Lo que es desconcertante y preocupante es qué otros privilegios quieren restablecer para los criminales de Punta Peuco”, preguntó Gajardo, abriendo una interrogante sobre eventuales nuevas medidas que busquen favorecer a los exuniformados encarcelados por delitos de lesa humanidad.

«¿De qué otros privilegios nos vamos a enterar en el transcurso de los próximos días, de las próximas semanas. Qué otros tratos especiales quieren volver a tener con los criminales de lesa humanidad de la dictadura militar'», enfatizó.

El abogado señaló que en el discurso presidencial del 1 de junio se podrían anunciar más concesiones, y llamó a la ciudadanía a estar atenta a lo que calificó como “una señal de franco retroceso para la protección de los derechos humanos”. 

»Ojalá que en el discurso presidencial del primero de junio no nos enteremos de más”, apuntó en declaraciones al medio citado.

Mientras tanto, desde el gobierno de Kast, el subsecretario de Justicia, Luis Silva, y el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, han sostenido que los traslados de reclusos responden a criterios técnicos de Gendarmería y no a una instrucción política.

Sin embargo, Gajardo puso en duda esa versión y aseguró que el actual mandatario sí está revirtiendo lo hecho por administración de Boric. 

El exministro también respondió a su sucesor, Fernando Rabat, quien calificó la política del gobierno anterior como “ideológica” y dejó en claro que la existencia de cárceles comunes no tiene nada de ideológico, sino que “honra y fortalece nuestro estado de derecho”, ya que la Constitución prohíbe grupos o personas privilegiadas.

Reforma a la Constitución para excluir crímenes de lesa humanidad de indultos

El debate se ha extendido hacia la posibilidad de que el mandatario de ultraderecha indulte a condenados por violaciones a los derechos humanos en dictadura.

Frente a ello, Gajardo propuso reformar la Constitución para excluir los crímenes de lesa humanidad de cualquier facultad indultaria, tal como ya se hizo con el terrorismo en 1991. 

Perdonar el delito de lesa humanidad por parte del jefe de Estado es una muy mala señal”, insistió, y reveló que en una reciente reunión con el ministro Rabat le advirtió que el gobierno está rompiendo las confianzas con los familiares de víctimas.

“Lamentablemente, por las distintas acciones que se han tomado, creo que no va a ser posible” mantener un compromiso profundo con los derechos humanos, concluyó el exministro, dejando en el aire la pregunta que él mismo formuló: ¿qué otros privilegios vendrán?

Paso firme a la ONU: Michelle Bachelet se reúne en Paris con Emmanuel Macron, uno de los cinco presidentes con poder de veto en las elecciones

 29 May 2026

Este viernes, la expresidenta Michelle Bachelet se reunió con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, en el marco de su candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas (ONU).

La dos veces mandataria en Chile se reunió con Macron en París, Francia, tras su paso por Reino Unido, donde ella y los otros tres candidatos latinoamericanos se reunieron para participar de un debate, que finalmente terminó como una exposición individual.

Cabe recordar que Francia es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU —junto a Estados Unidos, China, Reino Unido y Rusia—, es decir, los únicos con capacidad de vetar cualquier postulación al cargo.

En sus redes sociales, Bachelet señaló que tuvo “una valiosa conversación con el presidente de Francia acerca de los principales desafíos que enfrenta hoy la comunidad internacional y sobre mi visión para el futuro de las Naciones Unidas, en el marco de mi candidatura a la Secretaría General”.

“Compartí la convicción de que necesitamos una ONU fortalecida, capaz de responder con mayor eficacia a los desafíos globales, promover la paz, defender los derechos humanos, impulsar el desarrollo sostenible y recuperar la confianza de las personas en el multilateralismo”, agregó.

La expresidenta buscaría reunirse con los otros líderes mundiales de los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad. A inicios de junio, llegaría a Rusia para seguir las gestiones con el Kremlin, sosteniendo eventualmente un encuentro con el presidente Vladimir Putin.

Kast sigue bajando en encuestas: Desaprobación llega al 56% y un 86% considera importante que reconozca errores

 29 May 2026

La última encuesta Cadem reveló que un 56% desaprueba la gestión de Kast, cifra que subió un punto respecto de la medición anterior. En paralelo, la aprobación cayó dos puntos y llegó al 39%.

De cara a la Cuenta Pública, un 55% aseguró tener mucho o bastante interés en informarse sobre el mensaje presidencial. Además, un 44% considera que el mandatario debería reconocer errores y corregir el rumbo de su administración, mientras un 40% espera nuevos anuncios y reformas.

La seguridad sigue siendo la principal prioridad para los encuestados. Un 61% cree que el foco del discurso debe estar puesto en delincuencia, seguridad y crimen organizado. Más atrás aparecen economía, empleo y costo de la vida con un 46%, seguido por el plan nacional de reconstrucción y desarrollo económico (23%), el ajuste fiscal (20%) y salud (18%).

Respecto a las expectativas de la Cuenta Pública, un 88% está de acuerdo con que el presidente se comprometa con metas claras al 2030 y entregue ejemplos concretos de anuncios. Además, un 87% cree que debería volver a comunicar los objetivos del gobierno y un 86% considera importante que reconozca errores.

Asimismo, un 85% espera que defina de forma clara el relato del “gobierno de emergencia”, un 81% que utilice un lenguaje sencillo y un 79% que haga un llamado a la unidad nacional. En tanto, un 67% cree que debe mostrarse optimista respecto al futuro y un 55% preferiría un discurso más corto que los anteriores.

Codelco: Resistencia a la privatización
En otro tema, un 45% evaluó negativamente la imagen de Codelco con notas entre 1 y 4. En tanto, un 24% le puso nota 5 y un 31% la calificó con notas entre 6 y 7.

Pese a ello, un 67% cree que la estatal genera importantes beneficios económicos para Chile, un 65% que tiene gran potencial de crecimiento y un 62% que impacta positivamente en la imagen internacional del país. Además, un 61% considera que es un orgullo para Chile y un 57% que es querida por los chilenos.

Sin embargo, un 56% no cree que Codelco informe de forma veraz y oportuna los hechos relacionados con la empresa.

Sobre su propiedad, un 56% cree que debe seguir siendo completamente estatal, mientras un 26% piensa que debería abrir parte de su propiedad a privados y solo un 7% apoyaría una privatización total.

jueves, 28 de mayo de 2026

Ministro Poduje confirma denuncia por pareja de diputado Republicano Alejandro Riquelme que obtuvo subsidio para familias vulnerables. Podría revestir carácter de delito, dice Seremi

 28 May 2026

El ministro de la cartera, Iván Poduje, confirmó que instruyó al Serviu para que realizara la denuncia respectiva, lo cual se materializó el pasado 8 de mayo. En esta denuncia está involucrado el diputado Republicano Alejandro Riquelme, en la foto.

El director subrogante del Serviu Magallanes, Omar González, confirmó que “este servicio ha tomado conocimiento de antecedentes que podrían revestir carácter de delito vinculados a procesos de asignación de subsidios habitacionales”.

Al respecto, el propio diputado del Partido Republicano Alejandro Riquelme descartó lo anterior y aseguró que esta información “no implica culpabilidad, irregularidad ni responsabilidad alguna”.

“Llama profundamente la atención que este tipo de filtraciones aparezcan precisamente cuando hemos intensificado la fiscalización sobre irregularidades relacionadas con la compra de terrenos y construcción de viviendas en Magallanes”, afirmó.

Programa Fondo Solidario de Elección de Vivienda
El Programa Fondo Solidario de Elección de Vivienda, es una iniciativa regulada por el D.S. 49. Para acceder a él, se debe pertenecer al 40% del Registro Social de Hogares. Por otro lado, se permite un 30% de familias pertenecientes hasta el 90% del registro, pero en caso de postulaciones colectivas.

Según lo publicado por La Prensa Austral, la resolución que adjudica el subsidio fue firmada el 7 de julio de 2022.

Al momento de postular, el Registro Social de Hogares de Chicuy dictaba que era soltera y madre de cuatro hijos, además vivía con su madre.

El tema es que tres de esos cuatro menores son hijos del diputado Republicano Alejandro Riquelme, quien al momento de la entrega del beneficio, era consejero regional (CORE) y aprobó el cofinanciamiento de estas soluciones habitacionales entregadas en diciembre de 2023.

Además, ambos registraban 3 sociedades: Magallania Capacitación Limitada, Magallania Asesorías Limitada y Magallania SpA, todas domiciliadas en una vivienda cercana a Plaza Sampaio.

Punta Peuco vuelve al centro de la disputa política: denuncian intento de restaurar privilegios para condenados por crímenes de la dictadura

 

CHILE AL DÍA


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El traslado de reos comunes desde el actual Centro Penitenciario de Tiltil desató críticas de la oposición y organizaciones de derechos humanos, que acusan al gobierno de José Antonio Kast de buscar revertir la reconversión impulsada por Gabriel Boric y devolver al recinto su carácter exclusivo para condenados por crímenes de lesa humanidad.

El posible retorno de Punta Peuco a su condición de cárcel exclusiva para condenados por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura volvió a instalar un intenso debate político y moral. Parlamentarios de oposición y organizaciones vinculadas a la defensa de los derechos humanos acusaron al gobierno de José Antonio Kast de intentar revertir uno de los cambios simbólicos impulsados por la administración de Gabriel Boric: terminar con el carácter privilegiado del recinto penitenciario.

La polémica se desató luego de que trascendiera el inicio de gestiones administrativas para trasladar a tres reos comunes desde el actual Centro Penitenciario de Tiltil hacia otras cárceles del país. Según información revelada por CNN Chile, los internos serían enviados a recintos en Casablanca y Temuco, en una medida que Gendarmería calificó como técnica y voluntaria.

Sin embargo, para sectores de izquierda y organizaciones de memoria histórica, el movimiento tiene un trasfondo político mucho más profundo: reconstruir el antiguo modelo de Punta Peuco como un penal diferenciado y exclusivo para militares y agentes condenados por crímenes de lesa humanidad.

La jefa de bancada del Partido Comunista, Daniela Serrano, calificó la situación como “un retroceso histórico y una vergüenza moral para nuestro país”. Según afirmó, detrás de las decisiones administrativas “podría estar escondiéndose el propósito real de reconstruir Punta Peuco como una cárcel privilegiada para criminales de lesa humanidad”.

En la misma línea, la exalcaldesa de Santiago y actual diputada comunista Irací Hassler sostuvo que “Punta Peuco no puede volver a ser una cárcel de privilegios para violadores de derechos humanos”. Hassler recordó que el gobierno anterior avanzó precisamente en desmontar “un símbolo de desigualdad e impunidad dentro del sistema penitenciario”.

Las críticas apuntan a que el eventual retroceso no sería un simple ajuste penitenciario, sino parte de una disputa ideológica más amplia sobre la memoria histórica del país. Durante años, Punta Peuco fue visto por organizaciones de derechos humanos como el emblema de los privilegios otorgados a responsables de torturas, desapariciones y ejecuciones durante la dictadura de Augusto Pinochet.

El penal, construido en 1995 durante el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, operó durante décadas con condiciones diferenciadas respecto del resto del sistema penitenciario chileno. Las críticas históricas apuntaban a mejores condiciones materiales, menor hacinamiento y un trato excepcional para condenados por crímenes considerados imprescriptibles por el derecho internacional.

Por eso, cuando en noviembre de 2025 el gobierno de Boric anunció el término del carácter especial del recinto y su transformación en una cárcel común, la medida fue presentada como un gesto político y ético de alto contenido simbólico. El decreto, posteriormente visado por la Contraloría, cambió oficialmente el nombre del recinto a Centro Penitenciario de Tiltil y permitió el ingreso gradual de reos comunes.

El primer traslado ocurrió ese mismo año con el ingreso de un condenado por violación a una menor de edad. Posteriormente llegaron otros internos condenados por delitos sexuales. Entre quienes ahora serían removidos del penal figuran Clemente Espinoza Fuentes, condenado a 15 años por violación de una menor de 14 años; Juan Carlos Carrasco Zamorano, condenado por abuso sexual; e Iván Ricardo Moreno Tobar, sentenciado también por violación de una menor.

El debate volvió a encenderse después de declaraciones públicas del propio Kast, quien había cuestionado abiertamente la decisión del gobierno anterior de convertir Punta Peuco en un penal común. A ello se sumaron palabras del ministro del Interior, Claudio Alvarado, quien reconoció que el Ejecutivo estaba “disponible para evaluar, analizar y revisar” la situación del recinto.

Aunque desde el Ministerio de Justicia insisten en que la destinación de internos es una atribución administrativa exclusiva de Gendarmería, las señales políticas del gobierno han sido interpretadas por la oposición como un intento deliberado de reinstalar un régimen especial.

El diputado comunista Marcos Barraza y la diputada frenteamplista Lorena Fries se sumaron a las críticas, mientras el diputado independiente Jaime Araya acusó al gobierno de “triturar los avances en derechos humanos”.

Para el mundo progresista y las agrupaciones de familiares de víctimas de la dictadura, el conflicto excede la gestión penitenciaria. Lo que está en juego es el significado político de Punta Peuco en la historia reciente de Chile.

La discusión reaparece además en un contexto donde el gobierno de Kast ha sido acusado reiteradamente de impulsar una “batalla cultural” sobre la memoria histórica, relativizando consensos construidos desde el retorno a la democracia. Para amplios sectores, reinstalar un penal exclusivo para condenados por crímenes de lesa humanidad implicaría restaurar una excepción incompatible con los principios de igualdad ante la ley y reparación simbólica hacia las víctimas.

En ese escenario, la controversia sobre Punta Peuco vuelve a transformarse en algo más que una discusión carcelaria: se convierte nuevamente en un debate sobre memoria, justicia y el lugar que ocupa la dictadura en la conciencia política chilena.

Félix Montano

La brutal ofensiva neoliberal contra los adultos mayores de Kast-Quiroz

 

COLUMNISTAS


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Hay una crueldad muy deshumanizante en despojar a quienes ya dieron todo. A quienes trabajaron décadas, cotizaron, criaron hijos, construyeron este país, y hoy dependen de una pensión, de un programa de alimentación o de una residencia comunitaria para vivir con la dignidad que les corresponde. Eso es exactamente lo que está haciendo el gobierno de José Antonio Kast a través de su ministro de Hacienda, Jorge Quiroz: recortar, descontinuar y rebajar los programas que sostienen la vida de cientos de miles de adultos mayores en Chile. Eso no es mantener una Nación, es neoliberalismo aplicado. Viejas recetas por supuesto.

El periodismo de investigación de CIPER lo reveló con frialdad documental: el 21 de abril de 2025, Hacienda emitió una circular que propone reducir en al menos un 15% el presupuesto de nueve programas destinados a personas mayores, lo que equivale a cerca de $427 mil millones en recortes proyectados desde 2027. No como rumor, no como filtración: por escrito, firmado, instrucción oficial de un ministerio del Estado de Chile.

Lo que la vejez revela

En 1970, Simone de Beauvoir publicó La Vieillesse, su estudio filosófico y político sobre el envejecimiento humano, una obra que la sociedad prefirió ignorar entonces y que hoy resulta perturbadoramente actual. Beauvoir escribió sin eufemismos que «la vejez expone la verdad de las relaciones sociales» y que el modo en que una civilización trata a sus mayores es «la prueba irrefutable de lo que esa civilización vale». No como metáfora: como diagnóstico.

La filósofa francesa S. Beauvoir argumentó que el sistema capitalista convierte al ser humano en un instrumento de producción. Mientras produce, tiene valor. Cuando deja de producir, se convierte en un problema, en una cifra de gasto, en un renglón susceptible de ser tachado en una circular ministerial. Lo que la filósofa francesa describió como una «conspiración del silencio» en torno a la vejez —la sociedad que prefiere no ver, no nombrar, no confrontar la condición de sus mayores— encuentra hoy en Chile una expresión burocrática precisa: una lista de programas a descontinuar, redactada sin respaldo técnico, sin evaluación de impacto, sin rostros.

Eso es exactamente lo que CIPER documentó.

Las brutales medidas en cifras para los adultos mayores

Es un atentado a la dignidad de la persona humana viniendo de un gobierno de católicos conservadores:

  • $427 mil millones en recortes proyectados desde 2027
  • 15% de rebaja mínima propuesta a nueve programas
  • 546 mil pensionados del sistema de reparto amenazados
  • 900 mil beneficiarios del programa de alimentación
  • 183 mil del programa Más Adultos Mayores Autovalentes
  • 0,13% de gasto administrativo, lo que desnuda que el recorte va directo al bolsillo de los pensionados

Que nadie se confunda con el lenguaje tecnocrático. Los números tienen rostros, historias, vidas enteras detrás.

Las pensiones del antiguo sistema de reparto que el ministro Quiroz pretende rebajar en $322 mil millones son cobradas hoy por 546 mil personas. Son jubilaciones y montepíos de un sistema al que estas personas cotizaron durante toda su vida laboral, en muchos casos bajo dictadura, sin opciones ni elecciones. Son derechos legales consagrados. El propio exsuperintendente de Pensiones, Álvaro Gallegos, recordó a CIPER que modificarlos requiere una reforma legal, y que la última vez que alguien osó hacerlo fue en 1985, cuando el ministro Hernán Büchi retuvo parcialmente los reajustes bajo el régimen de Pinochet. Estamos, pues, ante una medida que no tiene precedente democrático en la historia de Chile.

Los recortes no son austeridad técnica, sino ideología neoliberal aplicada sobre los más vulnerables, sin respaldo en evidencia. Un retroceso evidente.

El Programa de Alimentación Complementaria del Adulto Mayor —que entrega alimentos con micronutrientes a 900 mil personas para prevenir carencias nutricionales y sostener su funcionalidad física— también está en la lista. Y aquí la lógica del ajuste alcanza su expresión más reveladora: el último informe de la Dirección de Presupuesto (Dipres), de 2024, señala que el programa enfrenta déficit financiero por exceso de demanda. Es decir, más adultos mayores necesitan el beneficio del que estaba previsto, porque el país envejece y la necesidad crece. La respuesta del gobierno de Kast: reducirle el presupuesto.

A esto se suma la propuesta de eliminar el programa Más Adultos Mayores Autovalentes, que beneficia a 183 mil personas y que, como comprobó CIPER, fue «recomendado favorablemente» en su evaluación técnica de 2021. Ningún informe posterior había sugerido eliminarlo. Ninguno. La instrucción de Quiroz no nació de la evidencia, sino de una convicción ideológica que precede a cualquier dato.

La frialdad de una circular sin fundamentos

Uno de los aspectos más graves que revela la investigación de CIPER es que ninguno de estos recortes descansa en informes técnicos de la Dipres ni en estudios económicos formales. No existe diagnóstico de ineficiencia. No hay evaluación de impacto social. No hay nada que los sustente, salvo la voluntad de un ministerio que resolvió, desde un escritorio, que las personas mayores de Chile representan un gasto prescindible.

Esto no es austeridad responsable ni planificación presupuestaria rigurosa. Es ideología neoliberal en su forma más pura: la que reduce al ser humano a su utilidad económica y descarta lo que no produce. Y son precisamente los gobiernos que abrazan esa ideología —los que anteponen la ortodoxia fiscal al contrato social— los que aplican ese tipo de ajustes con la misma naturalidad con que se firma un memorando.

El argumento del ahorro administrativo, además, se disuelve ante los propios datos del gobierno. Como señala el informe de la Dipres sobre las pensiones de reparto, el gasto administrativo de ese programa alcanza apenas el 0,13% del total. Una rebaja del 15% no puede, por tanto, absorberse en burocracia: se traduce, con aritmética inexorable, en menos dinero en el bolsillo de cada pensionado.

El ser humano como recurso: la genealogía de una crueldad

Llamar a estas medidas simplemente «neoliberales» no es una opinión política ni un insulto: es una categoría analítica documentada. El historiador francés Johann Chapoutot, en su riguroso estudio Libres d’obéir: Le management, du nazisme à aujourd’hui (Gallimard, 2020), rastreó la genealogía intelectual de la gestión moderna del «capital humano» y encontró raíces perturbadoras. Chapoutot documentó cómo juristas y tecnócratas formados en el nazismo —como Reinhard Höhn, oficial de las SS reconvertido en gurú del management de posguerra— trasladaron al mundo corporativo y estatal la lógica de los seres humanos como recursos productivos: útiles mientras rinden, prescindibles cuando no.

No se trata de equiparar ideologías ni de hacer analogías apresuradas. Se trata de reconocer, con rigor histórico, que la lógica que reduce a las personas a su capacidad productiva —que las valora mientras trabajan y las descarta cuando envejecen— tiene una genealogía documentada, y que el neoliberalismo la perfeccionó en lenguaje de eficiencia y mercado. Cuando una circular ministerial propone eliminar sin sustento técnico los programas que alimentan a 900 mil personas mayores, no estamos ante una decisión contable neutral. Estamos ante esa misma lógica, operando con corbata y hoja de cálculo.

La promesa que no duró ni una firma

José Antonio Kast prometió en campaña que la Pensión Garantizada Universal no sería tocada. CIPER reveló que la misma circular del 21 de abril propuso rebajarla también en un 15%. La promesa duró exactamente lo que tarda la tinta en secarse sobre una instrucción ministerial.

Esta no es solamente una traición política de las que la historia registra con notas al pie. Es el patrón estructural del ajuste neoliberal: se llega al poder invocando la protección de los más vulnerables, y se gobierna para desmantelar pieza a pieza el Estado que los sostiene. América Latina lo conoce bien. Lo vivió en los años noventa. Lo está padeciendo Argentina en tiempo presente.

El modelo Milei: una lección que Chile no puede ignorar

Mirar al otro lado de la cordillera no es catastrofismo. Es memoria y es política comparada.

En Argentina, el presidente Javier Milei aplicó los mismos argumentos —eficiencia, austeridad, eliminación del «gasto improductivo»— para congelar y licuar las jubilaciones. El resultado fue que personas mayores que habían trabajado toda su vida vieron evaporarse, en pocos meses, el poder adquisitivo de pensiones que representaban décadas de esfuerzo. Cuando salieron a la calle a reclamar —con sus años sobre los hombros, sus bastones, sus enfermedades crónicas— fueron reprimidas con gases lacrimógenos y violencia policial frente al Congreso de la Nación. Personas de 70, 75, 80 años, dispersadas por el Estado que primero les arrebató el dinero y luego les negó el derecho a protestar.

Lo que describió Beauvoir con precisión filosófica en 1970 —la sociedad que convierte al mayor en paria, en peso muerto, en problema a resolver— Milei lo ejecutó como política de gobierno cincuenta años después. Y lo que Chapoutot documentó como genealogía histórica de la deshumanización productivista encontró en el Río de la Plata su versión más brutal y contemporánea.

Chile no es inmune a ese proceso. El mismo esquema ideológico, la misma retórica de la eficiencia sin rostro, el mismo desprecio por los derechos adquiridos operan hoy en los pasillos de Santiago. La diferencia entre el presente chileno y el presente argentino no es de naturaleza, sino de velocidad y de resistencia social.

La solidaridad generacional como imperativo democrático

Chile envejece aceleradamente. En 2050, cerca de un tercio de su población tendrá más de 60 años. No se trata de un problema demográfico abstracto: es el país que ya está llegando, el que se construye o se destruye con las decisiones que se toman hoy.

La solidaridad generacional no es filantropía ni sentimentalismo. Es el fundamento ético de toda sociedad que aspire a llamarse democrática. Las personas mayores de hoy edificaron la infraestructura material e institucional que los más jóvenes habitan. Reducirles la alimentación, las pensiones, los cuidados y la autonomía no es eficiencia: es el olvido convertido en política pública, la ingratitud elevada a rango de decreto.

Por eso, la organización de los pensionados y de las personas mayores no es un asunto sectorial ni gremial. Es un imperativo político de primer orden. Las agrupaciones de adultos mayores, las juntas de vecinos, las organizaciones comunitarias y los sindicatos de pensionados tienen hoy la responsabilidad histórica de levantar un movimiento social articulado que afirme con claridad meridiana: los derechos conquistados a lo largo de una vida no se negocian en una circular ministerial de abril.

El movimiento social chileno tiene memoria y tiene experiencia. El octubre de 2019 comenzó, entre otras razones, porque la gente salió a decir que la dignidad no estaba en venta. Las personas mayores de Chile tienen hoy razones propias, concretas, documentadas por CIPER con rigor periodístico, para pronunciar esa misma frase.

La calle, la organización, la movilización no son el último recurso de los impotentes. Son el primer recurso democrático de quienes no disponen de lobby, de capital ni de acceso a los corredores del poder. Solo tienen décadas de vida entregada a este país y la certeza filosófica, histórica y humana de que eso, en una democracia que se respete, debería ser suficiente.

 

Leopoldo Lavín Mujica

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