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miércoles, 19 de agosto de 2026

PROYECTO FUE RECHAZADO EN CUATRO GOBIERNOS Y AHORA SE APROBÓ PESE A INFORME NEGATIVO DEL SERNAGEOMIN

 

En mayo de este año, el Comité de Ministros dio luz verde al proyecto Planta de Producción de Sales de Potasio en el Salar de Atacama, del Grupo Errázuriz, avaluado en US$142 millones. La iniciativa había sido rechazada en cuatro gobiernos y ahora fue aprobada pese a un informe negativo del Sernageomin. Se trata de uno de los proyectos de inversión apalancados por el sistema creado por el ministro Jorge Quiroz para acelerar aprobaciones ambientales. En 2025 el Grupo Errázuriz contrató la consultora de Quiroz y le encargó elaborar un informe sobre la alianza para la explotación del litio entre Codelco y SQM. Uno de los autores del estudio es el coordinador de Regulación Económica del Ministerio de Hacienda, Tomás Bunster, quien fue designado por Quiroz para monitorear el avance de los proyectos en tramitación ambiental.

El proyecto inmobiliario Alto Santorini, entre cuyos propietarios está el hermano del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, no es la única iniciativa conectada a ese secretario de Estado que ha sido beneficiada por la estrategia del gobierno para apurar inversiones que están estancadas en la tramitación de sus permisos ambientales (vea acá el reportaje de CIPER sobre Alto Santorini). El 7 de mayo pasado el Comité de Ministros aprobó el recurso de reclamación de la Sociedad Legal Minera NX Uno de Peine, del Grupo Errázuriz, con lo que fue autorizado su proyecto “Planta de Producción de Sales de Potasio en el Salar de Atacama”. En 2025, ese mismo conglomerado contrató a la consultora del ministro -Quiroz & Asociados- para realizar un estudio acerca de la factibilidad económica de la alianza para la explotación del litio entre Codelco y SQM, el que fue difundido por el propio Quiroz en la prensa (vea acá una nota de T13 Radio). 

En marzo, el gobierno incluyó a la minera del Grupo Errázuriz dentro de los 51 proyectos de inversión prioritarios para esta administración. La iniciativa llevaba 17 años en tramitación ambiental y había sido rechazada en cuatro gobiernos, porque nunca respondió un requerimiento del Servicio Nacional de Minería y Geología (Sernageomin). Ahora fue finalmente aprobada pese al informe negativo de ese mismo servicio.

Este permiso para el Grupo Errázuriz es resultado de una política diseñada por el Ministerio de Hacienda bajo el liderazgo de Quiroz para agilizar la tramitación de proyectos detenidos en su proceso de autorización ambiental, lo que el oficialismo denomina “permisología”. Esta política se ejecuta a través de una instancia también creada bajo la gestión de Quiroz: el Comité de Proyectos en el SEIA (Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental), compuesto por las subsecretarías de Economía, Interior, Medioambiente y Hacienda. El objetivo de este grupo es agilizar la tramitación ambiental de los proyectos, haciendo un seguimiento en detalle de cada etapa del proceso, alertando y apurando a los funcionarios públicos que intervienen, para que finalmente las autoridades competentes puedan conceder la autorización. 

De hecho, antes de convertirse en ministro, en enero pasado, Quiroz anunció en El Mercurio su iniciativa: “«Estamos construyendo un programa de gestión para advertir a cada ministro, con semanas de anticipación, cuándo algún subordinado debe emitir un informe y lo obliga a hacerse responsable de esa respuesta (…). Eso requiere de una coordinación estrecha, que se hará desde Hacienda”. 

La persona que Quiroz dejó a cargo de hacer el seguimiento a los proyectos de inversión monitoreados por el Ministerio de Hacienda es Tomás Bunster, actual coordinador de Regulación Económica y jefe de los Coordinadores de Hacienda. Bunster tiene el mismo nexo de Quiroz con el Grupo Errázuriz, el conglomerado cuya inversión en el Salar de Atacama fue favorecida con la política de acelerar trámites que está a su cargo: fue uno de los autores del informe de consultoría elaborado por Quiroz & Asociados sobre la alianza entre Codelco y SQM.

La investigación de CIPER constató que no se elaboran actas de las sesiones del Comité de Proyectos en el SEIA, por lo que no se puede saber cuáles son los criterios para abordar unos proyectos antes que otros o para citar a determinados funcionarios sectoriales. Tampoco hay registros de los informes ni de los análisis hechos por Hacienda sobre las iniciativas que se busca acelerar.

Salar de Atacama (Créditos: Ariel Marinkovic / Agencia Uno).

El INTENTO DE DESMENTIDO DE QUIROZ

Tras la publicación del reportaje de CIPER “Plan de Quiroz contra la “permisología” permitió aprobar millonario negocio de su hermano a pesar de informe negativo del Sernageomin”, el ministro de Hacienda declaró a Radio Biobío que lo informado en ese artículo era “totalmente falso”, porque a él no le compete la aprobación de ningún proyecto. Pero, su desmentido carece de sustento, puesto que ese reportaje no dice que él haya aprobado el proyecto de su hermano. Lo que dice el artículo es que él creo un sistema para acelerar la tramitación ambiental de proyectos de inversión y que ese mecanismo apuró la aprobación de la iniciativa por parte de las autoridades que tienen la facultad legal de conceder las autorizaciones. 

De hecho, en la siguiente frase de esa intervención del ministro Quiroz, él reafirma lo que se sostiene en el reportaje de CIPER: “Las políticas del gobierno lo que han hecho es apurar los procesos de toma de decisiones de los organismos, sin empujar posiciones negativas o positivas”.

En el caso del proyecto del Grupo Errázuriz, la situación es la misma que lo ocurrido con la iniciativa de su hermano, incluyendo el hecho de que la autorización se concedió a pesar de los informes negativos del Sernageomin. 

A inicios del gobierno del Presidente José Antonio Kast, la relación de Quiroz con el Grupo Errázuriz fue objeto de críticas por parte del exministro de Medio Ambiente, Marcelo Mena, quien, a propósito de los cuestionamientos hechos por el ministro de Hacienda a la administración de Máximo Pacheco en Codelco, escribió en su cuenta de “X” (ex Twitter): “El ministro de Hacienda critica a Codelco habiendo sido consultor de las empresas que quedaron fuera del acuerdo. Hubo un momento que eso generaba inhabilidades como lo establecen las leyes 20.880 y 19.880. Pero son tiempos nuevos donde esas cosas pasan coladas”.

En respuesta al emplazamiento del exministro Mena desde Hacienda señalaron a La Tercera que: “La asesoría a la que se hace referencia no corresponde a una actividad como persona natural, sino a una prestación realizada por una persona jurídica”.

Debido a que los informes realizados por Hacienda para el Comité de Proyectos en el SEIA no son públicos, ni tampoco existen actas de las sesiones del comité, por lo que no es posible conocer el detalle de las instrucciones emanadas desde la cartera de Quiroz, el diputado Jaime Bassa (FA) anunció que oficiará al Sistema de Evaluación Ambiental (SEA) y otros organismos, con el objetivo de “revisar cómo se tomaron las decisiones” y entregar garantías de que el proceso se desarrolló con imparcialidad. Por su parte, el diputado Daniel Manouchehri (PS) adelantó que oficiará a la Contraloría para que se pronuncie.

Jorge Quiroz, ministro de Hacienda (Créditos: Óscar Guerra / Agencia Uno)

LUZ VERDE PARA EL GRUPO ERRÁZURIZ

Fueron los ministros Jaime Campos (Agricultura), Francisca Toledo (Medio Ambiente), Daniel Mas (Economía y Minería) y May Chomalí (Salud), los que dieron luz verde al proyecto “Planta de Producción de Sales de Potasio en el Salar de Atacama”, del Grupo Errázuriz. La iniciativa llevaba 17 años en proceso de tramitación y su permiso ambiental había sido rechazado en cuatro gobiernos porque su titular nunca presentó un estudio -requerido por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin)- que midiera la posible infiltración de sales de descarte hacia aguas subterráneas del Salar de Atacama.

Al igual que en el caso del proyecto inmobiliario Alto Santorini, los ministros de gobierno optaron por ignorar la advertencia del Sernageomin. La empresa deberá presentar directamente ante ese servicio los antecedentes requeridos, pero ya fuera del proceso de tramitación ambiental, en la etapa de tramitación sectorial; en esta última instancia, el Ministerio de Hacienda preside el Comité Económico, integrado por Economía e Interior, esta instancia fue creada en la Ley 21.770 de permisos sectoriales.  

En agosto de 2025, cuando Jorge Quiroz ya lideraba el equipo económico de la campaña de José Antonio Kast, anunció las primeras medidas que tomaría contra la “permisología” en un futuro gobierno del Partido Republicano: «Se convoca al Consejo de Ministros y se aprueban los US$7 mil millones que están ahí parados, esperando a que se reúnan», dijo en un seminario de Clapes UC. Fue justamente esta instancia la que terminó con los 17 años de tramitación en el SEIA de la iniciativa de la Sociedad Legal Minera NX Uno de Peine, del Grupo Errázuriz.

Para esa fecha, el proyecto minero había sido rechazado por el SEA de Antofagasta, y sus dueños preparaban un recurso de reclamación en el que solicitaron que se aprobara la iniciativa. Ante éste nuevo requerimiento, el servicio ambiental pidió al Sernageomin responder si la empresa cumplió con los criterios técnicos para obtener su permiso. No fue hasta el 23 de marzo de 2026 que el servicio sectorial respondió concluyendo que en los estudios de la minera persistían incertidumbres para poder descartar efectos sobre el flujo subterráneo del salar (vea aquí esa resolución). 

Cuatro días después, pese a que Sernageomin manifestó que los antecedentes presentados por Grupo Errázuriz no eran concluyentes, el SEA, dirigido por Arturo Farías, insistió con un nuevo oficio y solicitó a ese servicio responder si los antecedentes técnicos de la minera eran suficientes para obtener el permiso sectorial y que, además, el propio Sernageomin determinara si “las potenciales infiltraciones que se generarían al subsuelo (….), serían capaces de generar una eventual contaminación que perturbe flujos de agua subterránea o superficiales”. 

El 9 de abril, el organismo sectorial insistió: “Desde el punto de vista técnico, los antecedentes presentados no permiten acreditar que las potenciales infiltraciones asociadas al apilamiento de sales de descarte no sean capaces de generar una eventual contaminación susceptible de perturbar flujos de agua subterránea o superficiales”. 

A pesar del rechazo del organismo técnico competente -en dos ocasiones distintas-, el Comité de Ministros resolvió que los requerimientos del Sernageomin se extralimitaron debido a que “se extendió a materias que no contendrían un vínculo causal con los resultados de la nueva modelación hidrológica presentada por el Titular” (vea aquí resolución).

Los ministros de gobierno optaron por aplazar la entrega del informe requerido por Sernageomin , dejándolo fuera de la tramitación ambiental y establecieron que la empresa debe presentar el estudio antes de su operación, con los mismos antecedentes que ya le habían sido requeridos, pero en su etapa de tramitación sectorial.

Hasta la fecha se han presentado dos reclamaciones ante el Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta para anular la resolución. Las comunidades atacameñas de Toconao y de Peine, reclaman que las observaciones que hizo Sernageomin durante la evaluación debieran haber sido subsanadas en el proceso de evaluación.

LITIGIOS INTERPUESTOS DESDE 2010, BUSCAN RECAUDAR $37,7 MIL MILLONES, PERO SOLO HAN LOGRADO UN 2,8%

 

Desde 2010, al menos 270 médicos han sido demandados por abandonar o incumplir su Periodo Asistencial Obligatorio (PAO), mecanismo establecido para que aquellos profesionales que adquirieron una especialidad financiada por el Estado, retribuyan el beneficio trabajando en el sistema público. Las demandas, presentadas por los servicios de salud en los tribunales civiles, buscan recaudar más de $37.711 millones por el cobro de multas asociadas a quienes no cumplen. Pero, según registros del Poder Judicial, apenas se ha logrado el pago de un 2,8%, es decir, $1.053 millones. La normativa no solo establece esas multas, también estipula que los infractores no pueden ser contratados ni designados en cualquier cargo de la administración del Estado por un periodo de seis años. CIPER constató que, al menos, 45 de estos profesionales regresaron a trabajar al servicio público, diez de ellos mientras aún se encontraban inhabilitados. Además, otros seis especialistas prestaron servicios al Estado a través de sociedades médicas, pese a mantener deudas por el PAO y encontrarse dentro del período de inhabilidad.

Créditos imagen de portada (fondo): Agencia Uno.


En 2018, el Servicio de Salud de Magallanes financió con $86 millones la especialización en dermatología de un médico en la Universidad de Chile. Como ocurre con todos los beneficiarios de estas becas, el profesional debía retribuir esa inversión mediante el Periodo Asistencial Obligatorio (PAO), trabajando el doble del tiempo que duró su formación, o sea, seis años, como especialista en el sistema público. 

El 14 de julio de 2023, tras cumplir dos años y tres meses de su PAO en el Hospital Clínico de Magallanes, el especialista presentó su renuncia, argumentando deficiencias en las condiciones laborales de la unidad. Entre ellas, denunció incluso agresiones de pacientes contra el personal de salud.

Su salida no solo dio origen a una demanda por incumplimiento de contrato, sino que, según el escrito presentado por el Servicio de Salud de Magallanes, dejó al hospital regional con un solo dermatólogo, reduciendo a la mitad su capacidad de atención. A noviembre de 2023, cuando se interpuso la demanda, la lista de espera de dermatología en ese establecimiento superaba los 471 pacientes.

El PAO es la obligación legal que tienen los médicos que recibieron financiamiento estatal para cursar sus especializaciones, de trabajar en algún establecimiento de salud pública como retribución al beneficio. Quienes lo incumplen enfrentan el cobro de una multa y la imposibilidad de ser contratados o designados en cualquier cargo de la administración del Estado por un periodo de seis años. Entre los médicos que no completan el período de permanencia obligatoria en el sistema público, existen más situaciones que los casos de abandono del Periodo Asistencial Obligatorio. También hay quienes renuncian durante el período de formación o que son eliminados por bajo rendimiento académico, entre otros casos.

Desde agosto de 2018, la penalización de inhabilidad corre únicamente para los casos de incumplimiento por parte de los profesionales y no ante los casos de eliminación por rendimiento académico o faltas a las normas por parte del centro formador. En esas últimas situaciones, existe únicamente la obligación de reembolsar los gastos del programa incrementados en un 50%.

CIPER revisó las demandas presentadas en los tribunales civiles del país por los 29 servicios de salud, tanto en tramitación como con sentencia firme, identificando que, desde 2010, al menos 270 especialistas han enfrentado causas judiciales por presuntos incumplimientos en su Periodo Asistencial Obligatorio. De ellos, 125 abandonaron el PAO, 50 renunciaron durante la beca, 93 fueron  eliminados por rendimiento académico y dos por otro tipo de incumplimiento. 

Créditos: José Humberto Campos / Agencia Uno.

En total, los servicios de salud han demandado la restitución de $37.711 millones. Pero, de acuerdo con los registros de esas causas alojadas en el Poder Judicial, hasta la fecha solo se han recuperado $1.053 millones, lo que equivale a aproximadamente el 2,8% del monto total reclamado. La cifra, sin embargo, está incompleta, ya que deja fuera a aquellos profesionales que también dejaron el sistema, pero contra quienes jamás se ejercieron acciones legales. Además, según la revisión, parte importante de estas causas terminan archivadas o sin movimiento, porque los servicios de salud no insisten con las acciones judiciales. 

También se detectaron 45 médicos que, pese a haber incumplido el PAO, volvieron a trabajar en el sistema público. Al menos diez lo hicieron mientras seguían inhabilitados y mantienen deudas que, en algunos casos, superan los $340 millones. Por los servicios de esos profesionales, organismos públicos han desembolsado cerca de $298 millones en remuneraciones, mientras ninguno de esos especialistas ha saldado su multa. Además, CIPER identificó que otros seis médicos han prestado servicios al Estado durante el período de inhabilidad a través de sociedades médicas, las que han facturado más de $10.338 millones.   

El sistema PAO fue diseñado para asegurar la llegada de especialistas a las zonas con mayor déficit. En la Comisión Especial de Zonas Extremas y Territorios Especiales del Senado, la presidenta del Colegio Médico, Ana María Arriagada, señaló que los incumplimientos representan menos del 3% de los becarios. El vicepresidente del gremio, en tanto, Mauricio Osorio, advirtió que “la pérdida para una región extrema de que no llegue un especialista es mucho más significativa que la plata”. Ese porcentaje impacta especialmente a las regiones con menor dotación médica. Según cifras presentadas por la ministra de Salud, May Chomali, en una sesión de esa misma comisión realizada el pasado 6 de mayo, existen territorios con apenas 1,7 médicos por cada mil habitantes. Un ejemplo es Arica y Parinacota, donde la ausencia de un especialista puede alterar completamente la planificación asistencial (vea informe presentado en la comisión).

En el caso del médico de Magallanes, el servicio de salud demandó el cobro de una garantía por 6.439 UF —casi $235 millones a la fecha de la presentación de la demanda—, monto que el especialista había suscrito como garantía para responder en caso de no iniciar o abandonar anticipadamente su PAO, pero la causa terminó con una conciliación, y el profesional solo debió pagar $90 millones. CIPER contactó al médico por correo electrónico y a través del teléfono de la clínica donde atiende pacientes. Desde ese centro informaron que el especialista contestaría eventualmente, pero hasta el cierre de este reportaje eso no ocurrió.

CIPER consultó también al Ministerio de Salud sobre las deudas por el incumplimiento del PAO. A través de un comunicado, desde esa cartera aseguraron que están trabajando en centralizar los procesos de cobranza y en una modificación legal que permita hacer efectivas las cauciones de manera más rápida, con el objetivo de reducir los tiempos de recuperación de los recursos adeudados al Estado (revise el comunicado). 

Mientras que desde la cartera de Hacienda señalaron que “el resguardo de los recursos públicos es un principio fundamental de la gestión fiscal” de ese ministerio. Y agregaron que, “en este tipo de materias, las acciones que correspondan deben desarrollarse conforme a las competencias y procedimientos establecidos en la normativa vigente”.

LOS CASOS EN LOS SERVICIOS DE SALUD

Según el listado de 270 causas judiciales revisadas por CIPER, 72 deserciones se concentran en tres servicios de salud: Viña del Mar-Quillota (26 casos), O’Higgins (24) y Metropolitano Norte (22). El dato es relevante, porque los dos primeros figuran entre los servicios con más fallecidos en listas de espera No GES durante 2024, con 2.254 y 1.856 personas, respectivamente. Incluso, el Servicio Metropolitano Norte registró el mayor tiempo promedio de espera para una primera consulta de especialidad No GES al cierre de 2025: 589 días. Aunque las deserciones no se relacionan directamente con las razones detrás de estas cifras, sí reflejan las dificultades del sistema para retener a los especialistas (vea documento del Minsal).

El director del Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota (SSVQ), Haroldo Faúndez, atribuyó las 26 deserciones a que es uno de los servicios de salud con mayor población a cargo en el país. Hasta el año pasado, ocupaba el tercer lugar a nivel nacional, con más de un millón de personas inscritas (revise la Cuenta Pública sobre 2025 del SSVQ). Según dijo a CIPER, las deserciones se mantendrían dentro de los rangos esperados considerando la magnitud del servicio, pero lamentó las pérdidas y enfatizó que detrás del otorgamiento de una beca existe una planificación orientada a responder a las necesidades de salud de la población, por lo que las deserciones terminan afectando directamente a las listas de espera de los hospitales. 

CIPER conversó con profesionales y autoridades que intentan explicar las causas detrás de las deserciones. Felipe García es médico general y ha trabajado siempre en el sistema público, conoce en profundidad el Servicio de Salud de Arica, el de Valparaíso y también el de Viña del Mar-Quillota. Si bien él no recurrió al PAO al egresar, sí conoce la realidad de la mayoría de sus colegas y explica que muchas veces quienes cursan una especialidad no se fijan en la región en la que deberán devolver la beca al aceptarla, lo que evidencia un bajo nivel de compromiso con la zona en la que deberán ejercer. Otros apuntan a instrumentales precarios, roces con los equipos médicos y sueldos bajos frente al sacrificio de radicarse en zonas extremas. Sobre eso, la presidenta del Colegio Médico, Ana María Arriagada, señaló en la Comisión Especial de Zonas Extremas del Senado que en el sistema privado los médicos suelen ganar el doble o el triple que en el sector público. 

Hospital Clínico de Magallanes (Créditos: Minsal)

Tras ser consultada sobre los especialistas que incumplen el Periodo Asistencial Obligatorio, Arriagada hizo hincapié en que su rol como asociación gremial está más enfocado en aquellos médicos que al cumplir los seis años no se quieren quedar en la zona donde ejercieron. “Yo me fijaría más bien en el resto de los que sí cumplen y por qué no se quedan. Parece que ahí tenemos muchas más posibilidades de intervenir”. 

El exsubsecretario de Redes Asistenciales durante el primer y segundo gobierno de Sebastián Piñera, Luis Castillo, también fue consultado y señaló que se debe priorizar las condiciones laborales de los médicos sobre la penalización financiera: “No podemos quedarnos solamente en los pagos de la fianza de más de $100 millones, sino que tiene que ser un pago incentivador que permita que los médicos especialistas cuando vayan a la provincia, se sientan bien y se queden ahí”.

De acuerdo con el informe presentado por el Minsal en la Comisión de Zonas Extremas del Senado en mayo de 2026, hay zonas críticas donde la fuga de médicos que decide no quedarse se dispara, como es el caso del Servicio de Salud de Chiloé, donde la tasa de profesionales que no permanece en el sistema público tras cumplir su PAO alcanza el 33,3%, es decir, uno de cada tres especialistas formados por el Estado opta por abandonar la red  (vea ese informe).

Según ese documento, hasta abril del 2026 se registraba un total de 4.662 médicos especialistas cursando programas asociados al PAO y el porcentaje de retención de los profesionales en la Red Asistencial de Servicios de Salud alcanzaría el 81,7%. El problema surge cuando se trata de zonas extremas como el caso de Chiloé.  

SOCIEDADES MÉDICAS: EL OTRO CAMINO PARA LOS ESPECIALISTAS

Al menos 79 de los 270 especialistas identificados como deudores del PAO constituyeron sociedades vinculadas a la prestación de servicios médicos tras obtener su especialidad. CIPER revisó los registros de estas empresas en Mercado Público para determinar si figuraban como proveedoras del Estado y detectó que, al menos, ocho de esos deudores utilizaron esta vía para suscribir contratos con organismos públicos. Seis de ellos, incluso, lo hicieron mientras se encontraban en su período de inhabilidad.

De acuerdo con los registros de Mercado Público, el Estado ha desembolsado al menos $10.338 millones en órdenes de compra con estas sociedades. Aunque la mayoría de las empresas ha prestado servicios a distintos servicios de salud, hasta la fecha solo uno de los ocho médicos involucrados ha reintegrado parte de la multa derivada del incumplimiento del PAO.

Una especialista en Mastología realizó su formación con una beca financiada por el Servicio de Salud Reloncaví. Según la demanda civil presentada por ese organismo el 2 de febrero de 2026, el convenio establecía que debía cumplir su Período Asistencial Obligatorio (PAO) en el Hospital de Puerto Montt hasta abril de este año. El mismo escrito sostiene que la profesional habría presentado su renuncia de manera «voluntaria e intempestiva» y «sin causa justificada» el 8 de octubre de 2024.

Por eso, en el documento presentado por el organismo se solicita que la profesional pague 6.462 UF por el incumplimiento de las obligaciones establecidas en el convenio que suscribió (cerca de $244 millones de esa época). Además, se señala que, según una resolución del Servicio de Salud Reloncaví fechada el 14 de julio de 2025, la especialista habría sido inhabilitada por seis años para ser contratada o designada en cualquier cargo de la Administración del Estado. 

Aunque la exfuncionaria no aparece en registros públicos ocupando algún cargo en el Estado, sí figura como proveedora de organismos públicos a través de dos sociedades: Servicios de la Salud Boram SpA y Boram RP Servicios de Salud SpA. En conjunto, ambas empresas han facturado al menos $8.835 millones a instituciones públicas, entre ellas el Servicio de Salud de Reloncaví y el Hospital de Puerto Montt. De hecho, en 2025 —el mismo año en que el Servicio de Salud resolvió su inhabilitación—, una de sus sociedades se convirtió en el principal proveedor del Hospital de Puerto Montt, con transacciones que habrían superado los $3.364 millones según la página web de datos abiertos de Mercado Público.

Para este artículo se contactó a la profesional, quien no contestó las preguntas enviadas. 

Créditos: CIPER

Entre los últimos antecedentes presentados por ella en el proceso judicial está la solicitud de cese de PAO que presentó en mayo de 2024 al director del Hospital de Puerto Montt. En ese documento sostiene que cumplió íntegramente las obligaciones derivadas de sus dos procesos de especialización. El primero se desarrolló entre abril de 2011 y marzo de 2014, durante su Etapa de Destinación y Formación, mediante una comisión de estudios. Esto generó un período asistencial obligatorio de seis años, que —según el documento— se cumplió parceladamente entre abril de 2014 y marzo de 2022. 

Entre octubre de 2016 y septiembre de 2018, la médica realizó una segunda especialización en cirugía oncológica de mamas. Por este proceso, sostiene haber cumplido su PAO entre marzo de 2022 y abril de 2024 y, por tanto, no mantener saldo pendiente.

Sin embargo, en los registros disponibles del Poder Judicial sus abogados señalaron un argumento distinto para defenderla. En abril pasado, sostuvieron que el cobro de la suma reclamada sería desproporcionado, pues la obligación fue “cumplida en un porcentaje muy elevado, equivalente aproximadamente al 85% del periodo asistencial obligatorio”. En ese escrito, la defensa también rechaza que la renuncia haya sido presentada “sin causa justificada”. Según sus argumentos, el texto de renuncia del 8 de octubre de 2024 señala que esta fue presentada “para dar cumplimiento a la nueva Ley de Compras Públicas 21.634, por motivos de probidad”, ante los “eventuales conflictos de interés” que pudieran surgir entre funcionarios públicos y proveedores del Estado. 

Pese a que en ese escrito no se menciona, ese argumento puede relacionarse a que, mientras la profesional figuraba como funcionaria del Hospital de Puerto Montt en registros de Transparencia Activa, también vendía servicios al organismo a través de una de las sociedades antes mencionadas. 

Hasta la fecha, el caso no ha sido zanjado por la justicia civil. Si bien el pasado 10 de junio se realizó un intento de conciliación, el acta de esa audiencia señala que este no habría tenido éxito.

*Este reportaje fue realizado por los estudiantes Catalina Riquelme y Catalina Letelier, en la sección de la profesora Catalina Olate del curso Taller de Periodismo Avanzado, de la Facultad de Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

No solo la derecha: el PS también enfrenta ruido interno por agenda de seguridad y surgen reclamos por sus votos a ley Nain-Retamal 2.0


 En el PS sostienen que las críticas no hay llegado a un nivel de dirigencia nacional aún, pero hay quienes lo anticipan. Foto: Agencia Uno.

POLÍTICA

 19 DE AGOSTO DE 2026

Por a

Días después de que seis diputados socialistas concurrieran con sus votos a aprobar la iniciativa, distintos sectores del PS salieron públicamente a cuestionar la decisión y acusaron una incongruencia con la línea política del partido. La discusión se instaló en momentos en que la agenda de seguridad del Gobierno enfrenta reparos incluso desde sectores del oficialismo, lo que también habría abierto espacio de crítica interna en el partido. 

Fue el martes pasado cuando la Cámara de Diputados aprobó por amplia mayoría la denominada Ley Nain-Retamal 2.0, que extendía la legítima defensa privilegiada a funcionarios de orden y seguridad aun cuando intervinieran con su arma de servicio estando de franco.

Desde el Frente Amplio y el Partido Comunista manifestaron sus diferencias con la iniciativa impulsada por Renovación Nacional, mientras que desde la centroizquierda, como la Democracia Cristiana, el PPD y diputados del Partido Socialista, concurrieron con sus votos para aprobar el proyecto que logró conseguir 144 votos y ahora enfrentará su segundo trámite en el Senado que aún no tiene fecha para ser votada.

Una semana más tarde, sectores al interior del socialismo comenzaron a circular mensajes y publicaciones cuestionando por qué parlamentarios del PS habían apoyado la iniciativa. Entre ellos, Francisco Crisostomo, César Valenzuela, Marcos Ilabaca, Nelson Venegas, José Antonio Rivas y Raúl Levia. 

Esto ocurre justo cuando la agenda de seguridad del Gobierno se encuentra cuestionada luego de que ingresara un paquete de medidas al Congreso y, entre ellas, controvertidas reformas constitucionales, como la que pretende establecer un estado de excepción constitucional durante ocho meses sin intervención del Congreso.

El escaso respaldo que algunas de esas iniciativas han encontrado incluso en sectores del propio oficialismo, comentan al interior del PS, abrió un espacio para que surgiera la crítica interna por haber avalado una agenda que algunos sectores socialistas consideran extrema en materia de seguridad.

El expresidente de la Juventud Socialista Allan Álvarez sostuvo, sin embargo, que esta crítica, que considera primero tardía, proviene a partir de un fenómeno de desorden provocado por las distintas agendas legislativas con las que avanza La Moneda.

Durante esta jornada, enTele13 Radio, Álvarez reconoció que ayer, en el PS, “comenzó a desatarse la discusión de que los diputados socialistas habían aprobado la ley Nain-Retamal 2.0 que pasó la semana pasada”.

Con todo, acotó que “fue un poquito tarde, pero incluso las estructuras de los partidos de izquierda están desorientadas respecto a la discusión legislativa”, dijo en alusión a un fenómeno que, a su juicio, también afectaría al oficialismo. 

La respuesta de las juventudes

Si bien hubo críticas en privado, fueron distintos sectores de las juventudes socialistas los que manifestaron públicamente su disenso con los diputados de su partido.

A través de un comunicado, el movimiento Socialistas Secundarios manifestó: “Condenamos profundamente la votación de la Ley Nain-Retamal, que tuvo a parlamentarios PS votando a favor de una medida que peligra a lxs estudiantes con su carácter represivo (sic)”.

Sobre eso, agregaron: “Los parlamentarios que votaron a favor de esta ley que afecta a lxs jóvenes y especialmente, a lxs que somos políticamente activxs, no representan la línea política socialista que como secundarixs defendemos y seguimos“.

Asimismo, y casi a la misma hora, la Juventud Socialista del Maule indicó que “existe una incongruencia evidente entre quienes defendemos la lucha de clases en las calles y lo votado en este proyecto”.

Y añadieron: “Entregar facultades excesivas a policías y militares vestidos de civil, sumando a las nueva materias de seguridad pública, constituye una muestra tangible del retroceso en los derechos sociales conquistados por generaciones de chilenos y chilenas”.

Por su parte, las Brigadas Universitarias Socialistas también publicaron una imagen en redes sociales en la que aparece el Presidente José Antonio Kast junto a Carabineros y un mensaje: “¡No a la ley Gatillo Fácil 2.0!”.

En el pie de la publicación señalaron que “decimos fuerte y claro, a los socialistas no nos representa la aprobación de esta ley”. Además, acusaron que esta ley “promueve el individualismo y la violencia en un país donde debe primar lo colectivo, la violencia nunca será la solución para más violencia”.

Con todo, altas fuentes del partido sostienen que estas criticas no hay llegado a espacios de toma de decisiones y que, de hecho, tras la presentación de la reforma constitucional, en el PS pretenden escalar el tono de la conversación y aseguran que hay menos espacio para negociar que el que hubo en la megarreforma.

Faltan los de Punta Peuco

 

COLUMNISTAS


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La ausencia de los más feroces criminales recluidos en Punta Peuco salta a la vista en el listado de peligrosos delincuentes trasladados desde penales en distintos puntos del país hasta el recinto carcelario de La Laguna, en Talca, por disposición del actual gobierno pinochetista que ha puesto en marcha su plan de seguridad en lo que constituye una omisión impresentable que no se puede pasar por alto.

                En esta agenda llamada contra el crimen organizado y el terrorismo es injustificable que no figuren – y con prioridad – los ex uniformados que tiempo atrás asesinaron, hicieron desaparecer y lanzaron al mar a miles de compatriotas luego de secuestrarlos y torturarlos durante los 17 años de dictadura.

                Nunca como hasta entonces el crimen había sido tan organizado, planificado y ejecutado, protegido por un régimen de terrorismo de Estado que contaba con la ayuda de los medios de comunicación manipulados por la oligarquía – los mismos que siguen vigente hoy – que hablaban de “confusos incidentes” por los horrorosos homicidios perpetrados a la vista de todos.

                Las injusticias están a la orden del día: los violadores de los derechos humanos aparecen entre los privilegiados del actual gobierno que mantiene en evaluación una petición de parlamentarios de ultraderecha para que se les otorgue el indulto y puedan salir en libertad.

El traslado de los reos se convirtió en un espectáculo mediático ante las cámaras de todos los canales de televisión. En Talca nadie sabía de esto, que sorprendió al propio alcalde, autoridades locales y la comunidad en general, temerosa de los problemas que puede ocasionar en la Séptima Región el entorno o los cercanos a los citados maleantes.

                La cárcel de La Laguna es una de las más amplias y modernas del país. Fue inaugurada el año pasado y tiene capacidad para 2.300 internos. Es lo contrario de la mayoría de los recintos penitenciarios en Chile, que resultan insuficientes e inadecuados para la gran cantidad de delincuentes que cada día son capturados y enviados a prisión por una temporada o de por vida.

                Este complejo de La Laguna está dividido en 14 módulos, algunos de alta y máxima seguridad, cuenta con 1.500 cámaras de televigilancia, sensores de escalamiento, detectores de metales, escáneres corporales y otras tecnologías. Los reclusos permanecen en un régimen de aislamiento, sin visitas y sin comunicación externa.

                Con satisfacción el presidente firmó el proyecto de reforma constitucional que es parte de esta agenda, que ha pasado al Congreso Nacional. La iniciativa busca consagrar en la Constitución que la seguridad pública es un deber del Estado, apuntando a la creación de un registro de organizaciones criminales y dando más facilidades para incautar bienes de estas mafias.

                Por eso entre quienes quedarán en la cárcel de Talca se hayan integrantes del Tren de Aragua y de diversas bandas internacionales cuyos componentes son autores de diversos delitos en Chile. Se les sindica como individuos de alto compromiso delictual y gran peligrosidad que cuentan a su haber múltiples homicidios, asaltos y robos.

                La ciudadanía ha recibido con dudas esta medida incluida en el combate contra la delincuencia que provoca temor en la población. Causa estupor el hecho de que no se haya tocado a los exfuncionarios de las FF.AA. recluidos por sus acciones genocidas, que no se han arrepentido de las atrocidades que cometieron, no han colaborado con los tribunales y en definitiva siguen siendo un peligro para la sociedad.

                En Chile hubo un sangriento golpe militar, una pavorosa dictadura y una masacre que costó la vida a muchos compatriotas. Hubo quienes utilizaron el Estado para violar los derechos humanos de miles y miles de personas, lo que el negacionismo de algunos no quiere reconocer.

                Cuesta asimilar esta contradicción gubernamental: no se entiende que en una agenda destinada a combatir el crimen organizado y el terrorismo, la población penal de Punta Peuco – que cometió con impunidad tantos delitos de lesa humanidad – se mantenga todavía intocable.

 

Hugo Alcayaga Brisso

Valparaíso

Detenido en Bolivia: Fernando Cerimedo, el operador de la derecha digital que pasó por los Rechazos y las campañas de Kast

 

CHILE AL DÍA PORTADA


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La detención en Bolivia del estratega argentino Fernando Cerimedo, investigado por su eventual participación en el ataque a tiros contra su expareja, vuelve a poner el foco sobre un personaje que dejó una huella poco conocida en Chile. Contratado inicialmente por empresarios que promovían el Rechazo, intervino en los plebiscitos constitucionales de 2020 y 2022 y posteriormente fue identificado desde el propio entorno de Javier Milei como alguien que había trabajado en campañas de José Antonio Kast. Algunos de los dirigentes y estrategas que participaron de aquel ecosistema del Rechazo ocupan hoy posiciones centrales en La Moneda.

La historia chilena de Fernando Cerimedo comenzó mucho antes de que su nombre quedara asociado a Javier Milei, Jair Bolsonaro y a las nuevas redes internacionales de la derecha radical.

Comenzó después del estallido social de octubre de 2019.

Esta semana, Cerimedo volvió abruptamente a las noticias. El consultor argentino fue detenido en el aeropuerto Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra, cuando pretendía viajar a Buenos Aires. La policía boliviana investiga su eventual participación en el ataque contra la analista política Nadia Beller, su expareja, quien recibió tres disparos en un atentado perpetrado por hombres que llegaron vestidos como repartidores.

Cerimedo rechaza las acusaciones. No existe una condena en su contra y corresponde mantener su presunción de inocencia.

Pero su detención ha vuelto a iluminar una trayectoria política que atraviesa buena parte de la nueva derecha latinoamericana. Cerimedo ha trabajado en el entorno de Bolsonaro, fue uno de los principales operadores digitales de Milei y posteriormente desembarcó en Bolivia.

Y antes estuvo en Chile.

Los empresarios del Rechazo

Hay que retroceder hasta diciembre de 2019.

Mientras el sistema político chileno intentaba encauzar institucionalmente el estallido social mediante el proceso constituyente, un grupo de empresarios comenzó a organizar la resistencia a una nueva Constitución.

En una casa de la calle Miguel Comas, en Vitacura, nació la llamada Casa Común por el Rechazo.

Entre sus principales impulsores estaban el expresidente de Codelco Gerardo Jofré, Gonzalo de la Carrera, Juan Pablo Correa, Juan Cox, José Pedro Undurraga y Alejandro Irarrázaval.

No era una agrupación marginal.

Jofré había sido asesor del ministro de Hacienda Hernán Büchi durante la dictadura, alto ejecutivo del Santander, integrante de numerosos directorios empresariales y presidente de Codelco durante el primer gobierno de Sebastián Piñera.

Irarrázaval tenía otra característica relevante: era desde hacía décadas una persona cercana a José Antonio Kast. Ambos provenían del ambiente gremialista de la Universidad Católica y, cuando Kast abandonó la UDI, Irarrázaval lo acompañó en la construcción de Acción Republicana, antecedente del actual Partido Republicano.

La Casa del Rechazo aspiraba a movilizar lo que sus organizadores denominaban una “mayoría silenciosa”.

Para hacerlo necesitaba comunicación, bases de datos y tecnología.

Los organizadores aseguraron entonces disponer de una base procedente de los apoderados de Sebastián Piñera en la segunda vuelta de 2017, integrada por unas 65 mil personas.

La batalla constitucional comenzó así también como una batalla por los datos.

Jofré contrata a Cerimedo

Es en ese contexto donde aparece Fernando Cerimedo.

Gerardo Jofré reconocería posteriormente que él seleccionó a Numen, la empresa argentina del consultor, y le encargó la realización de estudios sobre el plebiscito.

En septiembre de 2020 apareció uno de ellos.

Sus resultados sorprendieron al mundo político: mientras prácticamente todas las encuestas anticipaban una amplia victoria del Apruebo, Numen mostraba que la distancia con el Rechazo se estaba cerrando aceleradamente.

La encuesta tuvo amplia difusión en Chile.

El resultado real del plebiscito fue muy diferente: el Apruebo obtuvo cerca del 78% y el Rechazo alrededor del 22%.

Después de la elección, Cerimedo explicó algo que permite mirar aquel episodio de otra manera:

Numen, dijo, no era propiamente una encuestadora.

Su negocio era el marketing y la estrategia política digital. Los sondeos eran herramientas para construir las estrategias que posteriormente desarrollaba para sus clientes.

¿Y quién era el cliente chileno?

El propio Cerimedo lo explicó en una entrevista concedida entonces a Radio Duna:

“Mi cliente es un grupo de empresarios de Chile”.

Nunca se conoció públicamente la nómina completa de quienes financiaron esos servicios.

Costabal entra en escena

Durante aquella misma campaña apareció otro personaje.

Felipe “Yeti” Costabal, publicista y fundador de la agencia La 975, fue incorporado por Gerardo Jofré para trabajar en las comunicaciones del Rechazo.

Las trayectorias de Costabal y Cerimedo, por tanto, ya se superponían en 2020.

No existe hasta ahora evidencia que permita afirmar que ambos trabajaron directamente juntos.

Sí existe algo comprobable: los dos prestaban servicios dentro del mismo ecosistema político encabezado por Jofré y otros empresarios partidarios del Rechazo.

La diferencia es que Costabal permanecería en Chile y su influencia crecería enormemente.

Un año después entró a la campaña presidencial de José Antonio Kast.

Participó en la construcción del concepto “Atrévete”, en la producción audiovisual y digital y en algunas de las piezas más recordadas de la campaña de 2021.

Kast llegó a segunda vuelta.

Cerimedo también trabajó en campañas de Kast

Aquí aparece una de las conexiones más importantes de esta historia.

Cuando La Tercera reconstruyó en 2023 quiénes eran los estrategas responsables de la maquinaria digital que estaba llevando a Javier Milei hacia la Presidencia argentina, apareció Cerimedo.

El periodista Ignacio Fidanza mencionó entonces sus trabajos anteriores para Bolsonaro y Kast.

Agustín Romo, integrante del equipo digital de Milei, confirmó el dato:

“Sí, Fer trabaja con nosotros y sí, trabajó en las campañas de Kast y Bolsonaro”.

La afirmación es importante porque no procede del propio Cerimedo atribuyéndose éxitos, sino de una persona perteneciente al equipo político con el que trabajaba en Argentina.

Lo que permanece sin aclarar públicamente es en qué campaña o campañas de Kast participó Cerimedo y qué servicios concretos prestó.

2022: todos vuelven al Rechazo

El plebiscito constitucional de septiembre de 2022 constituye el segundo gran momento chileno de Cerimedo.

Esta vez el escenario era diferente.

El gobierno de Gabriel Boric llevaba apenas seis meses en La Moneda y el proyecto elaborado por la Convención Constitucional encontraba una creciente resistencia.

Cerimedo regresó a Chile.

Una de las organizaciones que operó durante esa campaña fue Facilitadores Constitucionales, inscrita ante el Servel para realizar campaña por el Rechazo.

Su material fue particularmente polémico.

Mediante folletos distribuidos puerta a puerta, redes sociales y un sitio web, la organización difundió mensajes como la posibilidad del “fin de la casa propia” si se aprobaba la nueva Constitución.

El entonces ministro Giorgio Jackson denunció públicamente la difusión de información falsa.

Posteriormente, una investigación periodística encontró un dato revelador: el dominio internacional de Facilitadores Constitucionales había sido registrado utilizando el correo electrónico de Fernando Cerimedo en Numen.

Cerimedo entregaría versiones diferentes sobre su participación. En un momento sostuvo que su empresa solamente había proporcionado alojamiento y soporte tecnológico. Pero también habló en primera persona plural sobre la experiencia y reconoció haber entregado orientaciones estratégicas para el despliegue territorial.

La operación permite observar una característica de su método.

No se trataba solamente de bots.

La intervención podía combinar datos, contenidos digitales, páginas web, redes sociales, códigos QR, material impreso y puerta a puerta.

La “guerrilla de las redes”

Cerimedo ha reconocido públicamente utilizar miles de cuentas artificiales.

Según su explicación, no serían empleadas para atacar adversarios, sino para intervenir los algoritmos y conseguir que determinados contenidos ganaran visibilidad.

También ha hablado abiertamente de “campañas negativas”.

Durante la investigación sobre su participación en Chile, integrantes de la campaña formal del Rechazo negaron que Cerimedo perteneciera a su estructura central.

Pero uno de ellos entregó una definición posiblemente más reveladora.

Cerimedo, explicó, trabajaba desde “la guerrilla de las redes”.

El argentino estaba en Santiago la noche del 4 de septiembre de 2022.

El Rechazo obtuvo casi el 62% de los votos.

Costabal también estaba allí

Mientras Cerimedo operaba alrededor de organizaciones partidarias del Rechazo, Felipe Costabal tenía una responsabilidad perfectamente identificada.

Era el encargado de la estrategia digital de la Franja Ciudadana por el Rechazo, que agrupaba organizaciones de la sociedad civil y utilizaba tiempo televisivo cedido, entre otros, por Chile Vamos y Republicanos.

Nuevamente, las trayectorias se superponían.

Y había otro personaje del Rechazo de 2020 que también estaba allí: Alejandro Irarrázaval.

El antiguo compañero político de Kast coordinó apoderados durante el plebiscito de 2022, después de haber desempeñado una función semejante en la segunda vuelta presidencial de 2021.

Así comienza a observarse una continuidad que va mucho más allá de Cerimedo.

Del Rechazo a Republicanos

Después de la victoria de septiembre de 2022, algunos de los estrategas y operadores que habían participado en las campañas constitucionales pasaron directamente a la construcción electoral republicana.

Costabal fue uno de ellos.

En 2023 participó en la campaña para elegir el Consejo Constitucional.

Republicanos consiguió 22 consejeros y se convirtió en la principal fuerza de aquella elección.

Después vinieron las elecciones municipales y regionales de 2024.

Para entonces, el trabajo electoral republicano se había convertido en una maquinaria profesional de grandes dimensiones.

Según una investigación de BioBioChile, las empresas vinculadas a Costabal facturaron alrededor de $768 millones al Partido Republicano y candidaturas relacionadas durante esas elecciones.

Pero la estructura ya no se limitaba a publicidad.

Una empresa llamada Retarget SpA recibió alrededor de $718 millones. Según la explicación entregada por Republicanos, prestaba servicios mediante “motores de software” y gestionaba publicidad segmentada según audiencias y territorios.

Creatividad, datos, segmentación, redes y territorio.

Un modelo bastante más sofisticado que la antigua propaganda electoral.

El tercer intento de Kast

Cuando comenzó a prepararse la presidencial de 2025, Costabal volvió a trabajar con José Antonio Kast.

La candidatura republicana desarrolló una campaña fuertemente orientada hacia las plataformas digitales.

Durante esa elección volvieron además las controversias sobre cuentas anónimas, trolls y campañas negativas.

CIPER investigó, por ejemplo, la cuenta conocida como “Neuroc”, que reconoció mantener comunicaciones habituales con un integrante del equipo digital de Kast.

Eso no permite atribuir a la candidatura el control de esas cuentas ni relacionarlas con Cerimedo.

Pero demuestra hasta qué punto la relación entre campaña oficial y periferia digital seguía siendo un elemento relevante del ecosistema político.

Era precisamente el terreno que Cerimedo había descrito años antes como intervención de algoritmos y que una fuente del Rechazo había llamado “guerrilla de las redes”.

De la campaña a La Moneda

José Antonio Kast ganó finalmente la Presidencia en 2025.

Y aquí la historia iniciada durante los Rechazos adquiere otra dimensión.

Felipe Costabal, que había comenzado su trayectoria política trabajando para el Rechazo de 2020, fue nombrado director de la Secretaría de Comunicaciones de La Moneda, Secom.

Alejandro Irarrázaval, fundador de aquella Casa Común por el Rechazo de 2019 y compañero político de Kast desde décadas atrás, llegó al Segundo Piso de La Moneda, convertido en uno de los asesores más influyentes del Presidente.

La secuencia es difícil de ignorar:

Rechazo 2020. Kast 2021. Rechazo 2022. Republicanos 2023. Elecciones 2024. Kast 2025. La Moneda 2026.

No significa que haya existido desde el comienzo un plan único ni una organización centralizada.

Tampoco existe evidencia que permita afirmar que Cerimedo dirigió la campaña que finalmente llevó a Kast a la Presidencia.

La historia es más compleja.

Lo que aparece es un ecosistema político, empresarial y comunicacional que fue profesionalizándose durante sucesivas campañas y dentro del cual circularon personas, agencias, técnicas y conocimientos.

Un laboratorio de la nueva derecha

Chile tampoco fue un episodio aislado en la trayectoria de Fernando Cerimedo.

Después vendrían Brasil y Jair Bolsonaro.

Luego Argentina y Javier Milei.

Cerimedo se convirtió en uno de los personajes asociados a la expansión regional de una derecha que entendió tempranamente que las campañas políticas contemporáneas no se libran solamente en televisión, debates y actos públicos.

También se disputan mediante algoritmos, bases de datos, segmentación de audiencias, influencers, medios ideológicos, cuentas automatizadas y contenidos diseñados para activar emociones básicas: inseguridad, temor, indignación.

La experiencia chilena resulta especialmente interesante porque comenzó antes de que Cerimedo adquiriera notoriedad continental.

Aquí fue contratado por empresarios partidarios del Rechazo.

Aquí participó en las campañas constitucionales.

Aquí estuvo la noche de la derrota de la propuesta constitucional de 2022.

Y desde el propio entorno de Milei se confirmó posteriormente que también había trabajado en campañas de José Antonio Kast.

La historia que vuelve desde Bolivia

Seis años después de aquella primera incursión chilena, Cerimedo vuelve a aparecer en las noticias por razones completamente distintas.

Está detenido en Bolivia y es investigado por un gravísimo episodio criminal.

El proceso judicial determinará su eventual responsabilidad y debe respetarse plenamente su presunción de inocencia.

Pero su detención permite volver sobre otra historia que permanece incompletamente reconstruida.

Porque mientras Cerimedo continuó su recorrido por América Latina, algunos de los hombres con quienes coincidió en las campañas chilenas siguieron otro camino.

Del Rechazo pasaron a Republicanos.

De Republicanos a la campaña presidencial.

Y de la campaña presidencial a La Moneda.

Por eso la pregunta que deja abierta el caso Cerimedo trasciende ampliamente al consultor argentino y su actual situación judicial:

¿cuánto de la maquinaria política y comunicacional que terminó llevando a José Antonio Kast al poder comenzó a construirse durante las campañas del Rechazo?

 

Félix Montano

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