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lunes, 10 de agosto de 2026

ENTREVISTA CON UNO DE LOS AUTORES DEL NUEVO INFORME SOBRE PENSIONES: MARCO KREMERMAN

 

Estudio de Fundación Sol: trabajadores con $100 millones en sus cuentas de AFP obtienen una pensión autofinanciada menor al sueldo mínimo

De las 150 mil personas que jubilaron en 2025, la mitad solo obtuvo una pensión -considerando solo el financiamiento con su propio ahorro y sin aportes del Estado- por debajo de los $86 mil. Así lo indica un nuevo informe de Fundación Sol sobre el sistema de pensiones, elaborado por los economistas Marco Kremerman y Francisca Barriga. En esta entrevista con CIPER, Kremerman comenta sus principales hallazgos. En la actualidad, indica el estudio, el 73,1% de las personas próximas a jubilarse tienen ahorros inferiores a $50 millones y aquellos que cotizaron entre 35 y 40 años pudieron acceder a una jubilación de unos $290 mil.

Los datos muestran una realidad precaria. En 2025 se jubilaron 150 mil personas. Considerando solo el financiamiento con sus propios ahorros previsionales —es decir, sin incluir subsidios del Estado—, la mitad de ellas obtuvo una pensión por debajo de los $86 mil. Hoy, una persona con $100 millones ahorrados en su AFP no alcanza a obtener una pensión autofinanciada equivalente al sueldo mínimo vigente en diciembre pasado ($529 mil). Para la mitad de las personas que se jubilaron entre 2015 y 2022, la tasa de retorno sobre sus ingresos no superó el 17%. Esto es lo que muestra el estudio Pensiones sin Seguridad Social: ¿Cómo se calcula el monto de las pensiones en Chile?, que publicaron los economistas Marco Kremerman y Francisca Barriga, de la Fundación SOL (vea acá el informe de la Fundación SOL).

De acuerdo con esta investigación, un hombre de 65 años, con cónyuge de 62 años y un ahorro de $100 millones, obtiene una pensión de $465.851 al mes en la modalidad de retiro programado, o de $439.047 en renta vitalicia. En el caso de una mujer de 60 años con un cónyuge de 63 años y el mismo monto de ahorro, la pensión es de $412.387 en retiro programado o de $385.541 en renta vitalicia.

El documento de Kremerman y Barriga resalta —también— que las estadísticas de la Superintendencia de Pensiones registran que el 73,1 % de los hombres de entre 60 y 64 años posee un ahorro por debajo de los $50 millones. Y esa cifra escala al 85,5% en las mujeres de entre 55 y 59 años.

Por otra parte, quienes registraron cotizaciones durante 35 a 40 años obtuvieron una jubilación con una mediana de $290 mil, monto que equivale al 55% del sueldo mínimo de $529 mil vigente en diciembre de 2025. 

Pese a este escenario, quienes defienden el modelo de capitalización individual (representados por la Asociación de AFP y centros de estudios liberales, por ejemplo) argumentan que las deficiencias en los montos de las pensiones no se deben a la gestión de las administradoras, sino a factores externos —del mercado laboral— y a desajustes en los parámetros del sistema. Por ello, la Asociación de AFP ha propuesto en los últimos años aumentar la tasa de cotización, así como elevar y equiparar la edad de jubilación (ver enlace).

Este debate —cuyas cifras son reales y están registradas en la Superintendencia de Pensiones— ocurre en medio del envejecimiento poblacional del país. De hecho, según la base estadística de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la población en Chile alcanzará un máximo de 20,5 millones de personas en 2040, cuando unos 4,4 millones de ciudadanos serán mayores de 65 años. La esperanza de vida promedio para ambos sexos alcanzará los 83 años en ese momento (para interiorizarse en el debate, revise la columna “Una aproximación filosófica a la defensa técnica del modelo de AFP: idealización, financiarización y verdad y nuestros principales reportajes del Archivo AFP de CIPER).

Créditos: Francisco Vicencio / Agencia Uno.

"UNA UTOPÍA"

En este marco, uno de los autores del estudio de la Fundación Sol, el economista de la Universidad Católica, Marco Kremerman, señaló en una entrevista a CIPER que la situación actual conducirá a una crisis previsional en diez a quince años. Además, indica que no bastará en el futuro con introducir cambios en la edad de jubilación o en el monto de cotización, pues, a su juicio, el problema está en el diseño del sistema.

– Más allá de las cifras, ¿cuál es el principal resultado del estudio?

– La conclusión central es que la forma como se calculan las pensiones que obtienen las personas al momento de cumplir la edad legal para pensionarse es algo muy intrincado, muy difícil de comprender, porque no es un beneficio definido, sino que es un valor que va cambiando, dependiendo de las condiciones financieras. Al mismo tiempo, otra conclusión muy contundente es que el sistema de cuentas individuales, como lo conocemos, es una utopía. Básicamente, porque nadie, o muy pocas personas, puede obtener una pensión que esté en relación con el salario que ganaba cuando trabajaba activamente, de manera remunerada.

– En ese contexto, ¿qué cifras o situaciones son socialmente más preocupantes?

– Que son muy pocas las personas a punto de jubilarse que logran acumular un ahorro que les permita financiar una pensión que se aproxime al salario mínimo. Hoy, solo el 11,9% de los hombres a punto de jubilarse acumulan $100 millones o más en ahorros previsionales. Y solo el 5% de las mujeres que están a punto de pensionarse. 

¿Para qué alcanzan estos $100 millones en ahorro previsional? De acuerdo con las condiciones de mercado de hoy, alcanza, en el caso de los hombres, para financiar una pensión que llega a lo sumo a $450 mil, y en el caso de las mujeres, en promedio, a los $400 mil.

– En esa línea, ¿qué implica el dato que muestra su estudio, acerca de que la mitad de las 150 mil personas que jubilaron en 2025 solo pudieron autofinanciarse una pensión menor a $86 mil? 

– En primer lugar, ese es un dato solicitado por la Ley de Transparencia a la Superintendencia de Pensiones. Y lo que dice es que de las nuevas personas que se jubilaron el año pasado, que fueron un poquito más de 150 mil, la mitad pudo autofinanciar una pensión de $86 mil o menos. Entonces, aquí podemos obtener dos conclusiones centrales. Primero, el sistema de cuentas individuales, que es el reflejo de una pensión autofinanciada, no permite hacerlo adecuadamente para la mayoría del país. Otro dato muestra que aquellas personas que se jubilaron el año pasado y que cotizaron casi 40 años obtuvieron una tasa de reemplazo de solo 29%. Para sintetizarlo en términos bien gráficos, si el salario promedio de estas personas era de un millón de pesos en los últimos 10 años, se jubilaron con menos de $290 mil. 

Segundo, en la práctica, este sistema por completo privatizado funciona principalmente con subsidios del Estado. O sea, opera como un sistema de reparto encubierto. En la práctica, de 100 pesos que se gastan en pensiones o en beneficios previsionales en Chile, 86,87 pesos los coloca el Estado y 13 pesos los colocan las AFP y las compañías de seguros. 

Es decir, a las AFP les ingresan cada año US$13.000 millones por cotizaciones y comisiones, pero el Estado cada vez debe aumentar más el gasto público para complementar esas bajísimas pensiones que se pagan. Es una gran contradicción, que es una bomba de tiempo, porque cada año se va a requerir más aporte estatal no para aumentar las pensiones, sino para mantener el poder adquisitivo de las pensiones que se están pagando en la actualidad.

Marco Kremerman, economista e investigador de Fundación Sol (Créditos: Fundación Sol).

"UN SISTEMA DE REPARTO ENCUBIERTO"

– ¿Qué va a significar en el futuro esta situación para el Estado chileno? ¿Hay forma de cuantificarlo?

Solo por un crecimiento vegetativo de la población que irá pensionándose, el Estado va a tener que colocar cada vez más dinero si queremos mantener el financiamiento comprometido por ley a través de la PGU. Ese gasto público, que hoy día está en torno al 2% del PIB, va a ir creciendo.  Para 2050, se va a requerir un gasto público que llegará a 7 o 7,2% del PIB. Entonces, tenemos un gran problema en ciernes, porque ese escenario al mismo tiempo se complementa con una caída libre en la tasa de rentabilidad que las AFP consiguen para los fondos que administran.

En cifras, en la década de 1980 la rentabilidad real era del 12% en promedio anual, cuando se creó el sistema. Ya en los años 1990 bajó a un poco menos del 10% promedio anual en términos reales.  Ahora bien, en la primera década de este siglo se redujo a 5,7%, mientras que en la década de 2010 retrocedió a 4,8%. En los seis años de la actual década suma un 0,2%.

– Ustedes han planteado que una solución podría ser un sistema de reparto. ¿Cómo operaría eso?

– Sí, existe una propuesta que nosotros hemos ayudado a construir. Incluso, la hemos evaluado actuarialmente, vale decir, proyectando las distintas variables posibles para el año 2100, considerando, por ejemplo, el cambio demográfico, el aumento del número de pensionados y la disminución de cotizantes.

– Pero, ¿es viable realmente?

– Se han ridiculizado los sistemas de reparto para crear la idea de que la única opción son las cuentas individuales. Pero, en el mundo lo que existe son sistemas que ocupan gran parte de la cotización para pagar pensiones, pero dejan un ahorro y ese ahorro se llama fondo de reservas técnicas o fondo de sustentabilidad social. Ese ahorro justamente sirve para enfrentar los cambios demográficos, económicos o de productividad que se produzcan en el futuro. Y, por tanto, esto permite que las garantías y el beneficio definido sean elementos consustanciales en un sistema de reparto. Vale decir, que haya una certeza de que las personas puedan decir “si yo cotizo 30 años, voy a obtener X porcentaje de lo que yo ganaba”.

Tampoco es correcta esta idea de que en un sistema de reparto el que cotiza mucho tiene que subsidiar al que no cotizó nada y esta lógica de que, supuestamente, el que no trabajó se lleva una pensión sin hacer nada, de manera gratuita.

Entonces, esta lógica de sistemas de reparto con reservas técnicas es moderna, porque se hace cargo de los desafíos que cualquier sistema de pensiones enfrenta con los cambios demográficos. Nadie puede desconocer esa realidad, pero establece beneficios definidos y da ciertas certezas y un derecho a la pensión. Y, con los valores que existen en Chile actualmente, se podrían mejorar las pensiones mucho más de lo que se paga actualmente, incluidas la PGU y los subsidios del Estado. 

– Pero, como algunos advierten, la vigencia de un sistema de reparto obligaría a reducir el apoyo de las AFP al mercado de capitales y las empresas.

– Nadie desconoce que se requiere un mercado de capitales donde haya financiamiento para que existan buenos créditos hipotecarios, para que las empresas puedan financiarse. En otros países existen mercados de capitales profundos y robustos, pero no a costa de quienes menos ganan, que son las trabajadoras y los trabajadores.

– ¿Cómo nos haríamos cargo, como sociedad, de ese mercado de capitales profundo sin el fondo de pensiones?  ¿Cómo sería esa salida?

– A ver, en primer lugar, hay un tema cultural vinculado a que las grandes empresas en Chile se acostumbraron a financiarse principalmente con los fondos de las AFP. Vale decir, las acciones o los bonos que emiten, en muchos casos, son comprados por las AFP, pero eso no ocurre en otros países.

Por cierto, hay que buscar un mecanismo distinto para el mercado de capitales. Chile es un país que atrae bastante inversión extranjera directa y que tiene uno de los PIB per cápita más altos de América Latina, por lo tanto, perfectamente puede generar dinamismo de mucho dinero y mucho financiamiento. Además, los fondos de reserva técnica de un sistema de seguridad social con lógica de reparto también tienen que invertir los recursos. Y es muy importante que esos recursos ojalá puedan ser invertidos principalmente en Chile. 

Hoy, cerca del 55% de los fondos que invierten las AFP [al cierre de julio de este año, la Superintendencia de Pensiones calculó que los ahorros previsionales administrados por las AFP totalizaron $239.310 millones] están en el extranjero. Entonces, un fondo de reservas técnicas que va a tener una cantidad de dinero que no es menor, sobre todo los primeros 15 o 20 años, también va a tener que invertir esos fondos en instrumentos financieros, ojalá con criterios más completos, más integrales, considerando la contaminación del medio ambiente, las prácticas antisindicales o las normas de la OCDE.

Entonces, hay elementos para apalancar lo que en una primera instancia podría ser una recomposición del mercado de capitales, para que dependa menos de los sectores medios más pobres, y dependa más de quienes obtienen principalmente financiamiento, que son los sectores de mayor riqueza en Chile.

La Comisión Chilena de Derechos Humanos y la ANEF acuden a la ONU por anuncios de Indulto

 10 August 2026

La Comisión Chilena de Derechos Humanos (CCHDH) y la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF) presentaron una solicitud formal ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH)  para que intervenga ante el Estado de Chile,  y requiera información con suma urgencia respecto de los fundamentos y el alcance de los anuncios de indultos a agentes estatales condenados por violaciones a los derechos humanos (1973-1990) – (octubre 2019- marzo 2020) y realizar las comunicaciones  pertinentes para frenar la operatividad de instituciones o beneficios que no cumplan con los estándares mínimos del derecho internacional en materias de derechos humanos.

En una misiva dirigida Paula Berrutti, Representante Regional para América del Sur del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH),  Fernando Zegers, presidente de la CCHDH y José Pérez Debelli, presidente de ANEF, advierten que la eventual concesión de indultos o atenuantes a responsables de delitos de lesa humanidad contraviene los compromisos internacionales asumidos por Chile en materia de Justicia, Verdad y No repetición, sentando un grave precedente de impunidad.

La presentación formal  busca que los relatores y organismos especiales del sistema de Naciones Unidas emitan pronunciamientos y recomendaciones directas a las autoridades chilenas para garantizar que la ejecución de las penas impuestas por la justicia local respete estrictamente los marcos normativos internacionales.

Durisíma reacción de exministros de Boric, Elizalde, Tohá y Grau en contra de Kast por poner en duda cifras de la pobreza: "Nunca un presidente hizo algo así", “ignorancia e irresponsabilidad” y “es una mirada de una dictadura”

 11 August 2026

Las críticas del presidente Kast a los resultados de la Encuesta Casen 2024 motivaron reacciones de exautoridades del gobierno de Gabriel Boric. Carolina Tohá, Álvaro Elizalde y Nicolás Grau salieron a defender la medición de la pobreza y cuestionaron que el mandatario siembre dudas sobre sus resultados, luego de que apuntara al efecto de los subsidios estatales en la caída registrada durante la administración anterior.

El estudio situó en 17,3% la tasa de pobreza en 2024, una baja de 3,2 puntos respecto del resultado de 2022. Kast puso en duda que la reducción de la pobreza responda al impacto real de las transferencias públicas:

“Nos dijeron en la Casen anterior que la pobreza había disminuido y que la fórmula era a través de los subsidios (…) esa buena noticia que se dio en un minuto de las autoridades, de que la pobreza había bajado y que la fórmula para bajarla era con más subsidios, duró una semana, y después no se habló más de ese tema”.

Exministros tachan de irresponsables dichos de Kast por Casen
La respuesta más extensa vino de la exministra del Interior Carolina Tohá, quien defendió el respaldo técnico de la encuesta y rechazó la idea de que las transferencias del Estado estén simplemente “inflando” los ingresos de las familias.

Tohá cuestionó los reparos del presidente Kast y recalcó que los resultados de la Casen no dependen únicamente del gobierno que se encuentre en La Moneda.

“La Casen no es algo que hace un gobierno, es algo que hacen los mayores expertos que Chile tiene en materia social”, afirmó.

La exministra también entró al fondo de uno de los cuestionamientos planteados por Kast: cuánto de la reducción de la pobreza se explica por los ingresos que generan directamente las familias y cuánto corresponde a ayudas estatales. Para Tohá, separar ambos elementos desconoce precisamente el objetivo de las políticas sociales.

“Cuando una persona tiene bajos ingresos (…) y nos ponemos todos de acuerdo para que existan subsidios para ir en apoyo a esas familias, eso no es inflar los ingresos, eso es una decisión social de que nadie se quede atrás”, sostuvo.

La exsecretaria de Estado fue más allá y manifestó preocupación por la orientación que, a su juicio, está tomando la actual administración.

“Es una señal muy preocupante que la palabra igualdad social, la palabra inequidad hayan desaparecido del léxico de las autoridades”, afirmó en ADN Radio.

En esa línea, Tohá sostuvo que el crecimiento económico por sí solo no garantiza progreso social y advirtió que una política centrada exclusivamente en facilitar la inversión sería “un retroceso” respecto de los avances alcanzados en materia de protección social.

“El lenguaje de las actuales autoridades, da la idea que nada de eso importa. Lo único que importa es que los inversionistas tengan facilidades, impuestos bajos, no tengan problema, que nadie les diga nada, y eso nos va a hacer progresar a todos por chorreo. Esa mirada creo que es muy compleja, y es un retroceso, porque es la que tuvimos en la dictadura, pero se suponía que ya la habíamos superado”, cerró.

“Nunca un presidente hizo algo así”

A las críticas se sumó el exministro Álvaro Elizalde, quien a través de redes sociales calificó directamente como una “irresponsabilidad” poner en entredicho los resultados.

“Cuestionar los resultados de la CASEN es una irresponsabilidad”, sostuvo. Elizalde defendió además la importancia que ha adquirido la encuesta para medir la situación social del país y orientar las decisiones del Estado.

“Encuesta CASEN es una herramienta fundamental para conocer la realidad social de Chile y orientar políticas públicas”, señaló, para luego emplazar directamente al Mandatario: “¿Qué pretende el presidente Kast al sembrar dudas sin sustento?”.

“Ignorancia e irresponsabilidad”

El exministro de Hacienda Nicolás Grau, fue muy duro y aseguró que no existen antecedentes académicos que respalden los cuestionamientos del presidente:

“No lo tienen. No hay ningún académico serio que haya respaldado algo así”, afirmó.

Grau calificó los dichos como “ignorancia e irresponsabilidad” y advirtió que la controversia puede terminar dañando un logro que, a su juicio, trasciende a una administración determinada.

Se trata, dijo, de “uno de los activos relevantes de nuestro país: la reducción de la pobreza entre 1990 y 2024”.

“Nunca un presidente hizo algo así antes”, cerró el exministro.

Corrupción en la República: Esa red de poder que captura el poder judicial

 

COLUMNISTAS


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Las nuevas investigaciones sobre corrupción en Chile revelan algo más profundo que una sucesión de casos individuales: la existencia de redes capaces de penetrar los mecanismos de decisión del Estado. Los chats de Andrés Chadwick y Luis Hermosilla muestran gestiones sobre decenas de postulantes y al menos 21 nombramientos efectivamente concretados, incluidos ministros de la Corte Suprema, abogados integrantes y fiscales judiciales. En paralelo, la investigación por el caso Fundamenta examina un depósito de $13 millones realizado a Gonzalo Migueles, pareja de la entonces ministra Ángela Vivanco, pocos días después de un fallo favorable a una inmobiliaria vinculada a los abogados investigados. Como informa Reportea, “Parte de lo nuevo es un mensaje enviado de Guido Girardi para impulsar el nombramiento de Patricia Manríquez como notaria”.

Lo decisivo no es solamente determinar si existió cohecho, tráfico de influencias o algún otro delito: corresponde establecer qué ocurre con una democracia cuando las relaciones personales, los favores y las “reciprocidades” sustituyen los procedimientos institucionales. Los chats revelan precisamente ese lenguaje: candidatos considerados “nuestros”, gestiones realizadas desde el poder político y favores reclamados como reciprocidades. En un caso, Hermosilla calificó a Carlos Mora Jano como “totalmente nuestro” antes de que llegara a la Defensoría Penal Pública.

Aquí resulta especialmente pertinente el investigador francés jurista y especialista en sociología de la corrupción, Pierre Lascoumes. Su análisis de la “zona gris” de la democracia muestra que la corrupción no se reduce al soborno clásico: también comprende favoritismos, arreglos, conflictos de interés y usos privados de posiciones públicas. Para Lascoumes, estas prácticas erosionan progresivamente la confianza ciudadana porque convierten la probidad —una condición de la legitimidad democrática— en una variable negociable. La corrupción, por tanto, no solamente roba recursos: altera las reglas mediante las cuales se distribuye el poder.

“Entre los nombres que sí consiguieron el puesto que buscaban, hay, al menos, tres ministros de la Corte Suprema —Ángela Vivanco, Mario Carroza y Jean Pierre Matus—, tres ministros de la Corte de Apelaciones de Santiago —Lilian Leyton, Verónica Sabaj y Alejandro Aguilar—, 11 abogados integrantes de distintas cortes y dos fiscales judiciales, además del exdirector nacional de la Defensoría Penal Pública, Carlos Mora Jano,” menciona el medio citado.


El caso chileno adquiere así una dimensión institucional mayor. Cuando un ministro del Interior y un abogado con acceso privilegiado pueden intervenir informalmente en la selección de jueces, fiscales o abogados integrantes, la separación de poderes deja de funcionar como principio material y corre el riesgo de convertirse en una mera arquitectura formal. Los antecedentes muestran incluso discusiones sobre cómo ordenar candidatos políticamente afines y sobre quién debía ser considerado para determinados tribunales. La cuestión democrática es entonces quién controla a quienes controlan el Estado.

Francia ofrece un contraste significativo. Allí la justicia ha demostrado que el poder presidencial no constituye una inmunidad política permanente: el expresidente Nicolas Sarkozy fue condenado en 2025 a cinco años de prisión por asociación de malhechores en el caso relativo al financiamiento libio de su campaña presidencial de 2007. Más allá de la valoración que pueda hacerse de cada sentencia, el hecho institucional fundamental es que un antiguo jefe de Estado puede ser llevado ante los tribunales y condenado. La separación de poderes adquiere sentido cuando el poder judicial puede juzgar al poder político.

El contraste con Estados Unidos bajo Donald Trump es preocupante por una razón diferente. No puede afirmarse rigurosamente que toda la justicia estadounidense haya quedado bajo el “control absoluto” del presidente: los tribunales federales continúan bloqueando o limitando medidas ejecutivas. Pero la independencia de la persecución penal ha sufrido una presión extraordinaria: el Departamento de Justicia (DOJ) ha reducido mecanismos internos de control, mientras aumentan las denuncias de interferencia política y de incumplimiento de órdenes judiciales. La reciente confirmación de Todd Blanche —antiguo abogado personal de Trump— como fiscal general refuerza las preocupaciones sobre esa politización.

La lección para Chile es contundente: una democracia no se defiende únicamente mediante elecciones, sino mediante instituciones capaces de limitar al poder cuando éste transgrede las reglas. Lascoumes advierte que la tolerancia social frente a los pequeños y grandes arreglos puede convertir la corrupción en algo simultáneamente escandaloso y normalizado. Cuando los ciudadanos perciben que los cargos se obtienen mediante contactos, que los favores generan deudas y que la justicia puede ser influida, la desconfianza deja de ser un efecto secundario y se transforma en una crisis de legitimidad.

Por eso, las investigaciones sobre Vivanco, Migueles, Hermosilla, Chadwick y Manuel Guerra deben ser observadas más allá de sus eventuales responsabilidades penales individuales. Lo que está en juego es si Chile dispone de una justicia suficientemente independiente para investigar las redes que atraviesan la política, los negocios y el aparato estatal. La democracia exige que ningún presidente, ministro, juez, fiscal, empresario u operador político pueda situarse por encima de la ley. Cuando la separación de poderes es reemplazada por la captura del Estado, la corrupción deja de ser una desviación del sistema: comienza a convertirse en una forma de gobierno de los poderosos. Y no le pidamos a la ultraderecha que arregle las cosa. Están ahí por el statu quo ante.

 

Leopoldo Lavín Mujica

Defensa de Gabriel Zaliasnik pide al Colegio de Abogados no admitir denuncia en su contra por violación del código de ética

 

CHILE AL DÍA PORTADA


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Mediante un escrito dirigido al Consejo general de la entidad profesional, el defensor de Zaliasnik solicita declarar prescrita la denuncia presentada por el abogado Luis Mariano Rendón, debido a que han transcurrido 2 años desde que Zaliasnik le pidiera a Luis Hermosilla influir en jueces para obtener un fallo favorable a uno de sus entonces clientes.  «Lucho si me pudieras ayudar para que confirme la PP (prisión preventiva) sería genial«, le expresó aquella vez el hoy diplomático designado por el gobierno como el representante de Chile en Israel.

Pero, además, la defensa del actual embajador pide que esas comunicaciones se declaren parte del secreto profesional.

Al respecto el abogado Rendón señaló: «Zaliasnik pretende aprovecharse de que Fiscalía tuvo estos antecedentes durante bastante tiempo sin investigarlos. Por otra parte, aspira a que el secreto profesional cubra su tentativa de influir ilícitamente en jueces».

«Esperamos que el Colegio establezca que el secreto profesional cubre la información del cliente, pero no sirve para ocultar los delitos que cometa el propio abogado. El muy dañado prestigio de la profesión, después del caso Hermosilla, está en juego en este caso. Esperamos que el Colegio no se preste para encubrir a abogados delincuentes», concluyó.




 

Galy Chávez

domingo, 9 de agosto de 2026

Luego de menospreciar y de tratar de "señora de feria y cuma" a senadora Campillai, RN lleva al Tribunal Supremo a la senadora Camila Flores

 09 August 2026

La directiva regional de Renovación Nacional (RN) en Valparaíso resolvió elevar al Tribunal Supremo del partido los dichos de la senadora Camila Flores, (RN) luego que calificara a la senadora Fabiola Campillai como “señora de feria” durante un tenso enfrentamiento registrado al interior del Senado.

La senadora Flores -que está siendo investigada por la justicia por fraude al fisco y otros delitos- dio a conocer varios epitetos descalificadores en contra de la senadora Campillai entre ellos,  "necesitas un psiquiatra en vez de un médico para lo que te pasó", "eres una cuma total", y remató con la expresión: “Se te salió lo poblacional, señora de feria”. Recordar que Campillai quedó ciega y sin olfato por un disparo de un carabinero a su rostro el año 2019, mientras esperaba la locomoción.

La decisión fue adoptada tras recibir, según explicaron desde la colectividad, un importante número de reclamos y manifestaciones de incomodidad por parte de militantes y dirigentes respecto de las expresiones utilizadas por la parlamentaria.

El secretario general regional de RN, Eduardo Urbina, señaló que corresponde al máximo órgano disciplinario del partido determinar si las declaraciones constituyen una eventual infracción reglamentaria, estatutaria o una conducta alejada de la ética partidaria.

La dirigencia regional agregó que existe preocupación por el comportamiento y las expresiones de las autoridades parlamentarias de la colectividad. Por esto, hizo énfasis en que deben mantenerse lo más apegadas posible a los principios del partido.

Las declaraciones de Flores también provocaron la reacción de la Confederación Nacional de Ferias Libres, organización que expresó su “profundo dolor” por el uso de la frase “señora de feria” como una descalificación y frase despectiva.

La presidenta de Asociación de Feriantes de Chile, Paula Morales, resaltó que el debate político debe desarrollarse desde el respeto, rechazando que el trabajo de feriante sea utilizado de forma despectiva.

El episodio se originó tras una fuerte discusión entre las senadoras Camila Flores y Fabiola Campillai, en la que ambas intercambiaron acusaciones personales, referencias a investigaciones judiciales, familiares e insultos.

Durante el altercado, Flores lanzó expresiones como “cuma total”, “ya se le salió la poblacional” y finalmente “señora de feria”, mientras Campillai la calificó reiteradamente de “delincuente”.

El inédito Estado de Excepción de Seguridad Pública impulsado por el ministro Arrau

 

El inédito Estado de Excepción de Seguridad Pública impulsado por el ministro ArrauPAÍSFoto: AgenciaUNO


El nuevo Estado de Excepción que elabora el Gobierno incorporaría una serie de medidas administrativas, como interceptación de comunicaciones sin orden judicial, incautación más ágil de bienes, restricciones a la movilidad y reunión, toque de queda para menores. También otros 15 proyectos de ley.


Resumen

El Mostrador Fuente Preferida

El ministro de Seguridad, Martín Arrau, abordó la propuesta para crear un nuevo “Estado de excepción constitucional de seguridad pública”, que el Ejecutivo busca implementar como una inédita herramienta contra estructuras delictivas permanentes y violentas que no existían hace 30 años.

Según explicó en entrevista con el programa Mesa Central de Canal 13, el quinto Estado de Excepción Constitucional que diseña la Secretaría de Estado está concebido específicamente para combatir el crimen organizado y el terrorismo en lugares que sufran una grave alteración de la seguridad pública.


A diferencia de las cuatro herramientas constitucionales que existen actualmente —Estado de Catástrofe, de Emergencia, de Asamblea y de Sitio—, el nuevo estado de excepción que se diseña busca entregar respuestas operativas y estratégicas más precisas, rápidas y estrictas frente a las bandas criminales.

Según expresó Arrau, el Estado de excepción de seguridad requerirá al menos tres modificaciones constitucionales e incorporaría una serie de medidas excepcionales contra la inseguridad, tales como la interceptación de telecomunicaciones sin orden judicial, una incautación más ágil de bienes, restricciones a la movilidad y a la libertad de reunión y toques de queda para menores, entre otras.

Las 15 iniciativas de ley de Arrau

La reforma constitucional que habilita el Estado de excepción de seguridad pública se encuentra ad portas de ser presentada oficialmente al Congreso. Forma parte de una agenda legislativa prioritaria que contempla alrededor de 15 iniciativas de ley —algunas de ellas, fusiones de proyectos ya existentes— que ingresarán progresivamente durante los próximos dos meses.

“Lo que estamos pensando acá son herramientas muy precisas y muy duras donde haya graves alteraciones a la seguridad pública. Se diferencia de los que existen en que entrega más herramientas. Primero, limitar la movilidad con toque de queda. Algunos han pensado en toque de queda diferenciado por edad para los menores”, señaló Arrau.

Frente a las aprensiones de sectores de la oposición, que apuntan a que estas atribuciones constitucionales pudiesen transformarse en un “chipe libre” policial, el ministro Arrau enfatizó que el sistema contará con estrictos contrapesos democráticos. El modelo funcionará mediante un decreto fundado del Presidente de la República, quien estará obligado a designar por decreto a un responsable de administrar estas facultades excepcionales de manera transitoria y rendir cuentas públicas de sus actos.

Y agregó: “Queremos poder investigar las telecomunicaciones de manera más amplia, en un polígono, en un barrio o en una zona rural, sin orden judicial en la excepción constitucional. Y mecanismos de incautación de bienes más eficaces, para organizaciones que estén en un listado y cuyos bienes se puedan incautar de manera precautoria. Y como hay agilidad, es un permiso para actuar de manera excepcional, pero de esto hay un responsable y después se rinden cuentas. No es un chipe libre”, dijo Arrau.

Atribuciones sin precedentes

De acuerdo con los antecedentes expuestos por el jefe de la cartera de Seguridad, el nuevo estado de excepción se sustenta en la premisa de que las actuales herramientas de excepción constitucional fueron diseñadas bajo lógicas tradicionales de orden público —como desórdenes o desastres naturales— que quedan cortas ante fenómenos de control territorial y crimen transnacional.

Para subsanar esta situación, la propuesta contempla la implementación de medidas excepcionales especialmente severas que requerirán al menos tres modificaciones constitucionales para su viabilidad penal y procesal.

La primera de estas medidas, y una de las más controvertidas, es la facultad para realizar la interceptación de telecomunicaciones sin necesidad de una orden judicial previa. Esta atribución de carácter excepcional permitiría a las policías investigar, monitorear e intervenir comunicaciones telefónicas y digitales dentro de la zona delimitada, agilizando de manera drástica las labores de inteligencia y persecución penal.

Asimismo, el proyecto introduce mecanismos para la incautación temprana y ágil de bienes. Esta herramienta facultaría a las policías e instituciones persecutoras para decomisar de forma precautoria bienes, vehículos y dineros sospechosos durante el transcurso de una investigación criminal dentro del área de intervención, emulando estrategias de la legislación internacional en países como Estados Unidos.

En el plano del control de la movilidad ciudadana, el Estado de excepción de seguridad pública permitirá dictar restricciones a la movilidad y a la libertad de reunión. Sin embargo, la principal novedad es que se discute formalmente la opción de aplicar toques de queda diferenciados por edad. Esta fórmula permitiría decretar restricciones horarias aplicadas exclusivamente a menores de edad en ciertos sectores identificados con altos índices de reclutamiento delictivo o vulnerabilidad extrema.

Zona geográfica y rol de las Fuerzas Armadas

A diferencia del Estado de Emergencia convencional, que suele aplicarse a regiones o provincias enteras, este nuevo régimen operará bajo la lógica de “polígonos” o zonas geográficas acotadas dentro de una comuna.

De este modo, la restricción de libertades civiles no afectará necesariamente a toda una provincia o comuna, sino a territorios muy focalizados, tales como un barrio tomado por un cartel en la capital, zonas fronterizas críticas o sectores rurales bajo asedio de organizaciones terroristas.

Según sostuvo Arrau, en estos polígonos, que suelen caracterizarse por ser de difícil acceso debido a barreras físicas como “casas búnker”, la propuesta abre la puerta para que las Fuerzas Armadas entreguen apoyo y capacidades especiales a las policías. Si bien Arrau aclaró que las Fuerzas Armadas no cuentan, en principio, con la capacitación para hacerse cargo directamente del control cotidiano del orden público, detalló que su rol se centraría en aportar capacidades de inteligencia militar, establecer perímetros de seguridad táctica y colaborar coordinadamente en operativos especiales de alto riesgo.

Gobierno ingresará modificaciones reforzadas a las RUF para su debate esta semana

El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, anunció que las Reglas de Uso de la Fuerza (RUF) entrarán formalmente a discusión legislativa durante esta misma semana. El secretario de Estado adelantó que el Ejecutivo se integrará al debate presentando “algunas modificaciones reforzadas” al proyecto.

Aunque el secretario de Estado no desglosó el contenido técnico de esos cambios artículo por artículo, expuso su estrategia y expectativas parlamentarias. Arrau vinculó directamente la relevancia de las RUF con la propuesta de la ley Naín-Retamal 2.0, calificando ambas normativas como herramientas muy prácticas que “le hacen mucho sentido a la gente” en el actual contexto de seguridad.

El ministro proyectó que los parlamentarios, tanto del oficialismo como de la oposición, se mostrarán “contestes con apoyar” la iniciativa gubernamental. No obstante, asumió que durante el debate legislativo los parlamentarios podrían incorporar modificaciones adicionales o sumar otros temas complementarios al proyecto.

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