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miércoles, 21 de octubre de 2026

Militares para las piscinas, nadie para el Cesfam

 

Militares para las piscinas, nadie para el CesfamOPINIÓNArchivo (Imagen de contexto)


Álvaro Ramis Olivos
Por : Álvaro Ramis OlivosTeólogo, doctor en filosofía, Presidente Centro de Estudios Territorio y Comunidad.
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Tras el aluvión, el Gobierno de Kast desplegó al Ejército en Las Condes; cuando una turba destruyó el consultorio de Bajos de Mena, el alcalde de Puente Alto tuvo que ir a buscar a Carabineros en persona.


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El jueves 15 de octubre, pasadas las nueve de la noche, el alcalde de Puente Alto avisó a la Delegación Presidencial de lo que ocurría en Bajos de Mena y, según su relato, no obtuvo respuesta. Matías Toledo tuvo que ir en persona a la 66ª Comisaría a pedir que mandaran a alguien. Para entonces, un grupo ya había entrado al Cesfam Cardenal Raúl Silva Henríquez. A un guardia que intentó frenarlos le vaciaron un extintor encima. Quebraron ventanales, computadores y otros equipos, y el daño se calcula en unos 30 millones de pesos. Los funcionarios se escondieron mientras todavía había pacientes adentro. El viernes el consultorio no abrió y a los usuarios les reprogramaron las horas o los mandaron al Cesfam Karol Wojtyla.

Una semana antes habíamos visto de qué es capaz el Estado cuando se lo propone. Después del aluvión del 8 de octubre en San Carlos de Apoquindo, Kast decretó zona de catástrofe en Las Condes tras un Cogrid que encabezó el ministro Alvarado junto a los ministros de Obras Públicas, Defensa, Salud y Energía.

A la zona llegaron 170 efectivos del Ejército con 11 carros Mowag, 200 alumnos de las escuelas matrices de la FACh y 38 máquinas del MOP, más la maquinaria que prestaron otras municipalidades. El sábado se sumaron más de mil voluntarios, organizados por el municipio y el Ejército. En redes circuló una foto de 10 militares sacando el barro de una piscina particular en Las Condes.

Toledo lo dijo sin rodeos en X: si el Cesfam destruido hubiera estado en otra comuna, tendríamos militares cuidando infraestructura crítica en vez de limpiando piscinas, y ministros y Presidente en el lugar. Uno puede discutir el tono del alcalde, pero cuesta encontrarle un error a lo que dice.

El aluvión fue una catástrofe de verdad. Miles de viviendas quedaron dañadas y hay familias que perdieron casi todo, así que el despliegue en Las Condes era lo mínimo exigible, aunque los militares llegaran varias horas tarde y nadie haya explicado bien por qué no hubo alerta SAE. Lo que molesta es el contraste. En Bajos de Mena el Gobierno no hizo nada parecido y ni siquiera parece haberlo considerado.

Antes de mover un camión o un soldado, el Estado decide cómo llamar lo que ocurre. Si el barro baja por la quebrada de un barrio acomodado, se habla de catástrofe, y con esa palabra vienen los recursos extraordinarios, la solidaridad nacional y el Presidente frente a las cámaras. Si destruyen un consultorio en una población, se habla de delito, y el delito queda en manos de la policía y del municipio. Los miles de usuarios que se quedaron sin control, sin remedios o sin urgencia no figuran en ningún decreto.

Este Gobierno, además, conoce ese Cesfam. En septiembre de 2024, después de una balacera en un velorio, hombres armados amenazaron de muerte a sus funcionarios para que no atendieran a dos hermanos de 11 y 13 años que habían llegado heridos. El alcalde era Germán Codina. En esos días le exigió a la ministra Tohá que fuera al Cesfam y le advirtió que, si no lo hacía, iría con los vecinos a La Moneda. La fiscal Tania Gajardo dijo entonces que el Cesfam tenía que estar custodiado y planteó que los militares podían resguardar infraestructura crítica.

Hoy Codina es delegado presidencial de la Región Metropolitana, y Toledo, que lleva meses enfrentado con él, culpó directamente al Gobierno Central. El que hace dos años exigía que las autoridades dieran la cara, ahora es el que no atiende el teléfono.

Hay otro dato que no se puede pasar por alto. Esa misma mañana, el Serviu y la Delegación Presidencial habían notificado el desalojo de la toma El Volcán 2 para la semana siguiente, y quienes atacaron el consultorio habrían sido manifestantes contra ese desalojo. Romper el Cesfam del que dependen los propios vecinos no tiene defensa posible y los primeros afectados son ellos mismos. Pero el episodio retrata bien cómo opera el Estado en Bajos de Mena.

En la mañana aparece para notificar un desalojo y en la noche no está cuando la rabia que esa notificación provocó termina en un centro de salud. Quien firma un desalojo sabe que el día puede terminar mal.

La seguridad es la bandera de este Gobierno, así que le corresponde explicar por qué la aplica con tanta selectividad. Desde la reforma constitucional de 2023, el Presidente puede ordenar a las Fuerzas Armadas que protejan infraestructura crítica. El Ejecutivo, además, ha promovido nuevos Estados de Excepción con el argumento de que hay que recuperar territorios.

Herramientas tiene de sobra. Lo que no ha habido es voluntad de usarlas donde no hay electores propios que cuidar ni vecinos que salgan en los noticieros. Se habla mucho de mano dura, pero en Bajos de Mena el Estado ni siquiera se presentó.

Bajos de Mena es el resultado de una política habitacional que levantó viviendas sin levantar ciudad y que amontonó pobreza en la periferia sur sin los servicios necesarios. Treinta años después, el consultorio es una de las pocas instituciones públicas que los vecinos tienen cerca todos los días. Dejarlo sin protección cuesta bastante más que los 30 millones en destrozos, porque les confirma a esos vecinos que el Estado trabaja para otros.

Algunas medidas son sencillas. Los Cesfam de territorios muy vulnerables que necesitan un protocolo de resguardo permanente entre la Delegación, las policías y el municipio, para que su seguridad no dependa de que un alcalde vaya a tocar la puerta de una comisaría. La reposición del Raúl Silva Henríquez tendría que contar con la misma urgencia y los mismos fondos extraordinarios que San Carlos de Apoquindo. Y el delegado Codina debe explicar públicamente qué pasó con el aviso que, según el alcalde, nunca recibió respuesta.

Toledo cerró su mensaje diciendo que las grietas de Chile son cada día más grandes. Basta mirar la foto de la piscina en Las Condes al lado de la del consultorio destrozado en Puente Alto para darle la razón. En las próximas semanas veremos si el Gobierno repara el Cesfam con la misma rapidez con que limpió San Carlos de Apoquindo.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

Denuncian “asfixia presupuestaria” para 2027 en materia de derechos humanos

 

Denuncian “asfixia presupuestaria” para 2027 en materia de derechos humanosINVESTIGACIÓNAlicia Lira Matus (Lukas Solís/AgenciaUno)


Carlos Basso Prieto
Por : Carlos Basso PrietoPeriodista, Dr. en Literatura Latinoamericana y profesor universitario. Es editor de Investigación de El Mostrador.
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Premio Nacional de DDHH 2026, Alicia Lira Matus, dice que “hay una enorme diferencia entre la ultraderecha que gobierna hoy día con la derecha que gobernó los dos gobiernos de Piñera”, destacando de este, entre otras cosas, el cierre del penal Cordillera.


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Un recorte en varios ítems relacionados con los derechos humanos (DDHH) en el presupuesto 2027 denunciaron distintas organizaciones del sector, las cuales calificaron la propuesta legislativa de la administración de José Antonio Kast como una “asfixia presupuestaria”, que afecta al Plan Nacional de Búsqueda (PNB), a la operación de los sitios de memoria y al Servicio Médico Legal.

Por medio de un comunicado público, suscrito por más de 50 organizaciones de DDHH, se informó que en el caso del PNB la baja es –considerando IPC– de un 27.1% del presupuesto total, afectando entre otras partidas al dinero destinado al ítem de diligencias en el PNB, el que financia directamente las tareas de prospección, levantamiento de testimonios e investigación criminal en terreno.


En cuanto al dinero destinado a la recuperación, mantención, operación y puesta en valor de Sitios de Memoria para el año 2027, este cae a -36.7%, considerando el IPC, mientras que el presupuesto ordinario exclusivo del Programa de Sitios de Memoria disminuye de forma agregada en un 60,69%, pasando de $1.688.953.000 a $683.075.000 para el año 2027, incluyendo el 100% de los fondos para inversión.

Cabe indicar que ya en abril se había implementado una reducción de casi 66 millones de pesos en los fondos del Programa de Derechos Humanos (del cual depende el PNB).

A su vez, el Servicio Médico Legal (SML) presenta una asignación sectorial de $291.014.000 para la ejecución de pericias forenses en el marco del Plan Nacional de Búsqueda, lo que equivale a una reducción real de -42.21% (considerando el IPC) respecto del presupuesto de 2026, periodo en el que se dispuso de $489.514.000.

De ese modo, el presupuesto consolidado del Plan Nacional de Búsqueda para el año 2027 experimenta una disminución nominal de $391.282.000 destinados a la realización de diligencias y peritajes forenses.

Asimismo, la propuesta presupuestaria para el periodo 2027 elimina de la partida correspondiente al Poder Judicial la Glosa número 03, un mecanismo regulatorio que resguardaba fondos por $384.637.000 destinados al programa Búsqueda y Digitalización de Causas de Derechos Humanos.

La exdirectora del Programa de DDHH, Paulina Zamorano, dijo al respecto que también hay una rebaja en los montos de dinero destinados a transferencias a organizaciones de derechos humanos y memoria, destinadas a efectuar conmemoraciones enmarcadas “en las obligaciones que tiene el Estado en materia de reparación y de memoria con respecto a las agrupaciones, organizaciones de derechos humanos y sitios de memoria, pero también para poder generar espacios de encuentro con las agrupaciones de familiares de víctimas”.

En el caso del PNB, explicó que la reducción de presupuesto que ya hubo se tradujo en “un impacto en las diligencias de búsqueda, en lo relativo a todo lo que se tiene que contratar para poder llevar a cabo una diligencia en terreno”, agregando que ello, sumado a la disminución del dinero en el SML, “apunta a lo mismo: a ver de qué manera se disminuye, a través de la disminución de presupuesto, la cantidad de diligencias y la cantidad de análisis forenses”.

A su vez, Mónica Monsalves, de la Corporación Memorial Cerro Chena, indicó que “como sitios de memoria denunciamos el recorte del 25,3% al Programa Sitios de Memoria. En Chile hubo 1.132 centros de detención y tortura en dictadura, y solo 72 han sido declarados sitios de memoria y apenas 16 reciben financiamiento del Estado. Con este recorte se pone en riesgo la gestión, los sueldos, las visitas educativas y la mantención de los lugares. La memoria no es un gasto, es una obligación del Estado chileno por tratados internacionales de justicia, reparación y garantías de no repetición”.

Mezquindades

Por su parte, la Premio Nacional de DDHH 2026 y presidenta de la Asociación de Familiares de Ejecutados Políticos, Alicia Lira Matus, dijo que lo que se busca, en definitiva, es obstaculizar la búsqueda de los restos de “1092 detenidos desaparecidos y 377 ejecutados políticos que corresponden a todo lo que fue la Caravana de la Muerte y los campesinos que sacaron de las casas, que los ejecutaron y escondieron sus cuerpos”.

Y añadió que la falta de presupuesto tendrá un impacto directo en investigaciones que se están realizando hoy en lugares como Antofagasta, Cerro Chena, Copiapó, Curacaví y la mina Veleidosa, entre otros, detallando que, además, existe también una disminución del presupuesto del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH).

Frente al proyecto de ley que busca reformarlo y dejarlo sin la facultad de presentar querellas, dijo que en el fondo se trata de “artimañas” destinadas a cerrarlo, “lo cual es un daño y deja en la indefensión a las personas que sufren violaciones a sus derechos por parte de agentes del Estado”.

Un retroceso

Alicia Lira señaló que todo lo anterior, incluyendo el hecho de que se hubiera desistido de la expropiación de Colonia Dignidad, “es un retroceso en lo que hemos avanzado, porque este es un problema de sociedad, ya que fue dañada una sociedad en su colectivo”. Un ejemplo de ello, puntualizó, es lo que sucede con los chilenos que son hijos de exiliados, quienes nacieron en otros países, pero al regresar a Chile también se sentían como exiliados.

Asimismo, criticó duramente al Gobierno, indicando que en siete meses desde que asumió “nunca se ha hecho presente el ministro ni siquiera por curiosidad, en alguna instancia, como lo hacía el ministro Cordero o como lo hacía el ministro Gajardo”, lo que califica como “una falta de empatía, porque está bien, es un Gobierno de derecha, pero hay cosas que son normadas por la educación y la humanidad”.

En ese mismo aspecto, afirmó que “hay una enorme diferencia entre la ultraderecha que gobierna hoy día con la derecha que gobernó los dos gobiernos de Piñera, porque en ese entonces nos podíamos reunir, por ejemplo, con la bancada de Renovación Nacional, con algunos diputados o senadores de la UDI, aunque no con todos, porque la UDI además fue cómplice de la dictadura”.

Pese a ello, indicó que el cierre del penal Cordillera por parte de Sebastián Piñera “fue un acto valiente para nosotros y fue reparatorio para nosotros”, agregando que en esa época “había una cercanía con el programa de derechos humanos, lo cual hoy día no hay, y nunca se dejó de apelar cuando los victimarios apelaban a beneficios carcelarios, nunca a los abogados que están en el programa los mandataron a que no apelaran”, contrastó.

Indultos

En el mismo sentido, dijo que cuando se pide clemencia para los exagentes que hoy están viejos y enfermos, es necesario pensar en las familias de los detenidos desaparecidos, “familias que viven hasta hoy día sin saber dónde están sus familiares, dónde ir a dejar una flor” y que “los posibles indultos concedidos bajo supuestos criterios de humanidad no son más que una forma encubierta de impunidad. Su eventual otorgamiento a condenados por estos delitos comprometerá la responsabilidad internacional del Estado de Chile”.

Sobre la narrativa que se ha impuesto en los últimos días, subrayó que “lo que más impresiona es cuando dicen que nosotros no podemos deshumanizarnos y me parece muy violento que diga una cosa tan atroz como esa. ¿Por qué? Porque pienso en Elena Muñoz, o lo que hicieron con Sergio Magallanes Lillo, su esposo, con sus cuatro hijos, que los secuestran de Lonquén y los ejecutan y los esconden; en Ofelia Moreno, con cinco familiares ejecutados políticos, quien murió viejita esperando que saliera una condena en el caso de la Rinconada de Maipú. Cinco familiares: su esposo, su hija, su hijo, su yerno y su nuera. O pienso en Carmen Vivanco, en sus cinco familiares, entre ellos su esposo, sobrino, hermano, cuñada, hijo, que murió luchando en la agrupación hasta los 100 años, falleció como a los 105 años, sin saber la verdad”.

Al respecto, preguntó si “¿puede alguien decir quién ha pensado en la humanidad de esas personas, por decir alguna? Nombro las que han sido más conocidas, las que yo he conocido, con las que he tratado, por lo cual ¿cómo alguien se atreve a hablar con tanta energía en ese sentido?” y concluyó indicando que “mi negro, Felipe Rivera, fue un ejecutado. Yo pude encontrarlo al día después que lo secuestraron, pude tocarle la cara y felizmente se la toqué cuando fui a reconocerlo al Servicio Médico Legal, porque después ellos mandaron la urna sellada cuando lo fuimos a retirar”.

Del horror, graves violaciones a los DDHH, torturas, ataques sexuales a niños a eventos matrimoniales y fiestas: ONU alerta por el uso turístico de Colonia Dignidad

 21 October 2026

Un grupo de expertos de Naciones Unidas advirtió contra la celebración de eventos y fiestas en las instalaciones de Colonia Dignidad en Chile, un enclave fundado por un exsuboficial nazi que sirvió como centro de detención, tortura y desaparición durante la dictadura de Augusto Pinochet, por lo que instó al ejecutivo que dirige José Antonio Kast a que tome medidas para evitar que este lugar se convierta en una atracción turística o de entretenimiento.

"Hemos tenido conocimiento de la celebración de bodas y festejos Villa Baviera, antiguo recinto de Colonia Dignidad. Cualquier uso del lugar debe respetar la dignidad de las víctimas y sus familiares, y contribuir a la verdad, la memoria y las garantías de no repetición, en lugar de socavarlas", señaló en un comunicado en el que recuerda que este lugar alberga los cuerpos de las víctimas que fueron "enterrados, exhumados e incinerados".

Los expertos se mostraron "consternados" ante el hecho de que Colonia Dignidad, donde también se cometieron abusos sexuales y ejecuciones sumarias, acoja eventos y recordaron que las autoridades tenían previsto su expropiación hasta que el actual Gobierno decidió paralizar este proceso alegando unos elevados presupuestos heredados de la Administración anterior de Gabriel Boric.

Ante la previsión de nuevas actividades en las próximas semanas, emplazaron así a las autoridades chilenas a que "adopten las medidas necesarias para evitar la revictimización y preservar las pruebas pertinentes". "Colonia Dignidad es un lugar donde se perpetraron algunas de las violaciones más graves de Derechos Humanos en la historia de Chile. No puede tratarse simplemente como un lugar turístico o de entretenimiento", defendieron.

En la misma nota, se refirieron al establecimiento de una "comisión mixta chileno-alemana" para abordar las cuestiones de memoria histórica relacionada con la Sociedad Benefactora y Educacional Colonia Dignidad, habida cuenta del papel de su dirigente, el exmilitar nazi Paul Schafer, en la comisión de actos violentos contra el Gobierno de Salvador Allende y llegando a colaborar incluso con los preparativos para el golpe de Estado en 1973.

"La memorialización es un proceso a largo plazo que tiene éxito cuando las autoridades públicas acogen perspectivas diversas y colaboran de manera cercana con la sociedad civil para fomentar la participación, el diálogo y la apropiación colectiva de estos espacios. Estos lugares ofrecen a la sociedad la oportunidad de reflexionar sobre las causas y las consecuencias de la violencia del pasado, así como sobre las responsabilidades por las violaciones cometidas", añadieron.

Schafer, que huyó de Alemania acusado de perpetrar abusos sexuales contra niños en un orfanato en Siegburg, se instaló en la comuna de Parral, a unos 380 kilómetros al sur de Santiago y fundó Colonia Dignidad a principios de los años 60, convirtiéndolo posteriormente en un lugar clave de la represión llevada a cabo por el régimen de Pinochet entre 1973 y 1978. Murió entre rejas en 2010 tras ser arrestado cinco años antes y condenado a 30 años de prisión por violación, tortura, asesinato y posesión ilegal de armas.

Tras la dictadura, el Gobierno de Patricio Aylwin intentó poner fin a la colonia -donde se descubrieron fosas comunes y un importante arsenal de armamento- por decreto en 1991, calificando la comunidad agrícola como un "Estado dentro del Estado".

En el asentamiento, conocido hoy como Villa Baviera, viven alrededor de 300 personas, muchas de las cuales se mostraron en contra del proceso de expropiación impulsado por Boric. Conviven en este espacio colonos alemanes-muchos de ellos exvíctimas de Schafer- y algunos turistas desde que el lugar se convirtió en un resort que cuenta con un restaurante, un hotel y un imponente lago.

Encuesta es lapidaria con aprobación de Kast: llegó casi a lo que obtuvo en primera vuelta, 25%. Y 61% exige cambio de gabinete enfocado la mayoría en Jorge Quiroz de Hacienda

 21 October 2026

El estudio de opinión o sondeo de Data Influye, elaborado entre el 15 y el 19 de octubre de 2026, muestra que un 61% de los consultados estimó necesaria la modificación del equipo de ministros del presidente Kast antes de concluir el presente año.

Y sólo un 15% consideró que no es preciso un ajuste, mientras que un 24% declaró no saber. Sobre los efectos de una eventual reestructuración ministerial, un 40% opinó que el desempeño del Gobierno se mantendría igual, un 25% sostuvo que mejoraría, un 8% estimó que empeoraría y un 27% no manifestó posición.

En cuanto a las carteras donde se requiere una intervención prioritaria, el sector del ministerio de Hacienda que dirige el polémico Jorge Quiroz y el manejo económico concentró el 26% de las primeras menciones, seguido por Interior y coordinación política (10%), Seguridad y prevención del delito (10%), Trabajo (9%), Educación (9%) y Salud (8%).

Evaluación de Kast y el gabinete de ministros

El sondeo reveló que la aprobación de Kast alcanzó solo un 25%, mientras que su desaprobación o rechazo llegó al 58%. El guarismo de un 25% de aprobación muestra que Kast llegó a casi lo mismo que obtuvo en la primera vuelta que fue de 23.9%

Por su parte, la gestión global del Gobierno obtuvo un 25% de respaldo y un 55% de rechazo. En el ámbito de la oposición, un 18% aprobó su labor y un 53% la desaprobó.

Dentro de las autoridades evaluadas, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, registró la mayor cifra de opiniones favorables con un 31% de evaluaciones positivas y un 37% de apreciaciones negativas. Le siguieron la ministra de Salud, May Chomalí (30% positiva y 16% negativa), y la titular de Bienes Nacionales, Catalina Parot (29% positiva y 24% negativa).

Percepción de la situación económica y proyecciones para el año 2026

En materia económica, un 47% de las personas encuestadas atribuyó la mayor responsabilidad de la coyuntura nacional al manejo del actual Gobierno.

Finalmente, un 53% proyectó que la economía chilena decaerá durante 2026, mientras un 68% estimó que la recuperación tardará más de dos años.

Director del INDH acusa intento de neutralizar el organismo y Amnistía Internacional advierte una «pulsión autoritaria» del Gobierno

 

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Yerko Ljubetic cuestionó duramente la reforma presentada por el gobierno de José Antonio Kast, que elimina la facultad del Instituto Nacional de Derechos Humanos de presentar querellas, reduce su Consejo y debilita su presencia regional. Rodrigo Bustos, director ejecutivo de Amnistía Internacional Chile, vinculó la iniciativa con la reforma constitucional en materia de seguridad y denunció una nueva señal de autoritarismo. El proyecto también contradice recomendaciones de una comisión transversal que en 2025 propuso fortalecer la autonomía y las atribuciones del organismo.

 La reforma al Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), presentada el lunes por el gobierno de José Antonio Kast, desencadenó una fuerte controversia política e institucional. Las críticas ya no provienen solamente de parlamentarios de oposición, sino de la propia dirección del organismo, de integrantes de su Consejo y de representantes de organizaciones internacionales de derechos humanos.

El director del INDH, Yerko Ljubetic, sostuvo este martes que la iniciativa busca neutralizar la capacidad del Instituto para proteger a las personas frente a las vulneraciones de sus derechos. Sus declaraciones fueron respaldadas, desde una perspectiva más amplia, por el director ejecutivo de Amnistía Internacional Chile, Rodrigo Bustos Bottai, quien vinculó el proyecto con otras iniciativas del Ejecutivo en materia de seguridad.

La controversia adquiere especial significado porque la reforma fue ingresada al Congreso inmediatamente después del séptimo aniversario del estallido social de octubre de 2019, período durante el cual el INDH desempeñó un papel central en la documentación de denuncias de violaciones de derechos humanos y en la presentación de acciones judiciales.


«Buscan neutralizar al INDH»

En una entrevista con Radio ADN, Yerko Ljubetic afirmó que, aunque la presentación de una reforma había sido anunciada, el contenido del proyecto sorprendió por su alcance.

El director cuestionó que se presente como una modernización institucional una propuesta que elimina atribuciones judiciales, reduce recursos y modifica la estructura de dirección del organismo.

Ljubetic afirmó que la iniciativa apunta a neutralizar al Instituto como herramienta efectiva de protección de los derechos humanos.

Uno de los aspectos más cuestionados es la eliminación de la facultad de presentar querellas criminales, que sería reemplazada por la posibilidad de formular denuncias ante los organismos competentes.

La diferencia no es meramente formal. Mientras una denuncia permite poner hechos eventualmente delictivos en conocimiento de la autoridad, la querella otorga al organismo legitimación para intervenir como parte en el proceso penal, solicitar diligencias y ejercer otras facultades procesales.

Para el director del INDH, retirar esta atribución significa limitar una herramienta relevante para la defensa de personas que denuncian abusos cometidos por agentes del Estado.

La reforma también reduce de once a cinco los integrantes del Consejo, crea una Dirección Ejecutiva y contempla una reorganización de la presencia territorial.

Según Ljubetic, el informe financiero considera una disminución cercana al 70% del personal de abogados de la institución. También advirtió que el proyecto elimina las sedes regionales y concentra el domicilio legal del organismo en Santiago.

Estas modificaciones, sostuvo, afectan simultáneamente su autonomía, sus facultades y su capacidad de actuación en el territorio nacional.

Amnistía Internacional vincula la reforma con la agenda de seguridad

La reacción de Rodrigo Bustos Bottai, director ejecutivo de Amnistía Internacional Chile, incorporó una dimensión política más amplia a la controversia.

En una publicación en su cuenta de X, Bustos escribió:

No era solo la reforma constitucional en materia de seguridad. Hoy el Gobierno da una nueva muestra de su pulsión autoritaria buscando debilitar la institución estatal autónoma que tiene un mandato de promoción y protección de los derechos humanos.

La declaración relaciona dos iniciativas distintas del Ejecutivo: la reforma constitucional en materia de seguridad y el proyecto que modifica las atribuciones y organización del INDH.

La expresión «pulsión autoritaria» corresponde a la evaluación política de Bustos. Su advertencia plantea, sin embargo, una cuestión institucional concreta: qué consecuencias podría tener la modificación simultánea de las facultades estatales de seguridad y de los mecanismos destinados a supervisar el respeto de los derechos fundamentales.

La preocupación adquiere especial relevancia cuando el organismo afectado tiene precisamente el mandato de observar, documentar y denunciar eventuales abusos cometidos por instituciones públicas.

Bustos conoce directamente el funcionamiento del INDH, donde desempeñó diversas responsabilidades antes de asumir la dirección ejecutiva de Amnistía Internacional Chile.

El Gobierno defiende una reorganización institucional

El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, defendió la propuesta señalando que el propósito del Ejecutivo es concentrar las funciones del INDH en su carácter consultivo y de promoción de los derechos fundamentales.

Según el secretario de Estado, la persecución penal corresponde constitucionalmente al Ministerio Público, por lo que no sería necesario mantener la facultad del Instituto para presentar querellas criminales.

El biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, rechazó que exista una intención de desmantelar el organismo.

El Ejecutivo sostiene que busca modernizar su estructura, evitar duplicidades institucionales y mejorar la gestión administrativa.

La discusión, por lo tanto, no se limita a la necesidad de introducir cambios en el INDH, una cuestión sobre la que existen diagnósticos compartidos. El desacuerdo fundamental reside en qué atribuciones debe conservar una institución autónoma para cumplir eficazmente su mandato.

La comisión de 2025 propuso exactamente otra orientación

Uno de los antecedentes más relevantes de la controversia se encuentra en el informe elaborado por la Comisión Asesora Presidencial para el Fortalecimiento del INDH, constituida durante el gobierno de Gabriel Boric.

La comisión entregó sus conclusiones el 25 de junio de 2025, después de varios meses de trabajo. Formulada como una instancia transversal, produjo 44 recomendaciones, de las cuales 42 fueron consensuadas.

Entre sus propuestas se encontraban otorgar rango constitucional al Instituto como organismo autónomo, fortalecer su presencia regional, ampliar sus capacidades de acción judicial y mejorar los mecanismos de participación de la sociedad civil.

También recomendó reorganizar el Consejo, establecer procedimientos transparentes de designación y separar la dirección institucional de la administración cotidiana mediante una Dirección Ejecutiva.

Este último aspecto coincide parcialmente con la propuesta presentada por el actual Gobierno.

Sin embargo, existen diferencias sustanciales en otros puntos.

Mientras la comisión recomendó fortalecer la capacidad judicial del INDH, el Ejecutivo propone eliminar su facultad de presentar querellas. Mientras el informe valoró la presencia regional, el nuevo proyecto contempla una reducción de la estructura territorial. Y mientras la comisión propuso reforzar las garantías de autonomía y pluralismo, la nueva composición del Consejo ha generado cuestionamientos sobre su independencia.

Ljubetic rechazó que el Gobierno invoque el trabajo de aquella comisión para justificar una reforma que, según su interpretación, se aparta de sus principales conclusiones.

La discrepancia no es solamente política. El informe de 2025 constituye un antecedente oficial que permite comparar dos concepciones diferentes sobre el futuro de la institucionalidad de derechos humanos.

Las críticas alcanzan al Congreso

La diputada Lorena Fries, del Frente Amplio, cuestionó particularmente las disposiciones transitorias del proyecto, que, según advirtió, entregarían al Presidente de la República una influencia decisiva sobre la conformación inicial del nuevo Consejo y los estatutos institucionales.

Fries sostuvo que el INDH necesita modificaciones, pero consideró que la iniciativa gubernamental representa un debilitamiento de sus capacidades.

Desde el oficialismo, la diputada de Renovación Nacional Ximena Ossandón defendió la necesidad de recuperar el prestigio y mejorar el funcionamiento del organismo, y planteó que la discusión legislativa recién comienza.

Una posición distinta expresó el diputado Hans Marowski, vicepresidente del Partido Nacional Libertario, quien señaló que, si el Gobierno no logra eliminar el INDH, su sector buscará hacerlo mediante la discusión presupuestaria.

La declaración resulta significativa porque evidencia que, incluso entre sectores que respaldan al Ejecutivo, existen diferencias sobre el futuro de la institución.

Mientras el Gobierno afirma que pretende reorganizarla, representantes libertarios mantienen abiertamente la propuesta de suprimirla.

El consejero del INDH Osvaldo Torres interpretó la reforma como una concesión política a sectores de la derecha que históricamente han cuestionado la existencia del organismo.

Los estándares internacionales y la independencia institucional

El debate también debe examinarse a la luz de los Principios de París, adoptados por Naciones Unidas como referencia para el funcionamiento de las instituciones nacionales de derechos humanos.

Estos principios establecen criterios relacionados con la independencia, el pluralismo, la amplitud del mandato, los recursos suficientes y la capacidad de actuación de dichos organismos.

No exigen que todas las instituciones nacionales dispongan exactamente de las mismas facultades judiciales. Sin embargo, establecen que deben contar con condiciones efectivas para cumplir su mandato sin interferencias indebidas del poder político.

Por ello, la discusión sobre la composición del Consejo, los mecanismos de nombramiento, la disponibilidad presupuestaria y la presencia territorial no constituye un asunto meramente administrativo.

Se trata de elementos que pueden determinar la capacidad real del INDH para actuar frente a vulneraciones de derechos humanos.

La eventual eliminación de sus facultades judiciales deberá examinarse junto con las demás modificaciones propuestas, considerando el conjunto de herramientas que conservaría la institución.

Una discusión que excede al INDH

La reforma se presenta en un contexto político marcado por nuevas iniciativas gubernamentales sobre seguridad pública, uso de la fuerza y atribuciones de las instituciones estatales.

El INDH ha sido objeto de cuestionamientos recurrentes desde el estallido social de 2019, particularmente por su intervención en causas relacionadas con la actuación de las policías.

Para sus críticos, el organismo ha perdido credibilidad y requiere una reorganización que refuerce su carácter técnico y su imparcialidad.

Para sus defensores, en cambio, las controversias que ha enfrentado forman parte de las tensiones propias de una institución cuya función incluye examinar el comportamiento del Estado, incluso cuando sus conclusiones resultan incómodas para los gobiernos.

Ambas posiciones coinciden, al menos formalmente, en la importancia de contar con una institución legítima y eficaz. Difieren profundamente sobre las atribuciones y garantías necesarias para conseguirlo.

La tramitación parlamentaria permitirá determinar si el proyecto conserva su orientación original o incorpora modificaciones que respondan a las objeciones planteadas.

Por ahora, las declaraciones de Yerko Ljubetic y Rodrigo Bustos han instalado una interrogante que va más allá del futuro administrativo del Instituto.

La discusión central es si una reforma presentada como modernización institucional fortalecerá la protección de los derechos humanos o reducirá la capacidad de un organismo autónomo para fiscalizar las actuaciones del propio Estado.

Esa pregunta, particularmente relevante después de la experiencia chilena de 2019, deberá ser respondida no solamente por el Gobierno y el Congreso, sino también a la luz de las obligaciones internacionales del país y de los derechos de las personas que recurren al INDH en busca de protección.

 

Redacción Clarín

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