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lunes, 27 de abril de 2026

MOP suspende en San Antonio construcción de memorial de Tejas Verdes

 

MOP suspende en San Antonio construcción de memorial de Tejas VerdesCULTURACrédito: MOP


La administración anterior había colocado la primera piedra del monumento el 7 de marzo, cuatro días antes del cambio de mando, sin un mecanismo de financiamiento asociado. 


El Gobierno del Presidente José Antonio Kast informó que la construcción del memorial en honor a los familiares de los expresos políticos del excentro de detención y tortura de Tejas Verdes, en San Antonio, se encuentra suspendida hasta nuevo aviso, según Aquí Valparaíso.

La administración anterior había colocado la primera piedra del monumento el 7 de marzo, cuatro días antes del cambio de mando, sin un mecanismo de financiamiento asociado.


Según explicó la seremi MOP a Aquí Valparaíso“no existe en la actualidad un proyecto definitivo ni los mecanismos de financiamiento que permitan llevar adelante una obra como la mencionada. Lamentamos que las anteriores autoridades de la región, junto con realizar una primera piedra, ad portas del cambio de gobierno, no hayan sido claras con las agrupaciones ni con las autoridades locales que esperan la concreción de un memorial en el sector”.

Según el Informe Valech, Tejas Verdes fue un recinto de detención a cargo de las Fuerzas Armadas y utilizado por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) “a comienzos del año 1973 y fines de 1974”. De acuerdo con el libro El despertar de los cuervos de Javier Rebolledo, el regimiento Escuela de Ingenieros Tejas Verdes del Ejército de Chile “fue el primer centro de detención y tortura instalado en el país luego de ocurrido el golpe de Estado el 11 de septiembre de 1973”. 

El inicio de la obra, que sería adosada al nuevo Puente Lo Gallardo, actualmente en construcción, fue encabezada por la exdelegada presidencial provincial de San Antonio, Carolina Quinteros; el alcalde Omar Vera; los exseremis MOP y de Culturas, Dennys Mendoza y Javier Esnaloa, y organizaciones de DD.HH., quienes firmaron una carta de compromiso “que permitirá avanzar en el desarrollo del memorial”, informó entonces el Gobierno.

Respecto del hito, Mendoza destacó: “Hemos tenido hoy día un acto reivindicativo de lo que será la primera piedra del memorial de Tejas Verdes, un acto de memoria que tiene como objetivo hacer justicia y memoria respecto de chilenos y chilenas que perecieron y pasaron por este centro de tortura acá en la comuna de San Antonio. Democracia siempre”. 

Pero, según la nueva administración, el exseremi “nunca se comprometió por los canales oficiales a incluir dicho memorial en el actual contrato” (de construcción del puente). La actual secretaría regional aseguró que Mendoza no respondió a las solicitudes de diversas entidades “para evaluar la factibilidad de incluir el Memorial Tejas Verdes en el marco de las obras de construcción del Puente Lo Gallardo; dichos documentos no fueron respondidos por parte del MOP o sus representantes de la época”. 

En detalle, se trató de tres requerimientos no viabilizados por la exautoridad: de la Agrupación de Expresos Políticos de Tejas Verdes y el Comité de DD.HH. (agosto 2025), que pidieron incorporar el espacio en el proyecto del túnel Lo Gallardo. De la delegada presidencial provincial de San Antonio (octubre 2025), quien solicitó evaluar la factibilidad de integrar el memorial dentro del diseño y ejecución del proyecto de puente. Y del alcalde de San Antonio (noviembre 2025), Omar Vera, quien pidió incorporar el memorial en el contrato referido al puente.

“El compromiso del MOP debe estar con la transparencia y la responsabilidad a la hora de anunciar o ejecutar infraestructura pública. En virtud de lo anterior, se instruirá un procedimiento disciplinario para determinar eventuales responsabilidades administrativas”aseguró también la seremi a Aquí Valparaíso.

Diputado Manouchehri pide al Presidente Kast que “aclare” investigación húngara

 

Diputado Manouchehri pide al Presidente Kast que “aclare” investigación húngaraPAÍSAgencia Uno


El parlamentario cuestionó vínculos entre la red internacional que lideró Kast y financiamiento político, señalando que “sería bueno que ahora lo aclare”, en referencia a aportes y a una gira previa a asumir.


Resumen

El diputado del Partido Socialista, Daniel Manouchehri, solicitó al Presidente José Antonio Kast que entregue aclaraciones respecto de la investigación anunciada en Hungría sobre una red internacional vinculada a sectores conservadores, en la que el mandatario chileno participó hasta 2024 y que fue revelada por El Mostrador.

El parlamentario planteó dos interrogantes centrales, vinculadas tanto a eventuales financiamientos como a actividades realizadas antes de asumir la Presidencia. “Sería bueno que ahora lo aclare”, afirmó, aludiendo directamente al jefe de Estado.


En esa línea, Manouchehri cuestionó si existieron aportes, directos o indirectos, provenientes de esta red hacia campañas políticas en Chile. “¿Hubo aportes, directos o indirectos, de esta red a la campaña presidencial de Kast o a campañas afines en Chile?”, señaló, agregando que “la pregunta no es teórica”, en referencia a casos internacionales.

Asimismo, el diputado puso el foco en la gira internacional realizada por Kast antes de asumir la Presidencia, la que incluyó reuniones en Europa. “Nunca dijo quién la pagó”, sostuvo, insistiendo en que el mandatario debiera transparentar ese aspecto.


El emplazamiento se produce luego de que en Hungría se anunciara una investigación sobre el eventual uso de recursos públicos para financiar organizaciones y redes políticas internacionales ligadas a sectores conservadores, lo que podría involucrar a entidades en las que participó el actual mandatario.

En ese contexto, Manouchehri reiteró su llamado a esclarecer estos antecedentes, en medio de cuestionamientos políticos que han surgido a partir del anuncio de la indagatoria internacional.

“Orbán files”: Hungría investigará por corrupción a red conservadora que presidió José Antonio Kast

 

“Orbán files”: Hungría investigará por corrupción a red conservadora que presidió José Antonio KastINVESTIGACIÓN


Claudio Pizarro Sanguesa
Por : Claudio Pizarro SanguesaPeriodista Unidad de investigación de El Mostrador.
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Tras la caída de Viktor Orbán, el nuevo primer ministro, Péter Magyar, anunció una investigación por uso de fondos públicos en actividades de grupos conservadores. Uno de estos organismos, presidido por J. A. Kast hasta 2024, recibió recursos provenientes de Hungría en varias ocasiones.


Resumen


El presidente José Antonio Kast aseguró en la última Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), a través de un video enviado a la cumbre realizada en Hungría el 21 de marzo de este año, que el modelo del primer ministro Viktor  Orbán era una “inspiración para nuestro trabajo desde el primer día de Gobierno”. La frase la pronunció apenas 11 días después de asumir la Presidencia en Chile.

Además de alabar la seguridad fronteriza de Hungría –constituida por zanjas y muros que buscaría replicar en el país–, el Mandatario dijo que con la CPAC compartía “principios y desafíos comunes” e, incluso, se tomó el tiempo de llamar a los húngaros a que eligieran a Orbán en las pasadas elecciones, una declaración que analistas interpretaron como un acto de intervencionismo político.

A pesar de los sinceros deseos de José Antonio Kast, la derrota de Viktor Orbán fue estrepitosa. Tras 16 años de gobierno, el 12 de abril de este año –el líder conservador, anticomunista, antiwoke, antiislamista y contrario a las organizaciones de diversidad sexual– fue superado en las urnas por Péter Magyar, un exmiembro de su círculo íntimo que terminó arrebatándole el poder.

Si bien Magyar aún no asume como primer ministro, ya anunció una investigación en contra de su antecesor en el cargo, buscando esclarecer si es que el financiamiento de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) –la organización estadounidense que agrupa a partidos, fundaciones y think tanks de extrema derecha de todo el mundo– fue realizada con fondos públicos provenientes de la administración de Orbán.

“Creo que el Estado nunca debió haberlos financiado; eso fue un crimen”, dijo Magyar durante el anuncio de abrir una indagatoria en contra de la CPAC, la conferencia conservadora por donde han pasado desde Donald Trump, Elon Musk y Steve Bannon, hasta Nayib Bukele, Javier Milei, Jair Bolsonaro y el propio José Antonio Kast.

“Mezclar la financiación de partidos políticos con el gasto público del presupuesto estatal es, en mi opinión, un delito, y esto deberá ser investigado por las futuras autoridades, incluida la Oficina Nacional para la Recuperación y Protección de los Bienes Públicos, ya que esos fondos presupuestarios no estaban destinados a financiar eventos de partidos políticos”, agregó Magyar hace unos días.

El primer ministro electo busca desmantelar el sistema de financiamiento instalado por su predecesor y revelar los alcances de la red de influencia ideológica que alimentó el ecosistema donde se movieron las elites reaccionarias internacionales durante los últimos años, cuyo poder solventó escuelas de liderazgo, medios de comunicación, influencers, cumbres internacionales, partidos políticos y diversas organizaciones alrededor del mundo.

La investigación pretende destapar los denominados “Orbán Files”, archivos secretos de la administración del ex primer ministro de Hungría que pueden comprometer no solo el financiamiento de partidos políticos como Vox en España, que obtuvo un crédito de la banca Húngara para financiar campañas electorales, sino también aquellos organismos que han pululado con frecuencia por las orillas del Danubio.

Entre estos últimos destacan el Instituto de Ciencias Sociales, Económicas y Políticas (ISSEP), dirigido por la nieta de Jean-Marie Le Pen, Marion Maréchal; la Heritage Foundation; la fundación española Disenso; el centro de pensamiento húngaro, Mathias Cornivius Collegium; y la Political Network for Values (PNfV), una corporación sin fines de lucro que capacita a activistas de extrema derecha, presidida por José Antonio Kast entre los años 2022 y 2024.

Consultado sobre el anuncio realizado por Péter Magyar, el exministro de Relaciones Exteriores y representante de Chile ante la Organización de Naciones Unidas, Juan Gabriel Valdés, aseguró a El Mostrador que le parece relevante que “se investigue de dónde vienen las platas de la ultraderecha en la región, así como las relaciones de Vox y Orbán con América Latina”.

“En el mundo socialdemócrata es muy conocido el trabajo con la Fundación Friedrich Ebert o la Democracia Cristiana con la Fundación Adenauer, eso siempre ha sido transparente, tienen oficinas en Santiago y pagan impuestos. Pero cuando hay organizaciones funcionando y mucha plata que circula, más aún cuando el propio Orbán ha sido acusado de tener problemas financieros, me parece muy bien que esto se investigue”, aseguró el excanciller.

“Orban files”

La búsqueda por esclarecer la adjudicación de fondos provenientes de Hungría es un tema que también ha preocupado a la Unión Europea, que congeló 17 mil millones de euros debido a falta de transparencia, concentración de poder y el eventual uso discrecional de recursos públicos.

Hace pocos días, la vocera del organismo europeo, Paula Pinho, aseguró que “hemos escuchado atentamente las primeras palabras del primer ministro electo y confiamos en que ocurrirán muchas cosas, en cuanto a lo que necesita hacerse para desbloquear los fondos, pero, por supuesto, ahora necesitamos ver resultados concretos”.

Las acciones anunciadas por Peter Magyar, en rigor, van en busca de esos “resultados concretos”. Para el académico experto en política de la Universidad de Szeged en Hungría, Andras Lénárt –contactado por El Mostrador–, el anuncio del primer ministro electo no solo busca restituir los fondos congelados de la Unión Europea, a través de medidas como no volver a financiar la CPAC, sino particularmente “investigar a fondo las relaciones de Orbán y su contribución económica a las organizaciones de derechas y extrema derecha, tanto húngaras como internacionales”.

Es en este punto donde la Political Network for Values podría verse involucrada en la indagatoria que –según diversos medios de prensa en Hungría– podría abrir incluso la puerta a investigaciones de carácter judicial, considerando que la ley en Hungría prohíbe a cualquier extranjero, incluido un Gobierno, entregar dinero para financiar campañas políticas. No solo eso, sino también respecto al uso indebido de los recursos del Estado en eventos políticos, como anunció Magyar.

“Los contribuyentes húngaros han financiado durante demasiado tiempo a los mercenarios pseudointelectuales extranjeros de Orbán. Recuperar parte de ese dinero es poco probable, pero no imposible. No obstante, es una pista sólida para el periodismo de investigación transfronterizo”, aseguró el periodista de investigación Szabolcs Panyi.

Respecto a los dineros en cuestión, la Gaceta Húngara –equivalente a nuestro Diario Oficial– publicó en mayo de 2020 que el Gobierno de Orbán autorizó la asignación de más 38 millones de florines del presupuesto de ese año para financiar a una organización conservadora húngara, sin hacer mención a su nombre, pero aclarando que era con el fin de cooperar con la plataforma Political Network for Values.

Un año después, el Gobierno húngaro volvió a otorgar una subvención de 140 mil euros a la PNfV, para financiar la cuarta Cumbre Trasatlántica, que reunió a representantes políticos de Europa, América y otras regiones del mundo, celebrada en noviembre de 2021 en el Parlamento húngaro.

Para entonces, la Political Network for Values –con raíces en el extremismo católico y vínculos con agrupaciones como HazteOir, Citizen Go, El Yunque y el Opus Dei– era presidida por Katalin Novák, política que en 2022 se convirtió en presidenta de Hungría, siendo José Antonio Kast el encargado de asumir la posta luego de su salida del organismo.

Una investigación realizada por el medio Húngaro Atlatszo, publicada el año pasado, dio cuenta de que el principal think tank húngaro, el Centro de Derechos Fundamentales, recibió del gobierno 4.300 millones de florines el año 2024 y que 722 millones del aporte total se usaron para financiar la CPAC de ese mismo año realizada en Budapest. En ese mismo encuentro, Kast aseguró que Chile estaba gobernado por un “Presidente woke que llegaba tarde a trabajar.

El Centro de Derechos Fundamentales, según una investigación de la ONG Ipas, ha sido un copatrocinador permanente de Political Network for Values. Esta última ha tejido una importante red de vínculos con el Gobierno de Hungría, entre ellos, con la exministra de Justicia, Judit Varga. Un ejemplo de aquello es la conformación del Comité Interparlamentario Chileno Húngaro, presidido por el diputado republicano Luis Fernando Sánchez, y la visita que realizó a Chile en 2024 el entonces director del Centro de Derechos Fundamentales de Hungría: Miklós Szánthó, quien aseguró que debería haber una CPAC en nuestro país.

Otro asunto a considerar: la Political Network for Values fue anfitriona de la CPAC el año 2022, al alero del Centro de Derechos Fundamentales, mientras Kast se desempeñaba como presidente de la organización, un vínculo entre organismos que deberá aclarar la investigación propuesta por Péter Magyar.

Para el analista y profesor titular del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, Gilberto Aranda, la indagatoria en cuestión no solo puede abrir un flanco a la Presidencia de Chile, sino “a todos los políticos que hicieron de la Budapest de Orbán un destino permanente, un país donde hoy día estamos empezando a ver investigaciones respecto a casos –digámoslo claramente– de corrupción”.

Mladen Yopo, doctor en Ciencia Política de la Universidad de Leiden, agrega que, además del eventual uso irregular de fondos públicos, lo más grave es para lo que habrían sido utilizados estos recursos. “Más allá de quien participe, sean Kast, Bolsonaro, Bukele, se han usado para la manipulación política, lo que ha impedido, de alguna forma, que la ciudadanía pueda elegir conscientemente, o sobre la base de ciertos estándares y no en base a falsedades”, aseguró.

La Unidad de investigación de El Mostrador se comunicó con varios representantes de Presidencia, pero hasta el cierre de esta edición no recibimos información sobre los requerimientos planteados.

Por qué Chile declaró la alerta sanitaria oncológica

 

CHILE AL DÍA PORTADA


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La decisión del gobierno de declarar una alerta sanitaria oncológica en 2026 no responde a la aparición de una nueva enfermedad ni a un brote inesperado. Es la consecuencia de un problema acumulado: el desfase entre el diagnóstico de cáncer y el acceso oportuno a tratamiento, en un contexto donde la enfermedad ya es una de las principales causas de muerte en el país.

El punto de partida es claro. Según estimaciones de GLOBOCAN, en Chile se registraron 59.876 nuevos casos de cáncer y 31.440 muertes en 2022, lo que refleja una alta carga de enfermedad. Esta relación entre casos y fallecimientos es clave: indica que una proporción significativa de pacientes diagnosticados no logra sobrevivir, en parte por factores vinculados al sistema de salud.

Una enfermedad que ya domina la mortalidad

El cáncer se ha consolidado como una de las principales causas de muerte en Chile, desplazando progresivamente a otras enfermedades. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) proyecta que será responsable de 1 de cada 6 muertes prematuras en el país entre 2023 y 2050.

Este escenario no es exclusivo de Chile, pero sí presenta características particulares. En comparación con países de la OCDE, Chile muestra una paradoja: una incidencia relativamente menor de cáncer, pero una mortalidad proporcionalmente alta. En términos simples, no necesariamente hay más casos que en países desarrollados, pero sí una mayor probabilidad de morir una vez diagnosticado.


El factor tiempo: listas de espera y retrasos

La alerta sanitaria se explica principalmente por la acumulación de pacientes en listas de espera. Según datos oficiales del Ministerio de Salud en 2026, alrededor de 30.000 a 33.000 personas se encuentran esperando diagnóstico o tratamiento oncológico en Chile.

Esta cifra incluye tanto pacientes con garantías GES vencidas como casos fuera de ese sistema, lo que refleja un problema estructural y extendido.

En términos de tiempos, las demoras pueden ser significativas. En patologías cubiertas por garantías GES se han registrado retrasos cercanos a 77 días, mientras que en casos no GES pueden superar los 300 días. En cáncer, estos plazos no son neutros: diversos estudios internacionales han demostrado que cada retraso en el inicio del tratamiento reduce la probabilidad de supervivencia.

El problema no surgió de forma repentina. Durante la pandemia de COVID-19, el sistema de salud priorizó la atención de pacientes críticos, lo que implicó la suspensión de controles, cirugías y programas de detección. Como resultado, se acumuló una demanda que el sistema aún no logra absorber completamente.


Diagnóstico tardío: el origen del problema

Sin embargo, el cuello de botella no comienza en el tratamiento. Una parte importante del problema se origina en el diagnóstico tardío.

Chile presenta brechas en programas de detección precoz, como mamografías y exámenes preventivos. Esto implica que muchos pacientes ingresan al sistema con la enfermedad en etapas más avanzadas, donde las probabilidades de supervivencia son menores y los tratamientos más complejos.

Este fenómeno tiene un doble impacto:

  1. Aumenta la mortalidad individual.
  2. Incrementa la carga sobre el sistema, ya que los casos avanzados requieren más recursos y tiempo de atención.

Capacidad limitada del sistema

A lo anterior se suma un problema estructural: la capacidad del sistema de salud.

Chile cuenta con una disponibilidad limitada de especialistas en oncología, equipos de radioterapia y pabellones quirúrgicos en comparación con países más desarrollados. Además, existen diferencias significativas entre regiones, lo que obliga a trasladar pacientes o genera mayores tiempos de espera.

El sistema público, que atiende a la mayoría de la población, concentra gran parte de esta presión. Sin embargo, el sector privado tampoco tiene capacidad ilimitada, lo que limita la posibilidad de absorber la demanda acumulada.


Factores de riesgo y envejecimiento

El aumento de la mortalidad por cáncer también está relacionado con factores demográficos y de estilo de vida.

Chile enfrenta un proceso de envejecimiento poblacional, lo que incrementa naturalmente la incidencia de cáncer. A esto se suman factores de riesgo como el tabaquismo, la obesidad y el sedentarismo, cuya prevalencia es alta en comparación con otros países de la OCDE.

Estos elementos no explican por sí solos la alerta sanitaria, pero sí contribuyen a aumentar la presión sobre el sistema de salud.


Una crisis de oportunidad clínica

La alerta sanitaria permite al Estado adoptar medidas extraordinarias: contratación de personal, compra de servicios al sector privado, adquisición acelerada de equipos y mejor coordinación de la red asistencial.

Sin embargo, más allá de estas acciones, el diagnóstico de fondo es más profundo. La evidencia sugiere que Chile enfrenta lo que algunos especialistas denominan una crisis de oportunidad clínica: el sistema no logra garantizar que todos los pacientes reciban atención en el momento adecuado.

Esto es especialmente crítico en cáncer, donde el tiempo es un factor determinante. Un retraso de semanas o meses puede significar el paso de una enfermedad tratable a una etapa avanzada.


Conclusión

La alerta sanitaria oncológica no responde a un aumento repentino de casos, sino a una combinación de factores acumulados: diagnóstico tardío, listas de espera —que en 2026 afectan a más de 30 mil personas—, capacidad limitada del sistema y cambios demográficos.

En conjunto, estos elementos configuran un escenario en el que la mortalidad por cáncer no depende únicamente de la enfermedad, sino también de la oportunidad de acceso a la atención.

El desafío, por tanto, no es solo reducir las listas de espera, sino mejorar toda la cadena de atención: desde la prevención y el diagnóstico precoz hasta el tratamiento oportuno. Solo así será posible revertir una tendencia que hoy sitúa al cáncer como uno de los principales problemas de salud pública en Chile.

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