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jueves, 26 de marzo de 2026

EL PRESIDENTE DIJO QUE LO OTORGARÁ EN CASOS OCURRIDOS BAJO “VIOLENCIA EXTREMA”, LO QUE NO SE CUMPLE EN ESTAS CAUSAS

 

Casos emblemáticos de uniformados en prisión por el estallido social no cumplen con criterio definido por Kast para recibir indulto

26.03.2026

Por Daniel Meza Riquelme

El Presidente Kast señaló que piensa indultar a carabineros y militares condenados por delitos cometidos en el estallido social. El mandatario afirmó que lo haría en casos que ocurrieron bajo “violencia extrema”. Así lo dijo en una entrevista concedida a Chilevisión: “En algunos casos de esa violencia extrema sí voy a utilizar la facultad”. Actualmente, hay nueve uniformados en prisión por casos emblemáticos del estallido, todos con condena ejecutoriada, por lo que podrían recibir el indulto. Pero, no cumplen con el criterio expresado por el mandatario de que sus casos hayan ocurrido bajo condiciones de “violencia extrema”. Por el contrario, en todas las instancias judiciales, incluidas aquellas en que los sentenciados pidieron revisar las condenas, se acreditó que ellos no estaban en riesgo ni estaba comprometido el orden público cuando cometieron delitos como apremios ilegítimos, violencia innecesaria y homicidio frustrado.

En su primera semana de gobierno, el Presidente José Antonio Kast abrió una controversia inesperada al anunciar que pensaba indultar a carabineros y militares que fueron condenados por cometer delitos durante el estallido social. Fue en una entrevista concedida a Chilevisión, el jueves 12 de marzo, donde el mandatario sostuvo que, en los días del estallido, el país vivió bajo condiciones de violencia extrema. Y entonces puntualizó que “en algunos casos de esa violencia extrema sí voy a utilizar la facultad del indulto” (revise aquí la entrevista realizada por CHV). 

En la actualidad hay nueve uniformados -cinco carabineros y cuatro militares- que están en prisión cumpliendo condenas por casos emblemáticos ocurridos durante el estallido social. CIPER revisó los procesos de este grupo de causas que concitaron el interés de la opinión pública, para comprobar si en estos casos se cumple el criterio definido por el Presidente Kast para conceder un eventual indulto: que hayan actuado bajo una condición de violencia extrema. 

De acuerdo con los antecedentes que constan en los registros judiciales, en ninguno de estos nueve casos se cumple con la condición requerida por el mandatario. En todas las instancias judiciales que analizaron estos casos, incluyendo aquellas en que los propios sentenciados pidieron revisar las condenas, se acreditó que no estaban en peligro y que el orden público ya había sido restituido cuando, a juicio de los magistrados, cometieron delitos como apremios ilegítimos y homicidio frustrado.

En los nueve casos -ocurridos entre el 19 de octubre de 2019 y el 1 de febrero de 2020- los afectados por los delitos cometidos por estos uniformados sufrieron lesiones graves, algunos con secuelas irreparables de por vida, incluyendo a personas que ni siquiera participaban de las manifestaciones. En uno de los casos, las lesiones provocaron la muerte de la víctima: Romario Veloz Cortés. 

Cada investigación judicial concluyó que esos nueve funcionarios -que cumplen condenas que van desde los cinco a los 12 años de cárcel- actuaron conscientes del daño que sus acciones podían provocar. En cada sentencia -y en las apelaciones posteriores que se realizaron- se comprobó que ninguno de ellos actuó en contextos de violencia extrema, no existe ninguna prueba plausible (peritajes, registros de vídeos, reconstrucciones de trayectorias balísticas, comunicaciones radiales internas) que dé pie para sostener que se cumple el criterio expresado por el Presidente Kast para conceder un indulto. 

En los próximos días estos exfuncionarios podrían solicitar y acceder al indulto que el presidente José Antonio Kast evalúa utilizar. De hecho, ya lo solicitó el excapitán de Carabineros Patricio Maturana, quien provocó la pérdida de la visión de la ahora senadora Fabiola Campillay.

“El Presidente de la República tiene el deber de corregir cuando la justicia actúa con sesgo e ideología. No vamos a descansar hasta devolverle el honor a quienes pusieron el pecho por Chile”. Ese fue el compromiso que pronunció Kast hace un año, cuando estaba en campaña, tras visitar a Patricio Maturana, el exoficial que cumple una pena de más de 12 años por ser el responsable del disparo de una lacrimógena que le quitó la vista a Fabiola Campillay. 

Maturana es uno de los nueve exfuncionarios que están en prisión por causar lesiones graves, incluso mortales, durante el estallido social. Según los registros de la División de Estudios del Ministerio Público, son 219 los exuniformados con “sentencia definitiva condenatoria” por delitos que cometieron en el estallido social. La mayor parte de ellos recibió penas inferiores a cinco años, y muchos lograron que esa sanción fuera sustituida por libertad condicional vigilada.

"NO TENÍA LA INTENCIÓN DE DAÑAR"

La tarde del martes 26 de noviembre de 2019, carabineros de la 14° Comisaría de San Bernardo se desplegaron -en apoyo a funcionarios de otra unidad – en la Estación 5 Pinos, del Metrotren, para sacar barricadas que obstruían las vías. A los funcionarios se les ordenó resguardar la infraestructura para asegurar la circulación del último tren del día. Durante el cumplimiento de aquella obligación, un grupo de jóvenes les lanzó piedras desde un pasaje ubicado a 119 metros, sin ninguna posibilidad de alcanzar a los policías, como quedó acreditado en la causa.

“Mi capitán, ya pasó el último tren”. Ese fue el mensaje transmitido a las 20:29 por los canales internos de Carabineros al oficial a cargo. Pero, tras cumplir con su obligación de resguardar el funcionamiento del último tren, no se retiraron.

Las pericias realizadas por la PDI -y citadas en el juicio oral- establecieron que a las 20:35 las calles cercanas a la Estación 5 Pinos “se encontraban despejadas, sin barricadas, ni fogatas, ni ningún otro obstáculo”, aunque un grupo de “unos 6 u 8 jóvenes [estaban] gritando y tirando piedras hacia donde estaba el grupo de carabineros”.

Minutos antes de las 20:40 el grupo de carabineros disparó lacrimógenas a los manifestantes. Uno de esos disparos, efectuado por el capitán Patricio Maturana, fue el que causó las lesiones graves a Campillay en la esquina de Avenida Portales con Fermín Vivaceta, cuando ella caminaba hacia el paradero donde debía tomar un bus que recogía a los trabajadores que se dirigían a la planta de Carozzi, donde se desempeñaba. Finalmente, Maturana fue condenado a 12 años y 183 días por apremios ilegítimos.

Hace un año el entonces candidato presidencial, José Antonio Kast, cuestionó la sentencia del tribunal: “En un contexto de amenaza real, él [Patricio Maturana] recibe una orden directa de dispersar a los manifestantes violentos y dispara una bomba lacrimógena en parábola desde más de 50 metros de distancia sin apuntarla a nadie. Él no tenía la intención de dañar a alguien. Sin embargo, fue condenado por apremios ilegítimos. ¿Con qué pruebas concluyentes? ¿Con qué certeza?”. 

El entonces candidato Kast no presentó evidencias documentales que probaran su versión de los hechos. Pero, por el contrario, el Tribunal de Juicio Oral en Lo Penal de San Bernardo llegó a su conclusión tras revisar abundante evidencia: las cámaras corporales de carabineros, videos grabados por testigos y comunicaciones policiales internas, además del informe pericial de la PDI. El tribunal determinó que “hasta que dispararon las lacrimógenas, no existió una grave alteración al orden público”, por lo que el entonces capitán Maturana no actuó bajo una “violencia extrema”, que es el criterio que el propio Presidente ha fijado para otorgar un indulto.

Maturana, durante la investigación y luego en el juicio, afirmó reiteradamente que disparó la escopeta antidisturbios según la normativa. Es decir, en un ángulo elevado de 45 grados. Pero, el tribunal determinó que esa afirmación era falsa. El exoficial -según la sentencia pronunciada el 11 de octubre de 2022- “disparó directamente a un reducido grupo de personas. (…) el tribunal estableció que Maturana Ojeda obró dolosamente, dado que resultó acreditado que conocía el arma que usó y los efectos que ésta producía en caso de ser disparada en un ángulo de tiro indebido”.

"VIOLENTAR INNECESARIAMENTE"

“Siendo inadecuada y desproporcionada la utilización de armas de fuego de alto calibre en contra de la población civil que, a lo sumo, les lanzaban elementos contundentes desde una considerable distancia”. A esa conclusión llegaron los jueces del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de La Serena, sobre el actuar de una de las patrullas del Ejército a la que, el 20 de octubre de 2019, se le encargó restituir el orden público en el centro de La Serena. El resultado de aquel despliegue fue la muerte de Romario Veloz Cortés, además de lesiones graves provocadas a Rolando Robledo Vergara y César Antonio Veliz Cortés.

Tras el análisis de videos y declaraciones de testigos, en la sentencia se descartó que los uniformados hayan operado bajo situaciones de violencia extrema: “[Se] había cumplido con el objetivo que se habían trazado en un primer momento, cuál era, evitar que los locales comerciales que estaban en el sector fueran vandalizados y saqueados por aquellas personas que se encontraban en el lugar. Sin embargo, no contento con esta situación y advirtiendo que en el sector se movilizaba una marcha pacífica pero bastante masiva, el capitán [Faúndez] insistió en avanzar y acercarse mucho más hacia las personas que marchaban ese día, (…) A partir de este momento, el riesgo creado por el capitán sí resulta reprochable por el ordenamiento jurídico, toda vez que nos resultaba proporcional ni justificado efectuar dicha maniobra bélica en contra de civiles desarmados, que en su mayoría protestaban de manera pacífica”.

El fallo de primera instancia determinó que los entonces funcionarios del Ejército eran culpables del delito de violencia innecesaria. El veredicto sentenció a José Santiago Faúndez Sepúlveda a una pena de 15 años, mientras que Carlos Robledo Olguín fue condenado a 10 años. Por su parte, José Andrés Arenas Mancilla fue sentenciado a 5 años.

"AL MARGEN DE LAS REGLAS"

Durante manifestaciones en la comuna de Colina, también el 20 de octubre de 2019, otro miembro del Ejército hirió de un disparo a un manifestante. A juicio del tribunal que revisó la causa, el cabo primero Pedro Lavín Villalobos actuó con una violencia innecesaria y sin un uso proporcional de la fuerza. La sentencia acreditó que utilizó su arma cuando el personal policial y militar se estaba retirando, debido a que ya no había una alteración del orden público:

“Desde esa intersección y estando sobre la calzada, sin que a su alrededor hubiera muchedumbre o un grupo de manifestantes, y una vez que todos los funcionarios de Carabineros se encontraban dentro del vehículo y que éste ya había iniciado su marcha, [la víctima] toma desde la calle una piedra la que lanza contra el furgón sin golpearlo, momento en el cual el imputado cabo primero del Ejército de Chile Pedro Lavín Villalobos, sin realizar ninguna advertencia previa, y al margen de las reglas de uso de la fuerza ya descritas, abusando de su cargo, realiza un disparo con su arma de servicio de una munición letal calibre 5.56 mm, apuntando a la parte superior de la pierna derecha de la víctima, quién se encontraba de espaldas al tirador, impactando en el fémur derecho, cayendo la víctima al suelo perdiendo el conocimiento de manera inmediata”.

El 28 de noviembre de 2021, el Tribunal de Juicio Oral de Colina condenó a siete años de cárcel a Pedro Lavín por el delito de apremios ilegítimos.

"SECUELAS COGNITIVAS Y FÍSICAS"

Según lo descrito en la sentencia dictada el 23 de agosto de 2023 por el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de San Bernardo, en la noche del 23 de octubre de 2019 vecinos de una villa de la comuna de Buin realizaban una protesta pacífica, la que se concentró en la esquina de Bajos de Matte con El Olmo. A las 23:15 llegó una patrulla de Carabineros. 

Tras revisar la evidencia, el fallo de la justicia estableció que los manifestantes no desarrollaron “conductas que pudieran significar peligro para los funcionarios policiales que se apersonaban”. Pese a lo anterior, indica el dictamen judicial, se “efectúa hacia los manifestantes dos disparos con escopeta antidisturbios de perdigones”. Esa acción provocó lesiones leves a dos personas, pero también fue el motivo por el cual otro vecino, identificado como Mario Acuña, decidió esconderse en una plaza cercana. 

La sentencia determinó que, minutos después, los carabineros Víctor Antonio Lastra Marguirott y Henry Giovanny Cuellar Vega encontraron a Acuña, “indicándole que se tire al suelo y estando ahí, lo golpean en el cuerpo y principalmente en la cabeza, dándole patadas, provocándole traumatismos del encéfalo y de los nervios craneales”.

Los apremios ilegítimos perpetrados por los dos exfuncionarios de Carabineros dejaron secuelas físicas y cognitivas permanentes en Mario Acuña. Después del ataque quedó postrado -tal como fue corroborado en el juicio mediante informes médicos y el testimonio de sus familiares- y requiere de cuidados permanentes. Producto del daño cerebral, Acuña debe ser alimentado a través de una sonda instalada en su tráquea. También tiene dificultades para hablar.

Lastra Marguirott y Cuellar Vega fueron condenados 12 años y 183 días por el delito de apremios ilegítimos.

"BAJARON Y LE PEGARON A TODA LA GENTE"

El jueves 21 de noviembre de 2019, una adolescente de 14 años y su hermana decidieron esperar en el frontis de la Estación Intermodal de La Cisterna para evitar quedar en medio de desórdenes que se producían en los alrededores. Ambas volvían de comprar tela para confeccionar el traje que la joven usaría en su graduación de octavo básico. 

Alrededor de las 17:00 -según la declaración de la hermana de la víctima- “llegó un bus o furgón de Carabineros, se bajaron y le pegaron a toda la gente que estaba allí. (…) Se bajó ese carabinero pegándole a todos, le pegó a una niña embarazada, ella [la víctima] quedó en blanco, no alcanzó a reaccionar, y le pegó en el ojo, ella cayó y le pegó en el tórax un lumazo”.

Ese carabinero es Luis Antonio Castillo Fernándezquien fue condenado a 11 años por el delito apremios ilegítimos con resultados de lesiones graves. La adolescente perdió por completo la visión de su ojo derecho.

"DISPARO A CORTA DISTANCIA"

Otro carabinero en prisión por hechos ocurridos durante del estallido social es Hugo Raúl Navarro Corvalán. El 19 de octubre de 2019, el entonces capitán de la Tercera Comisaría de Ovalle detuvo a un transeúnte y tras inmovilizarlo efectuó un “disparo a corta distancia con su arma de fuego personal”. Luego la víctima -que resultó con una fractura de pubis- fue detenida.

El 4 de julio de 2022, el Tribunal de Juicio Oral de Ovalle -tras dejar constancia de que Navarro Corvalán no colaboró en el proceso- sentenció al excapitán por tres delitos: homicidio frustrado (seis años), detención ilegal (61 días) y falsificación de instrumento público (541 días). Se restaron los 708 días que estuvo en prisión preventiva, por lo que debiese quedar en libertad el 20 de marzo de 2028.

Senador Flores exige renuncia de la ministra de Seguridad por lío en llamado a retiro de subdirectora de la PDI: "Cortemos la cosa por el origen, metió las patas y tiene que asumir"

 26 March 2026

Como “incoherente, incomprensible y brutal” calificó el senador Iván Flores (DC) el recorte presupuestario propuesto por el Gobierno, que contempla una reducción del 3% en todos los ministerios y que impacta directamente a Seguridad, “una de las principales prioridades del país”.

 El parlamentario cuestionó duramente la decisión, señalando que “no sé si esto es una señal de incoherencia o incompetencia”, recordando que durante la campaña presidencial se comprometió un enfoque de “gobierno de emergencia para enfrentar la delincuencia y el crimen organizado”.

 “Hoy vemos exactamente lo contrario: un recorte parejo para todos los ministerios que termina afectando gravemente los recursos destinados a Seguridad. Le quitan plata a las policías, le quitan plata al sistema de inteligencia. Entonces, ¿para qué estamos legislando para fortalecer estas instituciones si al final les recortan el financiamiento?”, enfatizó.

 Flores advirtió que la medida debilita directamente la capacidad del Estado para enfrentar el avance del crimen organizado en el país. “Es incomprensible que incluso dentro de este ajuste se reduzcan recursos destinados al combate al crimen organizado. Nadie lo entiende”, afirmó.

 El senador también cuestionó la magnitud del recorte, que supera los $72 mil millones en el área. “Cuesta explicarse que un Gobierno que intentó ponerle su sello al combate frontal a la delincuencia hoy esté rebajando estos recursos. Es brutal lo que están haciendo”, sostuvo.

Flores formuló un llamado a rectificar la medida, señalando que “claro que hay que hacer ajustes, eso es necesario. Pero háganlo donde no afecte directamente a las personas ni debilite la lucha contra el crimen. Aquí se cometió un error, y espero que el Gobierno tenga la humildad de reconocerlo y corregirlo”, concluyó.

Pide la renuncia de Steinert

Por otra parte, el senador Iván Flores pidió "no seguir destruyendo a la PDI" y sugirió a La Moneda "cambiar a la ministra Steinert".

Esto debido a la denuncia del propio senador Flores que anunció días antes que la ministra de Seguridad le pidió la renuncia o mandó a retiro a la Prefecta de la PDI Consuelo Peña, por cuestiones aún no aclaradas.

El senador Flores deslizó dudas sobre las razones de fondo de la decisión, asegurando que, de realizarse una investigación, podrían surgir nuevos antecedentes. “Si se investiga como corresponde, nos vamos a llevar una sorpresa”, afirmó.

"Creo que hay que esperar que el gobierno haga y diga algo, y el "haga algo" tiene que ser sencillamente, a mi manera, que se le pida la renuncia al cargo y la salida a la ministra Steinert que ha estado cometiendo un error tras otro error, incluyendo el incumplimiento de su propia norma, la vulneración de su propia norma".

El senador Flores señaló qu "creo que esta es una situación muy complicada, que no puede afectar a la policía de Investigaciones, porque al final de cuentas este es un desaguisado que se genera por una autoridad de gobierno, nada más".

Flores terminó señalando que "entonces no sigamos afectando más y cortemos la cosa por el origen, el que metió las patas, y en este caso fue la ministra Steinert, con todo lo que hizo, es la que tiene que asumir la responsabilidad y no eludirla"

Gobierno frena tramo clave de ciclovía en Alameda en medio de alza de combustibles

 


CHILE AL DÍA PORTADA


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La suspensión de un tramo clave de la ciclovía en la Alameda no sería, por sí sola, una noticia mayor. Pero el contexto en que ocurre la transforma en algo más que un ajuste técnico: la convierte en una señal. Justo cuando el precio de los combustibles presiona el bolsillo de las familias y obliga a repensar las formas de movilidad, el Estado decide frenar una de las pocas alternativas concretas para reducir esa dependencia.

No es solo una obra. Es una definición.

El proyecto de la ciclovía Nueva Alameda no era marginal ni experimental. Se trataba de un eje estructural de movilidad, diseñado para conectar comunas, facilitar desplazamientos cotidianos y avanzar hacia una ciudad menos dependiente del automóvil. Sin embargo, la decisión del Ministerio de Vivienda y Urbanismo de suspender su etapa final —la que se extiende hacia sectores de menores ingresos— introduce una duda razonable: ¿cuáles son realmente las prioridades?

El argumento oficial apunta a restricciones presupuestarias. No hay recursos suficientes, se dice, y es necesario ajustar el gasto. En abstracto, es una explicación comprensible. Todos los gobiernos enfrentan límites fiscales y deben tomar decisiones difíciles. Pero no todas las decisiones son equivalentes. Algunas revelan más que otras.

Aquí, lo que aparece no es solo un recorte, sino una contradicción.

Por un lado, se promueve —al menos en el discurso— una transición hacia ciudades más sustentables, con menor uso del automóvil y mayor protagonismo del transporte público y los modos activos. Por otro, se detiene una infraestructura que precisamente permite avanzar en esa dirección. No se trata de un proyecto accesorio, sino de una pieza básica en cualquier política urbana moderna.

La pregunta entonces no es si faltan recursos, sino cómo se asignan.

Porque el recorte no es neutro. La parte del proyecto que se suspende no es cualquiera: corresponde al tramo que conecta con sectores históricamente más postergados. Es ahí donde la ciclovía deja de ser solo una apuesta ambiental y se convierte en una herramienta de equidad. Para muchos, no es una opción recreativa, sino una alternativa real de transporte frente al costo creciente de movilizarse.

Al interrumpir ese tramo, el mensaje es claro, aunque no sea intencional: la integración puede esperar.

Este tipo de decisiones suele explicarse desde la lógica técnica. Se priorizan obras más avanzadas, se evita dejar proyectos a medio camino, se ordenan las cuentas. Pero esa lógica, cuando se aplica sin una visión de conjunto, termina reproduciendo desigualdades. Lo que queda pendiente no es solo un tramo de infraestructura, sino una promesa de ciudad más equilibrada.

Y ahí es donde el problema deja de ser puntual y pasa a ser estructural.

Lo ocurrido con la ciclovía no es un hecho aislado, sino el síntoma de una forma de gobernar. Una en la que las decisiones parecen responder más a urgencias administrativas que a una planificación consistente. Se actúa sobre proyectos individuales, pero no sobre el sistema urbano en su conjunto.

La ciudad, sin embargo, no funciona por partes. Movilidad, vivienda, acceso a servicios y calidad de vida están profundamente conectados. Intervenir uno de estos elementos sin considerar los demás no solo reduce la efectividad de las políticas, sino que puede generar efectos contrarios a los buscados.

En este caso, la contradicción es evidente. Mientras se encarece el uso del automóvil, se debilitan las alternativas. Mientras se habla de sustentabilidad, se posterga su implementación. Mientras se reconoce la necesidad de mayor equidad territorial, se aplazan proyectos que podrían contribuir a ella.

No es una cuestión ideológica, sino de coherencia.

Una política urbana sólida no se define solo por sus objetivos declarados, sino por la consistencia de sus decisiones. Requiere continuidad, priorización y una comprensión clara de cómo cada intervención contribuye —o no— a un modelo de ciudad.

Cuando esa coherencia se pierde, lo que queda es una suma de medidas desconectadas. Algunas bien intencionadas, otras inevitables, pero en conjunto incapaces de construir una dirección clara.

La suspensión de esta ciclovía es, en ese sentido, más que un ajuste presupuestario. Es una señal de que la planificación urbana ha quedado subordinada a la contingencia. Que el corto plazo se impone sobre el largo. Que las restricciones fiscales, en lugar de ser gestionadas estratégicamente, terminan definiendo el rumbo.

Y ese es, probablemente, el problema de fondo.

Porque las ciudades no se transforman por inercia. Requieren decisiones sostenidas en el tiempo, incluso —y especialmente— en contextos adversos. Renunciar a proyectos estructurales en momentos de dificultad puede parecer razonable en lo inmediato, pero tiene costos acumulativos que se hacen evidentes más adelante.

En definitiva, no se trata solo de una ciclovía. Se trata de la idea de ciudad que se está construyendo —o dejando de construir.

Y hoy, más que una dirección clara, lo que parece haber es una ausencia de rumbo.

Caso Adriana Rivas: nueva ofensiva judicial retrasa su extradición a Chile

 


CHILE AL DÍA


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La exagente de la DINA, Adriana Elcira Rivas González, vuelve a intentar frenar su extradición a Chile desde Australia, en un proceso judicial que se ha extendido por años y que sigue tensionando la búsqueda de justicia para las víctimas de la dictadura.

Rivas está acusada de participar en siete casos de secuestro, tortura y desaparición forzada ocurridos en 1976, entre ellos los de Reinalda Pereira, Héctor Véliz, Fernando Navarro, Lincoyán Berríos, Víctor Díaz, Horacio Cepeda y Fernando Ortiz. Las causas permanecen abiertas en Chile, donde se espera su comparecencia ante la justicia.

Pese a que tribunales australianos —tanto en primera instancia como en apelación— han respaldado reiteradamente su extradición, la exagente ha presentado una nueva impugnación para evitar su entrega. Esta vez, cuestiona la decisión adoptada por el Ejecutivo australiano en 2025, que confirmó su envío a Chile.

Entre sus argumentos, Rivas alega problemas de salud, pone en duda las condiciones de seguridad en las cárceles chilenas y recurre a una interpretación de la ley de amnistía impuesta durante la dictadura en 1978. Con ello, busca convencer a la justicia australiana de que su extradición no debería concretarse.

Sin embargo, estos argumentos no son nuevos. En audiencias anteriores, los tribunales ya han descartado este tipo de planteamientos, concluyendo que no existen impedimentos relacionados con derechos humanos, nacionalidad u otros factores que justifiquen negar la extradición.

La nueva ofensiva judicial será revisada por el ministro Lee de la Corte Federal de Australia, en audiencias fijadas para el lunes 30 y martes 31 de marzo de 2026. La instancia será clave para definir si el proceso avanza hacia su resolución definitiva o si se abre un nuevo ciclo de apelaciones.

En paralelo, los familiares de las víctimas, junto a sus abogados, sostendrán una reunión con la Cancillería chilena para conocer si el actual gobierno mantendrá el seguimiento activo del caso a través de su embajada en Australia. Esta ha sido una política sostenida por las últimas cinco administraciones, orientada a asegurar la extradición de Rivas.

Para las familias, el objetivo es claro: que la Corte actúe con celeridad y confirme la entrega de la exagente a Chile, donde esperan que enfrente a la justicia por los crímenes que se le imputan.

El escenario, sin embargo, sigue abierto. En caso de que su recurso sea rechazado, Rivas aún podría recurrir al pleno de la Corte Federal. Alternativamente, podría optar por consentir su extradición, aunque hasta ahora ha insistido en su inocencia.

Mientras tanto, el caso continúa siendo un símbolo de la persistente búsqueda de verdad y justicia por parte de las víctimas de violaciones a los derechos humanos en Chile, a casi cinco décadas de los hechos.

Las audiencias serán transmitidas públicamente a través del canal de YouTube de la Corte Federal de Australia, en un proceso que mantiene la atención tanto en Chile como en la comunidad internacional.

miércoles, 25 de marzo de 2026

Corte de San Miguel dice que ha habido “un atentado” a los derechos de exagente de la DINA

CAÍDA LIBRE

 

Inédito y un verdadero record para quince días de Gobierno: Desaprobación de administración Kast aumentó 30 puntos. Y la aprobación bajó 17 puntos. 48% en contra y 42% a favor del gobierno

Ya se comienzan a ver y leer los primeros efectos en el gobierno de José Antonio Kast tras el anuncio de la alza histórica en el precio de los combustibles que comenzará a regir desde este jueves.

El anuncio, realizado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, en concreto es un alza de 370 pesos en la bencina de 93 octanos y de cerca de 580 del diésel.

El Ejecutivo defendió la decisión apuntando a dos factores: la supuesta falta de recursos ante una mala caja que habría dejado el gobierno anterior de Gabriel Boric y la guerra en Medio Oriente.

Sin embargo, y pese a los esfuerzos comunicacionales, minutas y frases fabricadas del gobierno y las medidas anunciadas para paliar el alza, los efectos negativos ya se ven reflejados.

Así lo muestra la encuesta Panel Ciudadano de la Universidad del Desarrollo, ligada a la UDI, que reflejó un aumento de 30 puntos porcentuales en el rechazo a la administración Kast. El pasado 13 de marzo, la desaprobación era del 18%, cifra que subió a 48% este 24 de marzo, un día después del anuncio.

Por otra parte, el registro mostró también que la aprobación bajó 17 puntos en los últimos 11 días, comparado con la primera encuesta que la firma hizo al iniciarse el nuevo período presidencial. Es decir, pasó de una valoración positiva del 59% al 42%.

Bachelet, la ONU y el vasallaje

 


COLUMNISTAS


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El actual gobierno, recién llegado, ha partido disparándose en los pies. No es extraño. Muchos de sus integrantes y seguidores son admiradores de personajes como Trump y Milei, caracterizados por sus despropósitos y egolatría, e incluso del criminal de guerra Netanyahu. Individuos con poder que nos tiene al borde de un conflicto nuclear y de un colapso civilizatorio. Como alguien por allí señaló: “niños jugando con lanzallamas”. 

Lo sorprendente es que quienes alardean de ser patriotas e incluso andan con sus chapitas exhibiéndolas, en los momentos de tomar decisiones optan no por la autonomía y la independencia que ha caracterizado hasta ahora a los patriotismos, sino que optan por el vasallaje. 

La candidatura de Michelle Bachelet para suceder a António Guterres al frente de Naciones Unidas sitúa a Chile ante una oportunidad diplomática sin precedentes. Con cinco aspirantes oficiales —tres de ellos mujeres— y la tradición no escrita de rotación regional que favorece a América Latina, la expresidenta chilena parte con ventajas relevantes, pero también enfrenta riesgos que definirán el desenlace.

Conveniencia para Chile

Una eventual elección de Bachelet consolidaría a Chile como un actor de peso en el escenario global. Más allá del prestigio simbólico, el país pasaría a tener voz directa en la definición de la agenda multilateral durante diez años, con capacidad de influir en temas como cambio climático, reforma del sistema ONU y desarrollo sostenible. En paralelo, el vínculo comercial con los dos países que respaldan su postulación —Brasil y México— se vería fortalecido.

El respaldo conjunto de estas naciones no es menor: concentran más de la mitad de la población latinoamericana y son los principales socios regionales de Chile. Con Brasil, Chile mantuvo en 2025 un superávit de USD 3.050 millones, impulsado por exportaciones de cobre, pesca y frutas. México, aunque octavo socio global del país es un mercado estratégico para productos de alto valor como salmón y vinos. Contar con ambos como patrocinadores convierte la candidatura en un proyecto de Estado, no solo en un reconocimiento individual.

Probabilidades de elección

La expectativa de que el próximo Secretario General provenga de América Latina —región que no ocupa el cargo desde 1991— es el primer factor a favor. A ello se suma la presión por elegir por primera vez a una mujer, impulsada por la presidenta de la Asamblea General, Annalena Baerbock. Bachelet compite en esa terna con Rebeca Grynspan y Virginia Gamba, pero es la única que ha sido jefa de Estado y que ha liderado dos agencias ONU (ONU Mujeres y Alta Comisionada para los Derechos Humanos).

Su principal activo geopolítico es el respaldo explícito de Brasil y México, que le otorga densidad diplomática y capacidad de movilizar apoyos en África, Asia y el Caribe. Ninguna otra candidatura latinoamericana cuenta con una alianza regional tan explícita.

Sin embargo, enfrenta riesgos. Argentina mantiene la candidatura de Rafael Grossi, director del OIEA, lo que podría fragmentar el voto latino en el Consejo de Seguridad. Además, si la negociación se empantana, el perfil técnico de Grynspan podría emerger como alternativa de consenso. Por último, su paso por el caro de Alta Comisionada generó roces con algunos gobiernos, factor que podría incidir en eventuales vetos de los miembros permanentes.

Conclusión

Solo la ignorancia y la mezquindad lleva a quienes empujaron al presidente Kast a tomar esta decisión desconociendo que, para Chile, la candidatura ya representa un éxito diplomático: logró que las dos potencias regionales —Brasil y México— respalden a una figura nacional con una apuesta conjunta inédita. Si América Latina logra mantener la unidad y Argentina retira a Grossi a cambio de otros espacios internacionales, Bachelet se perfila como la favorita. Si la región llega dividida al Consejo de Seguridad, podría imponerse una candidatura de consenso menor. En cualquier escenario, el posicionamiento alcanzado por Chile constituye un salto cualitativo en su proyección externa.

Preguntas abiertas

¿Qué paradójico sería si la candidatura de Michelle Bachelet siguiera adelante, apoyada por Brasil y México sumando apoyo de otros gobiernos, molestos por los desatinos y permanentes insultos y agresiones recibidas de parte de Donald Trump y por la profunda necesidad de exigir el respeto del Derecho Internacional y de los organismos de autogobierno colectivo, como la propia Naciones Unidas, los cuales se han construido para mantener la paz, el respeto y la armonía entre los pueblos? ¿Qué pasaría si al producirse cambios en las correlaciones de fuerza y alianzas, triunfa esa candidatura y pese a la oposición del Gobierno chileno alcanza el enorme honor para nuestra patria de que una mujer y ciudadana chilena de ser la primera mujer en alcanzar ese honor? ¿Qué dirían de eso los Padres de la Patria?

 

Antonio Elizalde

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