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miércoles, 14 de octubre de 2026

Abrir la puerta sin cerrar la memoria

 Fidel Espinoza

Senador de la República (PS) 


Muro exterior al Penal de Punta Peuco
 CONTEXTO | Agencia UNO
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Crecí con una ausencia que no se borra. A los tres años perdí a mi padre en el 73, fusilado; y crecí junto a mis tres hermanos bajo la misma sombra alargada de esa tragedia. Llevo ese dolor como quien lleva una piedra en el bolsillo: no pesa igual todos los días, pero nunca se va. Lo que digo hoy no nace del olvido ni de la tibieza. Nace desde la herida misma.

Soy socialista por sangre, por cuna y por convicción popular. Vengo de una estirpe forjada en el barro, en la defensa de los postergados, en las calles y en las cocinas donde la gente humilde abre su corazón, no en los salones climatizados del poder. Pero ser socialista jamás significó ser esclavo del rencor.

Mi madre fue una mujer extraordinaria que, teniendo todas las razones del mundo para inculcarnos el odio, nos educó para amar, para trabajar con dignidad y para mirar de frente. No me criaron para la reyerta permanente ni para habitar trincheras estériles donde solo medra la amargura. En mi hogar aprendimos a exigir justicia, verdad, castigo, memoria viva, jamás venganza. La justicia repara; la revancha pudre el alma de un país.

Por eso hoy sostengo, sin titubeos ni pedirle permiso a nadie: Chile no puede fundar su futuro sobre el ensañamiento. Quien está postrado, en fase terminal o devastado por el Alzheimer al extremo de no reconocer su propio nombre, ya no está eludiendo a la justicia de los hombres: está rindiendo cuentas ante un tribunal que ninguno de nosotros preside.

¿Qué gana nuestra patria con retener el cadáver viviente de un anciano tras las rejas? La crueldad no revive a los nuestros, ni le devolverá el aire a mi padre. La compasión hacia quien agoniza no relativiza la atrocidad; engrandece a la sociedad que es capaz de ejercerla.

Y que nadie intente tergiversar esto: no hablo de impunidad. La condición es innegociable: informes médicos independientes, rigurosos, científicos y de solvencia indiscutible, a través de instituciones como el Servicio Médico Legal, para que nadie disfrace el privilegio de derecho humano. Humanidad con estricto rigor; piedad sin trampas.

A los guardianes de la pureza ideológica, a ese sector revanchista que pretende erigirse en tribunal moral y acusar traición, les hablo con la autoridad de quien puso los muertos, hay quienes heredamos el dolor en carne viva, en la orfandad, en el miedo y en la mesa sin pan; y hay otros que llegaron después a tomar prestado un luto ajeno para agitarlo como bandera de conveniencia. Descubrieron que mantener la herida abierta rinde: rinde en las tribunas, rinde en los cargos y rinde para blindar privilegios de casta. Yo no le regalo el sufrimiento de mi familia a quienes viven de que Chile no cicatrice.

Y conozco de sobra esa impostura, porque me tocó vivir otra herida, la de caminar décadas entregando la vida por una causa, forjando triunfos en el territorio con el sudor de la gente común, para luego descubrir que la cúpula de mi propio partido, la que decía ser mi casa, cerraba las puertas por dentro.

En la hora más difícil, cuando se requería lealtad y fraternidad, no encontré un abrazo: encontré la distancia fría y el abandono cobarde de quienes solo invocan la memoria histórica cuando les sirve para conservar el poder, pero te dejan caer sin escrúpulos si estorbas a sus intereses. Hablo libre, precisamente porque no le debo nada a una dirigencia que administra los dolores del pasado con calculadora electoral.

Los hijos y nietos de quienes cometieron crímenes de Estado no tienen por qué pagar las culpas de sus antepasados. Nadie hereda un delito. Desarmar ese ciclo de hostilidad y permitir el duelo en dignidad no es debilidad: es la mayor demostración de fortaleza republicana.

Chile no puede seguir atado a mochilas de plomo ni a cadenas con un ancla profunda que lo hunden en el resentimiento y le impiden zarpar hacia el porvenir. No podemos seguir hipotecando el bienestar social, la libertad, el progreso de las familias trabajadoras y los sueños de las nuevas generaciones por mantener encendido un fuego que solo abriga a los fanáticos de la reyerta.

No renuncio a mi historia, no claudico a mi padre ni a mi vocación de justicia. Es hora de romper esas cadenas, soltar el ancla y abrir la puerta para que Chile camine, de una vez por todas, en paz, libertad y dignidad.

Alcalde de Ñuñoa enojado e indignado con gestión del Gobierno para emergencias: Es “rídicula y es de juguete“, "es una cazuela sin carne" y criticó a Quiroz: “juega al tesorero del curso”

 14 October 2026

El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, (ind. Evopoli) cuestionó con dureza e indugnación la gestión del Gobierno frente a la emergencia generada por las intensas lluvias en la capital, denunciando deficiencias estructurales en la conducción oficial y en la interlocución con las administraciones locales.

"El Gobierno tiene un problema en la toma de decisiones y en la vocería y es bueno que después de esta crisis resuelva eso; es urgente para nosotros", aseveró la autoridad municipal, que apuntó a la ambigüedad respecto a quién asume el rol articulador con las alcaldías durante episodios de catástrofe.

"Si va a ser su subsecretario de Interior (Máximo Pavez), que sea el subsecretario de Interior, pero estas cosas como que no son ni chicha ni limonada; que el ministro del Interior (Claudio Alvarado) está en el Congreso, es vocero, está negociando con el Parlamento y es Segpres también (no funcionan)... A mí me gustan las cosas nítidas y no quiero que haya un Ministerio Secretaría General de Gobierno, pero sí quiero que haya un vocero; entonces, díganme quién es, por último, para llamarlo", enfatizó, con dureza en radio Cooperativa.

En esa línea, catalogó la estructura comunicacional y operativa del Gabinete como "una cazuela sin carne" y, para ejemplificar los entrabamientos burocráticos, relató: "Ayer estábamos a las seis de la tarde con la directora de Educación, Sofía Jaña, discutiendo si cerrábamos o no los colegios, esperando que la Seremi de Educación nos respondiera, y no sabíamos a quién preguntarle. Esa es la verdad. Nos dábamos vueltas, nos pedían informes, y decíamos: '¡¿quién cresta que toma esta decisión?!'... Al final la tomamos nosotros. Tenemos que ponernos cabrones para tomar la decisión, porque tenemos a cargo la población que está alrededor de nosotros" reitero Sichel que fue ministro en el Gobierno de Piñera.

El jefe comunal sostuvo que la capacidad de respuesta del Estado central resulta “rídicula y es de juguete“. En ese marco, comentó que los municipios terminan “haciendo la pega” con lo que disponen.

Además, advirtió que si no se invierte en piscinas decantadoras y continúa la deforestación, “esto nos va a seguir pasando“.

Por ello, Sichel hizo un llamado al Estado y al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, para que “dejemos de jugar al tesorero del curso”, señalando que “es necesario hacer inversiones de fondo“.

En ese punto, propuso invertir en tres materias: la emergencia ambiental, porque “el cambio climático llegó para quedarse“; la educación pública, tras los colegios que resultaron inundados —y criticando además el fin del programa “Yo Elijo Mi PC“—; y la salud pública, poniendo como ejemplo un Cesfam que también sufrió daños.

En ese contexto, el jefe comunal pidió que “recorten la plata en otros lados; sobran ministerios, faltan recursos para emergencias como esta“, y añadió que lamenta que los alcaldes deban manejarse con los fondos disponibles cuando “al Gobierno central, el parlamento, les sobra la plata para hacer proyectos que no tienen sentido“.

Sichel insistió en que su requerimiento es invertir. Por eso le pidió al ministro Quiroz que, terminada la emergencia, “nos diga donde quiere invertir” porque entiende que su prioridad suele ser ahorrar.

Si bien valoró la coordinación con el Gobierno de Santiago y la Delegación Presidencial de la región Metropolitana, indicó que existe “un problema de inversión“, y que con esos recursos el gobernador Claudio Orrego y el delegado Germán Codina “hubieran hecho mucho más“, enfatizando que la capacidad operativa del Ejecutivo no basta para los alcaldes.

En ese sentido, reflexionó que si Ñuñoa, una comuna de clase media, “está sola para enfrentar estas emergencias“, le preocupa aún más lo que puede ocurrir en “una comuna chica o pobre”.

“Tengo ganas de abrazar a los otros alcaldes y decirles: ¿Saben qué? Estamos solos; hay un Gobierno deficiente, independiente del signo político, que en las crisis mira hacia arriba y eso no puede pasar”, concluyó.

Asimismo, el jefe comunal extendió sus críticas al abordaje histórico del Estado frente al cambio climático y la contención de riesgos en la precordillera, apuntando al estancamiento en materia de inversión pública.

"El problema es que no hacemos los lesos y seguimos con la infraestructura que teníamos hace 30 años para resistir esos niveles de agua y no estamos preparados para el cambio climático. Eso es vivir en los años 50", reprochó, indicando que "el Estado central de Chile, vale al Gobierno actual y el Gobierno anterior, no tiene ningún plan de inversión para la contención de quebradas".

Además, graficó el abandono financiero e instrumental que enfrentan los municipios durante el despliegue de las emergencias en terreno, contrastándolo con la burocracia preventiva de los organismos técnicos.

"Los municipios estamos como para la guerra: nos piden cada día más pega y vivimos de la plata propia. Un municipio como Ñuñoa vive de la plata que puede captar con patentes, con lo que sea, y cuando tú tienes crisis como esta tienes que vivir con tus cuatro motobombas. Esa es la realidad. Senapred te hace 20 reuniones de coordinación, Cogrid, planes, lleno de carpetas tengo de todas las ideas que me dan, pero cuando tú tienes que recurrir al Estado central para emergencias de este nivel, no hay nadie a quien recurrir", reprochó Sichel. 

AFP bajo presión: el fondo E pierde 10,3% y Bloomberg revela pérdidas potenciales por US$7.700 millones en apuestas financieras

 


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La Superintendencia de Pensiones confirma que el Fondo E, considerado el de menor riesgo relativo del sistema, registra la peor rentabilidad de los cinco multifondos durante 2026. La caída alcanza un 10,39% real entre enero y septiembre, con pérdidas en las siete administradoras. El dato oficial adquiere especial relevancia tras una investigación de Bloomberg sobre posiciones en derivados financieros que acumulan una valoración negativa de US$7.700 millones. Días antes, el economista Manuel Riesco había advertido en El Clarín sobre una disminución superior a US$18.000 millones en el valor total de los fondos previsionales durante septiembre.

Los fondos de pensiones chilenos atraviesan un período de fuertes pérdidas y los datos oficiales muestran una situación particularmente preocupante: el Fondo E, presentado habitualmente como la alternativa más conservadora del sistema de AFP, acumula una rentabilidad real negativa de 10,39% entre enero y septiembre de 2026.

La cifra corresponde a las estadísticas publicadas por la Superintendencia de Pensiones y confirma que el deterioro del valor de los ahorros previsionales no se limita a una advertencia sobre riesgos futuros.

Las pérdidas ya se reflejan en la rentabilidad de las cuotas de los fondos.

Durante septiembre, el Fondo E retrocedió un 4,92% real. En los últimos doce meses, su rentabilidad acumulada fue de −9,38%.

Los resultados son especialmente significativos porque el Fondo E está diseñado para mantener una menor exposición relativa a los riesgos financieros, con una elevada proporción de inversiones en instrumentos de renta fija.

Sin embargo, durante los primeros nueve meses del año fue precisamente el fondo que registró las mayores pérdidas.

La información adquiere una nueva dimensión después de que Bloomberg revelara que las administradoras chilenas acumulan una valoración negativa de US$7.700 millones en operaciones con derivados financieros vinculados a las tasas de interés estadounidenses.

Ambos antecedentes ponen bajo examen la gestión de los recursos destinados a financiar las pensiones de millones de trabajadores.

Las cifras oficiales: el Fondo E es el que más pierde

La Superintendencia de Pensiones publicó los siguientes resultados de rentabilidad real para septiembre y el período acumulado entre enero y septiembre de 2026:

FondoSeptiembre 2026Enero-septiembre 2026
A−0,65%+8,61%
B−1,23%+5,26%
C−3,10%−1,50%
D−4,19%−6,38%
E−4,92%−10,39%

La comparación revela una diferencia considerable entre los resultados de los fondos.

Mientras los fondos A y B mantienen rentabilidades positivas en el acumulado del año, los fondos C, D y E registran pérdidas.

La situación es especialmente llamativa en los dos fondos más conservadores.

El Fondo D pierde un 6,38% real y el Fondo E cae un 10,39%.

Se trata de rentabilidades reales, es decir, calculadas descontando la variación de la Unidad de Fomento. Por lo tanto, reflejan cambios en el poder adquisitivo del ahorro invertido, no solamente variaciones nominales.

El comportamiento del Fondo E también demuestra que la clasificación de menor riesgo no equivale a una garantía de rentabilidad positiva.

Los instrumentos de renta fija, aunque generalmente presentan menor volatilidad que las acciones, pueden sufrir pérdidas importantes cuando aumentan las tasas de interés.

Al subir las tasas, disminuye el valor de mercado de muchos bonos emitidos anteriormente con rendimientos inferiores.

Ese mecanismo es particularmente relevante para comprender lo ocurrido durante 2026.

Ninguna AFP escapó a las pérdidas del Fondo E

El deterioro no se concentra en una administradora.

Las estadísticas de la Superintendencia muestran que las siete AFP registraron rentabilidades reales negativas en el Fondo E, tanto durante septiembre como en el acumulado de enero a septiembre.

AdministradoraSeptiembreAcumulado 2026
Capital−5,24%−10,76%
Cuprum−4,93%−10,43%
Habitat−4,77%−10,02%
Modelo−4,57%−10,93%
PlanVital−4,83%−10,10%
ProVida−5,00%−10,35%
UNO−4,66%−9,91%
Sistema−4,92%−10,39%

Modelo presenta la mayor caída acumulada, con un 10,93%, mientras UNO registra la menor pérdida relativa, aunque también cercana al 10%.

La coincidencia de resultados entre todas las administradoras sugiere que el deterioro responde en buena medida a riesgos compartidos por las carteras de inversión.

Sin embargo, las diferencias entre AFP también hacen necesario examinar sus decisiones específicas de inversión y gestión de riesgos.

El dato oficial es inequívoco: ningún afiliado que permaneciera invertido durante todo el período en el Fondo E de cualquiera de las siete administradoras habría obtenido una rentabilidad real positiva entre enero y septiembre de 2026.

Bloomberg revela el deterioro de una apuesta financiera

La investigación publicada por Bloomberg el 13 de octubre agrega un elemento especialmente delicado.

Según el medio estadounidense, las AFP chilenas incrementaron durante los últimos dos años su exposición a contratos financieros conocidos como swaps de tasas de interés.

Estos instrumentos permiten intercambiar pagos calculados sobre tasas fijas y variables.

En las operaciones descritas, las administradoras mantenían posiciones que podían beneficiarse de una disminución de las tasas de interés estadounidenses.

La estrategia había generado resultados favorables inicialmente.

Pero las condiciones del mercado cambiaron.

El aumento de las tasas de interés y de los rendimientos de los bonos estadounidenses provocó un fuerte deterioro en el valor de los contratos.

De acuerdo con los antecedentes de la Superintendencia citados por Bloomberg, hace un año esas posiciones tenían una valoración positiva de US$1.400 millones.

En septiembre de 2026 registraban una valoración negativa de US$7.700 millones.

La diferencia representa un deterioro de US$9.100 millones en su valor de mercado.

Es importante precisar que los US$7.700 millones no constituyen necesariamente una pérdida íntegramente realizada.

El valor negativo de los contratos indica cuánto se ha deteriorado la posición financiera, pero el resultado definitivo dependerá de las operaciones ya liquidadas, las que permanezcan abiertas y las condiciones en que se cierren.

La rentabilidad negativa del Fondo E, en cambio, corresponde a un resultado efectivamente registrado en el valor de sus cuotas.

Las dos cifras describen aspectos diferentes de un mismo escenario de tensión financiera.

El antecedente de Manuel Riesco en El Clarín

La investigación de Bloomberg se conoce apenas ocho días después de que el economista Manuel Riesco, vicepresidente del Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo (CENDA), publicara en El Clarín un análisis sobre las pérdidas de los fondos previsionales.

En su artículo del 6 de octubre, titulado El fondo AFP celebra el mes de la patria perdiendo 18 mil millones de dólares en septiembre de 2026, Riesco estimó que el valor total del patrimonio de los fondos había disminuido en más de US$18.000 millones durante septiembre.

Su análisis se basó en información del sistema previsional y en las series elaboradas por CENDA.

El economista situó esa caída dentro de una crítica más amplia al funcionamiento de las AFP y a la exposición de los ahorros previsionales a los mercados financieros.

La publicación de Bloomberg no demuestra que la totalidad de las pérdidas señaladas por Riesco provenga de las operaciones con derivados.

Tampoco corresponde sumar los US$18.000 millones de variación patrimonial a los US$7.700 millones de valoración negativa de los contratos.

La primera cifra corresponde a una estimación de la disminución del valor total de los fondos durante septiembre. La segunda describe el valor negativo de mercado de determinadas posiciones financieras al cierre del mes.

Además, una variación del patrimonio total de los fondos puede incluir efectos de mercado y movimientos de dinero que deben separarse para calcular una rentabilidad propiamente tal.

Pero ahora existe un tercer antecedente que permite evaluar directamente el desempeño del ahorro previsional: la rentabilidad real oficial de los multifondos.

Y esa información confirma que los fondos C, D y E acumulan pérdidas durante 2026, especialmente pronunciadas en el más conservador.

Los ahorros de quienes están próximos a jubilar

La caída del Fondo E plantea un problema particularmente sensible para los afiliados de mayor edad.

Este fondo suele ser utilizado por personas que buscan reducir su exposición a fluctuaciones financieras importantes y que, por su proximidad a la jubilación, disponen de menos tiempo para recuperar eventuales pérdidas.

Una caída de 10,39% real tiene consecuencias concretas sobre el poder adquisitivo del ahorro.

Para ilustrarlo, una persona que hubiera comenzado el año con 50 millones de pesos de poder adquisitivo equivalente en el Fondo E y permaneciera durante todo el período sin nuevas cotizaciones, retiros ni otros movimientos tendría al cierre de septiembre un saldo equivalente a aproximadamente 44,8 millones de pesos.

La disminución sería cercana a 5,2 millones de pesos en términos reales.

Es un ejemplo construido a partir de la rentabilidad promedio del sistema, no el cálculo de la pérdida de un afiliado particular.

La evolución efectiva de cada cuenta depende de la AFP, las fechas de cotización, los movimientos realizados y las condiciones individuales.

Pero permite dimensionar el efecto que puede tener una caída de esta magnitud sobre los recursos acumulados durante años de trabajo.

También es necesario recordar que una pérdida de rentabilidad no equivale necesariamente a una pérdida definitiva de igual monto.

Si las inversiones recuperan valor, las cuotas pueden aumentar nuevamente. Pero esa recuperación no está garantizada ni puede darse por descontada, especialmente cuando una persona necesita utilizar sus ahorros en el corto plazo.

La Superintendencia intervino sobre los derivados

La exposición a los instrumentos financieros descritos por Bloomberg ya había provocado medidas regulatorias.

En abril, la Superintendencia de Pensiones estableció nuevas restricciones a determinadas posiciones en derivados, con entrada en vigor prevista para el 4 de noviembre.

Las administradoras recibieron un período de adecuación para reducir sus exposiciones.

Según Bloomberg, el valor nocional de los contratos llegó a aproximarse a US$700.000 millones y había disminuido a alrededor de US$525.000 millones en agosto.

El valor nocional es la cantidad de referencia sobre la cual se calculan los pagos de un contrato financiero. No representa el monto efectivamente invertido ni una pérdida por esa misma cantidad.

No obstante, la magnitud de las posiciones ilustra la importancia de las operaciones desarrolladas por las AFP.

El regulador ha señalado que las administradoras deben cumplir su obligación fiduciaria de actuar en beneficio de los afiliados.

La cuestión pendiente es establecer cuánto se ha liquidado efectivamente, qué resultados han producido esos cierres y cuál es la exposición que todavía mantienen los fondos.

También corresponde determinar si los mecanismos de control de riesgos funcionaron adecuadamente cuando las posiciones crecieron.

Las AFP apostaron a una baja de las tasas de interés estadounidenses. El mercado se movió en sentido contrario y los contratos acumularon una valoración negativa de US$7.700 millones. La pregunta es si esas operaciones protegían los ahorros previsionales o añadían riesgos a su administración.

¿Quién responde por las pérdidas?

El sistema de capitalización individual presenta una característica fundamental: los resultados financieros de las inversiones se reflejan en el valor de los fondos que pertenecen a los afiliados.

Las administradoras cobran comisiones por sus servicios, mientras las ganancias o pérdidas de las inversiones afectan el patrimonio previsional.

Esto no significa que las AFP puedan actuar sin restricciones o que estén exentas de responsabilidades.

Están sujetas a obligaciones legales, regulatorias y fiduciarias, y deben administrar los recursos conforme a los límites y criterios establecidos.

Pero sí significa que las pérdidas de rentabilidad pueden afectar directamente el ahorro destinado a financiar las jubilaciones.

El problema no es que existan fluctuaciones en los mercados financieros. Son inevitables en cualquier sistema que invierta recursos.

La cuestión es si las estrategias utilizadas son compatibles con los objetivos y perfiles de riesgo de los distintos fondos.

En particular, debe examinarse cómo el Fondo E terminó registrando pérdidas superiores a las de los fondos con mayor exposición a instrumentos de renta variable.

La explicación financiera puede encontrarse en el comportamiento de los bonos y de los derivados asociados a tasas de interés.

Pero esa explicación técnica no elimina la necesidad de evaluar la prudencia de las decisiones adoptadas.

Las preguntas que deben responder las AFP

La investigación de Bloomberg y las cifras oficiales de la Superintendencia plantean interrogantes que requieren respuestas públicas.

La primera es cuánto de los US$7.700 millones de valoración negativa de los derivados se ha convertido en pérdidas realizadas y cuánto permanece asociado a posiciones abiertas.

La segunda es cómo se distribuye esa exposición entre las siete administradoras y los cinco multifondos.

La tercera es qué proporción de la caída del Fondo E puede atribuirse a movimientos en el precio de los bonos y qué proporción corresponde a derivados u otros instrumentos.

También debe aclararse qué advertencias recibieron las AFP, cuándo fueron formuladas y cómo reaccionaron sus equipos de inversión.

Finalmente, corresponde establecer qué medidas permitirán reducir la probabilidad de que un episodio semejante vuelva a afectar a los afiliados que buscan menor riesgo.

No todas esas respuestas se encuentran disponibles en la información publicada hasta ahora.

Pero las cifras oficiales permiten establecer un hecho central que ya no depende de interpretaciones sobre pérdidas potenciales.

El Fondo E ha perdido un 10,39% real durante los primeros nueve meses de 2026 y todas las AFP registran resultados negativos en ese fondo.

Una pérdida que exige explicaciones

La discusión sobre las AFP suele concentrarse en las comisiones, las reformas previsionales y el monto de las pensiones.

Las cifras conocidas ahora obligan a mirar también la administración cotidiana de los recursos.

Las inversiones financieras pueden producir rentabilidades importantes, pero también exponen el ahorro previsional a riesgos que deben ser comprendidos y controlados.

La investigación de Bloomberg muestra el deterioro de posiciones complejas vinculadas a las tasas estadounidenses.

El análisis de Manuel Riesco había advertido sobre la magnitud de la caída patrimonial de septiembre.

Y las estadísticas de la Superintendencia confirman que los resultados negativos ya se expresan en la rentabilidad de los fondos, especialmente en el E.

Son antecedentes distintos, pero juntos plantean una cuestión de evidente interés público.

Millones de trabajadores están obligados a financiar sus futuras pensiones mediante un sistema en el que los resultados de inversión afectan directamente sus cuentas individuales.

Por eso, la información sobre riesgos y pérdidas no puede quedar limitada a los informes técnicos del regulador o a las investigaciones de la prensa financiera internacional.

Las AFP y la Superintendencia deben explicar con claridad qué ocurrió, cuáles fueron las decisiones de inversión involucradas y qué consecuencias pueden tener para los afiliados.

Porque la pérdida del Fondo E ya no es una hipótesis. Es un resultado oficial. Y quienes confiaron sus ahorros al fondo más conservador del sistema tienen derecho a conocer sus causas.

 

Simón del Valle


 

El movimiento se extiende: «El pueblo unido jamás será vencido», himno de lucha estudiantil en París (*)

 


COLUMNISTAS


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No es una huelga cualquiera. La quinta jornada de movilización nacional del martes 13 de octubre reunió entre 161.500 manifestantes según el Ministerio del Interior y 480.000 según la intersindical juvenil en toda Francia. No piden lujos ni privilegios: piden profesores, aulas sin goteras y edificios que no se caigan a pedazos. Es la protesta más incómoda para un gobierno atrapado entre la urgencia social y la disciplina fiscal. Y ya no es solo cosa de institutos: 214 liceos permanecen completamente cerrados este miércoles, mientras el 90% de las universidades francesas estaban bloqueadas o cerradas. Frente al Ayuntamiento de París, la Orquesta del Nuevo Mundo —un centenar de jóvenes músicos egresados de conservatorios— interpretó «El pueblo unido jamás será vencido» (*), el himno de la Unidad Popular de Quilapayún que la multitud coreó como si fuera propio.

La imagen de Greta Thunberg frente al Lycée Paul Éluard, en Saint-Denis, con su keffiyeh al hombro, no es casual. «Los jóvenes no están siendo incluidos en la conversación», dijo. Y tiene razón: se les exige que estudien para un futuro que otros administran sin preguntarles. «El mundo entero tiene los ojos puestos en estos estudiantes que luchan por recuperar el futuro del que se les ha privado», declaró la activista sueca. La juventud ya no espera turno; irrumpe donde se decide su presente, y lo hace también desde los centros de élite. En la meseta de Saclay, Centrale Supélec, la Ensae, Telecom Paris y el IMT amanecieron bloqueados con filas de contenedores de basura. «Queremos servir de catapulta al movimiento de los institutos», dice Romain Poyet, diplomado de Polytechnique.

Los abogados con sus togas formando cadenas humanas para proteger a los alumnos son una escena que debería avergonzar a cualquier democracia. Más de 200 estudiantes han resultado heridos desde mediados de septiembre. Hay un joven que perdió una mano por una granada aturdidora, otro un ojo, otro los dientes. 36 investigaciones de la IGPN —la «policía de la policía»— están abiertas por presuntas violencias policiales. La represión no responde a una pregunta: la agrava. El gobierno lo sabe: su estrategia se apoyaba en orden con proporcionalidad, diálogo y denuncia de los partidos que avivan las brasas, pero desde el inicio la represión policial se impuso al diálogo.

El gobierno de Macron apela a la calma y al respeto. Pero las cifras lo desmienten: más de 6.800 detenidos desde el inicio del movimiento, en su mayoría menores. El ministro de Educación, Édouard Geffray, dice que se despliegan 3.000 profesores sustitutos; los estudiantes responden que las condiciones son «miserables» y que la igualdad de oportunidades republicana ha terminado. La moderación no es una política cuando las aulas se caen y los profesores faltan.

La ira no desaparecerá con las vacaciones de otoño, que comienzan el 17 de octubre. Las familias de los suburbios no pueden permitirse viajar, así que el receso no será un bálsamo. Los bloqueos continúan en París —Voltaire, Hélène-Boucher, Balzac—, Marsella, Brest y Lyon. En la calle, frente al Ayuntamiento, la Orquesta del Nuevo Mundo convirtió la protesta en un acto creativo: «Una manifestación es un espacio creativo, donde es posible demostrar poder, y esta demostración de poder la hacemos como orquesta», dijo su director, Etienne Jarriére. La música chilena, nacida en otra lucha, volvió a sonar como advertencia y como promesa.

A seis meses de las presidenciales, la extrema derecha y la izquierda de LFI compiten por capitalizar el descontento. Le Pen habla de reparaciones pagadas por los padres; Jean-Luc Mélenchon el candidato de la izquierda elogia a los manifestantes como «increíbles». Mientras tanto, el sábado se anuncian nuevas marchas contra la vida cara, y podrían sumarse los chalecos amarillos.

El clamor de una juventud que se toma la Plaza de la Bastilla por dignidad no se apaga con gases lacrimógenos ni con vacaciones. Se responde con diálogo, con presupuesto, con escuelas dignas, con profesores y con respeto. El 54% de los franceses aprueba el movimiento. No es un capricho generacional: es el síntoma de un modelo que ya no promete futuro y recorta presente. Si el gobierno no escucha ahora, no será la calle la que pierda la paciencia: será la democracia la que pague la factura.

 

Leopoldo Lavín Mujica

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