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jueves, 11 de junio de 2026

Anuncio de Abuelas de Plaza de Mayo

 

Un nieto recuperado pudo establecer la identidad de su padre

Marcos Eduardo Ramos es el nieto Nº 128 y recuperó su identidad en 2018, reencontrándose con sus medio hermanos. Ahora, gracias al Banco Nacional de Datos Genéticos, pudo saberse quién fue su padre, desaparecido al igual que su madre.

Marcos Ramos, el nieto Nº 128, y su papá. Imagen Web

Abuelas de Plaza de Mayo informó que, después de ocho años de investigación y gracias a los avances científicos del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), se pudo establecer el nombre del padre del nieto Nº 128, Marcos Eduardo Ramos, cuya identidad fue restituida el 2 de agosto de 2018.

El organismo de derechos humanos precisó que “la noticia la confirmó la Oficina de Derechos Humanos de Tucumán de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad (PCCH), coordinada por el fiscal Pablo Camuña, quien notificó a Marcos que es hijo de Pastor Dante Campos y facilitó el encuentro con su tía Ilda del Valle Campos”.

El nieto Nº 128 nació el 9 de junio de 1976 en San Miguel de Tucumán. Su madre, Rosario del Carmen Ramos, estaba casada con Ismael Suleiman, con quien tuvo dos hijos: Elías Ismael y Camilo. Ya separada, a principios de 1976, fue secuestrada embarazada, en la localidad de San José. Permaneció cautiva cerca de un mes hasta que fue liberada y, poco después, dio a luz a Marcos.

Camino a la identidad

Entre noviembre y diciembre de 1976, Rosario del Carmen fue secuestrada nuevamente y ese es el último registro que se tiene de ella. Ese mismo año, Marcos, de pocos meses de vida, fue secuestrado junto a su medio hermano Ismael Suleiman, de 8 años. Ambos fueron llevados de la vivienda donde permanecían al cuidado de una familia allegada. Los niños fueron trasladados por la fuerza a una casa de Tafí Viejo en la que había otros niños. Esa fue la última vez que Ismael vio a su hermano menor.

El reencuentro de Marcos con sus dos hermanos maternos fue posible en 2018, tras décadas de lucha. Su caso había tomado impulso en 2013 a través de una denuncia en el Fondo Permanente de Recompensas del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, con información que señalaba a un joven como hijo de desaparecidos, apropiado por una persona imputada por delitos de lesa humanidad en Tucumán.

Esos datos fueron entregados a la Unidad Especializada para Casos de Apropiación de Niños durante el Terrorismo de Estado del Ministerio Público Fiscal, que inició una investigación, remitió el expediente a la Fiscalía Federal N° 1 y a la Procuraduría de Crímenes Contra la Humanidad de Tucumán, que a su vez dieron intervención al Juzgado Federal Nro. 1. Así se pudo encontrar a Marcos, quien accedió a realizarse un ADN en el Banco Nacional de Datos Genéticos, que arrojó como resultado su inclusión con la familia Ramos.

No obstante, debido a la clandestinidad en la que vivían los militantes de la época y la represión ilegal, si bien había indicios de quién podría haber sido su padre, no podía confirmarse, dado que faltaban perfiles e información sobre caídas, secuestros, posibles fugas y encuentros, para determinar la paternidad.

La familia Campos

Marcos pudo iniciar su restitución acompañado por Abuelas y un equipo de trabajo interdisciplinario que fue construido desde la fiscalía tucumana. Una de las hipótesis indicaba que Pastor Dante Campos, un militante del PRT-ERP, habría sido pareja de Rosario del Carmen Ramos –también militante del PRT-ERP–, antes de ser desaparecido por el terrorismo de Estado.

Así, se contactó a la hermana menor de Campos, Ilda, quien en 2000 ya había dejado su muestra en el BNDG a instancias de su medio hermano Jesús (ya fallecido), quien había motorizado la búsqueda de Pastor.

Debido a que no se contaba con suficientes familiares de la rama paterna, el BNDG no pudo demostrar la inclusión de Marcos a esa familia, mediante las técnicas hasta entonces utilizadas.

Gracias a las nuevas tecnologías incorporadas en el BNDG desde 2023, se lograron analizar 2900 nuevos marcadores genéticos y, finalmente, confirmar el vínculo de Marcos con la familia Campos, sólo a partir del ADN de Ilda, sin necesidad de contar con más familiares para el estudio. Así lo confirmó el organismo a la Fiscalía tucumana, que este martes lo dio a conocer a través del portal fiscales.gob.ar

La noticia se dio a conocer el día del cumpleaños de Marcos y 11 días antes del inicio del juicio por la sustracción, retención, ocultamiento y sustitución de identidad sufridas por él y por su hermano Elías Ismael Suleiman. Esta restitución del derecho a la identidad con la rama paterna arroja nuevos datos sobre el circuito de apropiación en el que fue inscripto Marcos.

Al momento de su nacimiento, su padre ya se encontraba en la clandestinidad y se presume que no llegó a conocerlo. Posteriormente, fue secuestrado y permanece desaparecido. Lo mismo ocurrió con su madre, Rosario del Carmen Ramos, desaparecida desde noviembre de 1976.

La lucha por justicia

La causa fue elevada a juicio en abril de 2025. Debido al fallecimiento de otros imputados durante la tramitación del expediente, el único acusado que llegará al debate oral es Carlos Alberto Vega, capitán del Destacamento de Inteligencia 142 del Ejército Argentino en Tucumán y jefe de Actividades Especiales de Inteligencia durante 1976 en la provincia.

“La confirmación de la inclusión fue comunicada a Marcos y a su familia paterna la semana pasada y el nieto pudo encontrarse con su tía Ilda y sus primas, que lo recibieron con mucho cariño y emocionadas”, afirmaron desde Abuelas.

“Hoy podemos decir que Marcos pudo restituir completamente su derecho a la identidad: sabe que es hijo de Rosario del Carmen Ramos y de Pastor Dante Campos. Suma una tía a los dos hermanos maternos y seguirá reconstruyendo esta historia desde la verdad y el amor que durante tantos años le negaron”, cierra el comunicado.

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