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lunes, 1 de abril de 2019

General (r) Fuente-Alba sigue preso: se le considera un peligro para la sociedad

La Corte Marcial decidió negar la solicitud de libertad condicional del ex comandante en jefe del Ejército Juan Miguel Fuente-Alba, quien se encuentra detenido desde febrero.

La decisión fue tomada de forma unánime en una sesión extraordinaria realizada durante este lunes.

Esta es la segunda solicitud de libertad de Fuente-Alba, quien está detenido desde el 14 de febrero, tras ser acusado de malversación de caudales públicos por 3.500 millones de pesos, en relación al uso de gastos reservados de la institución.
Según trascendió, es considerado un peligro para la sociedad.

POR LA MEMORIA, LA DIGNIDAD Y LA JUSTICIA.


Agrupación De Familiares De Detenidos Desaparecidos



Lunes 1 de abril 2019.
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Nos vemos en la Corrida!

INVITACIÓN.

Lunes 1 de abril 2019
Juan,Luis Manuel..
Y UN MERECIDO RECONOCIMIENTO AL ABOGADO.
FERNANDO GUARELLO ZEGERS.
14 DE ABRIL 2019 HORA 10:30.

Yo, Claudio

Abnegacion
 

La odisea cotidiana del anti-héroe banal, en la pluma de Daniel Pizarro adquiere ribetes de leyenda. Les conocemos, viven al lado, trabajan un piso más arriba... Y a veces no les vemos.

hombre-deprimido

Yo, Claudio


Un texto de Daniel Pizarro


En todo caso, y contra lo que más de alguno pudiera suponer, hay hombres que se mandan a cambiar antes que Claudio. Antes de los seis meses de embarazo. Antes de los tres. O al momento mismo de enterarse. Yo sé de hombres que nunca están, ni siquiera cuando se encuentran de cuerpo presente. Para sus mentes no existen las pistas de aterrizaje. Digo yo.
Digo que Claudio presenció el parto. Digo que duró un día a su lado. Quizás dos, quizás tres. Máximo una semana. Y luego abandonó su propio departamento. Si uno le pregunta por qué –de verdad que uno lo hace–, Claudio responde: la mina estaba loca. Desde hace un tiempo ya no es su mujer ni su pareja, ha caído en la categoría impersonal de mina, que suele acompañarse del apelativo loca. Y nadie soporta por mucho tiempo la locura.
No hay testigos ni cámaras de video para dar fe de esa pérdida del juicio. La mina se puso brígida al decir de Claudio. Esa brigidez, con perdón del barbarismo, podría ser un síntoma de lo que la literatura médica, desconocida por mí de principio a fin, da en llamar depresión post parto. Todo en cursivas por supuesto. Una revolución hormonal ocasionada por la expulsión del recién nacido del cuerpo y el reacomodo de la fisiología materna para responder a las necesidades más básicas de la crianza. Dicho de otro modo, para que la guagua no se muera.
Digo entonces que Claudio no pudo soportar ese complejo proceso físico y psicológico, no fue capaz de adivinarlo o intuirlo en el comportamiento previo de ella. Pues a lo mejor nunca se manifestó. Pues a lo mejor no tenía por qué manifestarse antes de tiempo. Todo a su tiempo, podría pensar uno. Claudio apretó cachete, como se dice. Se movió de un piso seis en Ñuñoa a la casa de sus padres en la comuna de Maipú. Y no sé si la mudanza representó para él un retroceso desde el punto de vista de la movilidad social. Pero es un hecho que se había desplazado de Maipú, que es una comuna de clase media, a Ñuñoa, que también es comuna de clase media, pero más media que Maipú, si me explico bien.
*
Podría uno decir que Claudio se encuentra en un proceso de acumulación de fuerzas. Como en una guerra o en una lucha revolucionaria. Pero el asunto aquí es de orden personal. Y entonces uno se pregunta de qué manera se acumulan fuerzas en estos tiempos. Y uno se contesta sin demora que las fuerzas se acumulan por medio del sistema financiero, es decir, con deudas.
Me explico. Se trata para Claudio de sanear la economía doméstica del caos y la entropía a que conducen el nacimiento de un niño y la separación o divorcio de una mujer. Es una movida táctica o tal vez estratégica, un retroceso para después pasar a la ofensiva con más ímpetu. Atrincherarse en Maipú, en la casa de los padres. Ya se dijo. Para luego pasar al contraataque. También se dijo.
Una de las primeras tentativas o escaramuzas para ganarle a la vida, como si para Claudio la vida fuese un contrincante –y de hecho lo es, pues así la experimenta–, fue la aventura con la cerveza. Uno tiene derecho a calificarla de aventura, pienso yo, pues como cualquier tentativa de hacerse lugar en un mundo ultra poblado de productos de toda laya, es más que aventurada. Sin embargo los vientos alientan a emprender trabajos de ese orden. Y en este repliegue estratégico en que se encuentra, Claudio compra alambiques para destilar, malta de cebada, levadura y lúpulo; consulta manuales para fabricar cerveza artesanal; intercambia experiencias –en un mundo de experiencias intercambiables– con amigos o conocidos que también han emprendido la aventura cervecera.
Y así le va: no llega a ningún lado. Debe liquidar los alambiques por internet en una página llamada Yapo, tremendamente nacional, diría yo, un sitio web donde pronto se podrá comercializar hasta la propia experiencia, si es que ya no se ha puesto en venta; eso está por verse.
*
Pero bueno. La batalla continúa, Claudio sigue acumulando fuerzas y de momento el plano judicial se presenta favorable. Altas probabilidades de una sentencia que le permita visitar a su hijo. Porque de momento no puede visitarlo. La loca no lo deja. A estas alturas el adjetivo loca aglutina un fuerte valor sustantivo y se acompaña de un complemento duro: de mierda. Si las cosas empeoran puede que hasta el adjetivo se desvanezca para dar paso a las puras cualidades excrementicias de esa mujer, la Mierda a secas. Está por verse también.
De momento Claudio se repliega, se atrinchera, y etc. Junta fuerzas, ya se dijo. Se atornilla al escritorio de la empresa. El escritorio de Claudio es por ahora la única tierra firme que conoce, sumamente sísmica sin lugar a dudas. No arriesgaría su cargo por nada. Percibe la inclinación terrestre, los efectos de la fuerza de gravedad que lo haría rodar desde Maipú hacia un vertedero donde la guerra es al cuadrado o al cubo.
Más de alguno piensa que el asunto es emparejar la cancha, ofrecer a todos las mismas oportunidades y echarlos a competir en la llanura del mundo, y todos felices compitiendo. Yo les digo: Tranquilos, Claudio piensa lo mismo que ustedes. Una cuestión de expertos en suelos. Albañilería, estuco y plomada, también. Convención de topógrafos. Claudio se queja de falta de oportunidades, del hándicap con que nació. Por Maipú y la piel oscura. Por ese motivo debe recurrir a la ley de las compensaciones y en su módulo de trabajo clavó el banderín de uno de esos llamados liceos emblemáticos que entroncan con la tradición del país, destilan presidentes de la República, ministros, parlamentarios y etc., junto con una fotografía de su promoción donde se hace difícil identificar su rostro, pero con paciencia puede uno descubrirlo hacia la izquierda, última fila. Yo, Claudio, podría decir él con orgullo a cualquiera que le pregunte dónde está.
Y como regularmente no alcanza con liceos emblemáticos –la tierra está muy inclinada, ya se dijo–, Claudio compra ropa de marca. Viste con pulcritud, aunque lejos de la sobriedad. En materia de moda Claudio está a la vanguardia, podría uno decir. Pues la idea, podría uno pensar, es que la vestimenta hable en nuestro nombre: Yo, Claudio. Colores vivos. Que el ambo, la corbata, los zapatos y las camisas expresen su disposición aquí en la empresa como en la tierra.
Entre compañeros de trabajo se ha hecho fama por su disposición servil con los que se encuentran más arriba y pueden decidir su suerte. Pulgar arriba, pulgar abajo. Esa actitud de nombre muy popular es un zumbido de panales que lo rodea cuando toma el cuaderno de notas o se encaja una carpeta en el sobaco y acelera el tranco por el pasillo hacia la oficina de algún jefe bajo la mirada socarrona de los otros. Es la guerra, se dice Claudio. Pienso yo. Todo está permitido. Y se me ocurre que repite entre dientes: Quien ríe al último ríe mejor.
*
De momento, Claudio va ganando. Volvió al piso seis de Ñuñoa, pues la loca se fue con el niño a Maipú, a la casa de sus padres. Consiguió un régimen de visitas que le permite estar con su hijo fin de semana por medio. Lo ve crecer a saltos como en esos videos de animación cuadro por cuadro o stop motion. El vértigo biológico le recuerda que estamos de paso, que una generación empuja a la anterior al despeñadero. En ese ánimo ve a su hijo, digo yo. Y en el fragor de la batalla un amigo le enseña una movida financiera para hipotecar de nuevo su hogar del piso seis y pedir un crédito para comprarse otro departamento más pequeño. Pues la idea de Claudio, aunque faltan años, es llegar a los cincuenta como propietario para no rodar por la tierra inclinada cuando lo despidan de la empresa. Sueña con vivir de las rentas.
Se trata, digo yo, de un arriesgado malabar que algunos asesores financieros se conocen de memoria; soplar una burbuja dentro de otra burbuja. Uno se pregunta si habrá que instituir con urgencia un Museo de la Deuda, visto que en la empresa de Claudio ya existe uno del Ahorro con salas vacías, máquinas de la prehistoria financiera, maniquíes vestidos de oficinistas y mucho olor a encierro y polilla.
*
La apuesta es alta, pues la burbuja es grande. Y como se trata de un repliegue estratégico Claudio está en plan de renuncias pasajeras, el carrete entre ellas. O sea, evitar las farras por un tiempo prolongado. Se atrinchera en el piso seis, también se dijo. Acumula fuerzas por medio de las deudas. Renuncia al carrete y también al amor. Cierra las puertas de su corazón por razones presupuestarias.
De momento, sin embargo, declara su buena estrella en el sexo después de un lustro sin suerte con las mujeres. Ya no las invita a un bar, mucho menos a un restorán. No paga nada. No invierte. Va a la segura con amigas de buena voluntad dispuestas a acostarse a la primera.
Así le va, digo, con amigas que lamentan su situación, los malos ratos que le hace pasar la loca, los desvelos por el hijo indefenso. Podría uno pensar que ellas se conmueven. Y algunas sintonizan con sus planes de comprar un departamento barato para alquilarlo a buen precio. Se sabe que el valor “piso” de los arriendos es alto, que es buen negocio pues todos necesitamos vivir bajo techo. Lo acompañan en sus aventuras fuera de la capital en busca de propiedades, terrenos. Valparaíso, Viña del Mar, La Serena. Cada cual paga lo suyo. Ellas lo acompañan. Ya se dijo. Ellas, algunas, tal vez esperan que el aire marino lo ponga sentimental. Quién sabe.
Ellas y el aire marino. El mundo sentimental. Claudio y los metros cuadrados. Claudio, la Unidad de Fomento, el interés compuesto. Lo racional, lo emocional. Y los corredores de propiedades. Y los ejecutivos bancarios. Y las comisiones por intermediación. Buscar terrenos, no importa si están inclinados: lo están. El Gran Museo de la Deuda. El Antiguo Museo del Ahorro. Ella, alguna amiguita, podría llegar a quererlo. Tal vez ya se enamoró de Claudio. Otra se aleja al enterarse –tardíamente– de que tiene un hijo –¿Por qué no me contaste, desgraciado?–. Alguna lo abraza tiernamente en la pensión de Viña, que pagaron a medias. Te quiero, Claudio. Estoy en guerra, responde él. A todo evento. ¿Cómo se resolverá este enredo?, me pregunto. El cuerpo es un esclavo, la mente vuela libre. ¿Cuál es el fin de la historia? Todo depende de su capacidad de pago. Digo yo, otra vez más. Y chao.
 
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Doctor René Orozco y su hermano preso en Punta Peuco: “A él no lo van a indultar nunca. Era un general brazo derecho de Pinochet”

Por María Cristina Prudant
René  Orozco, nefrólogo, fue académico  de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, vicerrector académico de la Universidad de Chile y presidente del Club Deportivo de la Universidad de Chile desde noviembre de 1991 hasta noviembre de 2004.
 
Su vida como dirigente deportivo estuvo marcada por varios hitos como la creación de una escuela para los integrantes de la barra de la Universidad de Chile y sus tradicionales polémicas por decir las cosas tal como son. Se opuso al rector José Luis Federici nombrado por Pinochet. Lo acusaron de mal manejo económico lo que llevó al club a la quiebra. Lo dejó después de haber logrado 5 campeonatos en su período.
“Nunca he pertenecido a ningún partido político. Siempre he manifestado lo que pienso,  he luchado por lo que creo, no estoy ni nunca estuve de acuerdo con el régimen militar, a pesar que muchos de ellos eran mis amigos. Podría decir que a pesar de todo no nos queda nada en el deporte y se lo están peleando ahora cada vez que se forma un cargo, si el fútbol  ahora es una mercancía de venta y creo que ahora se están peleando  los mismos que son directores hoy de Azul Azul van a meter más plata, aumento de capital lo llaman  de forma elegante... más robo no más, ¡¡qué aumento de capital!! Y después tratan de delincuentes a Los de Abajo” se desahoga.
 
René Orozco conversó con Cambio21 de temas contingentes, de fútbol y de su hermano Héctor, un general condenado y que trabajó directamente con Pinochet y la dictadura.

¿Cómo está su hermano Héctor (foto abajo), actualmente preso en Punta Peuco?
Él está con un alzheimer, vive en un mundo imaginario, no se acuerda de nada.

¿Y qué ha pasado con el indulto que se pidió para él?
No, a él no lo van a indultar nunca. Cómo lo van a indultar si era brazo derecho de Pinochet y el general más antiguo del Ejército. No, si una cosa es la justicia, como dije en una frase hace mucho tiempo y otra cosa es la venganza. Aquí hay justicia y venganza.

Entonces, ¿su hermano no tuvo que ver con violaciones a los derechos humanos?
 A él le tocó. Eso me lo dijo a mí, que cuando fue director del regimiento de Los Andes, él era el comandante y ahí, yo le dije cómo es posible que puedan haber fallecido personas, doctores y otro señor de la ciudad. Y me dijo, bueno yo estoy en guerra, pero yo no le dije. Ven para acá, me dijo, a dormir cualquier día que tú quieras  en el regimiento y vas a ver todos los balazos que nos disparan todas las noches al regimiento.
 
Tomaron a dos presos, personas socialistas, después estuvieron detenidos, le aplicaron la que ellos llamaban en esos años, la ley de fuga y esas dos personas fallecieron y el mismo llamó a las esposas de los dos fallecidos. Nunca ocultó las cosas. Nunca fue jefe de la CNI. Nunca ocultó personas fallecidas. Han dicho lo que han querido y ellos tienen la culpa porque los oficiales del Ejército y el Ejército de Chile jamás debió haber hecho lo que hizo con los presos políticos.
 
A él (Héctor) le aplicaron lo peor de la ley, pero la verdad que él no se da cuenta dónde está, Cree que está en un regimiento, manda, pide que se cuadren todos los presos porque él es el oficial más antiguo. No sabe dónde está.

¿Pero de la salud en general su hermano está bien?
Si consideramos que la pérdida de la conciencia, no es una enfermedad, entonces vamos a decir que está bien, pero yo creo que hoy día en el mundo moderno es la peor enfermedad que puede tener un ser humano. Es una de las enfermedades actuales más crueles, diría yo. Pero no para la persona que la tiene sino para la familia, porque el enfermo no sabe nada.

Don René, ¿Hablemos de fútbol?
Qué fútbol si no existe en Chile. Le dije al Presidente Lagos cuando sacaron la Ley de las sociedades anónimas deportivas con fines de lucro se iba a terminar el fútbol porque los pocos jugadores buenos que existieran en Chile se iban a ir pagados en millones de dólares a Europa, a los países más importantes.  Y así fue. Del fútbol chileno no queda nada ya. Y lo que queda no vale la pena ni siquiera verlo porque ¿quiénes se compraron las sociedades anónimas deportivas con fines de lucro?...el señor (Carlos) Heller, Colo Colo, es decir toda la gente que tiene plata, si para comprar tenían que tener mucha plata. O sea, el fútbol lo transformaron  en un negocio asqueroso porque juntó la gente para hacer más negocios de los que ya habían hecho.
 
Y usted ve como están las instituciones hoy día. Fútbol de mala calidad, no va nadie al estadio, el negocio existe con los que venden y compran jugadores, los trasladan de un país a otro. No, el fútbol era un deporte popular, ni los jugadores de tenis de los deportes caros, existe lo que existe en el fútbol actual. Creo que mataron el fútbol chileno y el de la “U” yo fui testigo como presidente, porque a eso contribuyó, indudablemente una norma mal aplicada porque la Universidad de Chile jamás fue una entidad privada. Fue una parte de la Universidad de Chile,  yo conseguí que no lo eliminaran al club deportivo porque el régimen militar nos había quitado todas las sedes regionales. Desde Arica hasta Osorno nos quitaron todo. Entonces, ya no éramos Universidad de Chile, fuera de la sede en Santiago.
 
Después nos aplicaron, como si fuéramos una institución privada, la ley de la quiebra. Jamás podríamos haber quebrado porque nunca fuimos una institución privada, pertenecíamos al Estado. No nos aplicaron la quiebra por todas las manifestaciones en contra de Los de Abajo. Y ahí reconstruimos la Universidad de Chile y construimos la escuela libre de Los de Abajo. 14 muchachos se recibieron como profesionales y después fuimos campeones, tras 25 años.
 
Miles de testigos pero igual nos aplicaron la Ley de Quiebra y se quedaron con 2.500 millones de pesos que teníamos para construir el estadio. Vendieron la ciudad deportiva en 600 millones de pesos, eran 140 hectáreas que tenía hasta una laguna en el medio. Nos robaron todo.
Donde estaba la ciudad deportiva está lleno de parcelas de agrado y nosotros no quedamos con nada. Y después viene el fresco  ese que fue presidente de la “U” que hizo las licitaciones eléctricas (Yurascek) dice: el doctor tuvo la culpa inició todo el proceso de destrucción de la Universidad de Chile, si no existía, no tenía nada, ni sede, ni jugadores. Hubo gente indecente que le cargó los dardos a uno.
La Universidad de Chile de nuevo anda mal y ahora siguen las peleas. ¿Usted cree que Carlos Heller podía ser un buen dirigente?
No, para nada. Yo desgraciadamente lo consideré que siempre fue de la “U”, quería a la “U” y todo, pero no tiene capacidades para dirigir nada. Desgraciadamente, los médicos sabemos muchas cosas, vemos miles de personas y se cuándo tienen capacidades intelectuales para dirigir una institución.

¿Dirige una institución deportiva, pero tiene otros negocios?
La plata la tiene por la familia, nunca se la ganó él ni con su trabajo, ni con sus capacidades, ni inteligencia. Le cayó del cielo como se dice en chileno. Él puede tener muchos otros valores pero no tiene capacidad intelectual para estar donde estuvo. Acuérdense que estuvo allá en el sur también. Tuvo a Iberia muchos años en segunda división nunca los subió. Cuando él asumió en la “U” puso a un empleado y ahí subió a tercera división al tiro.

Pasando a otro tema, ¿cómo ve usted el país?
Realmente este es un país miserable. Vea cómo están los carabineros, el ejército, los generales y me da pena porque cuando yo era estudiante de medicina y mi hermano militar eran otra cosa. Hoy cuando veo lo que hace el general Fuente-Alba, uff... Lo que han hecho otros, cuando veo la alianza entre carabineros con ladrones. Un país que ya no existe, realmente estoy muy decepcionado del país que conocí en el que estudié. No sé cómo recuperamos lo que este país fue en el pasado ya no queda nada. Nosotros nos sentíamos orgullosos de nuestro país  y tenemos la obligación de mostrárselos como era y decirles a los jóvenes que tienen la obligación de recuperar este país e incluso hacerlo mejor.

El deporte es importante y por eso no es bueno que se vaya a la especulación, al comercio porque ya vemos como está en países que tienen  más desarrollo que nosotros. Ahora usted tiene plata y se compra un jugador de cualquier parte del mundo y tiene dos, tres clubes.

¿A usted le gusta el entrenador de la selección chilena?
No lo conozco mayormente, pero la selección de Chile no existe y no va a tener ningún éxito tampoco porque los mejores jugadores los han comprado de afuera y eso es lógico, es el libre mercado. El dinero manda.
Sobre la Universidad de Chile le puedo decir que es bueno que haya explotado porque no se podía seguir engañando con un seudo club millonario que no era tal.      

Incendio consumió 50% de la estructura de la Municipalidad de El Bosque


 Pasadas las 15 horas de este domingo, un incendio afectó a la Municipalidad de El Bosque.

El hecho ocurrió al interior de las dependencias del municipio cuando desde una de las bodegas comenzó a salir humo y las llamas se expandieron por la estructura. De manera preliminar, sería una falla eléctrica, según lo informado por el alcalde, Sadi Melo en la foto.

El edil agregó que el incendio ha consumido el 50% de la municipalidad y afectaría principalmente a la bodega de la dirección de obras y aseo, recursos humanos y secretaria municipal.

En tanto, son 16 las compañías de bomberos que se encuentran trabajando en el lugar en un incendio que hasta el momento no está controlado.

Cabe señalar que el avance del incendio no afectaría a viviendas aledañas al municipio.

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