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miércoles, 2 de agosto de 2023

Condena a carabineros por delitos de apremios ilegítimos y torturas en comisaría de Peñalolén

   

 El Séptimo Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago emitió una condena ejemplar contra tres carabineros involucrados en casos de apremios ilegítimos perpetrados en octubre de 2019, en la comuna de Peñalolén.

El veredicto y las condenas

En una decisión unánime, el tribunal condenó al cabo segundo de Carabineros, Juan Pablo Leiva Puga, a cumplir cinco años y un día de presidio efectivo, además de las accesorias legales de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos, así como la inhabilitación absoluta para profesiones titulares mientras dure la condena. Leiva Puga fue encontrado culpable de cuatro delitos consumados de apremios ilegítimos.

Otro carabinero involucrado, el efectivo Carlos Andrés Fuenzalida Gajardo, fue condenado a cinco años de reclusión, con el beneficio de la libertad vigilada intensiva por igual lapso, junto con las mismas accesorias legales que su compañero Leiva Puga, por su participación en tres delitos consumados de apremios ilegítimos.

Por último, el ex carabinero Sebastián Antonio González Faúndez, también fue hallado culpable de un delito consumado de apremios ilegítimos y condenado a 800 días de presidio, con el beneficio de la remisión condicional de la pena, más la accesoria de suspensión de cargo u oficio público durante el tiempo de la condena.

La cronología de los hechos

El tribunal encontró acreditados diversos episodios de abuso de poder por parte de los carabineros en octubre de 2019. El primero involucra al cabo segundo Juan Pablo Leiva Puga, quien propinó golpes a mano abierta en el rostro de un detenido esposado en una comisaría de Peñalolén. Horas después, regresó y lo tomó del cuello, azotándolo contra una pared.

El segundo caso afectó a cuatro menores de edad que estaban detenidos en la misma comisaría. Leiva Puga agredió violentamente a dos de ellos con golpes en el rostro y cuerpo, mientras que el carabinero Fuenzalida Gajardo aplicó una sustancia irritante en el rostro de otro menor, causándole dolor y ardor.

El tercer hecho condenado ocurrió cuando el carabinero Fuenzalida Gajardo roció con una sustancia lacrimógena en el rostro de un detenido, causándole irritación y dolor.

El último caso se refiere a dos detenidos que fueron agredidos por Fuenzalida Gajardo con golpes de puño y pie, y luego les frotó una sustancia lacrimógena en la cara.

Una sentencia que marca un precedente

Este fallo judicial representa un hito en la búsqueda de justicia y en la lucha contra los abusos de poder en el ámbito policial. La condena a carabineros por delitos de apremios ilegítimos demuestra que ningún agente del orden está por encima de la ley y que los derechos fundamentales de los ciudadanos deben ser respetados en todo momento.

Confiamos en que este veredicto histórico motive a las autoridades a seguir trabajando en la implementación de mecanismos que aseguren la transparencia y la rendición de cuentas en las fuerzas de seguridad, y que permitan prevenir futuros abusos y garantizar el pleno respeto de los derechos de todos los ciudadanos.

POLÍTICA Fallo de la Corte Suprema declara inadmisibles recursos de reclamación contra el Consejo Constitucional

Este martes, la Corte Suprema de Justicia emitió una decisión dividida que declaró inadmisibles recursos de reclamación presentados por un grupo de consejeros y consejeras constitucionales contra el Consejo Constitucional. La resolución fue adoptada por la Sala Especial encargada de tramitar el proceso, y se basó en la falta de cumplimiento de requisitos de presentación por parte de los recurrentes. A continuación, analizaremos los detalles de esta relevante resolución y sus implicaciones.

El fallo y su argumentación

La decisión de la Corte Suprema fue adoptada por la Sala Especial, integrada por los ministros Andrea Muñoz, Jorge Dahm, Arturo Prado, Mario Carroza y María Cristina Gajardo. La controversia se centró en el hecho de que los recurrentes no presentaron la certificación de su calidad de consejeros constitucionales, un requisito esencial para la admisibilidad del recurso de reclamación. La norma exige que el libelo en cuestión esté suscrito por al menos un quinto de los miembros en ejercicio del Consejo Constitucional, lo cual debe ser acreditado mediante un documento certificado por el órgano al que pertenecen los firmantes.

Los documentos presentados por los recurrentes, que incluían el Acta de proclamación de elección de consejeros y consejeras constitucionales electas y el Acta de instalación del Consejo Constitucional, fueron considerados insuficientes para demostrar la legitimidad de los firmantes y el cumplimiento del quórum requerido. Según la resolución, si se hubieran admitido dichas actas, se habría establecido una distinción poco clara con otros procedimientos legales.

Los ministros Andrea Muñoz y Jorge Dahm, en contra de la decisión mayoritaria, manifestaron su apoyo a la admisibilidad del recurso y ofrecieron sus propios fundamentos para ello.

Reposición de la inadmisibilidad

Conforme al Acta 19-2023 de la Corte Suprema, que regula la tramitación de reclamaciones en procedimientos de la Comisión Experta y el Consejo Constitucional, los requirentes tienen la posibilidad de presentar una reposición de la inadmisibilidad en un plazo de dos días. Esto significa que aún existe una oportunidad para que el grupo de consejeros y consejeras afectados pueda buscar una reconsideración del fallo.

El fallo de la Corte Suprema que declara inadmisibles los recursos de reclamación contra el Consejo Constitucional pone de relieve la importancia de cumplir con los requisitos formales establecidos por la ley para presentar este tipo de recursos. La certificación de la calidad de los recurrentes como consejeros constitucionales y el cumplimiento del quórum exigido son aspectos fundamentales para la admisibilidad de la reclamación.

Esperamos que esta información sea útil para entender la relevancia de este fallo y cómo puede afectar el funcionamiento y la legitimidad de los recursos presentados ante la Corte Suprema. El proceso legal continúa, y el plazo para presentar la reposición de la inadmisibilidad abre una nueva oportunidad para los requerientes de defender su posición. Seguiremos atentos a los desarrollos futuros de este caso y cómo podría impactar el trabajo del Consejo Constitucional en el futuro.

martes, 1 de agosto de 2023

Rescatando memorias de vida y dignidad

    

Mural en cementerio de Playa Ancha

 

Con un acto realizado el sábado 29 de julio 2023 en el Palacio Rioja de Viña del Mar, al cual asistieron más de un centenar de personas que repletaron el auditórium, la Fundación Julio Guerra culminó un proyecto de recuperación de memoria histórica popular denominado “Por el Rescate de tu Vida y Dignidad”, que incluyó la elaboración de tres murales y placas de memoria, en homenaje a detenidos y detenidas desaparecidas. Los objetivos centrales de este proyecto fueron: “indagar vivencias en torno a la pérdida por desaparecimiento forzado de familias a través de levantamiento de relatos; acompañar a familiares de detenidos desaparecidos en el proceso de realización de ritos funerarios simbólicos; elaborar e implementar con los familiares una propuesta de instalación de placas memoriales y mural que materialice la necesidad de verdad, reconocimiento y justicia”

Desde su creación, en el año 2019, la Fundación Julio Guerra, cuyo nombre recuerda al combatiente del Frente Patriótico Manuel Rodríguez Julio Guerra Olivares, asesinado en junio del 87 en la denominada Operación Albania, ha centrado su quehacer político, artístico y cultural en el rescate de la memoria histórica y la denuncia de las violaciones de los derechos humanos de chilenas y chilenos, pero resaltando al mismo tiempo su condición de luchadoras y luchadores populares junto con las cualidades particulares y personales de cada uno de ellos.

La particularidad del proyecto recientemente finalizado por la Fundación Julio Guerra dice relación, a mí parecer, con el trabajo mancomunado realizado junto a familiares de los compañeros objetos de homenaje en dos de estos murales, los compañeros Enrique Jeria Silva y Fernando Navarro Allendes, militantes y dirigentes del Partido Comunista, detenidos desaparecidos desde el año 1976, familiares con quienes no solo elaboraron un trabajo de rescate de memoria directa y viva de ellos a partir de relatos directos, sino que, al mismo tiempo, desarrollaron un acompañamiento sicológico y fraterno que, más allá de la elaboración práctica de los murales, incluyó momentos y elementos propios de una forma concreta y simbólica de reparación, en donde el rito funerario estuvo presente, aun cuando en este caso se trata de compañeros detenidos desaparecidos que hasta el día de hoy se desconoce su paradero. Sin duda alguna, estas características le agregan un valor muy especial a dicho proyecto, pues permite, de alguna manera, ir cerrando algunos círculos o espacios de duelo, dentro de un duelo permanente y mayor como lo es el caso de las detenidas y detenidos desaparecidos, cuya herida sigue latente y afecta día a día a sus familiares, amigos(as) y compañeros(as).

Intervención de Juani Alfaro

 

Durante el desarrollo del acto artístico, político y cultural realizado en el Palacio Rioja de Viña del Mar, Juani Alfaro, sicóloga, participante en el Proyecto “Por el Recate de tu Vida y Dignidad”, e integrante de la Fundación Julio Guerra, expuso los fundamentos centrales de dicho proyecto, manifestando lo siguiente:

“Para abordar la temática del proyecto de un modo más cuidadoso, creamos una dupla de psicólogas compuesta por la titular del Proyecto, Sofía Retamal y quien les habla Juani Alfaro, para realizar un acompañamiento en el proceso de reparación simbólica de las familias beneficiarias.

 

La ausencia de una reparación efectiva por parte del estado y de dignificación moral a los familiares de los detenidos desaparecidos; la imposibilidad de realizar un rito funerario como es habitual en nuestra cultura y  un derecho llevar una flor en su memoria; el no tener un lugar dónde descansen simbólicamente sus seres queridos y poder conectarse espiritualmente con ellos, realza la necesidad de la Fundación Julio Guerra para ejecutar este Proyecto, por lo que se hizo imprescindible apelar a otras formas que posibiliten esta tramitación simbólica. Lo que se buscó con esta iniciativa, fue poner en escena la memoria de 2 familias de la V región, quienes aceptaron participar en este proyecto, las familias Jeria Silva y Navarro Díaz, que han pasado o pasan por este proceso y acompañarlas en este tránsito, desde la interioridad del quiebre traumático hasta la exteriorización de la simbolización de su historia como memoria y como un “nunca más”.

 

Mural en homenaje a Enrique Jeria, Plaza Rubén Darío, Valparaíso

 

La desaparición forzada de personas, es una expresión de violencia que implica una ruptura profunda y sostenida de campos de sentido y acción, tanto a nivel individual como social, que se ha ejercido en nuestro país como un mecanismo de represión que, al ocultar el rastro del crimen y de sus victimarios, afecta a la verdad, a la memoria y en consecuencia dificulta el acceso a la justicia. Este ocultamiento de la verdad, afecta especialmente a sus familiares, pues son ellos quienes buscaron, demandaron y han sostenido hasta ahora, con sus propios recursos, la desaparición de sus seres queridos y se han convertido en sí mismas en monumentos vivos de la violación a los Derechos Humanos. 

 

 

Mural en homenaje a Fernando Navarrro, en calle Juan Elkins del cerro Placeres

 

La propuesta de esta iniciativa es devolverles su dignidad, ofreciéndoles a ambas familias un protagonismo efectivo en su reparación, acompañándolos en todo momento en un proceso de levantamiento de sus historias familiares, en la cual vayan construyendo el camino de su deconstrucción y reconstrucción de sus formas de instalarse en el mundo. Para ello, se escoge el arte como vía de expresión para representar la persistencia de su dolor y manifestar la expresión de éste, a través del fruto de sus narraciones, la sensibilidad estética, la fuerza del color y la solidez de la forma, lo cual brota de un proceso creativo que sintetizan las experiencias de estas historias familiares fragmentadas y ancladas al peso de la ausencia y que hoy desean compartir con las nuevas generaciones.”

La confección de los murales se concretó mediante un trabajo colectivo, donde incluso participaron algunos(as) familiares, y contó con la solidaria participación de la Brigada Ramona Parra de Valparaíso.

Guillermo Correa Camiroaga, Viña del Mar 30 julio 2023

 

 

POLÍTICA Socialistas Allendistas denuncian financiamiento de viaje de senador a Marruecos

La agrupación Socialistas Allendistas ha hecho una grave denuncia que involucra al Senador Jaime Quintana (PPD) como presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Chile. Según la declaración pública, el Senado reconoce que el viaje del Senador Quintana a Marruecos en enero de 2023, así como su estadía en Rabat, fueron íntegramente financiados por Marruecos. Esta revelación ha generado gran preocupación, ya que compromete la independencia y la representación soberana del Senado de Chile.

El Senador Quintana ha sido señalado por su apoyo a la ocupación militar ilegal y colonialista de Marruecos en el Sáhara Occidental, lo que resulta aún más alarmante en estas circunstancias. Esta postura no representa la posición internacional histórica del Estado de Chile y ha suscitado críticas por parte de la agrupación Socialistas Allendistas.

En la declaración, la agrupación cuestiona la falta de transparencia y ética de algunos senadores que respaldan a una monarquía que viola sistemáticamente los derechos humanos del pueblo saharaui. La situación ha sido denunciada por la agrupación, que considera que este tipo de conductas deben ser señaladas y cuestionadas.

“La falta de transparencia y de ética de algunos senadores apoyando a una monarquía que viola sistemáticamente los derechos humanos del pueblo saharaui debe terminar y ser denunciada”, afirman desde Socialistas Allendistas.

En respuesta a una solicitud realizada por Ley de Transparencia el 31 de enero de 2023, la Fiscalía del Senado entregó la información solicitada casi 5 meses después. Esta tardanza en proporcionar la información requerida ha generado cuestionamientos adicionales sobre la transparencia en las acciones de algunos senadores.

Ante estas revelaciones, la agrupación Socialistas Allendistas hace un llamado a la sociedad y a las autoridades pertinentes a tomar acciones para garantizar la independencia y la representación soberana del Senado de Chile. Asimismo, exigen una mayor transparencia y ética en las acciones de los senadores, especialmente cuando se trata de temas de política internacional y derechos humanos.

La agrupación Socialistas Allendistas manifiesta su compromiso de seguir de cerca este tema y trabajar en la promoción de la transparencia y la ética en la labor parlamentaria, en consonancia con los valores democráticos y el respeto a los derechos humanos.

 

Novela gráfica sobre infancia clandestina en dictadura será publicada en EEUU

 

Novela gráfica sobre infancia clandestina en dictadura será publicada en EEUUCULTURA


“Historias Clandestinas” se convertirá en una de las primeras historietas nacionales en ser traducida y vendida en el mercado estadounidense. Esta obra se presentó durante la reciente edición 2023 de la Comic-Con San Diego.


Durante la reciente participación de Chile en la Comic-Con San Diego -donde el país estuvo presente gracias al apoyo de ProChile- se presentó la traducción de la novela gráfica “Historias Clandestinas” (Editorial LOM), de Ariel Rojas Lizana y Sol Rojas Lizana, la cual será comercializada durante las próximas semanas en Estados Unidos.

Este lanzamiento en la Comic-Con permitió que la novela (llamada “Clandestine Stories” en inglés) se convierta en una de las primeras historietas nacionales en ser traducida y vendida en ese mercado.

“Historias Clandestinas” cuenta visualmente la infancia de los hermanos Rojas Lizana quienes vivieron 10 años en una casa de seguridad junto a una pareja opositora a la dictadura militar, quienes eran buscados por el régimen de Augusto Pinochet.

“Este es un hito relevante en la exportación e internacionalización de la narrativa gráfica chilena, donde por primera vez se vende en Estados Unidos una historieta chilena traducida al inglés. El mercado norteamericano es considerado como foco para la narrativa gráfica, donde ahora no solo tenemos una oferta exportable de servicios profesionales para esta industria, sino que también historietas en inglés que pueden ser leídos por millones de personas”, explica Raúl Vilches, jefe del Departamento de Economía Creativa de ProChile.

El libro es la primera publicación de la editorial “End of the World Comics” que Sam Cannon, junto a su hermano Christopher, fundaron a fines de 2022 y la cual se dedica a la traducción y la publicación de novelas gráficas latinoamericanas para el mercado norteamericano.

Panel en Comic-Con San Diego 2023

La edición traducida de “Historias Clandestinas” fue presentada en el panel “Chile’s Military Coup at 50 Years: A Bilingual Conversation with Survivors, Artists, and Scholars Questioning Democracy, Memory, and Human Rights in Chilean Graphic Novels”, conversatorio que se enmarcó en la participación de Chile en la Comic-Con San Diego 2023.

Al panel asistieron Ariel Rojas y Rodrigo Elgueta -quien presentó su obra “Los Años de Allende”, la cual también será publicada en Estados Unidos gracias a “End of the World Comics”- en un diálogo con el académico chileno Hugo Hinojosa y Sam Cannon.

“Es un honor que mi libro sea el primero en ser publicado en el mercado de la historieta, el comic y la novela gráfica en Estados Unidos, que es la puerta de entrada al mundo angloparlante. Agradezco a ProChile ya que esta institución apoya al emprendedor y al creativo chileno para que nuestro país se proyecte como lo merece en el mundo”.

Alianza con editorial estadounidense

“Ends of the World Comics”, la editorial de Sam Cannon, ha sido apoyada por ProChile, quienes han facilitado reuniones con distintos actores de la narrativa gráfica chilena. Es más, en diciembre de 2022, Cannon participó en el “Aguacero Festival Internacional del Comic Valdivia” donde pudo conocer la amplia oferta regional y chilena de historietas.

“ProChile ha facilitado el hacer nexos con los creadores y las editoriales chilenas para que ‘Ends of the World Comics’ tuviera la oportunidad de llevar el cómic chileno al mercado estadounidense. Sin esta la colaboración, este hito histórico nunca hubiera sido posible”, acota Sam Cannon.

El académico y editor estadunidense opina que la publicación de “Historias Clandestinas” y el anuncio de la publicación de “Los Años de Allende” al inglés “establece al cómic chileno en el escenario más importante del cómic en los Estados Unidos. Ahora la novela gráfica chilena se presenta entre los otros grandes productores de literatura visual de primer nivel mundial. Se abrirán caminos para los talentosos creadores chilenos y asimismo permitirá al lector norteamericano acceder a historias que no se han visto jamás en esta región”.

COLUMNISTAS ¿Dónde estabas y qué hacías el martes 11 de septiembre de 1973? ¿O aún no habías nacido?

    

Este relato es una mini historia personal, verídica, y forma parte de la novela “Con los ojos de mi padre”. Publicarla ahora en formato de artículo no tiene otro propósito que evitar el olvido y nutrir la invaluable memoria. ¿Y tú, qué hacías y dónde estabas ese día? ¿O aún no habías nacido?

 

 

 A las seis de la mañana de ese día, las rutas y avenidas que permitían el ingreso a Santiago estaban en manos de patrullas militares. Aparecieron por vez primera a la vista del público las ametralladoras “punto treinta”, emplazadas sobre trípodes metálicos, con sus cintos de balas gigantes colgando al suelo cual lenguas de vacunos asfixiados.

Mi amigo Oscar Valdés, periodista radicado en Valparaíso, me contaría después que durante la medianoche se observó el regreso de la Escuadra que había zarpado en la tarde del 09 de septiembre para unirse a los ejercicios de la UNITAS, que se realizarían  mar afuera con buques norteamericanos.

Él se encontraba bebiendo una copa (que siempre era más de una) junto a otros colegas porteños frente a  la Plaza Prat, cuando se enteraron del retorno de los barcos chilenos. El olfato profesional les indicó que algo significativo estaba ocurriendo, por lo que se dirigieron con presta voluntad a ese lugar, dispuestos a “cazar” una noticia importante que, por cierto, sería primicia en las primeras transmisiones de sus respectivos medios.

Ellos fueron la noticia. No bien se aproximaron a las dependencias navales fueron detenidos, golpeados y encerrados en un galpón después de haber sido despojados de sus identificaciones y de sus ropas.

El “Golpe” había comenzado.

En Santiago, a las siete de la mañana, aproximadamente, aviones de la Fuerza Aérea sobrevolaron el valle del Maipo y lanzaron sus “rockets” contra las antenas de distintas radioemisoras, silenciándolas y causando  alarma en la población.

A las ocho en punto, como de costumbre, salí de mi casa para dirigirme a pie a mi lugar de trabajo, el Ministerio de Tierras y Colonización que se ubicaba frente al Edificio Diego Portales, en la Alameda. Caminé desaprensivamente por la avenida Portugal, pues no había escuchado la radio ni tenía información sobre los últimos acontecimientos.

Al pasar frente a la Posta Central noté movimiento inusual de vehículos de Carabineros, pero supuse que se trataba de algún nuevo atentado en calles capitalinas, algo demasiado repetitivo como para darle mayor importancia.

Dos obreros de la construcción, con cascos amarillos en sus cabezas, observaban el mismo acontecimiento y parecían prepararse para dejar la obra, ya que se mostraban nerviosos y con cierta prisa.

– ¿Y usted, gancho, pa’onde va? –me espetó uno de ellos.

– A mi pega, poh –respondí entre extrañado y divertido.

– “Más mejor” que se devuelva a su casa, jefe. La “custión” parece que está pesada.

– ¿Qué está pasando? –pregunté, aún calmado.

– Chis…¿qué está pasando? Los milicos salieron a la calle y las radios están en cadena nacional. Dicen que empezó el golpe de estado.

Apuré el paso y llegué al Ministerio. Prácticamente no había nadie. El portero me franqueó la entrada y me encontré en el interior con cinco personas, cuál de ellas menos informada.

Encendimos una radio y escuchamos el Bando Número Uno que en ese instante los militares repetían para que el país se enterara que había llegado “el día de la liberación nacional”.

Frente a nuestros ojos, los Carabineros que custodiaban el edificio de la UNCTAD (el “Diego Portales” y hoy ‘Gabriela Mistral’) habían desaparecido y por la Alameda no transitaba un maldito autobús.

Decidimos salir del Ministerio para dirigirnos a la Plaza Bulnes. Queríamos ser testigos de lo que suponíamos sería una nueva intentona golpista menor y fracasada, como la que sucedió el día 29 de junio con el “tanquetazo” que desarticulara el general Prats.

Al llegar al lugar nos insertamos en el grupo de quinientas personas que miraban hacia el Palacio de La Moneda, dando las espaldas al Ministerio de Defensa cuyas puertas se encontraban cerradas, al igual que en la Casa de Gobierno donde podía olerse el ambiente de inquietud que debería estar desarrollándose en su interior.

Allende estaba allí. Los miembros del GAP, su guardia particular (“Grupo de Amigos Personales”), también.

Dos aviones “Hawker Hunter” pasaron sobre nuestras cabezas en vuelos rasantes, estremeciendo el aire y atemorizando a los curiosos. Desde algún lugar cercano alguien disparó al cielo una ráfaga de tiros. El grupo se deshizo en cientos de pies corriendo a ningún lado.

Desde la avenida Bulnes surgieron los primeros vehículos militares con sus armas apuntando al frente y los soldados vestidos con equipos de guerra. En sus brazos izquierdos llevaban  brazaletes coloridos, y en sus rostros se reflejaba la tensión del momento.

Un oficial descendió desde su jeep e hizo uso de un megáfono. Se dirigía a nosotros.

– ¡¡Los civiles tienen un minuto para despejar la Plaza!! ¡¡Un minuto….que ha comenzado a correr!!

Hubo un murmullo general, pero nadie hizo movimientos para alejarse de allí. Por el contrario, un pequeño grupo de muchachones insultó al uniformado y se mofaron de él, tomándose los genitales con ambas manos.

– ¡¡Se cumplió el minuto!! –vociferó el oficial, bajando el brazo derecho.

Una ráfaga de disparos siguió a esa acción. Yo quedé tieso, pegado al suelo, con la boca abierta y sin atinar a nada. Uno de los muchachones, a quince metros de mi posición, fue golpeado por una bala en medio del estómago y cayó al pavimento después de haber girado sobre sus propios pies. Los disparos continuaron. Reaccioné y volví mis pasos hacia el oriente, corriendo como desalado, con mi cuerpo raspando los muros del Ministerio de Defensa, buscando la protección de las cornisas. Sentí gritos e interjecciones a mis espaldas. Corrí, corrí, corrí…sin detenerme a mirar lo que estaba ocurriendo, pues el sonido terrible de los fusiles me perseguía. Temí realmente por mi vida.

Llegué nuevamente hasta mi oficina, distante a nueve cuadras de Plaza Bulnes, e ingresé al edificio del Ministerio de Tierras y Colonización, acezando de temor y cansancio. De mis primeros cinco acompañantes, sólo dos continuaban junto a mí. El resto, seguramente, había optado por retirarse a sus hogares.

Pocos minutos después, algunos carros del ejército rodearon el Edificio Diego Portales y se apostaron frente a nuestras ventanas, mirando hacia la posición en que nos hallábamos. El miedo se instaló en mis testículos.

Hubo disparos a granel desde los edificios circundantes y los uniformados respondieron con nutrida artillería liviana. Nuevos elementos militares hicieron su irrupción y en pocos minutos la Alameda simulaba ser el patio interior de un regimiento preparando la Parada Militar. Camiones blindados, jeeps, tanques, obuses, ametralladoras…ese era el nuevo paisaje de la céntrica avenida.

Había que salir de allí antes que comenzara a producirse el ataque e invasión a todos los edificios del lugar. Propuse usar un mantel blanco como bandera y dejar el Ministerio. Mi idea fue aprobada, pero debería ser yo quien iniciara la caravana con el mantel en la mano.

Quince o veinte militares comandados por un teniente se aproximaron a nuestro edificio. Les explicamos que éramos funcionarios del Ministerio y que deseábamos retirarnos a nuestros hogares. Mostramos nuestras identificaciones. El oficial autorizó la salida y cada uno de nosotros se perdió del sitio con la presteza que las piernas permitieron.

De nuevo, la avenida Portugal y la Posta Central. Una vez más, el camino de regreso a casa. Con rápida y acelerada decisión, corriendo entre vehículos particulares que tocaban sus bocinas en señal de alegría. Algunos conductores portaban banderas chilenas y hacían con los dedos la “V” de la victoria. A la distancia, el tableteo de ametralladoras cortaba el ambiente. Estaba produciéndose un tiroteo en La Moneda.

Diez metros antes de llegar a la reja del antejardín de mi casa, un automóvil negro detuvo mi paso con fuertes bocinazos. Eran Goyo y Néstor, dos amigos universitarios, miembros de las Juventudes Socialistas. Venían con rostros desencajados. Gloria, la polola de Néstor (y hermana de Goyo), compañera mía de curso en la Escuela de Servicio Social de la Universidad de Chile, había salido muy temprano de su casa y no tenían idea dónde podía encontrarse en ese momento.

– En el campamento “Nueva La Habana” –les respondí con seguridad- Allí tenía que encontrarse hoy con su grupo de seminario de título.

El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, y tres veces también.  Les acompañé hasta el sector de Macul para guiarlos en el ingreso al campamento poblacional que era territorio del MIR. Lo hice con el credo en la boca, pues estaba seguro que nos toparíamos con patrullas militares y, quizás, con más de un enfrentamiento a tiros ya que conocía de cerca la disposición de los miristas, quienes durante cinco años habían estado preconizando la lucha armada como principal referente político.

Fue todo extraño. Raro y preocupante. Había enorme agitación dentro del campamento, pues muchas mujeres y niños deambulaban nerviosamente de un lado a otro, llevando sacos de arena y “miguelitos” –esos enormes clavos entrecruzados que se doblaban con alicates, dejando las puntas en posición casi vertical para destrozar neumáticos- que se esparcían por todos los callejones para detener una posible invasión militar.

Encontramos a Gloria en la mediagua que servía de “centro de informaciones”, confundida entre muchos varones que cubrían sus rostros con pañoletas rojinegras. Pude divisar algunos revólveres y pistolas. Más que preocupado, apuré la salida a bocinazos. Gloria subió al automóvil reclamando por nuestra cobardía. Ya lo dije; las mujeres son definitivamente más decididas que los hombres.

Al abandonar el campamento y girar de nuevo por Macul hacia el norte, topamos de cara con una larga hilera de camiones militares que se dirigían al “Nueva La Habana”. Nos habíamos librado de la batalla por escasos minutos. Semanas después, Gloria agradecería públicamente mis bocinazos.

Descendí del coche en Irarrázaval con Vicuña Mackenna y caminé las tres cuadras hasta mi calle soportando el hiriente festejo de algunos automovilistas que surcaban la avenida a gran velocidad, haciendo sonar sus bocinas y gritando improperios contra el desfalleciente gobierno socialista.

Pese a mis herejías, Dios acompañaba mis pasos, pues no bien entré a mi casa se produjo un intenso tiroteo en todo el barrio. La balacera duró más de quince minutos y terminó sólo cuando en los cielos aparecieron dos helicópteros (seguramente del ejército) disparando gruesas municiones contra las casas vecinas. Un significativo contingente militar cercó el barrio e inició el primer allanamiento que presenciaría en largos diecisiete años de dictadura. No alcanzaron a revisar mi hogar, donde mi madre quemaba en la chimenea toda mi amada biblioteca y algunas fotografías en las que acompañaba al Presidente Allende durante una visita que el mandatario hizo al Ministerio de Tierras y Colonización.

A mediodía, La Moneda fue atacada con “rocketazos” desde el aire, donde los “Hawker Hunter” de la FACH, que habían levantado vuelo desde Concepción, demostraron el enojo y la disposición que les animaba contra el gobierno del doctor Allende. Este, prácticamente solo y rodeado por fuerzas hostiles, se suicidó con la misma metralleta que le había regalado Fidel Castro durante la visita que el mandatario cubano hizo al país a fines del año 1971.

El toque de queda fue impuesto a sangre y fuego a partir de las 14:00 horas, aproximadamente. Las calles se vaciaron. El silencio humano se transformó en dolor de almas y de oídos, dando paso al retumbar de disparos y al terror que inundaba nuestras vidas.

La televisión –en manos militares- mostró la primera conferencia de prensa de los golpistas. Pinochet, Merino, Leigh y Mendoza, los cuatro generales, hablaron al país con dureza y prometieron limpiar el territorio nacional de terroristas e insurgentes. Gustavo Leigh Guzmán, general de la Fuerza Aérea, fue más lejos, anunciando que lucharían contra el marxismo hasta las últimas consecuencias. Mi madre rompió en llanto.

La noche fue de horror y miedo en una interminable vigilia. Las casas estaban con sus luces apagadas por temor a ser baleados desde la calle por patrullas militares que disparaban a cualquier ventana iluminada ante el temor de ser atacadas por franco tiradores. Yo creo que en Santiago muy pocos lograron conciliar el sueño. Algunos amigos llamaban telefónicamente para comentar –quimérica ilusión de mentes desesperadas- que el ex general Carlos Prats marchaba hacia la capital desde Concepción, con un fuerte contingente militar, para enfrentar a los cuatro golpistas. “Hay naves soviéticas y cubanas frente a Talcahuano”, me confidenció una compañera de universidad.

¿Naves cubanas? La embajada de Cuba estaba en ese instante rodeada por más de doscientos elementos militares y parecía que, de un momento a otro, se llevaría a efecto la toma de la legación diplomática.

En cuanto a las mentadas “naves soviéticas” estas navegaban mar afuera perseguidas por buques de la Armada nacional. Uno de esos barcos intentó oponer resistencia. Recibió varios impactos de artillería disparada desde una misilera y declinando el desigual combate optó por poner proa hacia aguas internacionales.

Sarita, compañera de carrera en la universidad, me gritó a través del teléfono.

– Sal de tu casa, rápido. Están apresando a todos los alumnos de la carrera y los llevan al Estadio Nacional. Van a proceder a juicios sumarios y es cosa segura que varios serán fusilados.

Días más tarde, la televisión mostraría a los centenares de detenidos que la Junta Militar había concentrado en el Estadio Nacional. Una voz “en off” relataba las comodidades que tales reos políticos tenían en aquel lugar.

Recordé la historia. Algo similar aseguraban las SS de Hitler a la Cruz Roja Internacional al producirse la visita de los voluntarios a Auschwitz, Treblinka y Dachau.

Ese fue mi primer día en la larga existencia de la dictadura militar.

 

Por Arturo Alejandro Muñoz

 

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