Pizarro blinda a sus hijos en arista
SQM y dice estar afectado porque se vean expuestos a un caso que es “más
político y comunicacional”
“La sociedad consultora de mi
hijo dio servicios profesionales a esa empresa. Eso está establecido en
un contrato firmado por ambas partes, y el servicio se entregó, así que
no tengo otra opinión que dar. Además, lo dijeron ellos en un
comunicado”, expone Pizarro.
El senador y actual
presidente de la Democracia Cristiana, Jorge Pizarro, salió a blindar a
sus hijos Jorge y Sebastián Pizarro Cristi, cuya empresa aparece
mencionada en la denuncia hecha por el SII en la arista SQM, afirmando
sentirse afectado que se vean expuestos en un caso que es “más político y
comunicacional” y cuestiona de paso la “condena anticipada” que se está
haciendo en base a filtraciones.
“La sociedad consultora de mi hijo dio servicios profesionales a esa
empresa. Eso está establecido en un contrato firmado por ambas partes, y
el servicio se entregó, así que no tengo otra opinión que dar. Además,
lo dijeron ellos en un comunicado”, expone Pizarro.
El legislador oficialista responde a lo planteado por la denuncia del
SII en que no hay un respaldo de los trabajos efectuados por Ventus
Consulting con SQM, reiterando que los servicios sí fueron prestados.
“Yo espero que la institución que corresponde pueda aclarar las
cosas, porque lo raro aquí es que se entrega información por
trascendidos a la prensa, pero no a las personas que aparecen ahí”,
expone en declaraciones en La Tercera, añadiendo que “lo único
que espero es que las instituciones funcionen como corresponde y de
acuerdo a las atribuciones y obligaciones que tienen. Eso es lo único
que puedo afirmar”.
En cuanto a la emisión de 11 facturas a la minera no metálica por
parte de la empresa de sus hijos, Pizarro explica que “ellos tenían un
contrato por una consultoría. Y eso es lo que está claramente
establecido en el contrato. Por eso le digo que yo no tengo duda de que
se va a aclarar el tema”, descartando también que los $45 millones hayan
ido al financiamiento de su campaña senatorial.
En cuanto a recibir aportes reservados, el timonel DC menciona que en
el caso de SQM “no puedo asegurarlo ni puedo desmentirlo, como no puedo
asegurar ni desmentir respecto de ninguno de los otros aportes que
llegaron al Servel. Sólo lo sabe el Servel, y son reservados”.
Sobre los cuestionamientos que han hecho dirigentes políticos y ex
parlamentarios de las filtraciones en el caso, Pizarro argumenta que “me
afecta en lo personal que mis hijos se vean expuestos en un caso que
es más político y comunicacional. Se expone a la gente por filtraciones
y trascendidos, y se les condena de antemano. Por eso digo que las
instituciones correspondientes tienen que actuar de acuerdo a sus
atribuciones y obligaciones. Pareciera que no todas lo hacen”.
En torno a un eventual acuerdo en medio del caso Penta-SQM, Pizarro
señala que “el periodismo construyó una caricatura cuando dicen “el que
habla de acuerdo está planteando impunidad”. Es ridículo eso. Es de
sentido común que para llevar adelante propuestas mucho mejores, más
audaces, que permitan fortalecer nuestra democracia, que permitan
garantizar transparencia y evitar conflictos de interés, es fundamental
tener grandes acuerdos. ¿Cómo no se va a necesitar de un gran acuerdo
para, por ejemplo, dotar al Servel de facultades fiscalizadoras para
controlar las campañas? Ese es un cambio importante que cambia las
reglas del juego. También se requiere un gran acuerdo para que el propio
Servel, cuando se detecta un delito, pueda sancionarlo, incluso con la
pérdida del cargo. Eso no lo tenemos hoy día. Tampoco tenemos definidos
los conflictos de interés. Además, hay un área gris en la forma cómo se
financia la política”.
En su visión, la desconfianza, la falta de credibilidad de la
institucionalidad pública se ve reflejada con fuerza en el ámbito
político, pero también en las instituciones que son consideradas
permanentes, causando desánimo y molestia.
“Estoy hablando del desprestigio que tienen el Congreso, el
Ejecutivo, los partidos, el Poder Judicial, la Iglesia Católica, la
fiscalía, los empresarios, las universidades y la banca. Estamos con un
problema delicado. Y los actores políticos son los llamados a buscar
soluciones, jugando un papel proactivo en la definición de una normativa
clara que garantice probidad y transparencia. Por eso es que hay que
buscar grandes acuerdos para que perduren en el tiempo”, argumenta.