Vistas de página en total

lunes, 1 de noviembre de 2021

Activistas acusan a mandatarios de “vender humo” en la COP26

    

En la calle se escuchan de otra manera los discursos, en ocasiones triunfalistas o paternalistas, de los líderes mundiales que participan en la Cumbre Climática de Glasgow (COP26). Cuando les escuchan hablar de “ser más ambiciosos”, de “aumentar los fondos de ayuda al desarrollo”, ellos responden que “estamos hartos de que nos vendan humo”, de que nos cuenten “mentiras”.

Las inmediaciones del Centro de Convenciones de Glasgow, que es la sede del encuentro multilateral auspiciado por la ONU, el cordón de seguridad era asfixiante. En diez calles a la redonda había vallas por todos lados y una fila interminable de policías que impedían el paso a cualquier persona que no tuviera la acreditación oficial y un mensaje en su teléfono celular en el que se confirmara que el test de antígenos que se había hecho esa misma mañana había resultado negativo.

A pesar de todo, algunos activistas que querían hacer oír su voz lograron superar el cordón y hacerse escuchar. Como los dos jóvenes militantes de un movimiento ecologista escocés, que se pusieron en la puerta de entrada de los participantes de la COP26 para gritar con megáfono en mano sus impresiones, su malestar.

“Ahí dentro se reúnen los sátrapas que están destrozando el planeta. Véanlos como van llegando con sus aviones contaminantes, con sus grandes coches de diésel y gasolina, con su doble moral a cuestas”, decía uno de ellos, ante la atenta mirada de los policías. Pero él, encima de un atril y justo en el otro lado de la valla, se limitaba a gritar pacíficamente todo su malestar.

Otros activistas, congregados por la organización ecologista española Oxfam Intermón también llegaron a unas calles de las puertas de la COP26 para llevar a cabo una protesta, en la que unos militantes se hicieron pasar por líderes mundiales tocando en una banda de gaitas tradicional escocesa y con unas máscaras de “cabezudos”.

“Estamos hartos de que nos vendan humo y de que las naciones ricas y contaminantes están reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero con demasiada lentitud y no están haciendo lo suficiente para apoyar a las naciones vulnerables que enfrentan los devastadores impactos del cambio climático”, denunciaron.

Y añadieron que “estos líderes, en lugar de reducir las emisiones y encaminar al mundo en un rumbo más seguro, sólo hablan fanfarronerías y ya tuvimos suficiente de fanfarronerías y promesas vacías. Lo que pedimos son acciones concretas”.

También a las afueras de la COP26, un grupo de activistas de la organización estadunidense Build Back Fossil Free, aprovecharon su presencia en Glasgow para exigir a su presidente, Joe Biden, para que “declare la emergencia climática” y tome acciones contundentes contra los combustibles fósiles.

Y denunciaron precisamente el “doble lenguaje” del mandatario, que por un lado se autoerigió en “el líder en la lucha contra el cambio climático” y por otro, durante los primeros seis meses de su administración no hay grandes cambios con la política de su predecesor, Donald Trump. Y recordaron que el mes pasado fueron detenidos hasta 600 activistas cuando protestaron en Washington contra los combustibles fósiles.

Tom Goldtooth, un líder nativoamericano que viajó a Glasgow, afirmó ante los medios que “nosotros somos la gente originaria de Estados Unidos y por eso queremos denunciar que esta cumbre está “basada en intereses corporativos y nosotros estamos aquí para defender a nuestra gente porque queremos sobrevivir”.

Además, otros activistas, de la organización Justicia Climática Global denunciaron la “marginación” a la que han sido sometidos los militantes de los países más pobres del mundo, a los que “con la excusa de pandemia y la vacuna” se les ha impedido llegar a Glasgow. El nivel de exclusión de la COP26 es “extremo”, denunciaron, ya que “proceso de emisión de visas, cuarentenas, desinformación y modificación de políticas en el último minuto por parte del Gobierno británico ha provocado la ausencia de representantes de países menos favorecidos”.

“Nuestra presencia se ha reducido”, denunció la filipina Dorothy Guerrero, así que “esta es la conferencia climática más exclusiva de toda la historia”.

 

Por Armando Tejeda

Enviado a Glasgow

Fuente: La Jornada

Segunda muerte en el Ejército en un día: Subteniente fue hallada muerta en destacamento

 Por: El Desconcierto | Publicado: 01.11.2021

Segunda muerte en el Ejército en un día: Subteniente fue hallada muerta en destacamentoImagen de referencia | Agencia Uno (archivo)
El cuerpo sin vida de la oficial del Ejército Ivania Echeverría fue hallada en el Destacamento de Montañana N°17 en Los Ángeles. Solo horas antes en Los Andes un alumno de la Escuela de Montaña de la institución falleció producto de un accidente durante un ejercicio.

El Ejército de Chile confirmó el fallecimiento de la subteniente de la institución Ivania Echeverría Muñoz, cuyo cuerpo fue hallado sin vida al interior del Destacamento de Montaña N°17 en Los Ángeles este domingo. La situación ocurrió mientras en Los Andes un alumno de Escuela de Montaña murió por un accidente en un ejercicio.

Específicamente, la institución informó a través de un comunicado que el cuerpo de Echeverría fue encontrado en su habitación en el casino de oficiales de la unidad militar, según informó Radio Biobío.

[Te puede interesar] Plaza Dignidad: Ejército lideró traslado de los restos del «Soldado Desconocido»

Después del hallazgo del cadáver, el Ejército de Chile informó los hechos a Carabineros, institución que se presentó en el lugar y ya ha recopilado los primeros antecedentes del caso.

Además, la institución castrense informó el inicio de una investigación sumaria y dio cuenta de la situación al Ministerio Público, con quienes se comprometieron a colaborar en las indagatorias.

Alumno de Escuela de Montaña

Respecto al alumno de la Escuela de Montaña fallecido en Los Andes, el Ejército comunicó que los hechos se dieron después de que el joven cayera desde una altura considerable en medio de un ejercicio

Este accidente ocurrió en las cercanías de la localidad de Río Blanco y, según la institución, se habría provocado por una pérdida de equilibrio por parte del estudiante, quien fue trasladado hasta el Hospital Militar en Santiago, lugar donde se concretó su deceso.

[Te puede interesar] VIDEO| Pastor Soto se retracta de apoyo a José Antonio Kast: “Político miserable y barato”

Por esta situación, el Ejército también informó que iniciará una investigación sumaria para esclarecer los detalles del caso.

LORENA PIZARRO SIERRA TE DEFIENDE.

 Lunes 1 de noviembre 2021

Una candidata a Diputada que si defiende los Derechos Humanos.
Lorena Pizarro Sierra.
Lo Espejo San Miguel la Cisterna San Ramón. El Bosque y Pedro Aguirre Cerda.
Puede ser una imagen de Lorena Pizarro Sierra y texto



Opinión

 

Autor Imagen

No usemos el nombre de la Vicaría de la Solidaridad y el COPACHI

por  1 noviembre, 2021

No usemos el nombre de la Vicaría de la Solidaridad y el COPACHI

Tras la salida de la exhibición que se hizo en las afueras de La Moneda de la película que pone en el centro la historia de la Vicaría de la Solidaridad, llamada Habeas Corpus (2015), recuerdo haberme acercado al director para decirle que la historia estaba inconclusa: el trabajo no era solo jurídico, sino que también apoyaba, incentivaba y articulaba las expresiones de solidaridad de distintos actores de la sociedad: mujeres, pobladoras, jóvenes, profesionales y artistas. Y eso era importante mostrarlo.  

Hoy es importante recordarlo, la solidaridad es más que una palabra, es una acción, un gesto, expresa un sentimiento colectivo, se practica con otras/otros/es.

Me parece importante, como alguien que trabajó durante varios años en la Vicaría y el COPACHI, recordarle a mis compañeros y compañeras la relevancia de los colaboradores que la Vicaría tuvo durante los años en que esta funcionó. Ellos fueron parte esencial de ella.

La Vicaría de la Solidaridad estuvo compuesta, durante los 17 años que funcionó (1976-1993), de varios departamentos: el jurídico, de comunicaciones, con un Boletín de Solidaridad, un departamento de Zonas con sus equipos de “solidaridad”. Trabajábamos con organizaciones sociales apoyando la acción en el territorio, con las personas que los habitaban y conformaban grupos preocupados por la salud, alimentación, la cultura y organizaciones sociales, como grupos juveniles, ollas comunes, en un trabajo que poco se ha difundido, pero que era clave, ya que en su base estaba la confianza que tenía la gente en la institución, porque esta representaba también sus esperanzas y aspiraciones.

Durante varios años trabajé en el Equipo de Solidaridad de la Vicaría Zona Oriente, viajando a los territorios, generando redes de apoyo junto a distintas personas, grupos de jóvenes y colaboradores que fueron clave para nuestro trabajo. Entonces, recuerdo la llegada de estudiantes de derecho de la U de Chile, como Lorena Fries.  La recuerdo muy bien. Era una estudiante que junto a otras realizaban talleres de derechos humanos y derechos de las mujeres, todos los jueves en el sector de Lo Hermida; un trabajo que tuvo su fruto y está en la memoria de muchas mujeres de ese sector hasta el día de hoy. Lorena participó de esos procesos democratizadores que se daban en el marco de la acción de la Vicaría, en esos ochentas oscuros, había un lado luminoso en estas asociaciones.

Era un trabajo de reconstrucción del tejido social, de asociatividad movilizar la solidaridad fue muy importante para la época. En conjunto, muchas mujeres, participaron y, con el tiempo, formaron parte del movimiento de mujeres y feminista de la época. La obra de teatro “Tres Marías y una Rosa” surgió de un grupo de actores colaboradores de la Vicaría, los Festivales de Solidaridad con la cooperación de músicos y cantantes. La Vicaría, además, tuvo el apoyo de arquitectos, para el terremoto de 1985, de médicos y muchos profesionales que comprendían que la acción por los derechos humanos va más allá de las graves vulneraciones cometidas durante la dictadura, los derechos humanos son una poderosa herramienta para poner límites a los abusos del poder y también para construir una convivencia en libertad, en dignidad. Horizonte de una convivencia distinta en respeto y cuidado. Ambas dimensiones, son inseparables. Y eso lo aprendimos en el COPACHI y en la Vicaría de Solidaridad en aquellos años.

Y respecto de los últimos dichos sobre la exdirectora del Instituto de Derechos Humanos, Lorena Fries y de una carta publicada por la Asociación ex trabajadores de la Vicaría de la Solidaridad y del Comité de Cooperación para la Paz en Chile, puedo decir lo que pienso:

  1. Comparto la crítica a su participación en un programa en redes sociales.  Es un desaguisado, está mal y ella lo ha reconocido. Una crítica a la moralidad del acto de reírse no descalifica su trayectoria en el ámbito de los derechos humanos ni de su labor. Con Lorena trabajamos en el Equipo de Solidaridad en la Vicaría Zona Oriente, en los que ella contribuyó al trabajo solidario impartiendo talleres de capacitación en derechos de las mujeres y derechos humanos desde que era una estudiante universitaria, de manera voluntaria y por varios años.
  2. Decir que es lamentable que un grupo de personas se arroguen el nombre de la Asociación de extrabajadores de la Vicaría de Solidaridad y del COPACHI para expresar sus propias opiniones, a sabiendas   que no fue discutido al menos con buena parte de quienes la integramos y que dicha Asociación dejó de funcionar hace al menos tres años. Y entre sus tareas está el contribuir a la memoria y la difusión de los derechos humanos y no a la expresión de opiniones de grupos de personas, que bien pueden hacerse a título personal.
  3. En el actual contexto país, con graves déficits relacionados con los derechos humanos, es triste y vergonzoso que algunas personas se arroguen el nombre de la Vicaría para descalificar a alguien en particular. Una mirada mezquina en un país como Chile, con problemáticas de DDHH que van de norte a sur, desde la crisis que enfrentan los migrantes en el norte hasta la militarización que se vive en la Araucanía.

Me parece relevante destacar que la Vicaría de la Solidaridad tuvo un rol importantísimo dentro de la sociedad precisamente porque no se trató de una institución aislada de la sociedad, sino que colaboraron con ella muchas personas que ayudaron a construir la institución que todos conocieron, y qué pena que un grupo de personas se arrogue el nombre de la Asociación de extrabajadores/as de la Vicaría de la Solidaridad y el COPACHI solo para descalificar a una persona antes que difundir el gran legado en Derechos Humanos, en un país que clama por ellos.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

Opinión

 

Autor Imagen

Violencia y Estado de Derecho: entre la fantasía y la falacia

por  1 noviembre, 2021

Violencia y Estado de Derecho: entre la fantasía y la falacia

Desde hace tiempo se ha vuelto un lugar común medir la presencia o ausencia del Estado de Derecho por la cantidad de actos violentos ocurridos en alguna parte de nuestro territorio.

Pero como frecuentemente ocurre con los lugares comunes, estos simplifican y vacían de contenido los problemas, y sólo se repiten porque a todos parecen hacer sentido y generan, en quienes los expresan, una grata sensación de lucidez.

Así, entonces, la Araucanía sería un ejemplo arquetípico de la ausencia de Estado de Derecho. Lo mismo Plaza Dignidad, el Barrio Lastarria y otros espacios que han sido vandalizados.

Esta idea, sin embargo, es incorrecta, al menos por dos razones.

Primero, porque restringe el Estado de Derecho al orden y seguridad pública. O sea, a una labor policial. Sin embargo, el concepto es más complejo y abarca más dimensiones. Entre otras, tiene que ver con cautelar la libertad de las personas y su igualdad ante la ley, y con la capacidad de hacer que esta última se cumpla a lo largo y ancho del territorio.

Pero como muchos saben, incluidos quienes deben velar por ello, estamos lejos de esa situación: en los pequeños pueblos y campos de Chile circulan infinidad de automóviles sin los permisos requeridos y no son pocos los conductores que no poseen licencia. Ni hablar de los letreros de tránsito, considerados sólo una sugerencia.

No menos relevante ni menos conocida es la economía informal, que según los entendidos alcanza ya al 40%. Calles y parques se llenan a diario de comerciantes improvisados, a ellos se unen los “coleros” de las ferias, los “colaboradores” de las aplicaciones de transporte y una larga lista de “emprendedores” que se extiende hasta los “clandestinos”, que expenden alcohol y organizan eventos. Al otro lado del espejo se ubican los grandes evasores o elusores de impuestos. Todos ellos, a vista y paciencia de la autoridad.

Para no aburrir con ejemplos, baste mencionar la “ley Cholito”, que es de una ingenuidad que provoca ternura. Esta ley (Nr. 21.020) dice en su artículo 12º que se prohíbe el abandono de animales. Pero, como es de sobra conocido, los perros callejeros siguen y probablemente seguirán siendo uno de los principales problemas sanitarios de Chile (ni hablar de los perros asilvestrados). Los abandonan por doquier, están en todos lados, cientos de miles (350 mil aproximadamente), sin amo, sin chip, sin canil municipal, reproduciéndose libres, a la espera que alguien les dé comida o de un paseante descuidado a quien morder.

La segunda razón por la cual es falaz restringir el concepto de Estado de Derecho al orden y seguridad pública, es porque sólo se aplica a cierto tipo de acciones vandálicas y no en general. En muchas poblaciones hace décadas que no existe capacidad de enfrentar a las bandas delictuales que imponen sus propias reglas de funcionamiento. Pero como los afectados no pertenecen a la clase alta, no viven en los barrios acomodados, ni representan grandes intereses, no son merecedores de ser declarados desamparados del Estado de Derecho. Sólo son víctimas de desconsiderados delincuentes.

Como se dijo, entre otras cosas, éste supone la cautela de la libertad de las personas y de su igualdad ante la ley. Eso implica hacerla respetar en todos los ámbitos y en todo el territorio. Todas las leyes, no sólo las de orden público, en los barrios acomodados o en resguardo de grandes intereses.

Aunque les pese a los defensores del “jaguarismo” criollo, en esta incapacidad Chile se hermana de manera indefectible con Latinoamérica. Con ella comparte una de las fantasías más antiguas del continente: que basta con promulgar una ley para que se cumpla.

La ausencia de Estado de Derecho no es, entonces, un problema de la Araucanía, ni de plaza Dignidad, es más amplia y compleja, y sobrepasa con mucho la deficiente labor policial de mantención del orden y seguridad pública.

En otras palabras, el poncho es aún mucho más grande de lo que se quiere reconocer.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

DDHH CHILE.

 

Lunes 1 de noviembre 2021
6 DÍAS
Familiares de Presas y Presos Políticos
Iniciaron hoy huelga de hambre las y los interesados en pasar a visitar y solidarizar con las familias, se publica la Dirección.
Almirante Latorre Nª 149 Santiago.
Confederación de trabajadores del Cobre
Puede ser una imagen de una o varias personas e interior



Seguidores