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lunes, 4 de noviembre de 2024

Instituciones en crisis: cuando la corrupción metió la cola en Chile

 

Instituciones en crisis: cuando la corrupción metió la cola en ChileOPINIÓN


Susana Sierra
Por : Susana SierraIngeniera comercial. Socia y fundadora de BH Compliance.
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Cuando autoridades tan relevantes como jueces, fiscales, ministros, jefes policiales o alcaldes están bajo escrutinio público por actuar sin considerar esos principios, se evidencia lo lejos que estamos de alcanzar ese Estado ideal.


Las crisis institucionales no son un fenómeno reciente. A lo largo de la historia, las sociedades han lidiado con la degradación de sus sistemas de gobierno, tal como advirtió Platón en su obra La República. En esta señalaba que las instituciones, al igual que las personas, son vulnerables a la corrupción y al abuso de poder y hoy, más de dos mil años después, esa advertencia resuena con fuerza. La confianza en las instituciones, tanto públicas como privadas, se encuentra en un nivel preocupantemente bajo y la ciudadanía percibe que quienes ocupan posiciones de liderazgo no siempre actúan en favor del bien común.

Este año ha sido especialmente revelador en términos de corrupción, evidenciándose cómo ha penetrado en instituciones que considerábamos intocables, porque si bien ya conocíamos escándalos en municipios y otras administraciones, hoy vemos un deterioro de organismos clave, como los tribunales de justicia o el Ministerio Público, que deberían ser pilares de confianza, transparencia y equidad. Esto se agrava aún más con las revelaciones en torno al exsubsecretario del Interior, una figura central en la protección de la seguridad nacional.

Lo anterior se refleja en los últimos sondeos de opinión. En la encuesta CEP más reciente, el 63% considera que el Congreso es la institución con mayor corrupción, seguido por el Gobierno (60%) y luego los tribunales de justicia, las fundaciones y el Ministerio Público (50% cada uno). Por su parte, la encuesta de la OCDE sobre los motores de la confianza en Chile 2024 mostró que solo el 25% de los chilenos confía en los tribunales y el sistema judicial, 29 puntos menos que el promedio de la OCDE (54%).

En poco tiempo, la idea de que Chile era un oasis en el continente ha desaparecido. La corrupción metió la cola. Y para comprenderlo en toda su dimensión, debemos entender la corrupción como el uso del poder para beneficio propio. No se limita por tanto a robar o aceptar sobornos, ni recibir un maletín lleno de dinero. Se trata también de ofrecer favores indebidos, de dar o aceptar cargos para los que no se tienen las competencias necesarias o de manipular las reglas en favor propio.

De ahí la relevancia de promover la ética y la integridad en las instituciones. No basta con actuar correctamente porque es lo que corresponde, sino que es necesario hacerlo porque el bienestar de toda la sociedad depende de las acciones de los demás. Como afirmaba Platón, el ser humano necesita vivir en comunidad, lo que justifica la creación de un Estado ideal conformado por ciudadanos virtuosos que guíen sus acciones según principios éticos y donde prevalezca la justicia.

Cuando autoridades tan relevantes como jueces, fiscales, ministros, jefes policiales o alcaldes están bajo escrutinio público por actuar sin considerar esos principios, se evidencia lo lejos que estamos de alcanzar ese Estado ideal. Nuestros líderes no se están debiendo a la gente, y con esa conducta perjudican a las instituciones que representan y la confianza depositada en ellas.

Pero de toda dificultad surge una oportunidad. La historia nos ha demostrado que las crisis pueden dar lugar a transformaciones positivas, y que la decepción y la desconfianza generalizada pueden ser catalizadores para generar una renovación profunda de las instituciones, donde se establezcan nuevos límites y se asegure la probidad de quienes las lideran. Ese es el desafío que tenemos hoy.

Recuperar la confianza no depende únicamente de implementar más leyes; la ciudadanía demanda hechos concretos y exige mayor transparencia y rendición de cuentas. Es fundamental fomentar una cultura ética en la que las instituciones se comprometan a ser modelos de conducta, liderando con el ejemplo y respondiendo a la comunidad.

También es esencial promover la denuncia, sin espacio para defensas corporativas, y asegurar que las sanciones, tanto penales como sociales, sean efectivas. Además, debemos poner mayor énfasis en la formación y educación desde temprana edad, cultivando valores que fomenten el bien común.

La pelea chica debe quedar atrás, porque no pierde quien cede, sino quien obstinadamente se niega a permitir que la sociedad se beneficie y desarrolle.

Las instituciones deben asumir el rol para el cual fueron creadas, y sus líderes deberán no solo serlo, sino que parecerlo. Como sostenía Platón, debe ser la razón, basada en la virtud y no en las pasiones, la que gobierne, porque la justicia se alcanzará cuando cada parte cumpla su función, beneficiando a todos los ciudadanos.

La corrupción hace rato metió la cola en nuestra institucionalidad, pero aún estamos a tiempo de cerrar la puerta que dejamos abierta, antes de que entre por completo.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

domingo, 3 de noviembre de 2024

Argentina. Mirta Acuña Baravalle no murió se multiplica en semilla para marcar nuestro camino

  2 noviembre, 2024

Por Carlos Aznárez, a nombre de todxs quienes hacemos posible Resumen Latinoamericano / 2 de noviembre de 2024.

Fotos: María Torrellas

Se nos fue Mirtha Baravalle, una Madre de Plaza de Mayo revolucionaria que supo ir enseñando a las nuevas generaciones lo que significa transformar el dolor en resiliencia, y la rabia en construcción constante de ese compañerismo solidario que solo las Madres y Abuelas han podido legar.

Sabíamos que Mirtha estaba apagándose de a poquito, pero también que no dejaba de pensar en la necesidad de unir fuerzas para sacudir la manta donde se acumulan infamias, mentiras, perversidades y negación de una Memoria real. Todas ellas expresiones que Mirtha y las Madres fueron encontrando en el camino en estos 48 años de búsqueda de sus familiares arrebatados por el fascismo militar y sus amanuenses de la sociedad civil. Sin embargo no las doblegaron en el empeño de buscar memoria, verdad y justicia, y lo expresaron, como tantas veces lo señaló Mirtha en la Plaza, con una frase que define claramente una postura sin concesiones frente al enemigo: “Ni olvido, ni perdón, ni reconciliación”.

Al borde mismo de un siglo de vida, Mirtha vuela alto ahora, para reencontrarse con su amada hija Ana María y su yerno Julio César, pero también con quien se le anticipara en la partida y con la que tanto confraternizó en estos tiempos difíciles, la infaltable Norita Cortiñas.

Para Mirtha vaya nuestro homenaje, sabiendo que además de luchar aqui siempre, el internacionalismo la tuvo incorporada a sus filas, defendiendo a las presas y presos colombianos y preocupándose de las luchas lejanas que requerían su apoyo.

Honor y Gloria a Mirtha Baravalle, Madre de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Hasta la Victoria siempre, Venceremos!.

Fotos tomadas en el 2019

Mirta después de tanta búsqueda te abrazarás con tu hija Ana María

MIRTA BARAVALLE FOTÓGRAFA DE LA MEMORIA: Hicimos este trabajo de Resumen Latinoamericano con la revista Venceremos, Subversiones, donde colaboraba Sara Hebe. Hace 15 años Mirta era homenajeada con una exposición fotográfica realizada por ella a lo largo de su vida. Esa vida de lucha incansable, 99 años, de búsqueda de justicia para su hija y lxs 30.000.

MIRTA BARAVALLE recuerda el jueves de la ronda a los 39 años de la dictadura militar, política, eclesiástica, social y cultural, el primer día que se juntaron en la Plaza. Buscaban dónde estaban, qué les había sucedido. Hasta sus 99 años no dejó de sufrir por la pérdida de su hija pero tampoco de luchar por Justicia, Verdad y la Memoria. En el video está con Norita Cortiñas qué es semilla también y Elia Espen que sigue yendo a la Plaza hasta que entreguen los archivos y haya Justicia.

Mirta siempre recordaba a Fidel, a Vilma y a las revolucionarias cubanas.

que la juventud conozca tu historia, que sepan de tanta entrega, de tanta solidaridad con cuaquiera que sufre, que nos quede tu aliento inmenso para estos momentos oscuros que nos tocan vivir en este hundimiento de la modernidad occidental.

By  on 2 noviembre, 2024

sábado, 2 de noviembre de 2024

MARIO CARRERA PIDIÓ A LA FISCALÍA ORIENTE QUE CONFIRME SI HAY CHATS ENTRE HERMOSILLA Y OTROS FISCALES

 

CIPER confirmó que, a partir de su investigación a Manuel Guerra, el fiscal regional de Arica, Mario Carrera, solicitó a la Fiscalía Oriente verificar si en el celular de Hermosilla hay mensajes entre el penalista y otros persecutores, para radicar en su causa todo antecedente de los chats que apunte a delitos cometidos por funcionarios del Ministerio Público. Lo que puso en alerta a Carrera fue un chat en que Guerra le detalló a Hermosilla los nombres de cuatro fiscales regionales de su confianza que, por entonces, estaban en contra de la administración de Jorge Abbott. CIPER consultó a los cuatro exfiscales y solo uno confirmó que mantuvo contactos con Hermosilla, pero descartó irregularidades.

En la celebración del aniversario número 25 del Ministerio Público que el martes 15 de octubre pasado encabezó el fiscal nacional, Ángel Valencia, se exhibió una muestra fotográfica que resume la historia de la institución. En una de las imágenes figura Manuel Guerra, hoy investigado por presuntos delitos de prevaricación, cohecho y revelación de secreto. Su aparición causó molestias internas, a tal punto que el fiscal nacional ha transmitido la posibilidad de retirar esa foto de la muestra.  

Al interior del Ministerio Público existe especial preocupación por los vínculos de Luis Hermosilla con funcionarios de esa institución que quedarían expuestos en los chats del celular del penalista. Lo que se sumaría a las complicaciones internas generadas no solo por los mensajes entre Guerra y Hermosilla, que fueron publicados por The Clinic (vea uno de esos reportajes), sino también por las revelaciones de los contactos del penalista con la fiscal regional a cargo del Caso Hermosilla, Lorena Parra, y con el fiscal nacional, Ángel Valencia. Ambos, Parra y Valencia, han reconocido que intercambiaron mensajes con Hermosilla y, en el caso de Valencia, que hasta sostuvo un encuentro con él. 

Otro fiscal que se suma a la nómina de persecutores complicados con el celular de Hermosilla es Carlos Palma. El fiscal regional de Aysén es investigado en la arista radicada en Los Lagos por su relación con Gonzalo Migueles, pareja de la exministra suprema Ángela Vivanco, y por sus mensajes con Hermosilla (lea artículo: Chats muestran despliegue de Hermosilla y fiscal Palma por la jefatura del Ministerio Público: «Vine a hablar con Andrés (Chadwick)»). 

Según información confirmada por CIPER, el fiscal regional de Arica a cargo de la investigación contra el exfiscal Manuel Guerra, Mario Carrera, amplió su indagatoria contra otros funcionarios y exfuncionarios del Ministerio Público que han sostenido conversaciones con Hermosilla, en las que eventualmente pudieran haber delitos.

Un chat entre Guerra y Hermosilla, fechado el 29 de diciembre de 2017, alertó al fiscal Carrera sobre la posible vinculación del penalista con otros funcionarios del Ministerio Público. En ese mensaje, Guerra le envía al penalista un listado de fiscales regionales que junto a él se oponían, por ese entonces, a la administración del fiscal nacional Jorge Abbott. En esa conversación Guerra le comenta a Hermosilla que tendría una reunión con Abbott para “convencerlo de flexibilizar” la posición del Ministerio Público en el Caso Penta.

CIPER conversó con los cuatros exfiscales mencionados en ese mensaje. De ellos, dos dijeron que no habían intercambiado mensajes con Hermosilla y otro señaló que sólo una vez le escribió, cuando ya no era fiscal y solo para darle apoyo en su participación en la acusación constitucional contra Andrés Chadwick. Asegura que es la única vez que habló con él. Frente a estas versiones, y porque CIPER no cuenta hasta el momento con evidencia que demuestre lo contrario, para este reportaje se mantendrán bajo reserva los nombres de esos tres exfiscales. En todo caso, CIPER pudo confirmar que Mario Carrera ya pidió a la Fiscalía Oriente, donde está radicada la causa contra Luis Hermosilla, que le informe si existen chats entre el penalista y uno de estos tres exfiscales.  

Solo uno de los cuatro persecutores mencionados en el chat de Guerra y Hermosilla indicó a CIPER que mantuvo un intercambio amplio de mensajes con Luis Hermosilla: el exjefe de la Fiscalía Regional de O’Higgins, Emiliano Arias. El fiscal Carrera también solicitó a la Fiscalía Oriente que le informe si existen esas conversaciones entre Arias y Hermosilla, para luego evaluar si solicita autorización judicial para acceder a ellas.

Consultado por CIPER, Emiliano Arias confirmó que sostuvo comunicaciones con Luis Hermosilla, pero aseguró que no solicitó favores al penalista: “Quiero señalar que yo no tengo chats con Hermosilla pidiéndole favores o enviando currículum. No tengo chats con Hermosilla para favorecer a ninguno de los imputados que (él) representaba, directa o indirectamente. Yo no asumí las investigaciones en las que él tenía injerencia. Los imputados asociados a dichas causas o fueron condenados o fueron formalizados. Tampoco después de mi salida he sido contratado en institución o estudio jurídico alguno y en mi última postulación a fiscal nacional no contacté ni personalmente ni a través de terceras personas a ministro alguno de la Corte Suprema. Obtuve cero votos”.

Al hacer consultas en la fiscalía Oriente sobre la petición del fiscal Mario Carrera, desde prensa señalaron que, de ser una solicitud de la regional de Arica, es en esa repartición donde debiera haber respuesta. CIPER contactó al fiscal Carrera quien declinó referirse a las diligencias.

 

Fotografía parte de la exposición del Ministerio Público por sus 25 años, a la izquierda ex fiscal Guerra

NUEVE CAUSAS DE GUERRA BAJO LA LUPA

De acuerdo con información confirmada por CIPER, el fiscal Carrera ya está investigando posibles irregularidades en el actuar de Guerra en al menos nueve causas de alta connotación pública. Además, sumó a su indagatoria los antecedentes de dos denuncias hechas por particulares contra Guerra, las que se mantienen bajo reserva. Esta es la nómina de las causas que fueron lideradas por Guerra y que Carrera está revisando: 

 

  1. Caso Penta: Manuel Guerra estuvo a cargo de la fase final de esta investigación. En sus conversaciones con Luis Hermosilla, reveladas por The Clinic, se mencionan al menos cuatro ocasiones en que hablan sobre la investigación por delitos tributarios en contra del exadministrador electoral de Piñera, Santiago Valdés, en el marco del Caso Penta. En 2018, Guerra eliminó los cargos de soborno contra Carlos Délano y Carlos Lavín, y recalificó el cohecho contra Pablo Wagner. Esas decisiones fueron objetadas, por falta de fundamento, por la Unidad de Anticorrupción de la Fiscalía Nacional y por el Consejo de Defensa del Estado.
  2. Investigación por abuso sexual en contra de uno de los herederos del grupo Said: en 2021, reportajes de El Mostrador e Interferencia revelaron que la fiscalía dirigida por Guerra recalificó el delito imputado a Juan Cristóbal Said, pasando de violación a abusos sexuales. Ahora, el fiscal Carrera está revisando los fundamentos de ese cambio (lea artículo relacionado: “Fiscal Carrera confirma que revisará rol de Manuel Guerra en una causa contra hijo de Salvador Said cerrada en 2021).
  3. Caso Torrealba: la investigación de la Fiscalía Metropolitana Oriente contra el exalcalde de Vitacura se inició en agosto de 2021. Manuel Guerra había salido de esas fiscalía solo un mes antes, pero consiguió información reservada de la indagatoria, sobre la autodenuncia de Antonia Larraín Prieto, que compartió con Hermosilla.
  4. Caso Exalmar: entre 2016 y 2017, bajo el mando de Manuel Guerra, la Fiscalía Oriente indagó al exmandatario Sebastián Piñera por el presunto uso de información privilegiada en el caso judicial de la pesquera Exalmar durante su primer mandato. Esa causa terminó con el sobreseimiento de Piñera, ratificado por la Corte de Apelaciones.
  5. Caso Dominga: en 2017, Guerra sobreseyó a Piñera por la venta de la minera Dominga, transacción en que la familia del expresidente vendió su parte de ese proyecto a la familia Délano. Guerra dictó el sobreseimiento sin investigar una cláusula que condicionaba uno de los pagos a que no se aplicara protección ambiental a la zona de la mina y su puerto, decisión que debía adoptar el gobierno del propio Piñera. El exfiscal no informó a los jueces sobre esa controversial cláusula que visaron el cierre del proceso.
  6. Caso Asesorías Parlamentarias: Guerra dirigió la investigación sobre colaboradores del Congreso. Hasta su salida de la fiscalía y durante seis años, la indagatoria no tuvo formalizados.
  7. Indagatoria por tráfico de influencias en contra del senador Manuel José Ossandón (RN): al parlamentario se le imputó tráfico de influencias por intentar interceder para que la Municipalidad de Pirque aceptara un trato por extracción de áridos con una empresa de uno de sus hijos. Guerra no logró el desafuero del senador. De acuerdo con los chats publicados por The Clinic, el 11 de agosto de 2020, Guerra le preguntó a Hermosilla sobre esta investigación: Tú me puedes averiguar qué quiere el gobierno respecto de Ossandon?”.  El 17 de octubre pasado, el senador Ossandón estampó una denuncia contra Guerra y Hermosilla respecto de ese chat que hoy revisa el fiscal Carrera.
  8. Denuncia por inconsistencias financieras en la Corporación Municipal de La Florida: la Fiscalía Oriente, con Guerra a la cabeza, comenzó a investigar a la Corporación Municipal de La Florida (COMUDEF), luego de que la Contraloría objetó el manejo de recursos públicos en esa entidad. Según fuentes conocedoras de la investigación, bajo la jefatura de Guerra la indagatoria no rindió frutos. En la plataforma del Poder Judicial, solo figura una causa radicada en esa fiscalía que indagó a la COMUDEF, la que fue abierta en 2018. En noviembre de 2023, Guerra fue contratado en La Municipalidad de La Florida para encabezar la Defensoría de la Gente.
  9. Investigación en contra del exdirector de la PDI, Héctor Espinosa: el ex jefe policial fue investigado por desviar $146 millones de gastos reservados a sus cuentas personales. Según los chats publicados por The Clinic, Guerra ofreció ayuda a Hermosilla para la audiencia del 25 de octubre donde se revocó la prisión preventiva de Héctor Espinosa. Éxito con lo de Hector. Coméntame quien es el abogado integrante para ver si se puede hacer algo”, le escribió Guerra a Hermosilla ese día.
  10. Dos denuncias de particulares sobre las cuales CIPER desconoce los detalles. 

FILTRACIONES EN CASO TORREALBA

El 28 de agosto de 2021, un mes después de su renuncia al Ministerio Público, el exfiscal Guerra filtró a Hermosilla información reservada de la Fiscalía Oriente relacionada con la investigación contra el exalcalde de Vitacura, Raúl Torrealba.  

Los antecedentes que Guerra compartió con el penalista provenían de la autodenuncia de Antonia Larraín, exdirectora de Desarrollo Comunitario de Vitacura. Los hechos relatados por la exfuncionaria municipal fueron conocidos por la opinión pública cuando los publicó La Tercera el 31 de agosto de 2021. Pero, tres días antes de la publicación de La Tercera, Guerra se los filtró a Hermosilla.

CIPER preguntó a la Fiscalía Oriente sobre la posibilidad de que se investigue administrativamente esta filtración. Junto con descartar la apertura de una indagatoria interna, en esa entidad señalaron que van a esperar “lo que dé cuenta la investigación del fiscal Carrera”. Esto, indicó la respuesta, porque existe la posibilidad de que Guerra haya conocido los antecedentes en el entorno de la comuna de Vitacura. “Efectivamente, esa información ya la tenía Vitacura y Guerra era parte de la AMSZO”, sostuvieron desde la Fiscalía Oriente, en alusión a la Asociación de Municipalidades para la Seguridad Ciudadana de la Zona Oriente, que integraba Vitacura, entidad a la que Guerra llegó a trabajar después de dejar el Ministerio Público (CIPER dio cuenta de ese arribo, lea ese artículo).

Sobre el rol que pudo tener Carlos Ramírez, fiscal que llevaba la causa cuando Guerra compartió los datos, en la Fiscalía Oriente respondieron que “ya no forma parte del Ministerio Público. Por eso no se abrió investigación administrativa”. Desde 2023, el exfiscal Ramírez se desempeña como relator de la Corte de Apelaciones de Santiago. 

En el chat, Guerra le dice a Hermosilla:

Guerra: Lo primero es que no hay plata trazable. El problema es que en la municipalidad hay mucho pituco de pera blanda. La Antonia Larrain brazo derecho de Torrealba fue apretada por el nuevo director de la municipalidad y se fue a auto denunciar a la fiscalía.

Fue luego de ese intercambio, según reveló The Clinic, que Guerra le comentó a Hermosilla su cercanía con el entonces fiscal Carlos Ramírez, le informó detalles de la autodenuncia de Larraín y del allanamiento realizado por la PDI a la casa de Torrealba el 23 de agosto de 2021: “Le encontraron 7 palos en la casa en efectivo explicables y poca plata”.

CIPER intentó conversar con el exfiscal Ramírez, quién, a través de un tercero, rechazó contestar consultas para este artículo. 

El 3 de septiembre de 2021, la causa contra Raúl Torrealba se trasladó a la Fiscalía Centro Norte y ahora está en manos del fiscal Francisco Jacir. Este habría ingresado una denuncia formal por violación de secreto, la que hoy está en manos del fiscal Mario Carrera. 

Fuentes del Ministerio Público señalaron que el fiscal regional de Arica solicitó acceso a la carpeta que recopila los antecedentes del caso Torrealba, pero al ser una investigación en curso, el fiscal Jacir solo entregó acceso parcial. CIPER consultó a la Fiscalía Centro Norte al respecto, desde donde señalaron que Jacir no emitirá comentarios. 

El pasado 11 de octubre, el fiscal Carrera dirigió una solicitud similar a la Fiscalía Oriente, pidiendo copia íntegra de la carpeta del Caso Penta, además de todas las solicitudes del Sistema de Información y Atención a Usuarios (SIAU), junto con sus respuestas por parte del Ministerio Público. La diligencia también incluyó todas las solicitudes del Sistema de Apoyo a los Fiscales (SAF), que contenga esa indagatoria. Esto, con el fin de conocer con exactitud todas las veces en que Guerra intervino en la causa. 

EXFISCAL ARIAS EN LA MIRA

A la fecha del chat en que Guerra le mencionó a Hermosilla que Emiliano Arias era uno de los cuatro fiscales regionales que se oponían al fiscal nacional Jorge Abbott, Arias se desempeñaba como jefe de la Fiscalía de la Región de O’Higgins, cargo que ocupó hasta mayo de este año, cuando abandonó el Ministerio Público. Arias fue parte del equipo de fiscales que investigó el caso Caval y también causas de financiamiento irregular de la política, como los casos SQM y Penta. Incluso, junto a los exfiscales Norambuena y Gajardo, Arias participó en el allanamiento a las oficinas de Soquimich el 26 de marzo de 2015, ocasión en la que fueron recibidos por Luis Hermosilla. 

Por ese entonces, el penalista era asesor legal de SQM y, según documentos de la investigación, también asumió la representación de Enrique Olivares Carlini, abogado de la minera. Así lo registra una declaración de este último ante fiscalía, en abril de 2015, en la que compareció junto “a su abogado”, Luis Hermosilla. 

En un artículo publicado en abril pasado, CIPER reveló que solo entre diciembre de 2016 y octubre de 2018, Arias recibió en 11 ocasiones a Hermosilla. Para ese reportaje, el exfiscal dijo que en esas reuniones “se hablaba de las investigaciones en que era interviniente y también de otros aspectos públicos de otras investigaciones. Preguntaba por Caval, pero nunca se le entregó información o antecedentes secretos”. Arias recordó que en ese momento Hermosilla representaba a Gonzalo Vial Concha en la indagatoria del caso Caval. “Después de esas reuniones y hasta hoy no he visto a Luis Hermosilla”, agregó.

Pero hay rastros de un encuentro posterior. En 2019, Arias se vio enfrentado a una investigación judicial en su contra por el delito de tráfico de influencias, que terminó con decisión de no perseverar por parte de Eugenio Campos, fiscal que llevó el caso. En el marco de esa indagatoria, Arias declaró como imputado, el 8 de mayo de 2019, en dependencias de la Fiscalía Nacional. En esa oportunidad, dio cuenta de una reunión que habría tenido con Luis Hermosilla en marzo de 2019: 

“Recuerdo que, además de ver los temas de la causa por la que concurrió (causa estafa Gonzalo Vial) el abogado Hermosilla me comentó acerca de su experiencia con los fiscales regionales don Cristian Paredes y don Carlos Palma, calificándolos de excelentes profesionales, agregando un comentario acerca de la postulación de Paredes a la Fiscalía Regional Metropolitana Sur y de lo esforzado que resultaba para el fiscal Palma ser fiscal regional de Aysén y tener una causa de la envergadura en Temuco”

En el marco de la misma declaración, pero un día antes, el 7 de mayo de 2019, Emiliano Arias había sido consultado por su relación con Hermosilla: “Con el abogado Luis Hermosilla, no tengo ninguna amistad y tan solo nuestra relación es técnica profesional (…). En general, es una relación laboral, yo no conozco su casa y él tampoco la mía”. 

En esa instancia, el entonces investigador también es consultado por su relación con otros fiscales regionales: “(…) No mantengo relación de amistad cercana con los demás fiscales regionales, quizás un mayor conocimiento porque hemos trabajado juntos con el fiscal Paredes, Palma, Marcela Cartagena, Nayaley, Julio Contardo y Manuel Guerra”. 

En esa misma declaración, Arias reveló que alrededor de 2017 el abogado Gonzalo Cisternas, hijo del exministro de la Corte Suprema, Lamberto Cisternas, le ofreció el cargo de Subsecretario de Prevención del Delito en el segundo gobierno de Piñera: “Más que un ofrecimiento, esto se produjo como consecuencia de una conversación en un almuerzo con un amigo de la ciudad de Santiago, nos juntamos y él me indicó que si me gustaría ser o estar en el cargo de Subsecretario de Prevención del Delito”, aseguró Arias. Y añadió: “Esto me lo expresó el abogado Gonzalo Cisternas, no somos amigos, solo conocidos”. 

Una de las sociedades de Gonzalo Cisternas (Cisternas y Cia. Abogados Asesorías y Consultorías Limitada), le pagó honorarios a Manuel Guerra cuando este último recién había salido del Ministerio Público. Las boletas de Guerra para la empresa de Cisternas sumaron cerca de $105 millones, pagos que están siendo investigados por el fiscal regional de Arica (vea ese artículo)Además, Cisternas intervino en una de las causas donde la Comisión de Ética de la Corte Suprema detectó irregularidades de la exministra Ángela Vivanco (lea reportaje relacionado). 

En el proceso judicial que enfrentó el exfiscal Arias en 2019, también se investigaron hechos relacionados con un eventual favorecimiento, en el marco del Caso Caval, al síndico Herman Chadwick -sobrino de Andrés Chadwick-, a quién Luis Hermosilla representó durante dos meses al inicio del proceso. Aunque esos hechos fueron desestimados por el fiscal Campos, María Inés Horvitz entonces integrante del Consejo de Defensa del Estado (CDE), entidad que se hizo parte del Caso Caval, declaró: 

En este proceso se formalizó a Herman Chadwick Larraín, por dos delitos de ventajas indebidas de síndico, sin hacerlo por el delito de soborno, como le solicité en más de una ocasión al fiscal Arias, ya porque no estaba totalmente convencido de hacerlo o porque, a su juicio, debía cerrar a la brevedad la investigación”.

La ahora exconsejera del CDE también señaló que fue posterior a la acusación del Ministerio Público y del consejo -que sí incluyó el delito de soborno- en contra de Chadwick, que el entonces fiscal Arias quiso acordar un procedimiento abreviado contra Chadwick: “Solicitando penas que, en opinión del CDE, eran demasiado bajas”. 

Según señaló la penalista en esa declaración, luego de que ella se opuso al procedimiento abreviado para Chadwick y que el tribunal acogiera su posición, Arias cortó comunicaciones con el CDE: “No contestaba mis llamados telefónicos, tampoco recibía en reuniones a los abogados de la procuraduría, lo cual me resultó bastante extraño”. 

La investigación si terminó con un juicio abreviado contra Chadwick. Y así lo recordó Horvitz en su declaración: “No hubo ninguna advertencia previa del fiscal Arias sobre el particular”. Y agregó: “Es importante, hacer presente que la posición siempre fue la de manifestarle que a nosotros, como consejo, nos interesaba llevar a Chadwick a juicio oral, y él, en varias ocasiones me manifestó que estaba de acuerdo”. 

Para el artículo publicado en abril pasado, el fiscal Arias dijo a CIPER que no fue él quien realizó el cálculo de penas, “sino que varios abogados asesores”. En esa oportunidad, CIPER constató en un informe policial que fueron dos abogados quienes participaron en ese cálculo.

Informe anual UDP sobre DDHH: “La judicatura está peor desde el fin de la dictadura”

 

Informe anual UDP sobre DDHH: “La judicatura está peor desde el fin de la dictadura”PAÍS


Francisca Castillo
Por : Francisca CastilloPeriodista El Mostrador
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La edición 2024 –disponible desde el 12 de noviembre– reunió el trabajo de más de una decena de investigadores y desarrolló nueve capítulos sobre violencia institucional hacia niños, niñas y adolescentes, derechos carcelarios, estallido social y vulneraciones a los DD.HH., entre otros temas.


La Universidad Diego Portales (UDP) publicará el próximo 12 de noviembre la edición 2024 de su Informe Anual sobre Derechos Humanos en Chile, en el que evalúa el desempeño de actores institucionales y el Estado frente a los acuerdos y obligaciones que ha suscrito en esta materia.

La nueva edición reunió el trabajo de más de una decena de investigadores de distintas universidades del país, y desarrolla nueve capítulos temáticos que abarcan desde violencia institucional hacia niños, niñas y adolescentes, derechos carcelarios, estallido social y vulneraciones a los derechos humanos (DD.HH.), desafíos en materia de seguridad,  entre otros temas.

En conversación con El Mostrador, la editora general del Informe y académica del Centro de Derechos Humanos UDP, Judith Schönsteiner, profundizó sobre los principales focos que desarrolla la edición de este año, donde destaca el “acceso a la justicia” como eje transversal en varias de las temáticas de investigación.

-Adelantemos en términos generales los focos puestos en esta edición 2024 del informe y cómo se cruza con los temas que hoy están en la agenda del país. 
-Tenemos nueve capítulos en este informe que vamos a publicar el 12 de noviembre y estamos abordando principalmente dos grandes temas. Uno es el acceso a la justicia, entonces dices ‘bueno, vamos de vuelta a lo básico’. En términos de derechos humanos, el acceso a la justicia es como lo básico, lo que debiéramos poder presuponer, pero vemos con los escándalos que la judicatura está en su peor momento desde el fin de la dictadura. 

Y en ese contexto –que no podíamos anticipar con esa envergadura cuando decidimos los capítulos– hacemos un análisis de acceso a la justicia en distintos puntos. No hay un análisis así como global, no coincide con los tiempos del informe, pero hay distintos temas, y se repite de manera muy notoria este enfoque sobre el acceso a la justicia. 

Tenemos un capítulo sobre justicia transicional. Siempre sabemos que hay un tema de acceso a la justicia que sigue a pesar de que tenemos más casos hoy que se logran decidir, pero todavía quedan muchos desafíos. Especialmente estamos viendo que tenemos un altísimo riesgo de impunidad por las violaciones de derechos humanos cometidas durante el estallido social. El 18 de octubre empezó el plazo de prescripción, o sea, los primeros delitos prescribieron en esa fecha, y van prescribiendo según transcurren los días. 

En el fondo, la respuesta que el sistema de justicia, tanto Ministerio Público como los jueces y juezas, aún pueden dar, tiene que ver con los casos de Alto Mando, porque se ha comprobado –y lo hemos ido documentando año tras año– que la evidencia que se tiene del involucramiento de policías específicos, para condenar a alguien, no existe en la gran mayoría de los casos. No se sabe de quién vino el cartucho o la bala de goma. Y, por lo tanto, hay una falta de acceso a la justicia, a la reparación también, y lo documentamos. 

Tenemos también problemas de acceso a la justicia por prescripción en muchos casos de abuso sexual infantil y violencia en entornos institucionales. Revisamos la literatura, los documentos, los datos disponibles, levantamos algunos más sobre esa violencia en el ex Sename, y especialmente también en los centros privatizados. Entonces, en el informe hacemos una propuesta de una Comisión de Verdad que sea mucho más amplia que la versión que se está conversando en el Ministerio de Justicia hoy.

En trabajo forzado, nuevamente, problemas de acceso a la justicia. La eficacia de la investigación en relación con las víctimas de trabajo forzado es muy compleja. Tiene que ver con cuestiones de tipificación, ya que el trabajo forzado en sí no está tipificado, sino que se vincula con trata, en el fondo. Pero también cuestiones de cultura de los fiscales respecto al trabajo forzado. La mayoría se imagina esclavitud, y no es así. La esclavitud moderna y el trabajo forzado tienen gradualidad. Y creo que uno podría describirlo como una ceguera ante ciertos tipos de trabajo forzado, porque simplemente no estamos ante las cadenas que estamos imaginando.

En cárceles hicimos un estudio bien específico, bien acotado. Uno podría comentar tanto sobre el sistema de cárceles hoy: hacinamientos, toma de las cárceles como centro de control del crimen organizado, motines, etc. Escogimos dos grupos especialmente vulnerables, mujeres y adolescentes, y revisamos en detalle qué posibilidad tienen de denunciar abusos dentro de la cárcel. Y vimos que hay problemas en los mecanismos de denuncia. ¿Por qué eso todavía es relevante? Porque no tenemos un sistema formal de ejecución de penas. Por lo tanto, los jueces sin esa ley supervisan de propia iniciativa, la justicia administrativa todavía no tiene las herramientas suficientes y los detalles que serían necesarios para que se atrevan a denunciar. Que tengan garantías o la convicción de que la garantía de anonimato, por ejemplo, funciona. Ese tipo de cosas.

-El segundo gran bloque de temas tiene que ver con “actores privados”…
-Estamos revisando seguridad privada. Hay una ley que se adoptó hace poco, por lo que estudiamos especialmente la seguridad privada contratada por municipios, donde trabajan en el fondo para reemplazar o complementar la fuerza pública. Revisamos si estas normas son idóneas para cumplir los estándares internacionales y también para prevenir la captura de estas empresas por otros actores, actores criminales, por ejemplo. 

También el ámbito de la protección de la información. Es decir, qué pasa con la información que la policía tiene que compartir con estos actores privados para funcionar. ¿Está protegida? ¿Está resguardada? ¿Cuáles son los compromisos? 

Por otro lado, revisamos la reforma de pensiones. En qué medida las propuestas cumplen o cumplirían con el derecho internacional, el derecho a la seguridad social. En el fondo la mecánica institucional de rendición de cuentas de este sistema de seguridad social. 

En otro ámbito, la inteligencia artificial como un tema nuevo que nos va a acompañar en los próximos años. En resumen, el capítulo propone una visión desde los derechos humanos para analizar la temática, porque eso no se había hecho antes. No se conoce en Chile todavía esa mirada. Entonces decidimos ponerla para poder ir haciendo seguimiento en casos futuros. 

-Mencionaste que, en el capítulo sobre violencia institucional hacia niños, niñas y adolescentes, ustedes presentan una propuesta para la instauración de una Comisión de Verdad, Justicia y Reparación. Quiero usarlo como ejemplo para preguntarte lo siguiente: ¿cómo ven transversalmente la respuesta institucional ante todos estos temas?
-Yo creo que pasamos de un completo silenciamiento del tema, tanto en el Estado como en las iglesias, a tener mayor visibilidad. Sin embargo, para las víctimas de entonces no hay reparación, no hay acceso a la justicia, por la prescripción.

Eso significa que además de todos los temores por denunciar, el Estado solamente podría actuar con otras modalidades. O sea, la respuesta no puede ser desde la judicatura, no funciona simplemente por la prescripción. Hoy día tenemos una ley, que se llama la ley del tiempo, que permite que en caso de abuso sexual infantil no prescriba el delito, pero eso no aplica para los niños, niñas y adolescentes de antes.

Por lo tanto, llamamos a una Comisión de Verdad y Reparación para que estas víctimas puedan tener acceso a la reparación. Y en términos de violencia del abuso sexual infantil en contextos eclesiásticos, hay desafíos adicionales que tienen que ver con la vigencia del derecho canónico, con privilegios que en el fondo se instalan a través de la Ley de Culto, que permite ciertos espacios donde el Estado no llega. Hay cambios últimamente desde el Vaticano con incentivos para las iglesias locales de denunciar a perpetradores, pero eso todavía tiene problemas, y tiene problemas hacia el pasado ciertamente.

Hay víctimas especialmente que son víctimas de ambas instituciones, desde el Sename y desde las iglesias, porque fueron en el fondo víctimas de los organismos subcontratados del Sename. Y allí una de las categorías de reparación que existen desde el derecho internacional de los Derechos Humanos son las garantías de no repetición. Son lógicas que una Comisión de Verdad también podría y debiera abordar.

Y esa comisión debería ser independiente realmente, porque es muy difícil que, por ejemplo, encarguemos esto al programa de Mejor Niñez, que tiene que seguir funcionando y tiene los mismos problemas hoy día todavía. Es decir, mejoramos la institucionalidad, pero el riesgo sigue estando. Hay varios puntos que no se han reformado para que eso no vuelva a ocurrir todavía.

Y ciertamente no podría ser una comisión eclesial, porque muchas víctimas no tendrían la confianza de ir. Desde el Ministerio Público también –y lo pueden leer en el informe– hubo problemas serios de intentos, yo los llamaría captura, de influenciar estas investigaciones, en particular en relación a las autoridades más altas de la Iglesia chilena y el encubrimiento que se les reprochaba.

-Hay un capítulo que se titula “Para seguir viviendo”: verdad, justicia, reparación, memoria y garantías de no repetición en Chile 2024. ¿Cómo abordan el tema de la memoria en este nuevo informe y cómo ha evolucionado ese debate en este año transcurrido desde la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado?
-Creo que se podría destacar que el informe efectivamente revisa cómo se conmemoró los 50 años, qué pasó allí, tanto en el Ejecutivo como en la judicatura. Los avances que hubo o no hubo en ese tiempo, pero también en particular en relación con los monumentos de memoria, cómo el Estado logra administrar, financiar esta memoria colectiva y construirla más allá de los sobrevivientes y de los familiares.

Y allí hay desafíos importantes entre competencias, también coordinación y financiamiento. Es un enfoque muy importante el que mencionas. Usualmente pensamos en reparación, en acceso a la justicia, pero la memoria efectivamente es un tema grande. Desde mi propia experiencia también puedo decir que la memoria tiene que estar en los currículums, para que aprendan los alumnos y las alumnas, para que aprendan sobre la historia y puedan valorarla. Para crear esa garantía de no repetición.

-Finalmente, mencionaste la temática del estallido social, ¿cómo se inserta dentro del debate público sobre los 5 años desde el 18 de octubre de 2019, en relación con las deudas y los aprendizajes?
-Analizamos con mucho detalle el trabajo del Ministerio Público y cómo en el fondo pudo levantar estos casos, cómo son muy pocos los que llevaron a condena y cómo recién ahora estamos viendo un intento de responsabilizar –como desde el inicio dijimos que era necesario– al Alto Mando. Y hay un riesgo importantísimo de impunidad. De impunidad por las tesis que se presentan, por la dificultad de la evidencia, que no solamente tiene que ver con el Ministerio Público y cómo arma los casos, sino también que la evidencia en primera instancia dependía de las policías.

Pero creo que también analizamos con bastante detalle –y que puede aportar al debate, porque no se ha puesto tan en la palestra– las teorías de interpretación. ¿Cómo interpretamos el derecho penal? ¿Qué exigimos, por ejemplo, para la responsabilidad jerárquica o de superiores? No es necesario, según el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y tampoco según el derecho penal, que la persona acusada de esa responsabilidad jerárquica estuviera presente en el lugar de los hechos. Así no funcionan las Fuerzas Armadas, así no funciona la policía. La persona que supervisa no está ahí mismo. Está en su oficina, probablemente. Ese tipo de interpretaciones son muy importantes cuando estamos observando.

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