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sábado, 29 de noviembre de 2025

Juez Daniel Urrutia ante la arista “Muñeca Bielorrusa” y los chats de Hermosilla: “Estamos en presencia de la caída del Poder Judicial, lo estamos observando, está cayendo”


 


El magistrado del Séptimo Juzgado de Garantía no quiso guardarse nada ante los graves antecedentes que sacuden al Poder Judicial y sus ministros. Querellante contra Luis Hermosilla y sus superiores, advierte que aún deben salir varios jueces más por estas relaciones “corruptas” de poder e influencias en el Máximo Tribunal. En ese sentido, Urrutia cree que Ángela Vivanco y Antonio Ulloa terminarán en prisión preventiva al igual que Mario Vargas, Eduardo Lagos y Gonzalo Migueles, los primeros “caídos” de la arista “Muñeca Bielorrusa”. En paralelo, celebra la celeridad de la fiscal Carmen Gloria Wittwer en dicha causa, pero critica la lentitud de Claudia Perivancih, en el caso que investiga los nombramientos. “Todo ha sido muy difícil, muy lento y en contra”, dice en su rol como denunciante.

 Por 

THE CLINIC.

Daniel Urrutia es un juez distinto. No oculta su postura política y cree firmemente que tiene el derecho de debatir o emitir una opinión sin afectar su trabajo como magistrado del Séptimo Juzgado de Santiago, donde–a su juicio– llegan las causas más importantes del país. 

Esas posturas, a veces polémicas, no sólo las retrata en espacios formales. También dispara en sus redes sociales. En su cuenta de X, por ejemplo, la que denomina como un espacio de divulgación jurídica, registra más de 31 mil seguidores

A sus 51 años, Daniel Urrutia Laubreaux reconoce que sus constantes choques con el Poder Judicial le han traído costos: 18 sumarios, una suspensión de tres meses y un traslado a un tribunal de cobranza. “Estuve un año timbrando papeles”, dice el magistrado, quien no tiene dudas que fue un mensaje y “castigo” de la Corte de Apelaciones de Santiago.  

Con todo, está seguro que no va a renunciar, a pesar de las persecuciones que dice hay en su contra.

“El costo profesional más fuerte es que no tengo ninguna posibilidad cierta de ser ministro de la Corte Suprema. Mi carrera judicial termina como juez de garantía”, asegura. 

El juez Urrutia, con esa convicción, recibe a The Clinic para dar una entrevista tras las impactantes revelaciones de los chats de Luis Hermosilla con ministros del Poder Judicial y la trama derivada en la arista “Muñeca Bielorrusa” en la cual no tiene complicaciones en sostener que los ex jueces Antonio Ulloa y Ángela Vivanco, por los antecedentes conocidos, van camino a quedar en prisión preventiva. 

–¿Qué opina de todo los antecedentes que se han conocido sobre el caso “Muñeca Bielorrusa”?

–Lo más impactante es la desfachatez de aquellos que teniendo un juramento de servir a la Constitución y las leyes, no tengan ningún desparpajo en si me pagan, decido para el que me pague. Eso rompe el equilibrio democrático, rompe la república, porque rompe el Poder Judicial. Y es ni más ni menos que ministros de altas cortes. Es la señora Vivanco, ministra de la Corte Suprema, pero que se decía: ‘bueno, pero es de afuera’, porque ella fue nombrada en el cupo de extras. Pero el señor Ulloa es un juez de carrera. Empezó desde abajo: relator, después juez, después Relator de la Suprema, relator de la Corte de Apelaciones, ministro de la Corte de Copiapó, ministro en Santiago, él es de carrera. Entonces, ¿es algo extraño? No. Es la estructura la que permite eso. La estructura, la forma en que se eligen los jueces permite que hayan Ulloas. Porque si alguien necesitaba cambiarse de tribunal o postular a un cargo le decían, ‘habla con Antonio, él te puede ayudar’, pero resulta que después él cobraba. Tuve la suerte de jamás tener que llamar a nadie. Ni siquiera pasé por el besa mano.

–¿De qué trata el “besa mano” en el Poder Judicial?

–Esto de ir a hablar con los ministros para que uno lo considere. He conocido y escuchado casos. ‘Tengo que venir a Santiago porque tengo cáncer’. Y era mentira. Que no tenía cáncer. Eso es un caso, no voy a decir quién es, pero es súper famoso. Que es ministro de la Corte de Santiago. Convenció a los Supremos que tenía cáncer. Esto no puede caer en el arbitrio de si me cae bien o me cae mal. La pregunta es si hace bien su trabajo o hace mal su trabajo. 

Quiero puntualizar también que esto no corresponde tampoco a un tema de heroicidad de algunas personas, sino que es de la convicción de que para hacer bien nuestro trabajo, tenemos que defendernos de estas personas justamente que lo que están haciendo son conductas corruptas. Y esa corrupción en algún momento nos va a tocar. O sea, a mí me han abierto más de 18 sumarios internos. Probablemente soy el juez con más sumarios internos. Acá no soy solo yo, somos una organización, que es la organización de trabajadoras y trabajadores del Poder Judicial, que son funcionarios, funcionarias, jueces, administradores, funcionarios de acta, administrativos, que es una es una de las organizaciones penales más nuevas del Poder Judicial que se cansaron de los abusos dentro del Poder Judicial. Por eso yo digo que estamos en presencia de la caída del Poder Judicial. Lo estamos observando. Está cayendo. La pregunta es qué logramos reconstruir de aquello. Y por eso yo insistí en el 2004, en el 2022. Me dije, “Hay que refundar el Poder Judicial y construir un Poder Judicial democrático.  

–¿Qué siente que lo acusen y digan que usted es un juez político?

–Es lamentablemente. Una acusación falsa. Lo primero que quiero señalar es que todos y todas tenemos una posición política. Desde una postura, un pensamiento, una afiliación respecto a determinada o no determinada ideología. Algunos podrán escribir más públicamente, otros no, pero todos tenemos sensibilidades respecto a lo que consideramos público. Entonces cuando hay ese tipo de acusaciones, lo veo como situaciones de interés para lograr ciertas cosas, como por ejemplo, apartarme de ciertas causas. 

Ahora, hay una línea en la cual todos tenemos derecho a que el juez que sea, que esté delante nosotros sea imparcial. Y eso es consustancial a la tarea de los jueces. Yo creo que muchas de esas acusaciones son justamente porque no pueden hablar conmigo, porque no pueden lograr que yo lo resuelva como ellos quieren. En el sentido de resolver espuriamente y de venderse. Yo en mi trabajo no tengo precio. Y no requiero que un notario, un conservador me depositen mensualmente sumas de dinero para poder sobrevivir. Yo vengo de una familia de esfuerzo.

–¿Se lo preguntaba, porque usted es juez del Séptimo Juzgado de Santiago. Un Tribunal que recibe causas bastante políticas. ¿No cree que puede interferir con el tema de la objetividad?

–El punto es que los sesgos no sean lo suficientemente fuertes para inclinar la balanza de la justicia. Hacia un lado u otro por los sesgos. Si alguien viene a mi tribunal vestido con la polera de la Universidad de Chile y saben que yo soy de Colo Colo. La pregunta es si es razonable que esa persona diga ‘oiga yo no quiero que usted me juzgue porque usted es de Colo Colo’. Pero mi respuesta va a ser, pero si a usted lo están acusando de robarse un celular en la calle. Para objeto de la conducta, robarse un celular, afectar a una persona inocente en la calle y haber sido detenido por eso, que usted sea de Colo Colo o de U de Chile es absolutamente irrelevante. 

Entonces, ¿podría perjudicarlo por ser de la Universidad de Chile? Bueno, el día que ocurra eso tengo que colgar la toga digamos, y dejar mi puesto. Porque honestamente mi trabajo tiene que ser ese, tiene que ser analizar los hechos, analizar el derecho y actuar y decidir en consecuencia a solo esos factores. Si yo me salgo de aquello, estoy fuera y me tengo que ir.

–¿Es verdad que le dicen “el niño terrible” del Poder Judicial”?

–Lo que ocurrió fue que en el 2012 un juez de la Corte Interamericana, un juez chileno que lamentablemente falleció hace un tiempo atrás, cuando fui a apoyar el caso de los cinco jueces hondureños que fueron expulsados durante el golpe de Estado de 2009, cuando me vio me dijo, “L’enfant” terrible. Entonces, claro, eso es el niño terrible, pero en realidad eso se refiere en el arte a los que rompen los ejes. 

“Estoy a la espera que la Fiscalía entregue todos los chats de Hermosilla con los funcionarios Judiciales”

– Usted hace varios años ha denunciado una suerte de irregularidades o redes corruptas en el sistema. ¿En qué se basó para emitir esas afirmaciones? 

–En 2004, trabajé para una tesis sobre el tema del Poder Judicial en la dictadura. El estudio llegó a la conclusión que la estructura del Poder Judicial es una estructura autoritaria. Es una estructura que no está construida para la democracia, está construida para los gobiernos autoritarios. Y por eso el Poder Judicial chileno fue intervenido mínimamente en la dictadura. Bastó con sacar algunos jueces y toda la Corte Suprema estuvo de acuerdo con la dictadura. Urrutia Manzano habló de la íntima complacencia con el golpe militar y luego no hubo, durante 17 años, mayor manifestación en contra. Encontramos dos, tres, cuatro casos, el juez Cánovas, el juez Carlos Cerda y don Haroldo Brito, que hicieron pequeños, pero valientes esfuerzos por justamente tener algo de dignidad en el cargo. Lamentablemente, no hemos sido capaces, como sociedad, como comunidad, de poder modificar esta situación y nos mantenemos con la misma situación. No ha habido mayor modificación. Entonces, claro, uno ve ahora que resulta al parecer, a algunas personas les pagan para que no esto no ocurra ni cambie. Lo que estamos viendo es la caída de un poder del Estado.

–¿Es por eso que decide querellarse contra sus superiores en la Corte Suprema, institución que usted dice que está cayendo?

–Exactamente. Lo estamos viendo caer. Empujado probablemente por su propia precariedad y tristezas. Lo que hemos ido develando es la estructura de una red de corrupción. Una estructura de corrupción que podemos ver en el abogado Vargas Cociña, al abogado Hermosilla. Que tenemos que recordar de dónde venían y a quién representaban. Independientemente de las cosas, ¿cuándo se produce una exacerbación de esta red? Porque al parecer estaba muy tranquila nombrando notarios, como teniendo esos conservadores con Hermosilla, Vargas, Yaber, los que están saliendo ahora, la señora VIvanco, el señor Ulloa. Sobre todo el señor Ulloa. Pero resulta que tenemos un punto de quiebre: cuando se produce en las investigaciones y las violaciones de los derechos humanos durante el estallido social. Se activa la red para lograr la impunidad de los perpetradores. ¿Y qué estamos viendo? Estamos viendo que se pusieron de acuerdo muchos de aquellos, incluso Hermosilla lo dice expresamente, Vargas Cociña lo dice expresamente en los chats de que había que sacar al juez Urrutia, pues me tenían que sacar. ¿Por qué? Eran las investigaciones de violación de los derechos humanos. 

–¿Usted conoce a Luis Hermosilla? 

–No. Creo que alguna vez lo puedo haber visto en audiencia, pero ni me acuerdo. Nunca tuve un diálogo o algo. 

–¿Por qué se querella contra Luis Hermosilla?

–En el año 2020 a propósito de una resolución legal del tribunal, en la cual cambio por el COVID la cautelar de prisión preventiva de trece manifestantes a arresto domiciliario total. O sea, tampoco libertad. Me suspendieron y dejaron además sin efecto la orden de libertad con lo que significa que estos chicos continuaran en la cárcel. Gente sin antecedentes penales. En una circunstancia en que estábamos con la catástrofe declarada. Y siendo la cárcel uno de los reservorios más complejos para el tema del COVID y del contagio. Entonces, en ese momento lo que ocurre es que hay un llamado, un WhatsApp del señor Hermosilla dirigido a la señora Ángela Vivanco. A las 10 de la mañana, donde le dice: ‘Esto es inaudito, esto no se puede aceptar’. En referencia a la resolución judicial. Y le dice: ‘Oye, pero ¿qué se va a hacer?’. Y Vivanco le dice: ‘No estoy en la Suprema. Entiendo que se va a hacer un pleno’. Entonces, yo estoy a la espera de que la Fiscalía, ojalá algún día, entregue todos los chats de Hermosilla con los funcionarios judiciales. Todos los chats de Ulloa que existan con los funcionarios judiciales, tanto administradores, jefe de unidad, jueces, jueza, donde está Hermosilla hablando, que es muy evidente que Hermosilla habló. Si un abogado le paga a un juez a través de dinero o de favores, es un delito. Es cohecho, es un delito evidentemente de prevaricación, tráfico de influencia, que es justamente de revelación de secreto, que es justamente lo que estamos viendo y lo que está ocurriendo. 

–¿A usted le ofrecieron algún momento modificar fallos o influir en ciertas decisiones?

–No. No y yo creo que a propósito del 2004, de la resolución de la sanción que me hizo la Corte Suprema, se corrió la voz de que a mí no me podían llamar. Entonces no eres uno de los nuestros. Esa es una situación que me apartó de los buenos muchachos. Yo no era parte del grupo, me dejaron fuera, lo cual agradezco al día de hoy, no estar metido en el mismo grupo de ellos. Porque Antonio (Ulloa) lo conozco. Antonio fue juez del tribunal. Antonio fue profesor mío en un diplomado de derecho procesal penal. Hablé muchas veces con él. Y de repente aparece haciendo esto. 

–¿Está decepcionado de Antonio Ulloa?

–No, no me decepciona porque nunca he esperado nada de él, porque no soy su amigo tampoco, pero lo que me decepciona profundamente es que no seamos capaces de haber cambiado esta situación mucho antes. Desde el 2004 lo estamos diciendo, en la Convención se intentó, en ambos procesos se intentó cambiar el Poder Judicial y no hemos sido capaces como comunidad, de sociedad de cambiar esta situación, porque van a seguir ocurriendo estas cosas. Van a seguir apareciendo.

–¿Cómo se resuelve esta crisis?

–Todos aquellos que participan de esta red tienen que salir del Poder Judicial, porque si no vamos a seguir en la misma situación. No puede ser que haya estos grados de influencia para que jueces tomen decisiones, sentencias incluso, a favor o en contra de personas porque los van a nombrar en un cargo superior o porque son de tendencia política. El señor Ulloa en la misma defensa que se hizo a sí mismo en el Senado dijo: ‘Esto es una persecución porque yo soy de derecha’. Entonces, la pregunta es: ¿los jueces son de derecha, son de izquierda? Debiera dar lo mismo siempre y cuando resuelvan conforme a los hechos y el derecho. Y lo que vimos que este señor (Ulloa) estaba resolviendo a favor de lo que le podía hacer mejor para subir en la carrera judicial. 

“Si el juez está pagado, hasta ahí llegamos. Mejor cerremos por fuera”

–¿Hay que seguir revisando los fallos del exministro Ulloa?

–¿Qué es lo que dice cuando conocemos los chats de Hermosilla?: ‘Ulloa es nuestro hombre. Nos va a ayudar en todo’. Y Hermosilla, abogado ¿de quién era? Del gobierno. Entonces, esa situación tenemos evidentemente que dar cuenta. Es una red de corrupción. Lo que queda más claro desde que le depositan 74 millones o 86 millones de pesos, mensualmente un millón de pesos el pago de un conservador al señor Ulloa, a un ministro de Corte. No tiene ninguna justificación. Y por lo tanto, la OTJ, la organización de trabajadores y trabajadoras, ha asumido la tarea de denunciar.

Ulloa, ¿a cuántos nombró? ¿A cuántos ayudó a nombrar? Al señor Aguilar, ministro Aguilar, a Hernández. A Macarena Troncoso, fiscal judicial. También está nombrada como quien él la ayudó a nombrar porque él se formaba una camarilla también de incondicionales. Entonces, si le debían el favor a Antonio, después Antonio les podría decir, ‘oye, que en este caso necesito que me ayuden porque es un buen cabro’. La situación es muy grave. Muy grave institucional, porque cuando el tercer imparcial se contamina porque va a tener un premio, ya sea en dinero, poder, influencia, lo que sea, o un castigo y cede a esa presión, se acaba el estado de derecho. Porque el estado de derecho en sí es que yo tengo la posibilidad cierta de ir a un tercero y oponerme a lo que el Estado me está obligando y tener alguna posibilidad de ganar. Si el juez está pagado, hasta ahí llegamos. Mejor cerramos por fuera y cada uno se defiende con sus dientes y sus uñas. Y eso es una barbarie.

–¿Qué opinión tenía de Ángela Vivanco y qué opinión tiene ahora?

–Aquí hay una responsabilidad de quienes nombran. De la señora Vivanco nunca tuve una buena opinión, porque sabía que había sido secretaria de un partido político del “FraFra”, de Francisco Javier Errázuriz y del Partido Centro Centro. Luego fue profesora de la Católica y después fue al Tribunal Constitucional a oponerse a la píldora el día después. Entonces, yo siempre la vi como alguien que iba en contra de los derechos de las personas, no a favor de los derechos de las personas. Me pareció muy mala noticia que la hayan nombrado como ministra de la Corte Suprema en el cupo académico. 

Y me confirmó esta situación cuando ella demandó porque en Providencia le mordieron a su perrita. Ella tenía un perrito, y el perrito de la vecina lo mordió. Y ella demandó por el dolor que le causó ver a su perrita mordida. Y el juez don Hernán Crisosto, ministro de la Corte de fuero, por ser de la Suprema, condena a la vecina a pagarle un millón de pesos a la ministra por el dolor que le causó que le mordieran a la perrita. Cuando se supo eso, dije: esta señora no puede ser ministra de la Suprema. No puede ser, que ella demande por el dolor que le causó. Y no puede ser que haya un ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, el señor Crisosto, que le dé la razón y que condene a una pobre señora con su perrito porque la mordió por el dolor que le causó. Eso es un abuso de poder. De alguien que tiene todo el poder, que es un ministro de la Corte Suprema. Cuando se habla de prudencia. Eso fue absolutamente imprudente, no digno de una de una ministra de la Corte Suprema. Hay una conducta abusiva. Entonces, mi perspectiva ahora es decir, bueno, ¿Qué esperan? Si ya saben cómo era. ¿Quién la puso ahí? ¿Quién hizo sus decretos de nombramiento? ¿Quiénes votaron por ella? Y probablemente lo que le espera a esta señora es bastante complicación. 

–¿Esa complicación es una eventual prisión preventiva?

–Así se ve, porque si Vargas, Lagos, Migueles están presos, si la ley es igual, le correspondería la misma situación. Cuestión que ahora, por ejemplo, con Antonio Ulloa después de haber recibido 74 millones de pesos, tampoco se ve una un camino distinto. Entonces, vamos a tener dos ministros presos. En prisión preventiva o sujetos a cautelares intensas. Pero como vimos, no sé qué otras cautelares son posibles, con el grado de poder que aún mantienen. A Antonio Ulloa vimos como lo ayudaba Yáber. ‘Hay que salvarlo, habla con Prado’. 

–¿Aún tiene poder el exministro Antonio Ulloa?

–Claro que tiene poder, porque tiene mucho conocimiento, sabe muchas cosas de los demás. Y esa era parte de su poder. ‘Llama a Antonio’. ‘Yo te ayudo a nombrar, yo te nombro’. ‘Llama aquí, llama allá’, ‘¿Qué cargo quiere?’. ¿A cuántas personas hizo subir, saltarse las categorías? A una señora, jueza de familia que estaban a punto de echarla, logra que la nombren juez de familia en Copiapó, saltándose una categoría. ¿Por qué nadie quiso reclamar? Porque el que reclama después no lo ponen. Entonces, nadie reclama las ternas. Así opera este poder. 

–¿Cómo ha actuado la Corte Suprema en esta crisis?

–La Corte Suprema no ha sido lo suficientemente fuerte para manejar esta situación. Sí un punto importante fue la rápida apertura de sumario que ordenó la misma Corte Suprema cuando la Corte de Apelaciones no abría. Creo que eso fue importante. Hay que reconocer esa situación y además que fue muy rápido la expulsión de Sabaj, porque era evidente, la apertura del cuaderno de remoción. Ahora, no lo fue con el tema Ulloa. Y ahora lo que vemos es que era peor. Entonces, ¿qué pasa ahí?, ¿qué pasó ahí y cuál es la responsabilidad también de aquellos que salvaron a Ulloa? En la primera parte. Es complejo, porque pareciera ser que hubo también llamados telefónicos y hubo presiones. La Corte Suprema ha actuado a mi juicio en claro y oscuro. Ha tenido cosas buenas, pero también ha sido vacilante. Y yo creo que tiene que ver con que hay mucho mucho dato cruzado. O sea, ¿qué pasa con la señora Letelier? ¿Qué pasa con el señor Carroza?, ¿con el señor Matus?, que han sido nombrados también en los chats. Está complicada la situación, no está fácil. 

–¿Está de acuerdo cuando el conservador Sergio Yáber señala que los abogados Eduardo Lagos y Mario Vargas siempre fueron “coimeros”?

–El asunto es muy claro desde el punto de vista que incluso le prestaba un departamento a la señora Vivanco mientras estaba en el caso. Entonces, tanto Hermosilla como Vivanco como Vargas, como Lagos, ejercían la profesión intentando obrar sobre seguro. A mí me pagan tanto, entonces yo voy a destinar esta plata para lograr la decisión. Ya sea a través de un viaje, a través de pagos directos o a través de favores. Esa situación evidentemente es inaceptable. Porque eso es vender la justicia, se vendió. Por algo los jueces tenemos un sueldo. Y por algo no se pagan los jueces. El servicio de justicia es gratuito. Nadie paga por los jueces. Pero parece que aquí sí. ¿Por qué? porque no eran buenos abogados. Eran abogados mañosos. Eran abogados que a través de la trampa, ganaban. 

“No tengo ninguna posibilidad cierta de ser ministro de la Corte Suprema, mi carrera termina como juez de garantía”

–¿No ha pensado renunciar al Poder Judicial?

–Es importante señalar que esto efectivamente genera una alta frustración, porque durante mucho tiempo, yo denuncié estos hechos e incluso los más cercanos me decían que estaba exagerando. Hasta hace poco me decían si aquí no hay plata. Y el día de ayer nos enteramos de los 74 millones del señor Ulloa durante tres años. Y vamos a ver qué más hay. Pero esto tendría un alto costo. Justamente, por no hacerles caso y ser alguien que no me pueden llamar por teléfono. Me llevaron a cobranza y durante un año estuve timbrando papeles. Estuve en la huesería del Tribunal. Un Juzgado de cobranza, y el Séptimo Juzgado de Garantía es donde se ven los casos más importantes del país. Y lo hicieron a propósito y lo hizo la Corte de Apelaciones de Santiago como una manera de castigo. 

–¿Y no resiente un poco eso? 

–El costo profesional más fuerte es que yo no tengo ninguna posibilidad cierta en este sistema de ser ministro de la Corte Suprema. Mi carrera judicial termina como juez de garantía. Pero como dato y a todos aquellos que quieren verme fuera, le voy a decir: yo no voy a renunciar. Y voy a continuar como juez de garantía porque es algo que me llena el corazón, me llena la mente, es un gran trabajo, es un hermoso trabajo cuando se hace con honestidad, no como lo hacen ellos. El trabajo de hacer en algunos momentos un poquito de justicia en algunos casos. Y por lo tanto, no voy a renunciar.

–Cuatro ministros fuera, un quinto en la mira. ¿Deben salir más jueces por estas investigaciones de corrupción y pago de sobornos?

–Hay otros que tienen que salir. Otros jueces y otras juezas que tuvieron contacto con Hermosilla. Tienen que salir. Y están nombrados: Aguilar, Macarena Troncoso, la señora Hernández. Están nombrados. Esos son los que salen en los chats. Que han sido públicos, pero cuántos chats están que todavía no los tenemos. Por eso estamos pidiendo los chats con todos los funcionarios del Poder Judicial. Y todavía la (fiscal) señora Perivancich no lo entrega. Y eso es importante. La señora Wittwer de Los Lagos tiene a las personas presas. La señora Perivancich y el fiscal Rebeco recién presentaron la querella de capítulo contra (Verónica) Sabaj.

“Todos saben que soy querellante en la causa y me negaron la carpeta investigativa, porque me dijeron que hay un instructivo de la Fiscalía, porque hay que proteger la intimidad. A mí no me interesa los videos pornos del señor Ulloa, porque los hay. Y lo sé, porque a mis colegas les enviaba pornografía. Y no me interesa, pero si eso significa, que eso prueba la concomitancia para resolver un caso, por supuesto que es importante. Por lo tanto, va a tener que salir en el juicio(…) Una ministra se inhabilitó rápidamente con el Caso Hermosilla e inmediatamente puso la la inhabilitación porque tuvieron al parecer una relación amorosa (con Luis Hermosilla)”. 

“Después de mucho pelear, nos pasó y venían sesgados. El chat de Hermosilla con Ulloa venía con 100 páginas menos. Ahí estamos peleando, ojalá que nos cambien la fiscal. Pero perdón, esa fiscal es como el fiscal Morales. Le dicen ´el enterrador´. Bueno, parece que la señora Perivancich es lo mismo. Por eso es la importancia de los querellantes particulares, porque los fiscales están metidos. La señora Parra está nombrada. El señor Valencia está nombrado. Es el Fiscal Nacional. Entonces le dije al señor fiscal (Rebeco). Yo estoy litigando en contra de los Supremos. La idea es litigar con usted, pero no tengo ningún problema en litigar contra usted. Si lo tengo que hacer, lo vamos hacer. Aquí hay muchas cosas que hay delito. Todo ha sido muy difícil, muy lento y muy en contra. Y ¿por qué en contra? porque están protegiendo a gente. Por algo Vargas presentó el recurso de protección para que destruyeran el teléfono de Hermosilla. Porque sabía lo que venía”.

“Claro sesgo”: PS critica al Congreso por eliminar presupuesto de Fundación Salvador Allende

 

“Claro sesgo”: PS critica al Congreso por eliminar presupuesto de Fundación Salvador AllendePAÍSArchivo


El Partido Socialista advirtió que dejar sin financiamiento a la Fundación Salvador Allende afecta programas educativos y conservación patrimonial. La institución manifestó “estupor y disconformidad” y llamó a revertir una decisión que, afirman, compromete su continuidad.


Resumen

La Dirección Nacional del Partido Socialista cuestionó la decisión del Congreso de eliminar la asignación presupuestaria destinada a la Fundación Salvador Allende, remarcando que fue la única institución excluida del erario y que ello constituye, a su juicio, un sesgo hacia la figura del expresidente.

La colectividad subrayó que la fundación resguarda una de las colecciones de arte moderno más relevantes del país, formada en plena dictadura, y que su labor representa un aporte transversal al patrimonio democrático y cultural.

En su comunicado, el PS planteó que la exclusión es “un claro sesgo en contra del ex Presidente Salvador Allende” y amenaza directamente una parte importante del legado de Salvador Allende. En ese sentido, critican que la medida debilite una institución que, aseguran, “trasciende las diferencias políticas” y ha contado con apoyo sostenido por décadas. También alertaron sobre un clima de descalificaciones que, según indicaron, deteriora el debate democrático en torno al legado del exmandatario.

Desde la fundación, en tanto, expresaron su preocupación por el impacto que tendrá la pérdida de recursos, señalando que antes recibían montos cercanos a los 90 millones de pesos y que ahora se quedan sin una fuente clave de financiamiento. A través de un comunicado señalaron su “estupor y disconformidad” por lo ocurrido y llamaron a las autoridades a reconsiderar la medida, enfatizando que su labor “protege la memoria histórica y fortalece la democracia”.

La organización advirtió que la eliminación del presupuesto compromete “la continuidad de programas educativos, preservación de archivos históricos y el funcionamiento de nuestras instituciones asociadas”.

Asimismo, recordó que ha cumplido todos los criterios técnicos y legales exigidos para recibir recursos públicos, incluyendo normativas vigentes y rendiciones de cuentas al día. Para la fundación, la resolución es “incomprensible” y pone en riesgo un trabajo de larga data en la promoción del arte, los derechos humanos y la memoria democrática.

viernes, 28 de noviembre de 2025

Argentina en alerta: la recesión que Milei no reconoce y el espejo que debería preocupar a Chile

 

Tiempo de lectura aprox: 3 minutos, 8 segundos

La economía argentina vive un momento decisivo que recuerda a Chile que los experimentos ultraliberales no siempre terminan bien. Mientras el presidente Javier Milei insiste en que su programa está haciendo “despegar” al país, las señales que emite el sistema financiero internacional apuntan en la dirección contraria: recesión, derrumbe del crédito, caída de la actividad y un clima de incertidumbre que se expande por todo el territorio.

Dos actores clave —Santander y BBVA, los dos bancos extranjeros más grandes del país— rompieron el silencio y entregaron diagnósticos que contrastan radicalmente con el discurso oficial. Ambos informaron que Argentina atraviesa un escenario recesivo y que la situación económica “es más complicada de lo que pensábamos”. La consecuencia fue inmediata: suspender o reducir drásticamente los créditos a sus clientes argentinos.

El mensaje al gobierno libertario es directo: el tercer trimestre fue recesivo, la economía no repunta y los dólares prometidos no llegan. Una advertencia que repercute en toda la región y que resuena especialmente en Chile, donde la candidatura de José Antonio Kast propone un modelo económico inspirado en el de Milei.


El quiebre entre relato y realidad

En un intento por sostener su narrativa de recuperación, el gobierno argentino ha evitado una palabra maldita: recesión. Para ello ha recurrido incluso a presionar públicamente al director del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), Marco Lavagna, acusado por sectores opositores de manipular las cifras oficiales para esconder la caída de la actividad económica.


Pero mientras el gobierno insiste en que la economía “se está reactivando”, los bancos internacionales —que operan con su propio análisis de riesgo, morosidad y rentabilidad— ofrecen una imagen distinta. Para ellos, la economía argentina entró en terreno negativo, afectada por la incertidumbre electoral, la volatilidad del tipo de cambio y la falta de señales de estabilidad a largo plazo.

BBVA lo resumió sin rodeos: “Las perspectivas de crecimiento se han deteriorado”. Santander fue aún más explícito: “La situación es más complicada de lo que pensábamos”.

La brecha entre discurso y realidad ya no puede ocultarse.


El crédito se apaga: una economía sin respiración

El dato clave es este: la banca global ha dejado de prestar. Y cuando el crédito desaparece, la economía se queda sin oxígeno.

BBVA confesó haber reducido “de forma significativa” la producción de préstamos debido al deterioro del entorno. Santander fue más directo: “Básicamente, los únicos créditos que concedemos en Argentina son a empresas exportadoras en dólares y a energéticas”.

El resto del aparato productivo quedó fuera. Comercio, industria, pymes, servicios y consumo interno enfrentan el peor escenario posible: tasas altas, bancos replegados y morosidad récord. En términos simples, casi nadie puede endeudarse para invertir, producir o sostener su negocio. Y sin inversión ni consumo, no hay crecimiento posible.

Para algunos economistas argentinos consultados por la prensa, este es el síntoma más claro de que el país vive una recesión profunda, aunque el gobierno se niegue a admitirlo.


Una economía que se achica: industria, empresas y empleo bajo presión

A la contracción del crédito se suma un panorama preocupante en los sectores productivos. La industria muestra caídas sostenidas, acompañadas de quiebras y cierres de establecimientos. Muchas empresas pequeñas operan en modo supervivencia, mientras otras simplemente desaparecen. El mercado laboral acusa el golpe: empleos informales, salarios deteriorados y poco dinamismo en nuevas contrataciones.

Los expertos hablan de un “doble problema”: falta de liquidez e insolvencia creciente. El diagnóstico de Ámbito Financiero, uno de los diarios económicos más influyentes del país, lo resume así: “El gobierno apuesta al crédito como motor de reactivación. Pero la banca global no acompaña. Y sin crédito, no hay recuperación”.

Milei confiaba en que la apertura económica atraerá inversión y que el sector privado reemplazará la acción del Estado. Pero en la práctica, el clima financiero se volvió más cauteloso, no más expansivo.


Una advertencia para Chile: el riesgo de copiar un modelo que no funciona

El caso argentino es particularmente relevante para Chile porque el candidato ultraderechista José Antonio Kast ha insistido en que el programa de Milei es un ejemplo a seguir. Ha defendido la reducción extrema del Estado, la liberalización económica y el ajuste fiscal como pilares imprescindibles para la prosperidad.

Pero en Argentina, esos pilares están provocando un escenario muy distinto al prometido:

  • caída del consumo,

  • contracción del crédito,

  • incertidumbre cambiaria,

  • deterioro social,

  • y recesión reconocida por el sistema financiero global.

Lejos de impulsar un despegue, la economía argentina evidencia que el shock económico puede generar más daño que estabilidad. Más aún cuando se implementa sin redes de protección, sin políticas industriales, sin fortalecimiento del mercado interno y sin un plan de inversión público-privado que dé certezas.

La pregunta inevitable es: si este modelo no está dando resultados en Argentina, ¿por qué habría de funcionar en Chile?


Conclusión: una economía que camina en el borde

Argentina atraviesa un momento crítico. Las advertencias de la banca internacional revelan un país recesivo, con una economía que no encuentra su piso y un gobierno que insiste en un relato optimista que no convence ni a empresarios ni a inversores.

Para Chile, observar este proceso no es solo un ejercicio intelectual. Es una advertencia. La tentación de copiar modelos ultraliberales sin mirar sus consecuencias reales puede ser costosa. Si algo enseña la experiencia argentina es que la economía no se sostiene en discursos, sino en confianza, estabilidad, crédito, inversión y cohesión social.

Y hoy, Argentina no tiene ninguna de ellas

El programa laboral de Kast: un riesgo para los trabajadores más vulnerables

 

El programa laboral de Kast: un riesgo para los trabajadores más vulnerablesOPINIÓNArchivo


Tomás Arias
Por : Tomás AriasCientista Político y Asistente de Investigación en Fundación Chile 21
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El resto de su plan laboral contiene afirmaciones absurdas e insustentables, tales como señalar que la Dirección del Trabajo es un agente activista del Partido Comunista.


En el actual panorama político, Chile se enfrenta a la competitiva candidatura presidencial del candidato de ultraderecha José Antonio Kast. En caso de que este candidato triunfe en la segunda vuelta presidencial, esto resultaría problemático para los trabajadores más vulnerables, quienes arriesgarían sus derechos laborales conquistados.

No hay duda de que las políticas laborales promulgadas bajo la administración de Boric representan las medidas más valoradas durante este Gobierno. La reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas, la Ley Karin y el incremento del sueldo mínimo representan políticas sociales que ayudaron a mejorar las condiciones económicas y sociales de la población más desventajada en la sociedad chilena. El apoyo a estas medidas se refleja en la opinión pública. Según la encuesta Cadem 483, el 71% de los chilenos estuvo de acuerdo con la reducción de la jornada laboral a 40 horas.

En tanto, una encuesta realizada por Talana a fines de 2024 reveló que el 67% de los encuestados considera que la implementación de la Ley Karin tendrá un impacto positivo en la cultura laboral. Pues bien, Kast está dispuesto a retroceder en estos y otros importantes avances, lo cual queda evidenciado en su plan laboral denominado: “Más y mejor trabajo”.

Si bien en su plan promete medidas que, supuestamente, deberían mejorar la situación laboral del país, su contenido se enfoca en precarizar la situación de la masa laboral más desventajada.

Por nombrar algunos puntos, en el plan de Kast se plantea que el empleado y el empleador puedan pactar horizontalmente las horas de jornada laboral y las indemnizaciones (propuesta 1 y 2). Pero este planteamiento no considera –o quizás oculta– las relaciones desiguales entre trabajador y empleado.

La mayoría de los chilenos vulnerables están dispuestos a vender su fuerza de trabajo sin cuestionar las condiciones laborales ofrecidas por su contratante. De lo contrario, el empleador simplemente no lo contrata y recurre a otro candidato que sí acepte sus condiciones. Modificar el sistema laboral hacia una “flexibilización” en este aspecto será traducido en más precariedad laboral para los trabajadores y un Estado menos presente para defender sus intereses.

Pero la precarización no queda ahí, pues Kast propone reactivar la economía cuestionando las consecuencias de las 40 horas, el sueldo mínimo y la Ley Karin. Mientras que la política de sueldo mínimo se compromete a proteger a los trabajadores de ser compensados con sueldos indignos, la reducción de la jornada laboral y la Ley Karin han sido avances significativos para mejorar el bienestar de los chilenos, puesto que son políticas que buscan un mejor equilibrio entre vida laboral y familiar y fomentar un entorno laboral respetuoso.

El resto de su plan laboral contiene afirmaciones absurdas e insustentables, tales como señalar que la Dirección del Trabajo es un agente activista del Partido Comunista. Asimismo, busca evitar que las pensiones sean expropiadas por el Estado y asegura que las políticas asistencialistas han destruido las oportunidades de empleo.

Estos planteamientos revelan que la propuesta laboral de Kast fue elaborada desde relatos distorsionados y un fanatismo ideológico, sin pensar realmente en los trabajadores más desventajados de nuestra sociedad.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

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