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miércoles, 16 de octubre de 2019

Estela de Carlotto sobre las frases de Gómez Centurión

"Este salvaje dijo disparates"
La presidenta de Abuelas, Estela de Carlotto.
La presidenta de Abuelas, Estela de Carlotto. 
Imagen: Guadalupe Lombardo
"Este salvaje dijo disparates", lanzó la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, sobre las declaraciones del candidato presidencial del Frente Nos, Juan José Gómez Centurión, durante el bloque de "Derechos Humanos, Género y Diversidades" del debate del domingo. El ex militar carapintada y ferviente militante antiderechos prometió que, de ser electo presidente, se abocaría a "terminar con la vergüenza sistemática del pago de 2 mil millones de dólares a delincuentes terroristas que atacaron unidades militares". 
"Espero que este hombre no saque ningún voto, y si lo saca será de quienes piensan como él, que no son muchos", sostuvo Estela De Carlotto, en diálogo con la radio Futurock. "Qué disparates ha dicho, qué ofensas, qué tremendo el ataque a una historia probada y comprobada por la propia Justicia, al dolor que tenemos quienes arrastramos hace 40 años esta búsqueda", se lamentó. 
En la misma línea, la integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Taty Almeida, manifestó su repudio "total" a las declaraciones de Gómez Centurión y también las de José Luis Espert: "Llaman 'asesinos' a nuestros hijos cuando ya está demostrado que el terrorismo vino desde el Estado, no al revés. Estas personas viven en otro país, es insólito. Es una ofensa a la memoria de nuestros hijos".
Durante el debate presidencial se comprobó que al menos la mitad de los candidatos presidenciales cree que hay que "terminar con el curro de los Derechos Humanos", desafortunada frase alguna vez pronunciada por Mauricio Macri. Tanto Espert como Gómez Centurión coincidieron en llamar "asesinos" y "terroristas" a las víctimas del terrorismo de Estado, así como en criticar las reparaciones económicas que obtuvieron sus familiares.  "Los Derechos Humanos parecen haber sido secuestrados por los defensores de una parte de los asesinos de los '70. Aquellos que se esconden debajo de la pollera de Hebe de Bonafini. Basta de este curro", llegó a decir José Luis Espert durante el debate. Tanto el economista liberal como el ex militar decidieron utilizar el mismo término empleado por Mauricio Macri en la previa de su lanzamiento de campaña en el 2014, cuando le preguntaron sobre los temores de algunos organismos de Derechos Humanos sobre una posible "marcha atrás" en las políticas de Memoria. 
"Nuestros hijos no tiraron personas vivas al mar, nuestros hijos no se apropiaron de bebes, nuestros hijos no torturaron seres humanos hasta matarlos. Entonces, ¿quienes son los asesinos?", se preguntó, enojada, Taty Almeida en diálogo con PáginaI12. Para la integrante de Madres, la actitud de Espert y Gómez Centurión es una continuación de la postura de Macri en materia de Derechos Humanos. "Ellos que hablaban de libertad, libertad y libertad, ¿de qué libertad me están hablando?  Acá no tenemos un Estado de Derecho: nos reprimen y tenemos desaparecidos, como Santiago y Nahuel. Nos ofenden, de la misma manera que lo hace Macri", concluyó Almeida.

AHORA CON MAYOR FUERZA


Miércoles 16 de octubre 2019
HOY LEVANTAMOS NUESTRAS PANCARTAS CON DIGNIDAD POR NUESTROS DETENIDOS DESAPARECIDOS Y EJECUTADOS POLÍTICOS
VUELTA 151 TRES AÑOS DANDO VUELTA POR VERDAD Y JUSTICIA, VIERNES 18 DE OCTUBRE 2019 A LAS 13:00 HORAS MORANDÉ CON ALAMEDA
AGRUPACIÓN DE FAMILIARES DE DETENIDOS DESAPARECIDOS Y EJECUTADOS POLÍTICOS.

Evasión masiva, una rebeldía de consumidores

Evasión masiva, una rebeldía de consumidoresFoto: Agencia Uno


Lo cierto es que puede tener algo de ambas cosas: es verdad que altera la cotidianidad de parte de la ciudad de Santiago, pero también lo es que quienes realizaron esta acción lo hicieron en nombre de una rebeldía en contra del alza de precios del servicio, aunque no toque directamente el pasaje que ellos deben pagar como estudiantes. Según dicen, su principal motor son sus familias y lo alterado han visto su presupuesto con el aumento tarifario, lo que le da un carácter más épico a la acción por arriesgar lo que sus padres no pueden. Pero, ¿no es esta también, aparte de una manifestación, una actitud propia de un consumidor? ¿No es acaso una forma de demostrar una indignación inmediata hacia una algo puntual, más que otra cosa?

Francisco MendezPor  / 16.10.2019
La  llamada “evasión masiva” del metro, impulsada por alumnos del Instituto Nacional y apoyada por otros jóvenes de otras instituciones educacionales, ha sido tal vez uno de los grandes temas de esta semana. No han faltado quienes la han calificado como una alteración el orden público, como tampoco los que ven en ella algo así como una rebelión popular. No hay intermedios, solo opiniones que se enfrentan y no analizan por qué sucede esto, ni cuáles son los posibles resultados de algo así.
Lo cierto es que puede tener algo de ambas cosas: es verdad que altera la cotidianidad de parte de la ciudad de Santiago, pero también lo es que quienes realizaron esta acción lo hicieron en nombre de una rebeldía en contra del alza de precios del servicio, aunque no toque directamente el pasaje que ellos deben pagar como estudiantes. Según dicen, su principal motor son sus familias y lo alterado han visto su presupuesto  con el aumento tarifario, lo que le da un carácter más épico a la acción por arriesgar lo que sus padres no pueden. Pero, ¿no es esta también, aparte de una manifestación, una actitud propia de un consumidor? ¿No es acaso una forma de demostrar una indignación inmediata hacia una algo puntual, más que otra cosa?
Cabe recordar que días atrás, ante los reclamos hacia los precios del metro, en una declaración que algunos llamaron “desafortunada”, el ministro de Economía, Juan Andrés Fontaine, llamó a sus usuarios a usar el “horario Valle” y así aprovechar un beneficio tarifario. Para ello, eso sí, tenían que levantarse más temprano y ver alteradas sus rutinas diarias. Era un “ofertón” de Fontaine, en el que trataba al ciudadano como cliente de retail, el que debía “ganarse” certezas que un transporte público debería dar a todos por igual, mediante la ideología del costo y beneficio.  Era aprovechar la oportunidad, técnica muy popular entre quienes nos gobiernan.
Entonces, ¿no es esto de no pagar pasaje, aplicar esa lógica, ya que los menores de edad que la han llevado a cabo, no tienen mucho que perder, pero sí mucho que ganar en el momento de la euforia, al contrario de sus padres? Se ve como algo valiente, pero no hay riesgos reales, sino un cálculo enmarcado en la ideología citada.
Esta manifestación no parece ser un reclamo ante las falencias de lo público en un sistema, como el nuestro, donde no hay ni la más mínima seguridad. Parece más bien una acción que no tendrá mayores costos para la autoridad, más allá de aplicar alguna medida para que no siga pasando. Y sucederá porque el consumidor se queda tranquilo con medidas pequeñas, que resuelvan sus problemas inmediatos, mientras que el ciudadano mira un poco más allá de sus intereses familiares y los de su familia; razón por la que el movimiento estudiantil del 2011 instaló en la discusión un cambio de paradigma y preguntas que eran prohibidas por medio de eufemismos, yendo más allá del problema puntual de familias que debían, y aún deben, endeudarse para pagar la educación de sus hijos.
Tal vez sería bueno, a partir de las tarifas del metro y otros asuntos, preguntarse cuál es la relación con lo público que tenemos nosotros los ciudadanos y quienes gobiernan. Vale cuestionarse también cómo se concibe a la ciudadanía; qué es lo que se hace para que este sector fundamental del funcionamiento de la democracia tenga seguridades básicas al momento de trasladarse a su casa del trabajo, sin tener que sacrificar su tiempo, ni el poco de tranquilidad que le queda en las mañanas. Pero eso no se podrá hacer si es que se sigue jugando el juego de lo que se dice querer cambiar.

Tráfico de drogas en la Escuela de Gendarmería: funcionario vendía a 5 mil pesos el gramo de cocaína

Tráfico de drogas en la Escuela de Gendarmería: funcionario vendía a 5 mil pesos el gramo de cocaína
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  • miércoles 16 octubre de 2019 | Publicado a las  04:00  Radio Bio Bio.cl
    En noviembre de 2018 un funcionario del servicio de prisiones denunció a un compañero porque vendía drogas en la academia que forma a los nuevos vigilantes carcelarios. La fiscalía inició una investigación e intervino teléfonos. Se estableció que el narcotraficante -conocido como Ramón- le proveía la cocaína, la que era envasada en bolsas y vendida a empleados civiles y uniformados. Pero no fue todo. Una caja de balas calibre 38 especial fue vendida en Concepción, ya que el encargado del pañol de armas también estaba coludido, sin que exista claridad de quién las compró. Se suma a lo anterior delitos de cohecho y soborno, porque miembros de la institución y civiles pagaron vía transferencia electrónica a uno de los miembros de la red interna para que familiares y amigos pudieran quedar seleccionados en la Escuela de Gendarmería. Los hechos están descritos en una querella que presentó el Consejo de Defensa del Estado y que publica la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío.
    Cinco mil pesos por un gramo de cocaína. Eso cobraba al interior de la Escuela de Gendarmería el funcionario José Ruiz Salazar, perteneciente a la guardia armada del servicio de prisiones. Su pequeña red interna la componían también Esteban Pinochet Pinochet y Raúl Vera, uniformados de la misma institución. Eso sin contar a los consumidores.
    El negocio caminaba de maravilla gracias a un traficante apodado “Ramón”, quien proveía el producto. Sin embargo, la suerte de Ruiz Salazar terminaría a fines de 2018 cuando un compañero de labores lo denunció al Departamento de Investigación de Análisis Penitenciario (DIAP).
    La Fiscalía Centro Norte no tardó en recibir la denuncia e inició una investigación en noviembre de 2018. Una de las diligencias decretadas fueron escuchas telefónicas que arrojaron nuevos delitos y reveló la falta de control al interior de la entidad donde se forman los futuros vigilantes.
    Ruiz Salazar tuvo más espacio para sus actividades criminales y amplió el giro. Su socio fue Jaime Ramos Morales el encargado del pañol de armas y municiones de la Escuela de Gendarmería. Un detalle lo constituye el robo de una caja con balas calibre 38 especial que se comercializó en Concepción, sin que hasta ahora se conozca quién las adquirió.
    La información consta en una querella que presentó el Consejo de Defensa del Estado (CDE) ante el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago, patrocinada por la Abogada Procuradora Fiscal de Santiago, Ruth Israel, a la que accedió la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío.
    Lea la querella completa

    En la acción legal se detallan ilícitos de soborno y cohecho que implican a otros funcionarios y civiles. El nombre de José Ruiz Salazar se repite, pero esta vez para manipular el ingreso de postulantes a la academia. Su actuación fue pedirle “un favor” al encargado del sistema informático para ayudar a un amigo. El pago fue un gramo de cocaína.
    Todos los hechos quedaron registrados en las escuchas. Ruiz Salazar ni siquiera sospechaba. Por eso nunca imaginó que el 19 de febrero de este año caería en una trampa. Ese día un “agente revelador” lo convocó junto a su colega Esteban Pinochet Pinochet para comprar 3 gramos de cocaína a cambio de 20 mil pesos. Hecha la compra la policía les cayó encima sin que pudieran reaccionar. Un balanza digital, 31 bolsas con droga -que sumaban 26,5 gramos-y sus teléfonos celulares quedaron en manos de la fiscalía. Desde ese día, hasta hoy, José Ruiz Salazar está tras las rejas y la justicia sigue sin otorgarle el beneficio de la libertad. La última vez que intentó salir fue esta semana, pero la Corte de Apelaciones de Santiago estimó que no se cumplían los requisitos.
    El resto de ya no está tras las rejas.

    Transferencia electrónica

    Ruiz Salazar no fue el único detenido ese 19 de febrero. También fue apresado su cómplice Ramos Morales. Ambos fueron formalizados por tráfico de armas y droga en calidad de autores.
    En tanto Esteban Pinochet Pinochet fue imputado por venta de estupefacientes, Raúl Vera Pérez por el delito de cohecho y a Ruiz Salazar se le agregó el ilícito de soborno.
    Estos hechos de corrupción dan cuenta de que pudo haber alumnos en la Escuela de Gendarmería que no cumplieron con los requisitos, hechos ocurridos entre agosto de 2018 a febrero de 2019, según la querella del CDE
    Por ejemplo, Vera Pérez fue sobornado por la suboficial de la misma institución Pamela Villarroel Domínguez, para que su hijo Nicolás Cid fuera seleccionado. La mujer, entonces gendarme del Centro de Cumplimiento Penitenciario del Bío Bío le transfirió electrónicamente 80 mil pesos el 5 de febrero pasado. Luego le entregó otros 120 mil pesos para que Vera Pérez hiciera lo mismo con Camila Osorio García.
    Marianela del Carmen es la esposa del suboficial Patricio Andrade de la Jara. El pago de 60 mil pesos, en este caso, fue para ayudar a Constanza Morales Ramos. Victor Linares López cometió soborno por 30 mil pesos para que su hermana Joselin ingresara a la institución. Todos los que participaron en estos delitos de corrupción son imputados en la causa de la Fiscalía Centro Norte y están querellados por el CDE, pero no están formalizados por ahora.

    OPINIÓN

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    El Careo: El gemelo Concha Rodríguez 45 años después

    por  16 octubre, 2019
    El careo es una figura de derecho procesal, utilizado principalmente en el derecho procesal penal. En general, consiste en un medio de prueba complementario, en relación a la prueba testifical, que tiene por objetivo aclarar los aspectos contradictorios de Hace unos días fue dictada la condena a tres años de prisión efectiva para el coronel retirado, ex agente DINA y ex alcalde Cristián Labbé. La noticia generó alto tráfico en Twitter, donde los bots y seguidores de J.A. Kast furibundos lo defendieron de tal “injusta condena”.
    Cuántos pensaron y dijeron que “no hay que volver al pasado, que hay que mirar al futuro”, cuántos descalificaron al testigo, sus memorias, sus recuerdos.
    ¿Cuántos descalifican a testigos que vivieron la experiencia de la detención con personas que fueron torturadas y luego desaparecidas, que vivieron también las torturas en sus propios cuerpos, cuántos deben hoy día a más de 45 años convivir con la injusticia, injusticia que no es abstracta, injusticia de saber y encontrar en la calle, en su barrio, en el metro a su torturador, al torturador y responsable de la desaparición de su amiga, de su compañero, de su marido?
    El compromiso a vida es con la verdad, nuestro compromiso es con la justicia, pero sobre todo el compromiso se plasmó en ese momento en que estuvimos juntos todos y todas, con un trapo sucio cubriéndonos los ojos, en ese momento en que nuestros cuerpos fueron desnudados a tirones, en ese momento que por vez primera escuchamos gemir por el dolor infringido por otros, los agentes de la DINA, los que caminan libres o los que piden beneficios para salir libres.
    Por eso, además porque niegan y mienten las personas que fuimos testigos de estos delitos pedimos los careos con los torturadores; por eso pedí el careo con el gemelo Concha Rodríguez, con el llamado Rodolfo.
    ¿Qué es un careo?
    El careo es una figura de derecho procesal, utilizado principalmente en el derecho procesal penal. En general, consiste en un medio de prueba complementario, en relación a la prueba testifical, que tiene por objetivo aclarar los aspectos contradictorios de declaraciones de los intervinientes en un proceso penal.
    Pero más allá de las definiciones jurídicas, un careo es el encuentro de una víctima con su victimario. Una víctima y un victimario a un metro o menos de distancia (cercanía). Una víctima a cara descubierta, una víctima sola, con sus ojos abiertos, con su recuerdo a flor de piel, con el miedo de ayer, neutralizado por decisión de justicia, un victimario vestido de humano, con polera o camisa, con jeans o pantalón “de vestir”, con pretensiones de “educadito” saludando a su víctima, un victimario que pretende ser intimidante, una víctima que no esquiva la mirada hasta que él, el victimario, duda, vacila, se equivoca, se contradice.
    Hace dos días tuve un careo que vengo solicitando desde hace mucho tiempo, un careo con un agente de la DINA que está libre, que se mueve por Santiago, un agente que fue parte del sistema represivo de la DINA, con detenciones, torturas, desapariciones y conductor operativo de Miguel Krassnoff Martchenko, un agente operativo, que entró y salió de Londres 38 en julio y agosto de 1974, el que participó de la detención de Alfonso Chanfreau, mi marido detenido desaparecido, participó junto a más de una decena de agentes que además allanaron nuestro domicilio y luego a mi junto a nuestra hija Natalia de un año y 2 meses nos llevaron a casa de mi madre y padre. A la mañana siguiente el gemelo Concha Rodríguez llegó a buscarme, diciendo a mi madre que necesitaban a la mujer que habían dejado ahí la noche anterior, escuché mientras llevaba la mamadera a Natalia, pero bajé rápidamente para ver qué quería y que no le hicieran nada a mamá.
    Me detuvieron, eran dos, me hicieron subir a la camioneta Chevrolet C10. Nunca he olvidado a Concha Rodríguez, era joven, de 1 m 83 aproximadamente, vestía sport pero formal, era de pelo corto, ondeado y castaño claro. Él conducía la camioneta, durante unas diez cuadras vi su cara. Me dijeron que debían llevarme adonde estaba mi marido porque yo le tenía que hacer unas preguntitas, pues no había querido hablar en toda la noche. A las diez cuadras aproximadamente me pusieron unos scotchs en los ojos y gafas oscuras. Me ingresó a Londres 38 y desde ese momento la tortura infringida a mi cuerpo fue un instrumento de torturas para interrogar a mi marido.
    Eso fue mi careo, la descripción de esos hechos, la verdad enfrentada a la mentira del agente, mentira armada, mal armada.
    Media hora aproximadamente frente a ese hombre, quien me miró al inicio de manera fija intencionada, hasta que en mi relato señalé que aunque me mirara fijamente no intimidaría mi verdad.
    No he olvidado
    Desde agosto de 1974, ante la negación de la detención de Alfonso he debido testimoniar y guardar la experiencia en toda su dimensión, con todos sus detalles.
    A 45 años no he olvidado, ni un ápice.
    Venciendo viejos temores, llegué sola y salí sola de esa nueva experiencia para buscar justicia.
    Ahora espero que este exagente sea sometido a proceso y luego condenado.
    #TodaLaVerdadTodaLaJusticia

    martes, 15 de octubre de 2019

    La denuncia de violación contra dos carabineros que remeció Puerto Natales


    La denuncia de violación contra dos carabineros que remeció Puerto Natales


    Los funcionarios policiales fueron dados de baja a los pocos días de que se presentara la denuncia. Sin embargo, la Fiscalía cerró el caso por no encontrar pruebas suficientes. Después de cinco meses, Corinne Herrera acusa impunidad y cuenta lo que ocurrió esa noche a El Desconcierto.

    Por  / 15.10.2019
    Corinne Herrera Rivas (41) recuerda que la sacaron de la camioneta, la tomaron por los brazos y la tiraron al capot. Quiso reaccionar, pero recordó que eran carabineros y que podrían andar con pistola y pegarle un balazo. Uno de ellos controlaba la situación y le gritó fuerte al otro: “Oye, weón, ponte condón, esta maraca culiá te puede pegar el sida”. La tomaron y la violaron. Los preservativos quedaron tirados en la tierra y fueron parte de las pruebas que recogió la Policía de Investigaciones (PDI) unas horas más tarde. También lo fue la ropa embarrada de Corinne, después de que uno de los hombres la tirara violentamente al suelo.
    El relato anterior es parte de la declaración que entregó la mujer a la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales de la PDI, el 4 de mayo pasado, cuando presentó una denuncia por violación contra dos carabineros que esa noche andaban de civil: Rubén Gálvez Albarrán y Bastián Rojas Norambuena. Ese registro está incorporado en la carpeta investigativa que manejó la Fiscalía de Puerto Natales, a cargo del fiscal Cristián Muñoz Pérez. Pero que a los tres meses decidió cerrar.
    En ese momento, Corinne vivía en la casa del papá de su hija Constanza (7). Le gustaba esa ciudad porque es tranquila y aparentemente segura. Podía salir de noche y devolverse a su casa caminando sin problemas. Esa noche, según su declaración, fue a jugar un par de horas al casino. Gastó los 10 mil pesos que llevaba y se devolvió por el centro. Quería conversar con una vecina. Pero como su local estaba cerrado, siguió directo a su casa. Eran poco más de la una de la mañana.
    Unas cuadras después, paró un jeep anaranjado al lado suyo. Los dos hombres que iban adentro le preguntaron por un local a donde ir a bailar. Se mostraron amables y cercanos. De hecho, para darle confianza le acercaron su placa en la que se identificaban como carabineros. Corinne alcanzó a ver el apellido de uno de ellos: “Gálvez”. Recuerda también que uno comentó que eran de Viña de Mar y que andaban de paseo, aunque después supo que no era así y que estaba trabajando en Puerto Edén (a 300 kilómetros de distancia de Puerto Natales).
    Conversaron un rato en la calle y, finalmente, ella aceptó acompañarlos hasta un local. Tomaron cerveza, fumaron y decidieron ir a otro lado. La opción fue “El Papurri”, uno de los locales más conocidos en el sector bohemio de la ciudad. A esas alturas, ya eran casi las dos y media de la madrugada. En este último bar, Corinne recuerda que no estuvieron más de media hora. Fue ahí cuando les pidió que la fueran a dejar. Pero los carabineros le repetían que no se preocupara, que iban a pasar a la comisaría y después a su casa.
    -Me preguntaron si es que había un mirador cerca. Les dije que no, que había una cruz en el cerro. Entonces, me dijeron que fuéramos a dar una vuelta por la costanera y me iban a dejar. Yo me empecé a poner nerviosa, aunque no pensaba que los carabineros me fueran a hacer algo-, relata a El Desconcierto.
    Cuando estaban en la costanera se desviaron por un camino que daba al cerro. Ellos le dijeron que iban a dar la vuelta, pero Corinne recuerda que activaron los seguros de las puertas. Sintió que uno de ellos adoptó un tono más agresivo y controlador. Cuando llegaron a un lugar oscuro, estacionaron la camioneta, la tomaron y uno la empujó contra el capot. Le bajaron los pantalones, y aunque ella se resistió, sintió miedo porque podrían dispararle. Estaba atemorizada.
    En el camino, Corine iba sentada en la camioneta, adolorida; se desgarró por la brutalidad con que la penetraron. Los carabineros la dejaron en la esquina de su casa. Ella apenas se bajó y cuando entró se puso a fumar y a tomar mate en el patio. Pasaron unas horas y llamó al SAPU. Comenzó a explicar lo que le había pasado, pero se detuvo. Sintió vergüenza y cortó.
    /Agrupación de Víctimas por Violencia Policial

    Dados de baja

    En la mañana, Corinne llamó a Carabineros. Recuerda algunas miradas de incredulidad y risas cuando les contó. La llevaron al hospital para que le tomaran las pericias. Por la caída, se había hecho un esguince en una mano. Recuerda que estuvo sola en una sala del hospital y que lloró. Se desahogó por lo que había vivido esa noche. Sentía mucha impotencia.
    A los días de la denuncia, los dos carabineros fueron dados de baja. Fue el comisario subrogante de la Segunda Comisaría de Carabineros que salió a dar declaraciones públicas, el capitán Fernando Drouilly: “en cuanto la institución tomó conocimiento de lo sucedido, ambos funcionarios fueron desvinculados. No se va a tolerar ninguna situación de esta naturaleza”, sostuvo a un medio local.
    Pero las respuestas quedaron ahí. Pese a que la Fiscalía solicitó realizar una serie de diligencias, exámenes psicológicos y sexológicos a Corinne, en agosto decidieron cerrar el caso. Según le dijeron, no había más antecedentes que probaran el delito de violación que ella denunciaba. El Desconcierto contactó al fiscal a cargo para profundizar sobre estas razones, pero no respondió los mensajes.
    En la declaración que los ex carabineros involucrados dieron a la Fiscalía, descartan el testimonio de Corinne señalando que fueron relaciones sexuales consentidas. Ella estuvo representada por una abogada de Sernameg, que, finalmente, decidió no presentar una querella. Por lo mismo, ahora la Agrupación de Víctimas por Violencia Policial está haciendo coordinaciones para que se pueda reabrir el caso con una acción de este tipo. Manuel Fonseca, vocero de esta organización, comenta que aquí se observa un doble componente: abuso sexual y abuso policial, algo que la justicia no puede desconocer.
    -Estoy tan agotada con todo esto. He entregado mi testimonio muchas veces. Pero todo queda en nada. Si hubieran tenido antecedentes, sería distinto. Lamentablemente, vivo en Chile donde la justicia es prejuiciosa. Nunca más nadie se contactó conmigo-, expresa Corinne finalmente.

    “¿Quién partió dando el mal ejemplo?”: Diputada Karol Cariola ironiza sobre críticas del Gobierno a evasión masiva en el Metro

    “¿Quién partió dando el mal ejemplo?”: Diputada Karol Cariola ironiza sobre críticas del Gobierno a evasión masiva en el Metro


    Con una referencia a la evasión de contribuciones del Presidente por su propiedad en el Lago Caburga durante los últimos 30 años, la diputada del PC afirmó que era el propio mandatario el que daba el ejemplo de cómo evadir a los estudiantes.

    Este martes, luego de que por segundo día consecutivo, varias estaciones de metro a lo largo de la capital se vieran forzadas a cerrar sus puertas como medida de seguridad ante las evasiones masivas de los estudiantes secundarios, la diputada del PC Karol Cariola salió a increpar al gobierno, recordándole en particular al Presidente Sebastián Piñera, que si de “evasiones” se trata, él comenzó “dando el mal ejemplo”. 

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    “Difícil que el gobierno pueda arrogarse la autoridad para reclamar por la  cuando el Presidente Sebastián Piñera estuvo 30 años sin pagar las contribuciones de su casa en Caburgua”, publicó Cariola en su cuenta de Twitter.
    La diputada promotora de la legislación que pretende reducir la jornada laboral a 40 horas semanales, agregó en un mensaje directo al mandatario: “la autoridad debe ejercerse desde el ejemplo ético ¿Quien partió dando el mal ejemplo?”.
    Algunas de las estaciones que fueron afectadas por estas manifestaciones durante el día de hoy fueron Plaza de Armas (L5 y L3), Universidad de Chile (L1 y L3) y Cumming (L5). 

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