Vistas de página en total

domingo, 30 de marzo de 2025

Ministro Mario Carroza: “Hay un ambiente que no es grato en la Corte Suprema, uno nunca sabe en quién confiar”

 

Entrevista.

The Clinic

En entrevista con The Clinic, el ministro de la Corte Suprema explica sus chats con el abogado Luis Hermosilla. Aunque reconoce ser amigo del penalista, dice que tenía una faceta que él no conocía. Dispara contra el actual sistema de nombramientos de jueces, revela que antes de que estallara el escándalo le advirtió al presidente del máximo tribunal sobre el comportamiento “extraño” de la destituida ministra Ángela Vivanco, y dice que al interior de la Corte existe un ambiente enrarecido donde no se sabe “con quién se puede hablar” y con quién no.

Por Benjamín Bravo Yusta y Nicolás Sepúlveda
COMPARTIR
   

El ministro Mario Carroza, miembro de la Corte Suprema desde fines de 2020, tenía decidido hacer públicos sus chats con el abogado Luis Hermosilla. Lo haría cuando se cerrara el sumario que se sigue en su contra en el máximo tribunal, al menos así se lo planteó a sus cercanos. Pero hubo novedades en el camino que truncaron ese plan: el pleno de ministros de la Suprema decidió no cerrar el sumario, y The Clinic accedió al registro de sus conversaciones con Hermosilla y llegó a su despacho a pedirle su versión.

Entonces Carroza decidió hablar. Lo hizo en su oficina al interior del edificio del Poder Judicial, la misma que antes ocupó Sergio Muñoz, la más amplia de la Corte Suprema. Allí explica que, a su juicio, la transparencia es necesaria para que la ciudadanía recupere la confianza en el sistema de justicia.

“Transparencia total, me parece que estos chats ya tienen que ser conocidos. Me parece bien que se conozcan. Y si hay dudas, habrá que dar las explicaciones”, señala Carroza.

En esta entrevista, el ministro Mario Carroza no solo explica sus diálogos con Luis Hermosilla. También cuenta que antes de que se hicieran públicos parte de los chats del penalista, él junto con la ministra Adelita Ravanales advirtieron al Presidente de la Corte Suprema, Ricardo Blanco, de que algo extraño ocurría en la Tercera Sala, la misma donde estaba la destituida ministra Ángela Vivanco. Carroza dice que les llamaba la atención que se apuraran algunas causas, y que esas causas estuvieran relacionadas con empresas.

Según la versión de Carroza, no se hizo nada al respecto. Hoy Ángela Vivanco está investigada por la fiscalía por su presunta vinculación a empresas que tramitaban causas en el máximo tribunal.

En los chats que el ministro Carroza intercambió con Luis Hermosilla entre 2017 y 2023, lo que más abundan son conversaciones sobre nombramientos judiciales. Cuando Hermosilla era asesor del Ministerio del Interior, ayudó a Carroza a lograr su cupo en la Corte Suprema en 2020. Y por solicitud del juez influyó también en otros nombramientos.

Ya como miembro de la Suprema, Carroza realizó gestos hacia Hermosilla. Como entregarle una declaración que formaba parte del expediente de la investigación por la muerte de Pablo Neruda, y actualizarlo sobre una causa donde la empresa Statkraft estaba enfrentada con comunidades mapuche del sector del río Pilmaiquen. Carroza también le envió al abogado un listado con recomendaciones de abogados integrantes de las cortes que debían ser nombrados por el gobierno de Sebastián Piñera durante el verano de 2022.

Cuando Carroza ya había sido confirmado como nuevo integrante del máximo tribunal, Hermosilla lo ayudó a apurar el decreto que oficializaba su nombramiento. Como respuesta el ministro escribió a través de WhatsApp: “Nuevamente quedo comprometido” (vea el reportaje con los detalles de esos chats). 

Carroza está siendo investigado en dos causas penales. La primera se relaciona con chats hallados en el celular del exjuez Juan Poblete —imputado por autorizar interceptaciones telefónicas irregulares del Ejército—, donde Carroza le pide el voto para el nombramiento de un notario, y una segunda que indaga la relación de Hermosilla con miembros del Poder Judicial.

Carroza asegura que apenas apareció mencionado en esas tramas abandonó su cargo como coordinador de causas por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, y también renunció a la Comisión de Ética de la Corte Suprema.

“Yo inmediatamente renuncié a todo, porque no quería que estos temas afectaran las investigaciones por derechos humanos. El tema de los derechos humanos es muy trascendental para mí”, señala Carroza. 

Carroza y el amigo Hermosilla

Buena parte del prestigio que Mario Carroza ha acumulado en su carrera judicial se debe a las condenas que logró investigando causas emblemáticas de la dictadura, como la Caravana de la Muerte, Pisagua y la Operación Cóndor. También fue relevante la indagatoria que encabezó sobre el asesinato del senador Jaime Guzmán. En esa causa estrechó lazos con Hermosilla, quien era el abogado querellante de la familia. Asegura que a Hermosilla lo consideraba un amigo.

“Éramos personas que fuimos amigos por mucho tiempo”, dice Carroza.

—¿Ya no lo considera su amigo?

—Había una vida de él que yo no tenía idea. Para mí fue una sorpresa encontrarme con la otra parte. A esta parte que hoy en día lo tiene con todo este tema del factoring y todo lo demás. Es algo que yo jamás conocí. Yo conocí al penalista, al hijo de don Nurieldin Hermosilla, conocí a Juan Pablo Hermosilla, a toda la familia Hermosilla. Trabajé con ellos, estuve con ellos. Para mí ese era el ambiente y que era un penalista muy destacado. Eso es lo que yo conocí. El otro lado no lo conocí.

—Pero si conoció bien al abogado que tenía influencia en nombramientos judiciales…

—Efectivamente pienso que todas estas recomendaciones, y si son muy reiteradas… Ahora, para nosotros eso no es extraño. Puede ser éticamente censurable, pero no es extraño. Porque en el Ministerio de Justicia, te hablo de todos los gobiernos, hasta en este gobierno, el gobierno de Piñera, el gobierno de Bachelet, el otro gobierno de Piñera, el otro gobierno de Bachelet… En todos los gobiernos siempre hubo recomendaciones. Entonces eso funcionaba así. Funcionó por muchos años así.

—Lo que ha demostrado el caso de Hermosilla es que es muy fácil que alguien se aproveche de ese funcionamiento.

—Sí, es cierto. El tema está en que si tú pides después favores de vuelta. Eso es lo grave. Me imagino que es lo que están investigando los fiscales. 

—Y usted dice que nunca le hizo una contraprestación a Hermosilla, algún favor…

—Eso te lo puedo asegurar. Por eso he decidido hablar contigo. Porque, en definitiva, si yo tuviera un atisbo de que efectivamente he hecho algo indebido, no hablaría. En ese sentido soy bastante franco.

—Cuando usted recién había llegado a la Corte Suprema, en el verano de 2021, le dice a Hermosilla que deben juntarse  “para saber en quién confiar acá en la Suprema” ¿Por qué Hermosilla era un consejero sobre en quién se podía confiar y en quién no?

—Lo que pasa es que como éramos amigos… acá en la Suprema hay un ambiente que no es grato. Uno nunca sabe en quién confiar. Con quién puede hablar, con quién no puede. Ya la Tercera Sala se desplomó. Si tú hubieras visto la Tercera Sala, era la mejor sala, la sala más fuerte. Se desplomó. Yo nunca supe que Hermosilla tuviera tanto conocimiento. 

—¿Entonces por qué le pide ese consejo a él?

—Porque yo era nuevo. Era un tipo nuevo que venía llegando a la Corte Suprema y no sabía nada de la Corte Suprema. Conocía a la Ángela (Vivanco), también a (Sergio) Muñoz. Pero no sabía quién era quién.

—¿Cuán extensa es la red de Hermosilla en las cortes?

—Yo entiendo que tenía hartos conocidos. No pensé que tenía tantos. Yo he visto que ha nombrado a varios fiscales, que han aparecido hartos ministros, pero no sé si esos ministros lo conocían realmente. Yo no sé si esa red, como tú la nombras, estaban vinculados unos con otros, o solamente se vinculaba con Antonio (Ulloa) o la Verónica Sabaj, con personas determinadas, y otras que a lo mejor no se conocen. Pero que, en definitiva, estaban vinculados. Era una persona que se vinculaba, que conversaba. O sea, yo no era el único. Tal vez nunca supe, pero era uno más.

Mario Carroza: “Si no damos el ancho, tenemos que dejar de ser autoridades”

—¿Cómo considera usted que ha reaccionado el Poder Judicial a este caso?

—Creo que el Poder Judicial ha actuado con sorpresa, eso es lo primero. Lo segundo es que esta era una situación que todos veían, o que todos hacían, y no era lo correcto. En este caso, como decía el fiscal (Carlos) Gajardo, hay muchos Hermosilla. Él era uno, tienen sus chats, pueden hacer las vinculaciones, pero habrán otros. Ese es el tema. La Corte Suprema está preocupada de erradicar esto. Y entiendo que eso es lo correcto. También es correcto que ustedes tengan la libertad de expresión, y uno tiene que ser sincero. Y la ciudadanía dirá después ‘mira, este gallo tiene que partir’. Este caso tiene que servir de ejemplo para que esto se erradique. Sirve para que más adelante el Poder Judicial levante cabeza, y sea una institución técnica, una institución proba, que la gente pueda confiar en ella. En esa parte hemos fallado durante muchos años. Tiene que haber una fuerza de cambio.

—¿Cuál es el mea culpa?

—Todos aquellos que contribuimos de alguna manera, y me incluyo, a que hubiese esta incertidumbre debiésemos, o dar un paso al costado, o hacer el mea culpa y reconocer para que esto pueda mejorar.

—¿Los otros ministros que también tienen chats y están vinculados con Hermosilla debieran salir a reconocerlo?

—Creo que debieran hacerlo. Si yo no tengo nada que ocultar, y si hay cosas extrañas, me parece que uno debiera explicarlo. Me parece sensato. Somos autoridades, y como autoridades tenemos que actuar con transparencia, y si no la damos, bueno, no damos el ancho y tenemos que dejar de ser autoridades. Es tan sencillo como eso. Por eso yo le había informado a la presidencia (de la Corte Suprema) que iba a dar a conocer mi chat, da igual cómo se interpretara, pero lo iba a dar a conocer.

—Ministro ¿Por qué usted no tiene al señor Hermosilla en su registro de inhabilidades?

—Entiendo que las inhabilidades se reflejan cuando uno va a ver una causa…

Ministro Mario Carroza.

—Pero hay un registro público de inhabilidades.

—Pero uno no tiene por qué registrarlo, porque yo nunca tuve la inhabilidad que exige el artículo, que es estrecha familiaridad. Yo tengo dos inhabilidades registradas, un abogado que me asesora penalmente y el otro es el abogado que me ve el testamento. Pero si alguna vez aparece alguna persona… por ejemplo, yo vi todas las causas de (Nelson) Caucoto, y yo jugaba a la pelota con Caucoto.

—Y si Hermosilla hubiera llegado a litigar a su sala ¿Usted se habría inhabilitado?

—Entiendo que sí.

—¿Y con el abogado Samuel Donoso? En sus chats con Hermosilla aparece que él le coordinó una reunión de usted con Donoso para apuntalar su postulación a la Corte Suprema.

—Debería también inhabilitarme. Pero Samuel Donoso no era tan amigo mío. Alguna vez lo ví, estuvimos conversando… ahí es más dudoso que yo me hubiera inhabilitado.

—Aunque él lo haya ayudado en su postulación.

—Es que no me ayudó. Yo supongo que, a lo mejor, pudo. En todos estos casos uno nunca sabe si al final… mire, me acuerdo del caso de la ministra Letelier y el señor Mario Desbordes, que al final no se sabe si él la ayudó o no.

—El 9 de noviembre de 2020 Hermosilla le manda a través de Whatsapp una dirección en Lo Barnechea, una ubicación y un horario ¿De qué se trató esa reunión?

—Es que nunca me he reunido con Hermosilla en una casa.

—¿Pero una reunión con otra persona y que lo haya coordinado Hermosilla? Porque la dirección que le envió correspondía a la casa que entonces tenía el abogado Samuel Donoso.

—Ah, bueno, yo conocía a Samuel Donoso. Pero en definitiva yo nunca estuve con Samuel Donoso y Luis Hermosilla.

—¿Usted no se reunió con Samuel Donoso?

—Con Samuel Donoso… sí, yo estuve con él.

—¿Y se reunió con él ese 9 de noviembre?

—Probablemente haya sido así.

—¿Y por qué Hermosilla coordinó esa reunión?

—No lo recuerdo. 

—¿Habrá tenido que ver con su postulación a la Corte Suprema? En esa época usted formaba parte de una quina y el gobierno debía escoger un candidato ¿O fue una reunión por alguna causa judicial?

—Creo que tendría que haber por la postulación. No, causa nunca fue. Yo nunca conversé con Hermosilla sobre causas. Yo nunca tuve otra causa, salvo la de Jaime Guzmán. Nunca tuve otra causa donde estuviera Hermosilla.

—¿A usted le parece sano, ministro, que los abogados que litigan en las cortes realicen lobby y se junten con quienes postulan para ser ministros o fiscales para ayudarlos en sus postulaciones?

—No, no es sano. Yo creo que se ha demostrado en esta investigación, y por eso es bueno que la opinión pública lo conozca, es que efectivamente estas cosas deben eliminarse. Yo creo que lo bueno que ha tenido toda esta investigación que ustedes están haciendo, que a veces puede ser un poco complicada para muchas personas, yo encuentro que es positivo. Porque pone un límite. Entonces, en ese sentido, uno nada puede decir.  Yo creo que, si bien es cierto que todos hablan del derecho a la privacidad y el derecho a la libertad de expresión, cuando hay un interés público, prima el derecho a la libertad de expresión por sobre el derecho a la privacidad.

—Hay que hacer cambios en el sistema entonces, ministro

—De todas maneras. Lo complicado de esto es que el sistema está funcionando bien… en el papel. El Poder Judicial, el Ejecutivo, el Legislativo. Pero, entre medio, los actores se mezclan. Y eso hace que, tal como decía el ministro Juica, alguien no está cumpliendo su rol.

—¿Quién?

—De repente nos politizamos mucho. En este caso, por ejemplo, yo no sé si entró mucho el Ejecutivo con Hermosilla, (Andrés) Chadwick y todo lo que ustedes han revelado. Pero son cordones umbilicales. En definitiva tiene que haber un sistema, tal vez, de alta dirección pública, pero donde también se conozcan los rasgos sociales, humanos. Porque un buen juez tiene que ser un tipo prudente, criterioso, razonable. Y esos rasgos no aparecen ni en los currículum ni en los documentos.

Carroza y las causas “extrañas” de Ángela Vivanco

—Ustedes tuvieron la experiencia con la ministra Ángela Vivanco, a quien destituyeron. Ella dio una entrevista polémica cuando había que interpretar un fallo sobre las isapres. Según hemos sabido, a ella la están investigando por relaciones con empresas ¿Cómo vivieron ese proceso?

—Para nosotros fue complicado. Porque nosotros, tal como dice la ministra (Gloria Ana) Chevesich, hablamos por nuestros fallos. Y de un tiempo a esta parte el fallo ya no es suficiente. Lo ideal sería que los fallos fueran redactados en tales términos que nadie tuviese que explicarlo. Pero que uno adelantara opiniones o diera algunas razones, eso el juez no debe hacerlo.

—En un chat de 2021 usted le dice a Hermosilla que Ángela Vivanco quería comunicarse con él, que lo estaba buscando desde marzo. “Debes comunicarte con Ángela”, le dice usted. “Ok, lo haré”, le responde Hermosilla ¿Qué necesitaba hablar la señora Vivanco con Hermosilla?

—Eso no lo sé. A mí me extrañó. Yo pensé que ellos no se conocían tanto, porque cómo me pedía a mí… si ella tenía el número directo y todo lo demás, ¿Qué sentido tenía pedirme a mí? Salvo que sabía que yo era cercano a Hermosilla. Esa parte no sé qué pudiera querer ella, pero yo entiendo que ustedes tienen más chance de saber. Pueden sacar el hilo conductor.

—¿Cómo fue compartir sala con Ángela Vivanco?

—Ella era una persona agradable. Aquí en la Corte Suprema todos son amables, todos muy correctos. Son personas que a su vez son como muy adultas, muy maduras para trabajar. Ahora, si somos tan cercanos, tan afectivos, eso ya es más difícil. Yo creo que cada cual hace su pega y nunca se sabe qué es lo que piensa el otro.

—Hay un chat del 1 de abril de 2021 donde Hermosilla le dice a usted que tiene que hablar con Vivanco, pero que antes quiere hablar con usted. Ese día usted y la señora Vivanco estaban compartiendo sala ¿Qué necesitaba hablar el abogado Hermosilla con ustedes dos?

—Ella quería hablar con él. Yo hablaba con Hermosilla, pero nunca tanto como para estar comunicándome a cada rato. Por eso yo en el chat digo que ella es complicada, porque me insiste a mí. Pero no sé cuál era el tema.

— Pero Hermosilla le dice que quiere hablar primero con usted ¿Cuál era el tema?

—Creo que Hermosilla ahí me pregunta, ¿qué es lo que quiere Ángela? Yo creo que me pregunta lo mismo que tú me preguntas: ¿Qué es lo que quiere Ángela? ¿Por qué tan insistente?

— Usted le responde a Hermosilla en el chat: “discierne tú”, “no entrar en controversias”.

—Por eso. Lo único que deseaba es que no me involucraran.

—Un día después, Hermosilla le dice “que es jodida tu compañera Sala”. Y usted le dice “sí, es complicada”. “Nadie le ha nombrado jefa”, dice Hermosilla. “No, pero lo asume”, dice usted.

—Cuando se fue Sergio Muñoz (entonces presidente de la Tercera Sala) por licencia médica, ella toma el control de la sala. Y ya es conocido lo que pasó por lo que contaron los relatores. 

—¿Que había una preferencia por revisar las causas de ciertas empresas?

Los relatores ahí lo relataron específicamente, qué es lo que estaba ocurriendo. En la sala ocurre que el presidente habla con los relatores, no con los ministros. Los ministros solamente llegan, por ejemplo, yo mañana voy a la Primera Sala, llego a la Primera Sala, no tengo idea del caso que se va a ver. Pero el presidente sí sabe. Y los relatores también saben.  Entonces si el presidente quiere ver un caso por sobre otro, va a hablar con el relator. Nosotros llegamos y nos sentamos y de repente nos damos cuenta que tal caso hay. Los que somos ministros, los otros, tenemos muy poca posibilidad de accionar con los relatores, ya que el relator le responde al presidente.

— ¿Y en esa época ustedes se dieron cuenta de que ocurría algo extraño?

—Es que hay causas que se repetían. La de Codelco, por ejemplo, o la de una constructora. Para nosotros era como ‘pero parece que esto ya lo vimos’. Esas cosas así como que empezamos… como a inquietarnos. 

—¿Y qué hicieron con esa inquietud?

—Hablé con el señor (Sergio) Muñoz, se dictaron algunas reglas. Y yo junto con la ministra (Adelita) Ravanales fuimos a la presidencia de la Corte y señalamos que nos sentíamos inquietos por estas cosas.

—¿Por la preferencia que se le daba a las causas de ciertas empresas?

—Porque había ciertas cosas que nos parecían extrañas.

—¿Cuáles eran las cosas extrañas?

—Estaban apurándose causas. Si una causa entra el 24, no puede ser conocida antes de una causa que entró el 23. Esas cosas no estaban bien. O de repente era ‘esta causa hay que verla de inmediato’. Pero bueno, después quedó claro con lo que explicitaron los relatores. 

—¿Quién estaba en la presidencia de la Corte cuando ustedes plantearon este tema?

—Don Ricardo Blanco.

—¿Y se hizo algo?

—No sé qué ocurrió después, porque él es amo y señor para decidir. Parece que en esa época fue cuando explotó lo de los autos Lexus (en febrero de 2024 hubo revuelo por la compra que iba a realizar la Corte Suprema de 22 autos Lexus, la que finalmente no se realizó), entonces estuvo preocupado de otra cosa. 

—En el mismo chat de 2021 donde con Hermosilla conversan sobre Ángela Vivanco, él le dice “no vaya a boicotear”. ¿Boicotear qué? ¿En qué estaban?

—Que no vaya a boicotear las cosas que estaban ocurriendo…

—Usted le dice “por eso hay que mantenerla con nosotros” 

—Me refería a que no vaya a boicotear. O sea, de que pudiese estar viendo las personas que estaban trabajando ahí. Porque eso es lo que ocurrió después, finalmente.

—Pero usted le dice “mantenerla con nosotros”, como si fueran un grupo

—No tengo claro porque se utilizaba la palabra “boicotear”. Pero podría ser de que no fuera a complicarnos a nosotros. No a Hermosilla, sino que a la sala. 

—50 minutos después usted le dice a Hermosilla “solucioné lo de Adriana” ¿Qué Adriana?

—No sé. Adriana… no sé si es una persona que tiene que ver con el Poder Judicial o no. No recuerdo. No me suena. 

Nombramientos y favores

—En abril de 2021 Luis Hermosilla le envía a usted a través de Whatsapp una entrevista del juez Daniel Urrutia, y usted le responde: “No actuaremos en base a ella, sino a prevenir el escenario”, y “hacernos cargo del problema y prescindir por ahora del sujeto”. ¿El sujeto es el juez Urrutia?

—El juez Urrutia fue alumno mío. El tema es que estaban viendo si iban a sumariar a Urrutia. Y ahí le digo que la Corte Suprema no se iba a pronunciar sobre ese tema. 

—El 26 de mayo Hermosilla le dice a usted “querido Mario, misión cumplida”. ¿A qué se  refería?

 —No lo sé.

—Y usted le dice “cierto, falta cumplir el compromiso, tema de interés personal solucionado. Un abrazo”.

 —Ahí ya pueden ser personales, cosas personales. Puede ser hasta un tema familiar. No tengo idea. 

—Después usted le pregunta si él tiene la posibilidad de saber cuándo se firma el decreto por el nombramiento de María Teresa Letelier, una postulación que usted y él apoyaron.

—Entonces a eso se refería el mensaje de “misión cumplida”, con el nombramiento de María Teresa.

Ministro Mario Carroza.

— Si es así, ¿a qué se refiere usted entonces cuando le dice “falta cumplir el compromiso”? ¿Qué compromiso estaba ligado al nombramiento de María Teresa Letelier?

—Ahí no sé. Debe haber sido el decreto. No recuerdo. Pero estábamos hablando del nombramiento, pero faltaba el decreto.

—En julio de 2021 usted le dice a Hermosilla: “Se abrirán las compuertas para ministro de Santiago” ¿Qué interés tenía usted en ese concurso?

—No, no. No sé si eso será cuando iba a postular la hija de la ministra Letelier.  Yo no estaba interesado, solo se lo estaba comentando. Esas son las conversaciones que hacemos siempre nosotros. Hermosilla en ese minuto estaba muy metido, y ahora entiendo por qué. 

—Después, en octubre de ese año, usted le dice “la señora Benavides ya lo entregó”. Se refiere a una causa donde estaba enfrentada la empresa Statkraft con comunidades mapuche, y agrega: “Estaría en poder de los ministros para su revisión. Uno de ellos sería yo” ¿Hermosilla le pidió que fallara de alguna forma en particular?

 —No, en esa causa él me preguntó “qué pasa con esta causa”. Y le dije lo que aparece ahí en el sistema. “Esta causa está aquí, está recién revisada y una vez que se publique se puede avisar”. 

 —Y usted le dice “si me llega te aviso, ¿qué ocurrió con Marihuan?” ¿Quién es Marihuan?

—Marihuan era un funcionario mío. Era un funcionario que trabajaba conmigo en derechos humanos. Entonces quería ser receptor judicial y yo lo recomendé. Él era funcionario de Alejandro Madrid también, que llevó el caso de Frei Montalva. Era un gallo leal que yo lo ayudé.

—Usted le pidió a Hermosilla un video con un saludo del Presidente Piñera para un concurso de alianzas de colegios en el que estaba participando su nieta ¿Qué pasó finalmente con eso?

—No me pescaron. Yo me creí el cuento de que efectivamente Hermosilla llegaba a (Sebastián) Piñera. Por eso (Andrés) Chadwick a mí no me sonaba, porque yo entendía que Hermosilla era directo con Piñera, no a través de Chadwick. Entonces cuando le digo “oye, pucha, una nieta, que yo le pido un saludo” y todo lo demás. Pero ahí vi que no tenía esa… O sea, que conversaba con él sí, pero no sé si tenía llegada. 

—En enero de 2022 usted, la ministra Letelier y Hermosilla se juntan en el restaurante La Mar, y un día después usted le envía a Hermosilla ocho imágenes con listados de abogados integrantes que debían ser nombrados por el gobierno.

—No, no. Lo que pasó es que yo ahí ayudo a un amigo, compañero mío, que quería ser abogado integrante. Aquí en la corte se hacen varias listas de abogados integrantes. Entonces yo le envío toda la lista de abogados integrantes. Son listas de abogados integrantes. Porque dentro de eso salía este amigo mío, este amigo que queríamos que lo nombrara en el equipo.

—¿Cómo se llama su amigo? Del Fierro, ¿no? 

—Mauricio Del Fierro. Yo creo que él ni sabe que yo lo ayudé, porque es un amigo que es amigo de Mauricio Silva. Somos compañeros de la universidad. Somos varios compañeros. Bueno, él iba. Entonces yo le dije (a Hermosilla) “mira, dentro de esta lista aparece un tipo, Mauricio Del Fierro”, y yo le mando la lista. 

—Inmediatamente después de eso, de enviarle esas ocho imágenes con nombres marcados con destacador en cada terna, usted le dice “Valparaíso, Santiago, San Miguel, Talca y Puerto Montt, por variables conservadoras o de capacidad, un abrazo”. Usted, al parecer, le recomendó a un abogado integrante por región. 

—Eran personas que podían ser…habría que ver si las designaron o no.

—¿Por qué usted le dice “por variables conservadoras o de capacidad”? ¿Hermosilla le preguntó por gente de derecha?

—No, gente que es criteriosa. Hay una situación muy clara. Cuando nosotros entramos a la Asociación de Magistrados, fundamentalmente, éramos las personas que eran ultra. Estaba (Haroldo) Brito, (Leopoldo) Llanos… 

—La izquierda del Poder Judicial, les decían. 

—Con el tiempo eso cambió. Y pasamos a ser conservadores. Los que éramos la izquierda, pasamos a ser conservadores. 

—Pero eso siempre es confuso, Ministro, porque Jean Pierre Matus entró en un cupo progresista, y parece que no era tan progresista. 

—Es que Jean Pierre Matus es especial, yo no podría descifrarlo. Volvemos a la misma situación. Yo creo que está claro porque están todos los chats y todo eso. A mí nunca me habrían dejado entrar en un cupo de derecha. No tenía ninguna posibilidad. Ahora, tampoco deberían existir los cupos.

—¿Cupos cuoteados políticamente?

—Debiera entrar siempre la persona que tiene más mérito. Yo ya me voy en poco tiempo del Poder Judicial (en abril de 2026 cumple 75 años, la edad máxima para permanecer en la Corte Suprema), pero entiendo que muchos quedan afuera porque no tienen el perfil…

—El perfil de llegada política.

—Pero llega cada gobierno y dicen “no, esto ya no ocurre nunca más”. Y después nuevamente estamos en las mismas negociaciones. Hoy estamos en una negociación de dos quinas, donde debería ser uno de izquierda y otro de derecha. Pero hay personas muy valiosas ¿Y cuál será el perfil que se elija? En eso yo encuentro que hay una injusticia. Yo en eso encuentro súper razonable que ese sistema debería erradicarse. No solamente modificarse: erradicarse.

¿El sistema de nombramiento actual? 

—El sistema de nombramiento actual. Yo creo que, en mi concepto, hemos sido muy tibios en el cambio. Deberíamos ser más radicales. Yo pienso que si queremos hacer bases distintas, y yo no voy a estar para eso, pero si queremos hacer bases distintas, debería haber un cambio radical.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores