Un año de pesquisas reservadas y millones en transacciones bajo escrutinio fiscal mantienen al Andrés Chadwick en la mira del Ministerio Público, en causas que van desde el lobby privado hasta el uso indebido de escoltas, a lo que se suman $226 millones transferidos desde la cuenta de Luis Hermosilla al exministro del Interior
EL CIUDADANO
Un año de pesquisas reservadas y millones en transacciones bajo escrutinio fiscal mantienen al Andrés Chadwick en la mira del Ministerio Público, en causas que van desde el lobby privado hasta el uso indebido de escoltas, a lo que se suman $226 millones transferidos desde la cuenta de Luis Hermosilla al exministro del Interior.
Durante el verano del año pasado y durante un procedimiento marcado por el absoluto sigilo, la Fiscalía Metropolitana Oriente abrió una causa penal reservada para investigar en profundidad las cuentas bancarias de Andrés Chadwick. Un año después, esa investigación permanece activa y constituye una de las tres causas en las que el exministro del Interior y fundador de la UDI mantiene la calidad de imputado, enredado en las múltiples aristas del denominado «caso Hermosilla«. La dupla que formó con su socio y amigo, el penalista Luis Hermosilla, trascendió lo personal para convertirse en una maquinaria de influencias efectiva, particularmente durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera. Juntos impulsaron nombramientos clave en el Poder Judicial, como es el caso de Ángela Vivanco, Jean Pierre Matus, María Teresa Letelier y Mario Carroza a la Corte Suprema.
Sin embargo, no son esas gestiones las que hoy tienen a Chadwick en la mira de la justicia, sino aquellas realizadas desde la oficina de asesorías y lobby que ambos compartían en un edificio del Grupo Patio, en Vitacura, y que servía a una cartera de clientes privados.
La fiscalía accedió inicialmente a las cuentas de Chadwick en el contexto de la investigación por las gestiones a favor del proyecto Parque Capital del Grupo Patio, donde finalmente no fue formalizado. No obstante, el rastro financiero abrió una puerta a un escrutinio mayor. El pasado 27 de enero, la Fiscal Regional Oriente, Lorena Parra, confirmó en CNN Chile la existencia de una causa reservada contra el exministro. Al ser consultada por la periodista Mónica Rincón si existía otra causa donde Chadwick siguiera imputado, Parra respondió: «Así es (…) es una causa reservada, y no podemos dar ningún otro antecedente».
Reportea pudo confirmar, a través de cuatro fuentes con acceso a la información de dicha causa, que esta se centra en los pagos realizados por Hermosilla a Chadwick y en cada una de las gestiones que la dupla ejecutó para beneficiar a clientes privados. Entre estos se encuentran la Clínica Las Condes, Huawei, Graneles de Chile, la AFP Plan Vital, el Grupo Patio y Vivo Corp, entonces propiedad del grupo Saieh.
La defensa de Chadwick, a cargo del abogado Samuel Donoso, ya conoce los detalles, aunque se abstuvo de ofrecer comentarios al medio digital.
Los $226 millones transferidos a Chadwick
El núcleo de la investigación reservada son, al menos, $226 millones que las cuentas de Luis Hermosilla y sus sociedades transfirieron a Chadwick entre 2020 y 2022, tras la renuncia de este al Ministerio del Interior, en el marco de las protestas registradas durante el estallido social.
Los fiscales tienen la labor de cruzar estas transacciones con la evidencia contenida en los chats de WhatsApp entre ambos, respaldados en el celular de Hermosilla que está en poder del Ministerio Público.
Esas conversaciones revelan una activa agenda de lobby. Un caso emblemático es el de Graneles del Sur, el mayor holding comercializador de granos del país, propiedad de Gonzalo Vial Concha, quien entre 2017 y 2023 transfirió $1.469 millones a Hermosilla.
Durante la pandemia, la empresa, con una deuda de US$290 millones, buscó ayuda estatal. Los chats muestran a Chadwick gestionando directamente ante el entonces subsecretario de Hacienda, Francisco Moreno.
«Fco. Moreno… Lo apuré al máximo», le escribió Chadwick a Hermosilla el 31 de marzo de 2020.
Luego le reenvió al penalista la respuesta de Moreno: «Clarísimo Andrés el tema. Lo estamos viendo internamente. Nada definido aún pero se está analizando. Apenas tenga noticias te comento».
Días después, el 5 de abril, llegó otro mensaje del subsecretario: «Hola estimado Andrés. Estamos avanzando y debiera haber noticias durante esta semana. Me interesan saber las aprehensiones que te han comentado sobre el tema para que estemos en sintonía. Ideal si me contactan. Un abrazo».
Consciente de la sensibilidad, Hermosilla pidió a los ejecutivos de Graneles mantener en reserva la participación de Chadwick: «Hay que borrar la referencia escrita a Andrés», advirtió en un chat grupal.
Clínica Las Condes y la conexión con La Moneda
Otro cliente bajo la lupa es la Clínica Las Condes. Los chats revelan gestiones de Hermosilla, mediadas por Chadwick, para llegar al entonces jefe del segundo piso de La Moneda, Cristián Larroulet.
En junio de 2020, la clínica enfrentaba una crisis tras una orden judicial que mandaba a casa a más de 600 trabajadores por COVID-19.
De acuerdo con Reportea, las conversaciones que el penalista sostuvo con Verónica Sabaj —entonces jueza de la Corte de Santiago, cargo al que arribó gracias al apoyo del abogado—,» dan cuenta de que ella le entregó información reservada sobre el recurso que presentó la clínica para evitar el descalabro. Y las conversaciones con Chadwick revelan que este pudo haber facilitado conversaciones con asesores de La Moneda».
El 16 de ese mes, Hermosilla escribió: «Me podré reunir con CL por el tema Clínicas?» y Chadwick respondió: «De todas maneras … se lo pido ahora».
Posteriormente, el abogado informó: «Perdona que te friegue. Podrás preguntarle tú a Cristián por el tema hospitales. En qué están?», y más tarde, tras una reunión en la clínica, presumió: «Muy bien. Domine todo el directorio».
Uso indebido de escoltas y vínculos con el exfiscal Guerra
Paralelamente a la causa reservada, Chadwick permanece como imputado en otras dos investigaciones. La primera, a cargo del fiscal Juan Pablo Araya, indaga el uso indebido de los escoltas de Carabineros asignados al exministro tras su renuncia. Los chats de Hermosilla evidencian que estos funcionarios eran utilizados para labores administrativas en la oficina compartida, como cobrar cheques, trasladar secretarias y llevar documentos.
Los diputados Daniel Manouchehri y Daniela Cicardini, del PS, presentaron una denuncia sobre estos hechos y el caso está siendo investigado por la Fiscalía Oriente de la Región Metropolitana, a cargo del fiscal Juan Pablo Araya.
La tercera causa, liderada por el Fiscal Regional de Arica, Mario Carrera, investiga al exfiscal regional oriente, Manuel Guerra, por presuntos delitos de cohecho, violación de secreto y prevaricación. Los chats publicados muestran una coordinación para el cierre de causas que beneficiaba a figuras políticas.
Tras su renuncia a la fiscalía en 2021, Guerra fue contratado inmediatamente por la Universidad San Sebastián, casa de estudios donde Chadwick tenía influencia. La fiscalía investiga si el exministro intervino en esa contratación, lo que podría configurar cohecho.
El propio Hermosilla, al declarar, dijo que «Guerra y Chadwick tenían una relación que no pasaba por él», y que él solo hizo de intermediario inicial.
A la espera de definiciones
La causa reservada sobre las cuentas bancarias fue inicialmente abierta por el fiscal Miguel Ángel Orellana y hoy está en manos del fiscal Felipe Sepúlveda. Mientras la fiscalía ya solicitó la formalización de Manuel Guerra, Chadwick continúa en un compás de espera.
Desde el Ministerio Público no descartan que, a la luz de los antecedentes recopilados en estas tres líneas de investigación –los millonarios pagos cruzados, los chats que detallan gestiones ante autoridades y el uso de escoltas–, el exministro pueda eventualmente enfrentar también una formalización en los tribunales. El cerco judicial alrededor de las operaciones de la oficina Hermosilla-Chadwick parece, un año después, lejos de cerrarse.

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