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jueves, 2 de mayo de 2024

Argentina. Un 1º de Mayo con la CGT en la calle demostrando que cuando quiere tiene gran capacidad de movilización /Fuertes críticas al gobierno ultraderechista /Una columna de la izquierda se sumó al acto al grito de “piquete y huelga general” (fotoreportaje)

 By  on 1 mayo, 2024

Cobertura especial de Resumen Latinoamericano, 1 de mayo de 2024.

Como parte de su enfrentamiento con el Gobierno, la CGT desplegó su poder de convocatoria en una movilización por el 1° de Mayo que tuvo su epicentro en el monumento Canto al Trabajo, en la avenida Independencia y Paseo Colón. La cúpula cegetista difundió un documento con fuertes reclamos   al Gobierno, al que se acusó de instrumentar “un ajuste brutal”. La marcha de este miércoles fue parte de su hoja de ruta de protestas, que contempla un segundo paro general contra la gestión de Javier Milei dentro de ocho días.

Al paso de la columna de la CGT las organizaciones de la izquierda que llegaron al acto con una columna independiente agitaron el ambiente al grito de “Paro, paro, paro, paro general”.

miércoles, 1 de mayo de 2024

Los peores amigos de Carabineros

 

Los peores amigos de CarabinerosOPINIÓNAgenciaUno


Álvaro Ramis Olivos
Por : Álvaro Ramis OlivosRector de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (UAHC).
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Si alguien desea ser un verdadero amigo de Carabineros, debería colaborar a que la institución actúe siempre desde la valoración de los hechos que se le cuestionan y en virtud de una comprensión consciente de la ley, libre de cualquier interés corporativo, influencia ajena, presiones o amenazas.


Por principios de forma y de fondo, una institución policial no debería tener amigos. Y si los tiene, estamos en problemas, si lo que buscamos es que la policía actúe con absoluta neutralidad política e imparcialidad para garantizar una labor que nunca discrimine por alguna razón arbitraria.

Pero en este momento ocurre lo contrario. Surgen los oportunistas que, usando como excusa el crimen atroz de Cañete, concurren con el rostro compungido en el momento de dolor. En estas desgracias abundan los peores amigos de Carabineros, que apelan a la foto fácil y a la propuesta indecente. Lo complejo es asumir que los únicos amigos que podría aceptar Carabineros son sus críticos más duros y honestos, que no buscan congraciarse ni obtener beneficios. Estos falsos amigos de la policía son sus aduladores, los zalameros, que les celebran los errores y les aplauden sus desaciertos.

Hubo un tiempo en que Carabineros se presentaba como “un amigo en su camino”. Hoy sería complicado hacer esa afirmación. La amistad es el ámbito donde impera lo discrecional y lo facultativo. Todo lo contrario a lo que se espera de un funcionario que siempre se debe atener rigurosamente a los prescriptivo. Pero esa imagen de la amistad se impuso en el lenguaje y en ciertas formas de relacionamiento institucional que llegaron a su máxima expresión en 1985, cuando el general Rodolfo Stange creó el “Círculo de Amigos de Carabineros”, también llamado “Alguaciles”, compuesto por empresarios, políticos y civiles adeptos a la dictadura. En ese momento la institución vivía un momento de máximo desprestigio, luego de la renuncia del general director César Mendoza, producto del caso Degollados, en el que fueron asesinados Guerrero, Parada y Nattino.

Afortunadamente, la idea de un Círculo privilegiado de Amigos no se ha mantenido de forma tan impúdica. No resulta extraño escuchar en algún evento social que algún “alguacil” se jacta de esa vinculación que, según él, le asegura la amistad policial en las carreteras y en otros lugares similares. Tal vez solo es una especulación del oportunista de turno, pero la estética pública de esa asociación es bastante ruinosa. La mala lógica de los “alguaciles” sigue actuando de otras formas mediante nuevos oportunismos, que se especializan en la institucionalización de una cultura complaciente, desmemoriada, que exonera responsabilidades e incuba odiosidades futuras.

Cuando la bancada parlamentaria de la UDI lanzó la idea de amnistiar los delitos o abusos que pueda realizar la policía no está ayudando en nada a esa institución. Lo que hace es lanzarla al descrédito, colocarla en la mira del juicio social más duro y, lastimosamente, verídico. De igual manera, cuando los parlamentarios de derecha votaron en contra del proyecto de ley de Reglas del Uso de Fuerza, que contaba con el apoyo explícito de Carabineros, lo único que expresó es un gesto falso que, en el fondo, escondía una trampa. Es el peligro de los falsos abrazos que se amparan en un relato victimista, apoyado en la idea de poner a Carabineros por encima de la ley. Justamente lo que una policía no puede hacer. Su razón de ser se desvanece si se olvida que la función policial radica en hacer efectivo el Estado de derecho.

Hay quienes se encargan de hacer que la ciudadanía termine identificando a la policía con uno u otro partido. Se empecinan en eso porque buscan carcomer las instituciones del Estado para intentar, desde ahí, conquistar lo que no alcanzaron en las urnas. Aplauden a exfuncionarios de Fuerzas Especiales que están procesados por graves delitos y abusos. Mientras se olvidan de la inmensa mayoría de los Carabineros, que se atienen a su deber y cumplen escrupulosamente sus tareas con los acotados recursos y capacidades que se les asignan.

Los peores amigos de Carabineros se alegran por la postergación de la formalización de su general director, Ricardo Yáñez. No entienden que por ser garante de la justicia no puede aparecer evadiendo su responsabilidad. Presionan abiertamente a la Fiscalía y a la Corte Suprema, vulnerando el principio de legalidad, para anular el proceso que se le lleva adelante, pero olvidan que la independencia policial es una garantía fundamental de la existencia de un proceso justo, y las presiones políticas lo único que hacen es socavarla.

Si alguien desea ser un verdadero amigo de Carabineros, debería colaborar a que la institución actúe siempre desde la valoración de los hechos que se le cuestionan y en virtud de una comprensión consciente de la ley, libre de cualquier interés corporativo, influencia ajena, presiones, amenazas o interferencias directas o indirectas. Y esta independencia debería ser evidente a los ojos de cualquier observador razonable.

La confianza pública en la policía y en la autoridad moral e integridad de sus funcionarios no se construye otorgando un cheque en blanco a la institución y su Alto Mando. Se fundamenta en demostrar su capacidad comprobada en la protección de los derechos humanos de la ciudadanía, de forma independiente e imparcial, como condición para la correcta administración de la justicia.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, Unesco rendirá homenaje a “Teleanálisis”

 



Marco Fajardo
Por : Marco FajardoPeriodista de ciencia, cultura y medio ambiente de El Mostrador
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El programa “Teleanálisis” desafiaba la censura militar durante la dictadura. Uno de sus hitos fue filmar cuando un carabinero baleó en la cabeza a una universitaria durante una protesta en 1987. Actualmente, una investigación del cineasta y académico Marcelo Ferrari recupera su historia.


Entre el jueves 2 y el sábado 4 de mayo, Chile y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) acogerán la 31ª Conferencia del Día Mundial de la Libertad de Prensa, cuyo lema es “Prensa para el planeta: el periodismo ante la crisis ambiental”, en el marco del cual se rendirá un homenaje al programa de televisión “Teleanálisis” (1984-1989).

Durante tres días, Santiago será la sede de esta cita que abordará el importante papel que desempeña la prensa en el acceso y la difusión de la información para garantizar y asegurar un futuro sostenible que respete los derechos de las personas y su diversidad de voces.

El programa “Teleanálisis” funcionó como un noticiario alternativo a los medios oficiales durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), no solo denunciando los crímenes del terrorismo de Estado, sino también informando sobre las nuevas tendencias de la época, como el rock del grupo Los Prisioneros.

Allí participaron, entre otros, el fallecido periodista Augusto Góngora, protagonista del premiado documental La memoria infinita, de Maite Alberdi. Otros fueron figuras como Fernando Paulsen, Juan Pablo Cárdenas, Cristián Galaz y Pamela Jiles, así como el abogado Roberto Celedón. El homenaje será específicamente el jueves, a las 20:00 horas, en el Museo MAC del Parque Forestal.

 

“Teleanálisis fue un equipo humano que tenía una convicción democrática, a la vez que tomaron la decisión de registrar la realidad, todo aquello que la dictadura ocultaba”, comenta la pianista María Paz Santibáñez, víctima de un montaje de la dictadura, que se salvó gracias al trabajo de los periodistas.

“Muchas de las cosas que pasaban durante esos años negros de la historia de Chile era distorsionadas, la información era sesgada. Estos valientes equipos se desplazaban a lugares donde estaban sucediendo cosas como manifestaciones u ollas comunes. Los registros que ellos hicieron permitieron salvar muchas vidas”, celebra.

Entre los oradores principales del evento de tres días estarán Audrey Azoulay, directora general de la Unesco; Gabriel Boric, Presidente de Chile; el actor mexicano Gael García Bernal; y personalidades tales como Alyaa Abo Shahba; Andrea Isabel Ixchíu; Sebastião Salgado; Mónica González; María Ressa; Maksuda Aziz, Suntariya Muanpawong, entre otros.

“En el marco de esta actividad mundial de la Unesco, donde destacamos a periodistas y organizaciones que han contribuido de forma importante a la defensa de la libertad de expresión y de prensa, rendiremos un homenaje a ‘Teleanálisis’ con un video. Aunque han pasado casi 40 años de este proyecto, su ejemplo y valentía en tiempos tan críticos como fue la dictadura, deben ser un faro para las futuras generaciones de periodistas y trabajadores y trabajadoras de las comunicaciones”, señaló Esther Kuisch Laroche, directora de la Oficina Regional Multisectorial de la Unesco en Santiago.

La investigación

¿Pero qué era “Teleanálisis”?

Actualmente otro exintegrante del programa, el cineasta y académico Marcelo Ferrari, realiza una investigación que ganó un fondo público para un libro sobre el mismo.

El proyecto de Ferrari, ganador del Fondo Audiovisual, consiste en una investigación cualitativa y cuantitativa, que busca analizar, describir y reflexionar, de manera detallada y profunda, respecto de la experiencia del Colectivo Documental Teleanálisis y sus particulares y exitosos modelos de producción y distribución audiovisual de denuncia, en medio de una férrea dictadura militar.

La investigación posee la particular riqueza de ser encabezada por quien fue uno de los realizadores históricos del Colectivo Teleanálisis, ligado a la emblemática revista opositora Análisis.

Producción audiovisual

Entre 1983 y 1989, plena dictadura cívico-militar en Chile, el Colectivo Documental Teleanálisis desarrolló –de manera clandestina– una intensa labor de producción y distribución de materiales audiovisuales de denuncia, con un numeroso equipo de periodistas, camarógrafos, técnicos audiovisuales, activistas de derechos humanos, etc.

“Mes a mes se producían diversos documentales y reportajes que daban cuenta de lo que la televisión no informaba ni mostraba en imágenes, en torno a temas de derechos humanos, represión, situación económica de sectores populares, actividades de contracultura artística, etc.”, recuerda Ferrari.

Cada mes se constituía, por tanto, una nueva versión del noticiario alternativo ‘Teleanálisis’, el que era repartido en cientos de copias VHS entre sindicatos, organizaciones sociales, comunitarias y sindicales, centros de estudiantes, agrupaciones de derechos humanos, organismos internacionales, asociaciones profesionales, etc.

Reparto clandestino

Las cintas eran repartidas, mano a mano, de manera clandestina, o enviadas de modo oculto al extranjero. Luego estas imágenes eran vistas por miles de personas en encuentros masivos pero secretos, en grupos de reflexión, o visionados personales. Esta Red de Distribución mensual, que era operada con un equipo de 5 personas al interior de “Teleanálisis”, era el corazón y sentido del trabajo.

El noticiario alternativo era esperado por estos diversos grupos para generar, a partir de sus imágenes/sonidos, un debate humano, político, social, sobre el acontecer presente y futuro. Esta red de distribución buscaba detonar otras redes que, a su vez, se vinculaban a otros clusters, de modo que provocar diálogo, reflexión, debate, mancomunión, sentimiento de cuerpo, solidaridad, etc.

Uno de los suscriptores era el comunicador audiovisual Miguel Ángel Soto, más conocido como Gorlack en el underground de la época. En aquel momento era un inquieto estudiante que vivía con frenesí el comienzo de las primeras protestas contra el régimen.

“Me habían dado el dato de que debía ir a un departamento u oficina, cerca del teatro Ictus, y que la entrega se hacía muy discreta, pues los receptores principales eran sindicatos, obispados, iglesias, juntas de vecinos y organizaciones estudiantiles, porque así aseguraban algo de masividad. Pero otra porción de las personas que lo recibían, lo hacían por suscripción personal”, cuenta a este medio.

“Unos conocidos me soplaron el nombre de Cristian Cruz, que era como un alias y después supe que era su nombre, y que hacía entregas personalizadas. Con poca claridad y en el fragor de los tiempos vividos no me acuerdo bien si tuve el carnet o estuve en el listado mensual, pero el material me llegó de manera irregular y yo por las mías me lo conseguía en el mercado negro, lo empecé a multicopiar piola de VHS a VHS, para mis respaldos y archivos personales posteriores, casi como una colección de culto”, relata.

Memoria audiovisual

“Sin mayor consciencia de ello, estaban (estábamos) constituyendo la memoria audiovisual de los tiempos de dictadura, que hoy por hoy nutre gran parte de las realizaciones televisivas documentales sobre dicho período, y que permanecen como material histórico en instituciones como el Museo de la Memoria, ONU, entre otras”, explica hoy Ferrari.

“En esta investigación buscamos hacer historia y memoria audiovisual en el acto político de rescatar no solo el aporte de ‘Teleanálisis’ sino también procesos creativos, de producción y distribución sin igual, que este contexto tan sombrío no logró detener”.

“Teleanálisis” circulaba de modo clandestino. A pesar de ello, llegaba a un amplio público, gracias a una red de riesgosa complicidad colaborativa.

“Cada mes realizábamos un capítulo o número del noticiario documental (de cerca de una hora de duración), el que se copiaba a cientos de cintas VHS, las cuales eran distribuidas entre sindicatos, organizaciones sociales nacionales e internacionales, estudiantiles, de derechos humanos, y también personas naturales”, cuenta.

“Algunos suscriptores asistían a nuestras oficinas a retirar el VHS (y dejar otra cinta para el capítulo del mes siguiente) y, en otros casos, el equipo de distribución llevaba una a una las cintas a sus destinatarios. Funciones clandestinas en parroquias, centros de alumnos, sindicatos, casas particulares, eran un gran espacio de difusión”, recuerda.

Gorlack señala que, una vez que tenía los videos en su poder, “se hacían exhibiciones muy discretas para poder ver lo que los noticiarios oficiales no mostraban en televisión”.

“Era de alguna manera, con los VHS, estar en contra, la revolución, o estar despiertos y hacer conciencia social verdadera. Llegué a ver y tener multicopiados casi todos los ‘Teleanálisis’ y era como un rito juntarse con compañeros y camaradas a ver y poder exhibir a través de otras redes fuera de Chile. La incidencia que tuvieron en las vidas de las personas, incluso los ajenos a esa realidad”, expresa.

“Verlos más de una vez y compartir los contenidos de los 46 episodios era toda una odisea y hasta peligroso. Pero para mí y muchos otros era ser, de alguna forma, parte de la resistencia. No pasiva sino muy activa y comprometida”, agrega.

En cuanto a las proyecciones, Gorlack recuerda que fueron muy itinerantes y como señales de grupos acotados, amigos y organizaciones sociales.

“Y me moví por distintos lugares de Santiago y de la Quinta Región, receloso y con miedo por lo que podría pasar, casi siempre fueron juntas de vecinos, sindicatos y mis amigos punk afines. Yo contaba con un data show, una sábana blanca, un VHS, y las ganas y el coraje juvenil. Era un rito llegar, por ejemplo, a Valpo o alguna población periférica en Santiago y exhibir este material, cuando más encima era parte de la vida cotidiana de los mismos pobladores. Varias veces en la heroica exhibición, camuflada de completada u olla común, los pobladores se reconocían o veían a algún familiar en la sábana blanca. Otras veces se ponía en un televisor y se conectaba al VHS y se exhibía cual videoclub después de alguna película”, relata.

Hitos

Uno de los hitos fue la grabación del momento en que un carabinero disparó a una estudiante de música de la Universidad de Chile, frente al Teatro Municipal de Santiago. La dictadura informó que el policía había sido atacado, pero era mentira, lo que pudo probarse gracias a un registro audiovisual de “Teleanálisis”.

Ocurrió el 24 de septiembre de 1987 y la víctima era María Paz Santibáñez, que fue baleada en la cabeza, sin mediar provocación alguna. Todo ocurrió mientras ella participaba en una protesta pacífica en contra del entonces rector José Luis Federici, designado por la dictadura cívico-militar del general Pinochet. Tras los hechos, el carabinero se escondió en las dependencias del teatro.

De inmediato, Pachi (como la llaman sus amigos) fue trasladada de urgencia a la Posta Central y luego al Instituto de Neurocirugía. Estaba al borde de la muerte y con la mitad de su cuerpo paralizado. Fue intervenida quirúrgicamente y trasladada a la UTI.

Estando en riesgo vital, la dictadura, a través del ministro del Interior, Sergio Fernández, informó a la opinión pública que la estudiante había atacado al uniformado junto a una turba y que por ello se dictaba una orden de detención en contra de la joven. A punto de morir, Pachi permanecía bajo custodia militar.

Sin embargo, un camarógrafo del colectivo documental “Teleanálisis” había grabado los hechos. A pesar de los acosos de los servicios de seguridad, al día siguiente del disparo organizaron una conferencia de prensa con numerosos corresponsales extranjeros. En la oportunidad, Augusto Góngora y Roberto Celedón dieron a conocer públicamente las imágenes en que el carabinero disparaba de manera impune y sin mediar agresión alguna a la joven.

“Tuve la fortuna de que un equipo de ‘Teleanálisis’ se encontraba en el lugar y filmó al policía que me disparó en la cabeza, a quemarropa”, recuerda la pianista a casi cuatro décadas de los hechos.

Ellos “se la jugaron para hacer rápidamente copias, dejarlas en embajadas, entregarlas a gente que justo en ese momento venía de distintas ciudades del país para una reunión de la Confech. Protegieron el material a riesgo de sus vidas. Por ahí hay unas historias, incluso de la persona que tenía el máster, que lo protegió escondiéndose”.

“Es uno de los pocos registros en video de un hecho atroz de aquellos cometidos por la dictadura, que es simplemente una tentativa de asesinato. Yo amo a todos los equipos de ‘Teleanálisis’, los llevo en el corazón, porque de alguna manera me salvaron la vida. Al comienzo yo estaba declarada como prisionera política en el hospital y, en cuanto el video fue entregado y fue difundido, se quitó la orden de detención que pesaba en mi contra. Había guardia policial frente al hospital y de un día para otro tuvieron que quitarla”, detalla.

En efecto, la dictadura debió echar pie atrás y levantar la orden de detención contra Santibáñez. El carabinero que le disparó, el cabo Orlando Tomás Sotomayor Zúñiga, fue condenado posteriormente por la justicia militar por cuasidelito de lesiones graves, sin purgar la pena en la cárcel.

Santibáñez sobrevivió, pero debió a abandonar el país. Tras el retorno de la democracia, regresó para terminar sus estudios.

El fin del programa

Al ser consultado sobre el fin del programa, Ferrari explica que en 1989, tras el triunfo del NO en el plebiscito del año anterior, se inicia el retorno a la democracia en Chile. Y añade que, terminada la dictadura, terminaba también el objetivo principal de ‘Teleanálisis’, en cuanto a la denuncia y lucha política por la recuperación de la democracia.

“Parte importante de los integrantes del Colectivo Teleanálisis creamos entonces la productora audiovisual Nueva Imagen, que realizaría numerosos programas emblemáticos como ‘Cine & Video’, ‘El Show de los Libros’, parte de ‘El Mirador’, ‘Cuentos Chilenos’, entre otros, aportando ahora al enriquecimiento de las pantallas televisivas chilenas, el nuevo horizonte de lucha de este equipo”, señala.

Para Gorlack, el principal legado de “Teleanálisis” es haber mostrado “al Chile clandestino a través de una subversión audiovisual y documentar la voz de los silenciados”.

Para él no es menor que en 2004 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declarara a algunos episodios del noticiario como parte del Programa Memoria del Mundo, para “garantizar que no continúe el deterioro de la memoria histórica de violaciones de derechos humanos ocurridas durante la dictadura militar”.

“Creo que es un trabajo de memoria importantísimo. Creo que Chile ha tenido, en muchos periodos de la posdictadura, deseosos de olvidar, pero me parece que la memoria es tremendamente importante para poder construir futuro”, complementa la pianista Santibáñez

“Toda la prensa que fue alternativa y opositora son fundamentales y de alguna manera permitían muchas veces avanzar en garantizar un poquito el derecho, la presunción de inocencia, en fin, porque en dictadura uno podía ser acusado muy rápidamente de ser un connotado terrorista o de haber atacado a alguien, y no había posibilidad de defenderse. Es lo que me pasó a mí y gracias a la intervención de ‘Teleanálisis’, gracias al registro de ‘Teleanálisis’, quedó clarísimo que yo no era una reputada terrorista”, subraya.

Ferrari tiene claro que “gran parte de la memoria audiovisual de lo ocurrido en dictadura está en lo realizado” por el programa televisivo.

“Ese es hoy nuestro legado. Las imágenes visuales y sonoras, tanto los horrores de ese período como la lucha social por la recuperación de la democracia y el ejercicio de contracultura artística, permanecen para la memoria histórica de Chile”, concluye.

Argentina. Se aprobó la nefasta Ley Bases: lista de sostenedores del fascismo que votaron a favor y quiénes en contra

 By  on 30 abril, 2024

Resumen Latinoamericano, 30 de abril de 2024.

El proyecto de la ultraderecha obtuvo la aprobación en general. Al momento de votar 5 legisladores optaron por la abstención.

La Cámara de Diputados aprobó en general el proyecto de ley ómnibus con que el gobierno de Javier Milei pretende ratificar su rumbo de desregulación de la economía, perjuicio a la industria nacional, eliminación de derechos laborales y jubilatorios, privatizaciones de empresas estatales, la vuelta al Impuesto a las Ganancias y la disolución de organismos que fueron clave en la historia nacional, entre otros puntos.

La sanción en general del proyecto tuvo 142 votos a favor, 106 en contra y 5 abstenciones. Luego, legisladores de la oposición pidieron la votación nominal de varios artículos y se trataron cuestiones de privilegios.

Queda en el tintero la discusión sobre las facultades extraordinarias delegadas al presidente Javier Milei, el cierre de organismos públicos, la primera tanda de privatizaciones de empresas estatales y la reforma laboral, entre algunos de los puntos que serán votados de manera nominal.

Cómo votó cada bloque

Los diputados que respaldaron la iniciativa fueron los que integran el bloque oficialsta de la Libertad Avanza (LLA), en su totalidad. Lo respaldaron los del PRO de Mauricio Macri, Hacemos Coalición Federal conducido por Miguel Pichetto, y la UCR que responde a Rodrigo de Loredo, salvo algunos legisladores más críticos.

También fueron de la partida los integrantes de Innovación Federal, el bloque integrado por una decena de diputados de Salta, Misiones, Río Negro y Neuquén. De la misma manera acompañaron los del Movimiento Popular Neuquino (MPN).

Las fuerzas políticas que rechazaron la iniciativa en su totalidad fueron Unión por la Patria (UxP) y el Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT). 

En disidencia con sus bloques votaron la cordobesa Natalia de la Sota, Mónica Frade de la Coalición Cívica (CC) y algunos legisladores del socialismo santafesino.

Los radicales Facundo Manes, Pablo Juliano, Fernando Carbajal y Marcela Coli tampoco acompañaron a su bancada pero se abstuvieron.

La votación tuvo lugar luego de más de 20 horas de sesión. El último orador de la oposición en tomar la palabra fue Leopoldo Moreau, quien en su discurso le envió un mensaje al presidente Javier Milei respecto de su mentado Pacto de Mayo: “Con nosotros ahórrese la invitación, el 25 de Mayo vamos a estar con la gente”.

En la vereda del oficialismo, el último orador fue Gabriel Bonoroni, jefe del bloque de La Libertad Avanza (LLA). “Estamos cumpliendo el mandato que nos dieron los argentinos” y por eso “estamos votando una ley para los trabajadores de la Argentina”, se jactó a pesar de que los gremios y las organizaciones representativas de los trabajadores y las trabajadoras rechazaron de manera tajante el proyecto.

“Se van a disolver organismos que ya no cumplen funciones relevantes. Se va a terminar el Estado elefante. Menos Estado es más libertad, así de simple”, se ufanó y enumeró una serie de supuestos logros del gobierno.

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