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lunes, 8 de marzo de 2021

La excesiva demora en las notificaciones judiciales

por Fabián Molina  marzo, 2021

La excesiva demora en las notificaciones judiciales

Señor Director: 

En el mundo judicial, una notificación es la comunicación que se le hace a una parte para hacerle saber que está participando en un proceso (la han demandado). Una noticia que ha estado por semanas en primera plana es la dificultad que se ha tenido para notificar a un diputado. En los hechos, gracias a medios como éste, el diputado ya conoce que hay un juicio donde él es parte, pero debe cumplirse con este trámite procesal para iniciar el juicio.

Lo insólito de esta situación permite volver a debatir sobre la institución procesal de la notificación en Chile, sus medios anacrónicos, no correspondientes a un mundo digital; la polémica figura de los receptores judiciales y la necesidad de que el Congreso no renuncie al proyecto de la reforma procesal, que busca promulgar un Código Procesal Civil; entrando en vigor hará una necesaria innovación en las notificaciones judiciales.

La ciudadanía siempre ha hecho llamados de atención sobre lo innecesariamente extensos que son los juicios en nuestro país. Con justa razón, porque se percatan de la excesiva demora (tardando años sólo en la primera instancia). Parte de esta excesiva demora se compone del retardo en la notificación legal, perjudicando a las partes. Los juicios son lentos, en parte, porque usualmente hay impedimentos para lograr la notificación legal: hay trabas propias en el diseño del sistema.

Un aspecto de un debido proceso es el derecho a que el juicio se realice dentro de un plazo razonable. Situación sobre la que se ha tenido que pronunciar la Corte Interamericana. Recordando que un proceso excesivamente largo también es una forma de negar el acceso a la justicia, las notificaciones fallidas al diputado no debieran sernos indiferentes, pues reflejan que es necesario que el Poder Legislativo y el Ministerio del ramo cumplan su mandato, para asegurar que todas las personas puedan participar en un proceso dentro de un plazo razonable, y sin dilaciones indebidas.

7 marzo, 2021

 

Fabián Molina

Abogado

domingo, 7 de marzo de 2021

OPINIÓN POLÍTICA

Chile, donde la vida ya no vale nada

No es cuestión de que la prensa magnifique los acontecimientos para obtener audiencia, rating y lectores. La vida cotidiana en Chile se ha hecho francamente peligrosa y los delitos comunes se demuestran cada vez más frecuentes y brutales. Se mata para robar un auto, para despojar a los ancianos de sus modestas pensiones como a los niños de sus bicicletas. Se trata ahora de bandas constituidas por adolescentes e inimputables, cuyas armas las obtienen de los narcotraficantes, de las propias policías y de las redes de contrabando. Los pobres les roban a los propios pobres y también a los ricos. Y hasta han surgido mujeres que se organizan, delinquen e incluso inducen a sus hijos a practicar asaltos y un sinnúmero de acciones criminales.

En tiempos de pandemia a veces no existe más remedio que violar la ley y atentar contra el prójimo frente a un gobierno extremadamente cicatero, que se ufana de estar ganando más dinero que nunca por el alto precio internacional del cobre. Piñera y sus afines ciertamente celebran las “oportunidades de negocios” que han surgido de la crisis sanitaria; para ello es cosa de observar las ganancias de los bancos, las ventas de automóviles lujosos y toda esa suerte de emprendimientos que también nos sirven para jactarnos frente a nuestros vecinos.

En este sentido, ha sido bienvenida la inmigración que está salvando nuestra agricultura y los servicios básicos. Desde hace años, requeríamos de más mano de obra barata, según concluyen muchos. Los servicios domésticos hasta se nutren de peruanas, bolivianas que, además de sus servicios propios, les enseñan a hablar mejor a los niños pudientes y de paso enriquecer nuestras prácticas gastronómicas.

Por todas las calles del país se aprecian distintos colores, idiomas, vestimentas y diversas otras curiosidades. Nos estamos convirtiendo en un país cosmopolita y los trabajadores chilenos ya aprendieron que es un pésimo negocio mostrar su descontento y deseo de ser justamente remunerado. La brecha entre los ingresos de pobres y ricos se ha extendido aún más y amenaza, por supuesto, con hacerse muy explosiva.

La Moneda sabe que la pandemia es su mejor aliado,  mientras haya dinero para pagarle bien a los uniformados. Porque mientras se pasen por alto sus consabidos privilegios y asaltos al erario nacional se puede conjurar cualquier amenaza contra el “orden constituido”.

De esta forma, derechos tan fundamentales como el de la educación y la diversidad informativa sucumben ante la posibilidad de que la prensa tenga “material” diario para sus informativos teñidos de sangre. La terrible noticia de un niño desaparecido en el sur desaparecido y luego encontrado muert ha servido para incrementar el morbo de los telespectadores y extenderle sus contratos a los más frívolos rostros de la farándula informativa nacional que empezaban a ser exonerados a falta de hechos atroces y publicidad comercial. Porque se sabe que ahora lo que importa es solo lo que sucede en Chile, aunque el mundo sea un hervidero de noticias.

Fútbol virtual, crímenes y bulladas corrupciones de la política es lo que más importa mientras la vida se hace agua especialmente allí, donde viven los más pobres y discriminados, cuya cotidianeidad no existe para la mayor parte de los medios de comunicación. Porque solo alcanzan especial notoriedad los delitos que se prodigan en los barrios pudientes y, aunque el crimen se intensifica, se soslayan las estadísticas que nos señalan cuántos chilenos mueren a diario por el cáncer y las otras pestes que se han dejado de atender ante el Coronavirus. Tampoco importan los cesantes que se prodigan aún más durante las cuarentenas que, según muchos, contribuirían mucho más a los contagios del Covid 19 en las zonas más hacinadas del país, donde vive la enorme mayoría de nuestra población. Pueblos y ciudades que la Televisión solo consigna cuando se ve forzada a reportar las cacerías policiales en los barrios pobres y las poblaciones indígenas. Las que recién son reconocidas por la autoridad como “macrozonas”,  a las que ahora busca imponerles el estado se sitio y el rigor militar, al igual que en tiempos de dictadura, y cuyos muertos todavía no se terminan de encontrar y contar.

Realmente, parece tarde ganarle ya a la delincuencia, cuando la corrupción, para colmo, está tan entronizada en los tribunales de justicia,  las policías y las clases dirigentes. Cuando los fiscales y jueces compiten mediáticamente entre ellos y aun no se terminen de contar los desfalcos de todas  las ramas de nuestra “Defensa” Nacional. Cuando los grandes empresarios ya hicieron un balance favorable entre sus asaltos a los consumidores como  al Fisco y las módicas sumas que pagaron en multas solo en aquellos casos en que el escándalo se hizo indisimulable.

¡Vaya como han retornado rápido a la política los legisladores y jefes de partido sobornados! Preparémonos para que muchos malhechores se reelijan en los municipios, levanten sus candidaturas para el Parlamento y alcancen incluso un cupo en lo que muchos quieren ver como un nuevo coto de caza de la política competitiva y bien remunerada: la “Convención constituyente”.

Todo esto explica que el país no se dé leyes más estrictas para combatir el crimen organizado. Si los atroces episodios de tortura, desapariciones forzadas y juicios sumarios siguen impunes o reciben una sanción nimia y hasta ridícula. Curiosamente, los mismos que exigen el “máximo rigor de la ley” para los delincuentes comunes son los que buscan el indulto para los más tenebrosos  agentes del estado, los banqueros, los políticos corruptos y los llamados criminales de cuello y corbata.

Pese a las restricciones a la libertad de movimiento, a los confinamientos y estados de sitio, el pueblo sale cada vez más resuelto a las calles para clamar por justicia y exigir un NO a la Impunidad. Los delincuentes comunes se han hecho igualmente repudiables que los carabineros, los políticos y los tribunales. La desconfianza se ha generalizado y la línea que separaba  el bien y el mal está completamente desdibujada. Como completamente nublados, además, los referentes morales y liderazgos espirituales.  Ya no hay quien pueda describir con alguna certeza lo que ocurre. Todos parecemos desconfiar de todo: La existencia se nos hace cada vez más frágil e incierta. Donde “la vida ya no vale nada”.

 

Por Juan Pablo Cárdenas S.

 

Adriana Muñoz en su despedida como Presidenta del Senado a Cambio21: "El gobierno tiene que dar la orden a carabineros de resguardar los DDHH y cortar el abuso"

Entrevista que aparece publicada en el Semanario Cambio21

Por María Cristina Prudant
 
La senadora Adriana Muñoz vive los últimos días de su cargo como presidenta del Senado puesto que ahora en marzo cumple su período. Le ha tocado una época difícil con un Presidente y algunos ministros irrespetuosos y machistas. Pero, la parlamentaria no se amilana porque está dispuesta a seguir luchando por los derechos de las personas.

En la primera semana de funcionamiento del Congreso ¿nota usted una mayor tensión en la relación con el gobierno?
Ha habido mucha tensión yo creo que desde la reunión a la que nos convocó el Presidente a los tres poderes del Estado el 26 de febrero, en verdad no para dialogar, sino para  fijar su línea sobre La Araucanía hasta la propuesta en relación al sistema de pensiones. Creo que toda esa agenda del gobierno ha venido tensionando más la relación con el Senado.

Piñera después de mucho tiempo de discusiones sin acuerdos sobre la reforma a las pensiones, dio a conocer una propuesta que básicamente se sustenta en el Pilar Solidario. ¿Qué le pareció a usted este anuncio?
Creo que poner esta celeridad a la tramitación del proyecto de Reforma de Pensiones, en este momento, en mi opinión, es una reacción a la propuesta que hay de dos proyectos de ley que buscan un  tercer retiro del 10% de los fondos de ahorro en AFP. En segundo lugar, es una indicación que hace al proyecto que fue aprobado en la Cámara de Diputados, que ha sido criticado por la oposición. Nosotros en la Comisión de Trabajo, hemos esto más de ocho meses buscando acercar posiciones en relación a hacer posible la instalación de un verdadero sistema mixto de pensiones en Chile, donde existe es pilar de capitalización individual administrado por la AFP, pero también avanzar en la instalación y consolidación de un sistema público de pensiones, administrado por un ente público con un fondo de ahorro colectivo  donde se destine el 6% adicional de cotización de los empleadores.

Sin embargo, ha sido imposible acercar posiciones durante el año 2020 y hoy día nos encontramos con  el gran anuncio del Presidente, que sigue manteniendo aquello que nosotros habíamos observado en relación a la distribución del aporte adicional del 6%. El sigue insistiendo en que se divide en 3% a un fondo de ahorro colectivo y un 3% a las cuentas de ahorro individual, vale decir, sigue insistiendo en entregar recursos de este adicional a las AFP. Nosotros hemos hecho planteamientos de que ningún recurso más va a las AFP porque creemos que hay que avanzar en la instalación y consolidación de un sistema de pensiones sustentado en la seguridad social y la solidaridad y no seguir siendo un sistema de capitalización individual con lógica de mercado.

Una vez más Piñera dio a conocer la propuesta sobre reforma a las pensiones sin profundizar. Respecto a lo que llama la reforma a las AFP, es muy vago y general. ¿Usted encontró alguna cosa concreta que favorezca a los afiliados?
Yo no distingo ninguna modificación de fondo, ni siquiera general al sistema de AFP. No toca al sistema, no toca a la industria. No se le hace ninguna modificación, permanece, en mi opinión, intacto.

¿Y eso, tal vez,  demuestra la demora en presentar una propuesta y lo deja para última hora?
Así es porque todo el debate del 2020 que hemos tenido en la Comisión de Trabajo sobre ese proyecto ha sido tratar de enfrentar dos posiciones y dos visiones  muy  distintas, muy lejanas, muy distantes entre gobierno y oposición obre lo que debe ser un sistema de pensiones en nuestro país. Nosotros estamos convenidos que hay que abandonar el sistema de AFP porque es un fracaso, ha entregado pensiones de miseria y en se sentido creemos que es importante avanzar hacia un sistema público de pensiones, como ya lo decía, como todo los países civilizaos del mundo lo tienen que es de seguridad social con  solidaridad. Ahora, eso el gobierno no lo acepta es por eso que mantiene ese 6% que vaya un porcentaje, un 3%, a seguir fortaleciendo el sistema.

Un tema que está en la palestra es la extensión del Estado de Catástrofe pedido por Piñera. Es posible que se siga manteniendo este Estado de Catástrofe y que los chilenos sigamos con nuestras libertades individuales suspendidas. El gobierno dice que es por la pandemia, pero hay quienes dicen que es para militarizar La Araucanía. ¿Qué le parece a usted?
 Hoy día el gobierno está obligado por Ley a subir al Parlamento a solicitar la extensión del Estado de Catástrofe porque después de un año en vigencia e establece que no puede ser prorrogado si es que no es votado por el Congreso. En mi opinión, si es que todavía persiste y así vemos que viene un rebrote del virus, si la pandemia no cesa al contrario, más de 4.500 de casos de contagios diarios, si existen condiciones y criterios sanitarios que sustentan la solicitud de prórroga del Estado de Catástrofe, por cierto que es atendible, pero si se va a derivar, si esto va a permitir la instalación de militares en La Araucanía, creo que ese el tema que hay que examinar con mucha rigurosidad porque no es aceptable que una disposición decretada con fines sanitarios se derive, finalmente  en fines de persecución y de instalación policial, militar  en determinados territorios del país. Eso es lo que el Senado y en la Cámara vamos a tener que examinar con profundidad y rigurosidad.

También se ha hablado de aplicar el Estado de Sitio. ¿Está descartado o no?
Según los dichos del Presidente en los últimos días, el Estado de Sitio no es eficiente, no es eficaz. Tal como yo se lo manifesté en la reunión porque dura 15 días. Cómo define una política, una estrategia de intervención en la delincuencia y violencia que hay en La Araucanía. Cómo define una estrategia de intervención con un mecanismo, con un instrumento que le dura 15 días. O sea, eso realmente raya en lo absurdo. Parece que se dio cuenta de eso y ha dicho que no es el mejor camino.

Por cierto que el Estado de Sitio es una de las facultades más potentes  que le entrega la Constitución al Estado y en situaciones  muy específicas de una asonada, una guerra antivirus porque ahí  se paralizan completamente todas las libertades individuales de desplazamiento, de reunión, opinión, puede ser detenido en su casa, es un escenario de dictadura. Yo se lo señalé al Presidente y le dije: usted en 15 días no alcanza a ni siquiera media escaramuza de intervención en un sector donde hay delincuencia, narcotráfico en La Araucanía. Tendría que estarlo prorrogando y eso ya  que es una situación de dictadura.

¿Qué opina usted de las denuncias respecto de carabineros que estarían involucrados en hechos de corrupción, desde venta de seguridad privada, chantajes, montajes y robo de madera?
Uno queda lleno de perplejidad y asombro con eso porque justamente, la carencia que hay es que no hay investigación, no hay acciones de inteligencia para saber quiénes son los que están operando en la zona. Entonces, cuando no se tiene esa  información, no se tienen los datos y se quiere enviar dispositivos militares puede ser peor.

¿Qué le parece que la Contraloría al investigar los hechos de violencia del 18 de octubre 2019 haya pedido la suspensión de tres generales?
Me parece que los hechos están hablando algo que el gobierno no ha querido reconocer que es que ha habido violación a los derechos humanos en Chile, en la revuelta del 18 de octubre del año 2019 y también en todas las manifestaciones y en todas las acciones de protesta que se han desarrollado últimamente. La persona con daño ocular hace unos días, joven lanzado de un puente hacia un río. O sea, realmente que el gobierno no quiera aceptar , no quiera ver o quizás es su línea  que la revuelta, que la protesta social legítima en democracia se reprime de manera tan violenta sin importar el resguardo de los derechos humanos de las personas, yo creo que los hechos están hablando, no solo los organismos internacionales han establecido que en Chile se han violado los derechos humanos, sino  que tenemos hoy esta situación que la Contraloría está entregando antecedentes sólidos que identifican que tres generales de carabineros estarían involucrados en los graves atropellos a los derechos humanos. Entonces, creo que es hora que el gobierno adopte una medida, una política en que ordene que venga desde el gobierno la orden  a carabineros que tienen que resguardar   los derechos humanos y el abuso de una serie de instrumentos como los balines, gases, agua contaminada, una serie de métodos que son inaceptables hoy día en países democráticos.

Senadora, usted ha tenido varios desencuentros con el gobierno en su papel de Presidenta del Senado. ¿Cómo le llega a usted el trato que ha recibido del Presidente y los ministros?
Este año 2020 fue de pandemia. Un año difícil para todos los chilenos y también fue un año de recarga de trabajo, asumimos con toda decisión  trabajar de lunes a viernes en el Parlamento para sacar la agenda legislativa que se exigía y que se va a seguir exigiendo de cara a la crisis social, sanitaria, económica y por cierto esto llevo a un debate profundo de las controversias que tenemos entre parlamentarios de gobierno y oposición. Y también, por cierto, por el empuje, la fuerza de la oposición de lograr cambios. El enfoque que hizo el gobierno de las respuestas económicas, de las políticas públicas que se han derivado como el IFE 1, 2 el Fogape, una serie de medidas que  nosotros hemos entendido como medidas muy a cuenta gotas con mucha mezquindad de recursos que ha llegado muy parcialmente a muchos sectores. Yo creo que ese debate va a seguir todo este año porque hoy está mirando el tercer retiro del 10% dado que las personas no tienen como seguir sobreviviendo y la única manera es sacar sus propios recursos para sobrevivir. El empuje que damos nosotros  como parlamentarios de oposición, pero también el oficialismo porque somos representantes populares en el sentido de   obligar a avanzar. Por ejemplo un  post natal de emergencia real, efectivo que no fue posible lograrlo porque se parapetó el gobierno en un debate de inconstitucionalidad, el veto, urgencias para disponer líneas, decisiones legislativas del gobierno de la derecha.

Un año de muchas tensiones, por cierto que yo las he vivido porque  represento al Senado, pero soy de oposición y hemos tenido ahí fuertes tensiones que en mi opinión lo que ha hecho el gobierno es excederse de las facultades que le otorga  el sistema híper presidencialista que tenemos, en materia de todos los temas controversiales. Es una manera de seccionar las facultades y la autonomía que tenemos los representantes  populares en materia de iniciativas de ley en temas que son puestos por la propia ciudadanía. El gobierno busca imponer su posición política través de todas las facultades que le otorga este sistema político.

Gobierno debe rendir cuenta sobre efectividad de Toque de queda y Estado de Catástrofe

¿Se ha informado que la oposición estaría condicionando la aprobación de la ampliación del Estado de Catástrofe a limitar el toque de queda?
Nosotros lo que estamos haciendo y la semana que viene nos vamos a reunir y vamos a llamar a sesiones especiales, todavía no están definidos los días pero tenemos la decisión de hacerlo para escuchar una cuenta del Presidente, de sus ministros acerca de lo obrado en mate no solo sanitaria si no que queremos respuestas con medidas económicas que está viviendo el país. Queremos ver cuál ha sido la utilidad de este decreto de Zona de Catástrofe para el país durante este año de vigencia y eso creo que es muy importante llamar a los ministros y al Presidente a que dé cuenta en qué sustenta su solicitud de extensión, pero también cuál ha sido el efecto, el impacto del Estado de Catástrofe para la situación sanitaria, económica y social del país. Eso, creo que es muy importante conocer, no solamente cuál ha sido el efecto de esta medida en este año de pandemia. Y por otro lado también revisar  cuál es el sentido del toque de queda, cuál es la utilidad. Porque estamos ya más de un año con movilidad, desplazamiento restringido y es importante saber también cuál es el efecto de esta medida. Queremos escuchar a las autoridades con datos, cifras porque hace mucho tiempo, más de un año, es un exceso. Si esto amerita, si es necesario para controlar las medidas que se toman en relación a la pandemia, por ejemplo que se cumplan las pandemias, cuestión que no se cumple, vemos fiestas, desplazamientos. Además el propio gobierno ha fomentado la masividad y el desplazamiento. Hemos visto todo el litoral lleno para vacaciones y estamos viendo los resultados, con más de 4.500 contagio diarios. Entones, tenemos que ver de qué manera se ha conjugado este Estado de Catástrofe y el toque de queda  con  el reguardo efectivo de las medidas sanitarias, si han servido. Eso tendrán que explicarlo las autoridades de gobierno.  

Otro llamado a acuerdo nacional

Piñera recién este último año de gobierno muestra preocupación por La Araucanía y anuncia varias medidas y hace un llamado a un acuerdo nacional para solucionar los problemas en el sur. ¿Cuál es su opinión?
Creo que en la medida que no tiene una línea clara de intervención en muchas áreas en este caso particular La Araucanía, ha querido hacer de nuevo una reunión efecto mediático más bien, porque en definitiva la reunión que tuvimos yo no concluyo que ahí haya salido de todos los que participamos una forma de abordar la situación, más bien el siempre convoca a que lo escuchemos, como bajar la línea de la cartilla, y cuando una voz disonante como fue la mía bueno me dieron vuelta la espalda, las imágenes son absolutamente evidentes y eso es lo que provocó mucho malestar en las redes y en muchos sectores. O sea, si nosotros vamos a ser convocados a un diálogo, dialoguemos, sentemos las bases de cómo seguir un camino, un proceso , en que las opiniones, diversas visiones van a ponerse sobre la mesa y desde las distintas y las distancias se pueden ir abordando ciertos caminos para llegar a una propuesta de intervención en materia de la violencia desatada que hay en la región, pero no se escuchó esa propuesta, más bien, un emplazamiento a cada poder, es decir, mire usted por qué no avanza  en mayor cantidad de juicios terminados  a quienes son apresados por carabineros. No hay cantidad de casos judiciales resueltos.

Bueno, está bien, cada poder tiene su agenda entonces es el mismo discurso de  trasladar a terceros las responsabilidades, sin asumir que el gobierno aquí es el que tiene la mayor responsabilidad. Así es que no están sentadas las bases, yo no percibo que este llamado a acuerdo nacional son solamente buenas intenciones, un titular de prensa, no hay un diseño para realmente instalar una mesa de diálogo que llegue a un acuerdo.

¿Una condición pre revolucionaria? El único curso que puede salvar del desastre a Chile

La política oficial, es decir el establishment, se plantea de manera que pareciera controlar todos los  mecanismos que se instalan para salir de la fase “convulsionada”, vivida a partir del 18 de 0ctubre del 2019.

Ellos creen que por adelantar un acuerdo ampliamente cupular a través de una ley de reforma constitucional, para permitir una consulta nacional y luego llamar a elegir constituyentes, según las mismas circunstancias en que  se elige un nuevo parlamento, ya tienen ganada la partida con la recuperación de las riendas, y que pueden sentarse cómodamente sobre la bestia y, así, nuevamente aplicar la disciplina para normalizar la trayectoria en un viaje histórico, para ellos, impecablemente administrado.

Esto acontece de esta forma, debido a que en el pasado siempre pudieron administrar los recursos constitucionales y la fuerza represiva para contener y anular las diversas formas de manifestar la inconformidad, el malestar y la rabia, ante un sistema claramente opresor, extensamente prepotente y persistentemente indiferente e injusto.

El malestar se viene manifestando desde la partida del retorno a la democracia: las masivas manifestaciones del magisterio, en los 90; luego los mineros, también los estudiantes 2006, los empleados públicos, nuevamente los estudiantes 2011; los NO +AFP; los pueblos originarios….., hasta llegar al 18 de octubre.

En el intertanto, las estructuras de poder se daban un banquete de licencias políticamente agresivas: Hinzpeter y la masificación de bombas lacrimógenas adquiridas en Israel, como único y principal argumento contra las protestas; el fortalecimiento de los GOPE como fuerza bruta de intervención urbana; luego el ministro Chadwick y su subsecretario Ubilla, con sus movimientos fraudulentos y criminales en la Araucanía. La burla de la reforma de la LOCE por la LEGE, con abrazo gozoso y tomada de manos de toda la cúpula parlamentaria, lo que se tradujo en un gran trueno pero sin lluvia. Para qué hablar de las tratativas corruptas de las empresas en connivencia con parlamentarios de los partidos de ambos lados, en que el gran perjudicado fue el Fisco y el gran perdonavidas fue el director del Servicio de Impuestos Internos, elegido y mandatado por los mandamases de La Moneda, justamente para no procesar al ala corrupta de su sector político.

Finalmente, la gota que rebasa el vaso, la intención del ministro de Hacienda, señor Larraín, de volver a instalar  las granjerías tributarias  para los empresarios, regresándoles la totalidad del FUT. Es decir volviendo a favorecer al 1% más rico, para que tributen menos de lo que la tímida reforma de Bachelet había logrado rescatar(tentativa frustrada por el 18 de octubre).

La crisis de los precios de las materias primas, arrastradas desde el 2013 hasta el 2019 y la nula contribución de las mineras transnacionales a sostener las  arcas públicas en todo ese período, terminó develando la impotencia de la política cupular para responder a las demandas generadas desde una clase media profesional, endeudada y sin ingresos, decepcionada y defraudada ante la publicitada “inversión en la educación superior” (endeudamiento-CADE), como herramienta para incrementar los ingresos y asegurar su futuro.

Para qué hablar de las clases populares, que fueron animadas bajo la calificación de “clase aspiracional”: esa clase que es primera generación de estudios superiores o con condiciones de ingresos superior a la media que define la pobreza. Esa clase pudo tener acceso al mundo financiero, comprar bienes durables, con créditos pacientemente largos e inclementemente caros.

Las obligaciones financieras fueron creciendo mucho más ágilmente que sus ingresos, hasta que llegó el día en que se vieron presos en la jaula de los acreedores impertinentes.

Los pobres, más pobres, esos que las clasificaciones oficiales suponen en un 14% de la población, pero que en verdad están mucho más próximos al 30% (la pandemia lo dejó bastante claro), nunca pudieron levantar cabeza. La sociedad los ignoró desde la dictadura, y la democracia los abandonó denuevo. Quedaron desterrados en sus poblaciones periféricas, dedicados al “pituteo”, al menudeo delincuencial, al microtráfico; tuvieron como único asomo de participación a las “barras bravas”, que en el fondo lucen como una mezcla de organización futbolística y mafioso-delincuencial. Esa población sin estudios, sin atención en salud, sin trabajo, era sin dudas un polvorín, con la mecha asomada a la gran sociedad, que habitaba “inocentemente” en el “Oásis” monetarista,  consumista, frívolo, corrupto y prepotente.

Como decíamos, al comienzo, esta misma cúpula piensa que está arreglando el entuerto y que nuevamente puede arreglárselas con las mismas viejas tácticas del mazo y el azúcar. Pero si uno da una lectura atenta a lo que va pasando en medio de estos procesos plebiscitarios y electorales que ya vienen, no puede dejar de llamar la  atención que pareciera acontecer que Chile vive en dos dimensiones separadas: la esfera cupular, que presenta los mismos candidatos de siempre, con diversidad de maquillaje, pero que no logran ocultarse o mutarse de manera convincente y, por otra parte, la esfera popular que repudia todo lo que huela a la vieja cúpula y sus prácticas. Nunca antes las propuestas y sus candidatos oficiales habían sido tan rápidamente desmoronados desde la redes. Hay un rechazo radical y total para todo lo oficial. Es como si el mundo cupular tuviera su propia referencia humana, comunicacional, encerrada en su cápsula mercurial y televisiva. Se hablan entre ellos y para ellos, pues ya no son capaces de irradiar hegemonía ideológica ni cultural desde sus mensajes. Ya pisan en el vacío, predican en el desierto humano y social. Habitan en su gueto.

No caen en la cuenta que Chile, a partir del 18 de octubre, entró en una especie de revolución. Revolución entendida en un sentido  justo, es decir en el rechazo al poder hegemónico y de dominación y la búsqueda de uno nuevo. Se rechaza el poder hegemónico que es sustancialmente cultural e ideológico y se repudia el poder de dominación que es ciertamente económico y policial represivo.

Si no son capaces, las cúpulas, de entender esta realidad, entonces, aun cuando consigan salvar el modelo en la nueva Constitución, gracias a las trampas y vetos, incluso así, no tardarán en descubrir que la realidad es más porfiada que la astucia. Que lo que se habrá obtenido es un país que flotara a penas y a la deriva, en una confrontación enguerrillada y en una inviabilidad suicida a mediano plazo.

Chile no tuvo una revuelta, no fue un síndrome de los pueblos en transición modernizadora, como señalan algunos geniales opinólogos. Chile está atravesando por un proceso de cambios que avanza a una verdadera revolución.

Sabemos que para que se dé una revolución verdadera se necesitan tres cambios: en el orden económico (cambio de la forma de producir, acumular y distribuir); en el orden político (otro segmento de la sociedad entra a conducir los destinos del poder, con otra propuesta social); en el orden cultural (nuevos valores, nueva fe, nueva forma de relacionarse).

Difícilmente se dan las tres exigencias de manera simultánea, pero creo que para allá vamos.

 

Por Hugo Latorre Fuenzalida

Espionaje militar: querella de periodista pone presión para indagar posible seguimiento a Rutherford

 Por Alberto González

ARCHIVO | Hans Scott | Agencia UNO
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La querella se tramita en absoluta reserva y acusa a miembros de la inteligencia del Ejército de espiar no sólo al periodista que destapó el Milicogate, sino también a la "jueza de hierro" que hoy lleva a uniformados al banquillo de los acusados por casos de corrupción en las filas.

Una querella criminal presentada por el periodista Mauricio Weibel podría ser clave para investigar el posible espionaje que sufrió la ministra de la Corte Marcial, Romy Rutherford, quien indaga casos de corrupción en el Ejército.

La denominada “jueza de hierro” ha destacado por su labor que la llevó a procesar a altos cargos castrenses, como los generales en retiro Juan Miguel Fuente-Alba y Humberto Oviedo, por el denominado Milicogate.

Sin embargo, su labor no sólo le ha valido el reconocimiento en los tribunales, sino que también al parecer atrajo la atención de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), según se apunta en la querella que interpuso Weibel, y que fue declarada admisible bajo reserva por el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago, el pasado 8 de febrero.

Se trata de una querella criminal en contra de los “autores, cómplices y encubridores del delito de interceptación y captación maliciosa de las telecomunicaciones”, que habría afectado al periodista por parte de efectivos militares, tras la investigación y publicación de casos de corrupción que involucran a mandos del Ejército.

En esa línea, el texto legal -al que accedió la Unidad de Reportajes de BioBioChile- apunta no sólo a los funcionarios de la institución castrense, sino que también a las autoridades civiles que eventualmente dieron su visto bueno al posible espionaje.

“A mediados del año 2016 me percaté que era objeto de seguimientos, rostros de sujetos se van repitiendo en mi quehacer cotidiano en distintos lugares y, a su vez, fuentes reservadas me confirman que soy objeto de vigilancia por funcionarios de Inteligencia militar”, señala Weibel.

Sus sospechas se confirmaron luego que distintos medios de prensa, entre ellos la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío, publicaran respecto al seguimiento e interceptación de llamadas telefónicas de al menos cuatro militares que denunciaron casos de corrupción institucional, tanto de forma pública como judicial.

Otros medios, como diario La Tercera, revelaron asimismo la “Operación W” realizada por agentes de la DINE en contra del periodista, cuya inicial de su apellido fue usado como nombre en clave.

Según el matutino, fuentes al interior del Ejército confirmaron que Weibel fue víctima de interceptaciones telefónicas y seguimientos desde la Dirección de Inteligencia.

Incluso, el entonces ministro de Defensa, Alberto Espina, “defendió las tareas de espionaje denunciadas”, asegurando que el Comandante en Jefe del Ejército, General Ricardo Martínez Menanteau, le indicó que tales actividades fueron autorizadas por un Ministro de Corte de Apelaciones” -lo que en definitiva es un reconocimiento de los hechos que sustentan esta acción penal”, destaca la querella.

Rutherford, la otra víctima

Pero más allá de la acusación contra el Ejército por intentar impedir las denuncias y encubrir eventuales ilícitos, en la querella se destaca a otra víctima del espionaje militar: la ministra de la Corte Marcial, Romy Rutherford Parentti.

De hecho, la jueza cuenta actualmente con escolta o protección policial, situación que no había vivido antes, ni cuando en su calidad de jueza del 2° Juzgado del Crimen de Santiago procesó al al clan Mazza y ordenó la incautación de $300 millones de dólares.

Tras el primer procesamiento que hizo en contra de un militar, el general en retiro Héctor Ureta, dos funcionarios de la PDI la acompañan desde su domicilio hasta los Tribunales, especialmente luego de amenazadores mensajes que ha recibido.

Justamente en esa época, un agente de la DINE fue sorprendido por carabineros vigilando fuera del despacho de la ministra Rutherford. Aunque según la querella, al menos desde 2019 agentes de dicho organismo de inteligencia del Ejército se habrían apostado jornadas completas en las afueras del tribunal, en la intersección de calles Morandé con Compañía de Jesús, en la comuna de Santiago, con la aparente finalidad de vigilar a quienes iban a declarar o denunciar en el marco del Milicogate.

En esa época, la DINE era dirigida por el general de Brigada Schafik Nazal Lázaro, quien dependía del Jefe del Estado Mayor General del Ejército, cargo a la época que ostentaba el general de División, Ricardo Martínez Menanteau.

En conversación con BioBioChile, el abogado que representa al periodista Mauricio Weibel, Cristián Cruz, asevera que “nos hemos encontrado con antecedentes que dan cuenta que algunas de esas actividades intrusivas, que también dicen relación con las actividades de la ministra Rutherford, es decir, que ella también habría sido espiada u objeto de seguimiento a lo menos de interés por parte de funcionarios del Ejército, lo cual es gravísimo”.

“Una autoridad judicial no puede ser objeto de ninguna medida intrusiva, de espionaje, de seguimiento por parte de órganos del Estado, mucho menos de las Fuerzas Armadas, sobre todo cuando aquí no hay un argumento a que la seguridad nacional esté en juego por elementos externos, aquí lo que se ha indagado por el Poder Judicial son casos de corrupción”, cuestiona.

¿En qué casos se puede espiar?

De acuerdo a la legislación, las acciones intrusivas sólo son posibles de aplicar cuando el objetivo es detectar, neutralizar y contrarrestar las actividades que puedan afectar la Defensa Nacional.

Así también cuando se precise obtener información “estrictamente indispensable para el cumplimento de los objetivos” del Sistema de Inteligencia, que son “el resguardar la seguridad nacional y proteger a Chile y su pueblo de las amenazas del terrorismo, el crimen organizado y el narcotráfico”.

Estas acciones deben ser autorizadas por un tribunal, por lo que será crucial determinar cómo la DINE obtuvo dicha autorización, si es que efectivamente fueron solicitadas al Poder Judicial o si actuaron por cuenta propia.

Por lo mismo, el abogado Cruz asegura que “esta querella pretende que se investigue y sancione actividades de espionaje del orden militar realizadas por el Ejército de Chile, puntualmente por agentes del DINE, en contra de un periodista que lo que hacía era investigar delitos del orden económico y patrimonial, perpetrados al interior de esa institución castrense y por los respectivos mandos”.

“No se trataba de investigar eventualmente a un cabo o a un soldado, sino que reportear para informar graves casos de corrupción al interior del Ejército”, insiste, agregando que “más bien hay un interés en resguardar la imagen de determinados mandos castrenses que por acción u omisión se han visto involucrados o no han sabido frenar la corrupción al interior del Ejército”.

Las diligencias

Por lo mismo, la querella solicita diversas diligencias para aclarar lo sucedido con Mauricio Weibel, y que también afectó a la ministra Romy Rutherford.

Entre ellas se cuenta el envío de sendos oficios a la Corte de Apelaciones, para determinar qué ministro eventualmente pudo haber autorizado el espionaje; y a la Fiscalía, para que informe sobre la existencia de investigaciones criminales en contra de Weibel, en las que se haya utilizado información proporcionada por la DINE a raíz de las interceptaciones y acciones de espionaje que sufrió entre 2016 y 2019.

Asimismo, se pide oficiar a la Dirección de Inteligencia del Ejército y al Jefe del Estado Mayor General del Ejército para que informen en detalle sobre la denuncia, remitiendo todos los antecedentes que posean de la “Operación W” y todos los antecedentes obtenidos de sus espionajes.

Pero además, el texto pide citar a declarar a los generales Guillermo Paiva Hernández, como jefe de la DINE en 2019, como también a Ricardo Martínez Menanteau y Schafik Nazal Lázaro.

Al respecto, Cristián Cruz enfatiza en que “mediante la interposición de esta querella, lo que corresponde es que el Ministerio Público investigue para en su momento poder acusar e incluso condenar a los responsables. Y obviamente esperamos que el Poder Judicial también reaccione cuando se entere, porque esto no es un hecho menor, esto es un hecho grave”.

Consultados por BioBioChile, desde el Ejército indicaron que debido a que los hechos son parte de una investigación judicial en curso, la Institución está impedida a pronunciarse al respecto

Homenaje a la mujer

Mujer
 

A lo largo de la Historia hubo mujeres y mujeres. Este es un sentido homenaje para aquellas. En la pluma de José Miguel Neira Cisternas.

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Foto: Cristian Newman en Unsplash



por José Miguel Neira Cisternas


La segunda semana de marzo se inicia con una conmemoración de carácter internacional que cumple más de un siglo, y que como todo aquello que se conmemora tiene una historia.

Esta tiene como un primer antecedente un 8 de marzo de 1857.

Aquel día la memoria del movimiento obrero recuerda la Primera Manifestación Pública de obreras textiles de la industria algodonera de New York, con un trágico resultado de ciento veintinueve mujeres asesinadas.

Siendo los grupos inmigrantes la fuente proveedora de la fuerza laboral peor pagada, las manifestaciones conmemorativas e iniciativas en pro de mejoras laborales continuaron, impulsadas por movimientos de orientación anarco-sindicalista y socialista. Entre estas actividades destacaron los Woman’s Days que el 1° de marzo de 1908, desde Chicago, exigían, además de una legislación protectora del trabajo en general y regulatoria del trabajo infantil, el reconocimiento constitucional para el sufragio femenino.

En 1909 las obreras de la Compañía de Blusas Triangle de New York, lograron convocar a una multitudinaria marcha calificada como “la sublevación de las 20.000”, mediante un petitorio que no obtuvo una acogida satisfactoria de parte de las autoridades legislativas dado que, además de las demandas ya históricas, exigía en particular la prohibición de puertas cerradas durante los turnos de trabajo, salidas de emergencia en caso de siniestros o accidentes y escaleras de seguridad; demandas todas que, además de no ser atendidas, ratificaron de manera trágica su legitimidad, al ocurrir, el 25 de marzo de 1911, el incendio de Triangle, que dejó entre sus escombros a ciento cuarenta y seis obreras calcinadas y numerosas heridas, inmoladas en el incendio de la fábrica estadounidense, ante la imposibilidad de abandonar sus espacios de trabajo, dado que la productividad exigía que el personal de las secciones permaneciera bajo llave durante los turnos.

La sacrificada y heroica lucha sostenida por las trabajadoras norteamericanas en un país de inmigrantes y los luctuosos sucesos que las jalonaron a lo largo de medio siglo, buscando obtener reconocimiento legal a sus legítimas aspiraciones laborales y, contra tratos discriminatorios en la primera república de nuestro continente, determinaron que ante la exposición de estos hechos al interior de la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas de Copenhage en 1910, la gran dirigente alemana Clara Zetkin apoyara la idea de instaurar el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer, inmortalizando el mismo escenario nacional que veintiún años antes (1889) diera origen al 1° de mayo como Día Internacional de los Trabajadores, que conmemora las jornadas huelguísticas en favor del cumplimiento de una ley que, ya aprobada, reducía la jornada laboral a ocho horas diarias y que culminaron con la ejecución de los mártires de Chicago en 1886.

Tengamos presente también, que un 23 de febrero de 1917, equivalente en el calendario ruso al 8 de marzo, una multitudinaria manifestación de mujeres de Petrogrado, conmemorando el séptimo día internacional de la Mujer y denunciando las angustias que trajo la guerra imperialista, obtuvo, a pocos días de su realización el derecho a sufragio femenino y una movilización popular que condujo a la abdicación del autocrático régimen zarista, iniciándose el proceso que culminó con la revolución bolchevique, en octubre de ese año 1917.

Mujeres fueron las que transversalmente a las diferentes clases sociales se movilizaron desde la Inglaterra, cuna del liberalismo, hasta el último confín de la periferia americana, para exigir respeto e igualdad ciudadana obteniendo no sin persecuciones, mofas y todo tipo de maltratos, el derecho a sufragio y, con ello, la igualdad ciudadana.

En Chile, Clotilde Ibaceta, líder y Presidenta de la Federación Cosmopolita de Obreras en Resistencia, fundada en Valparaíso el año 1902, declara: “Perseguimos que la mujer salga de la esfera estrecha del hogar y que pase a ocupar, mediante su inteligencia, el puesto que verdaderamente le corresponde en la sociedad”. En la década siguiente, Elena Caffarena, destacada dirigente del Movimiento por la emancipación de la mujer chilena MEMCH, convocará a la primera conmemoración del Día Internacional de la Mujer, en 1936.

Desde aquella década de renovación de la política chilena, muchas mujeres dirigentes como las mencionadas, jalonan conquistas en derechos políticos y económicos, teniendo como pioneras en la conquista de espacios culturales a Isidora Zegers, patrona de la creación musical chilena en el siglo XIX y a la médico Eloísa Díaz, abriendo un espacio antes no imaginado en el campo de las profesiones universitarias, seguidas por Amanda Labarca, Olga Poblete, Gabriela Mistral o Gladys Marín en el ámbito educativo; por Rosita Renard, abriendo espacio internacional para futuras generaciones de pianistas; por la gran escultora Rebeca Matte o, en pintura, a las hermanas Magdalena y Aurora Mira.

Especial reconocimiento latinoamericano tuvo el impulso educativo llevado adelante por Gabriela Mistral quien, como Tolstoy, contó los dolores y sueños de su aldea hablándole al mundo.

Son éstos algunos de los nombres que perfumaron un destino compartido, conquistando creativamente un espacio que como género les era negado. Y es que en nuestra América morena, la rebeldía tempranamente vistió faldas con Micaela Bastidas, animando la rebelión comunera en Nueva Granada en 1781, y treinta años después con Juana Azurduy –“flor del Alto Perú”–, la gloriosa coronela de la guerra gaucha en los albores de la independencia continental; al igual que Manuelita Sáenz, la compañera de Bolívar, o nuestra Javiera Carrera: todas integrantes de esta marcha interminable que se prolonga hasta nuestros días en Rigoberta Menchú, la maya quiché guatemalteca, sobreviviente de una familia de dirigentes campesinos asesinados y que, a los veinte años de edad aprendió el idioma del opresor para denunciar el genocidio de los desheredados, hasta ser galardonada con el Nobel de la Paz en 1992, y con el premio Princesa de Asturias, de Cooperación Internacional en 1998.

Larga resulta entonces la resistencia contra los abusos, representada en nuestro país en las personas de Ana González, Sola Sierra, Carmen Gloria Quintana o recientemente en nuestra Fabiola Campillay, víctima de la represión del lumpen uniformado; todas, mujeres aguerridas y generosas; todas, protagonizando la larga marcha de la humanidad hacia un deseado derecho a la felicidad.

Fue Rosa Luxemburgo, la más brillante intelectual del mundo revolucionario internacional de comienzos del siglo XX, la “rosa roja, sangre obrera rendida en holocausto al triunfo de los parias”, víctima del militarismo oligárquico y de la traición socialdemócrata, la que ofreciendo su vida al servicio de la liberación de los trabajadores, también nos enseñó que la venganza es un placer mezquino que dura poco, al revés de la generosidad, que es un sentimiento que puede darnos la felicidad eterna.

 

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