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Finalmente, el pasado martes 20 de enero el presidente electo presentó su primer gabinete en medio de la crítica previa de personalidades de los partidos de Chilevamos y de una crisis ministerial instalada antes de que se inicie la nueva administración y cuya última víctima fue la fallida designación del ministro de Minería Santiago Montt anunciado primero por la minera Los Andes Copper y que significó su exclusión del elenco finalmente oficializado.
En primer lugar, es un gabinete que desde antes de su designación recibió el fuego amigo de los partidos de Chilevamos. Pablo Longueira lo dijo de manera muy explicita: “hay varios que van a ser yogures con fecha de vencimiento”. De esa manera el equipo político que habitará La Moneda siembra dudas en los tradicionales partidos de derecha y está compuesto por Claudio Alvarado (UDI) en Interior, concesionario de Aramco en Chiloé y José García Ruminot (RN) será el encargado de tramitar los proyectos del ejecutivo en el congreso. La vocera será Mara Sedini, vinculada a la fundación de Axel Kaiser que financia el empresario Nicolás Ibañez y panelista del programa “Sin filtros”. El cuarto nombre del comité político, Trinidad Steinert, ex fiscal regional de Tarapacá si bien es una buena apuesta sobre todo con las promesas de Kast tanto en seguridad como en inmigración, deja abierta una vez más la duda, como hemos tenido la oportunidad de observarlo en varias ocasiones, el difuso límite entre fiscales y poder político.
En un continente asediado por diversos conflictos y de complejas relaciones con varios países – Argentina, Venezuela, el Estados Unidos de Trump, etc. – el presidente electo optó por designar a Francisco Pérez Mackenna con un extenso vínculo con el grupo Luksic a través de la gerencia general de Quiñenco. Está claro que el presidente está haciendo una apuesta por la atracción de inversión extranjera a través de su figura y de su proximidad con uno de los principales grupos empresariales del país.
En Defensa por su parte se designó a Fernando Barros también con una vasta y extensa relación con grupos empresariales, pero quien jugó un rol clave en la defensa y vocería mientras Pinochet estuvo arrestado en Londres quien por lo tanto tiene un nexo muy fuerte con la familia militar en particular con el pinochetismo más duro. Un perfil similar tiene el nuevo ministro de Justicia Fernando Rabat quien fue parte del staff de asesores de Daniel López en el caso Riggs y quien también tiene vínculos familiares con otro de los grupos empresariales que controlan la economía chilena: los Claro.
En Hacienda el mandatario, y pese a todas las advertencias y recomendación que se le formularon en su oportunidad designó a Jorge Quiroz el padre de las colusiones en esa cartera. Es la cara más emblemática del control empresarial del nuevo gabinete y el todopoderoso de los recortes fiscales que se avecinan.
En Obras Públicas el mandatario electo designó a Martín Arrau ex militante UDI y actual vicepresidente del PR quien integró la Convención Constitucional que redactó la propuesta constitucional que se rechazó en 2022. Agricultor, fue el primer intendente de la región de Ñuble. En el gobierno de Piñera I coordinó al equipo de asesores del Minagri para monitorear la reconstrucción de la infraestructura en el agro ya que es profesional experto en infraestructura.
Una sorpresa del gabinete es el nombramiento en Salud de May Chomali, médico cirujano con una extensa experiencia en el área y quien es hermana del arzobispo de Santiago. Su nombre llama la atención porque tiene una historia de vida vinculada a la defensa y promoción de los derechos humanos. En ese plano se desempeñó como vicepresidenta de la comisión de Verdad y Memoria del colegio Médico. Su labor allí se concentró en establecer “la verdad, la memoria y la garantía de no repetición, buscando restaurar la confianza y esclarecer hechos pasados relacionados con los derechos humanos”. Como se sabe la familia Chomali es de origen palestino con lo cual el presidente electo quizá quiera reforzar su relación con la jerarquía de la iglesia católica y con una de las más influyentes comunidades extranjeras residentes en Chile
Los ex Evopoli, Catalina Parot y el hasta hoy diputado Francisco Undurraga asumen las carteras de Bienes Nacionales y Cultura respectivamente, dos ministerios menores para una agrupación política que va camino de la disolución. También el nombramiento de Natalia Duco en el Ministerio del Deporte no tendrá mayor significancia y lo que se ha hecho publico de ella, hasta ahora, es más bien su sanción por doping. Algo similar sucede con Louis de Grange, ingeniero civil que tuvo un breve paso como director del Metro con Piñera I y en 2018 asumió la presidencia de esa empresa pública a la que renunció en abril de 2022. Se lo conoce como polemista más que un experto en transporte y telecomunicaciones.
Tomás Rau, en Trabajo, lejos de un perfil desideologizado ha sido un fuerte crítico de la actual agenda laboral de Gabriel Boric a quien acusó de “negacionismo económico” luego de que el mandatario evaluara los impactos positivos de medidas como el alza del salario mínimo y las 40 horas. Por su parte la secretaria de estado en Ciencias, Ximena Lincolao se aleja del perfil de la mayoría del resto de gabinete de Kast por un amplio y vasto currículo de real emprendimiento y de democratización de la tecnología para la innovación y las oportunidades laborales y económicas. Es una figura que puede aportar mucho en la transformación de la agenda digital.
En Educación el presidente electo designó a María Paz Arzola, del Instituto Libertad y Desarrollo (L&D) el centro de difusión vinculado a la UDI y quien formó parte en 2025 de la Mesa Técnica del Sistema de Admisión Escolar que legitimó el SAE pero cuyos votos de minoría representó ella en esa comisión. Como el Consejo Nacional de Educación (CNE), le hizo en dos oportunidades observaciones a la propuesta de actualización curricular devolviéndola al Mineduc, seguramente esa será una materia en que la nueva administración “meterá tijeras”. A su vez Francisca Toledo, de Medio Ambiente, también está asociada a L&D y es su representante en el Consejo de Escazú. Tiene posgrados en libre competencia y derechos regulatorios. Fue crítica del presidente Boric en el royalty minero y en la iniciativa “Más mujeres en Directorios”. Está claro el camino sinuoso, que ya pasó con esta administración, que seguirá la política ambiental en el país.
Otro caso complejo es la designación de la militante del Partido Social Cristiano, Judith Marín en el Ministerio de la Mujer que anteriormente estuvo dispuesto a eliminar dicha cartera tema que fue muy relevado por la administración actual. Según la revista Bravas (https://www.revistabravas.cl/exorcistas-en-la-politica-exorcismo-realizado-por-politico-del-partido-de-kast) la nueva ministra de la cartera “realizó junto a su esposo un exorcismo para sacar a un demonio sexual de una persona debido a no respetar la abstinencia y el celibato”.
En Desarrollo Social, una cartera que imparte beneficios y subsidios, cuya promesa del actual ejecutivo es reducirlos, el Partido Republicano se encargó de poner a alguien de los suyos, María Jesús Wulf, quien fue parte de la Fundación Jaime Guzmán; como directora de Servicio Público de esa entidad presentó el documento “La juventud extraviada”. La socióloga de profesión y parte del núcleo duro del presidente electo es quien deberá enfrentar el desafío de aumentar la natalidad.
Se suma al gabinete Daniel Mas quien asumirá como biministro de Economía y Minería, luego de la abrupta caída de Santiago Montt, otro personaje muy vinculado a los grandes grupos empresariales siendo hasta hoy vicepresidente de la Confederación de la Producción y el Comercio.
Iván Poduje, el conocido polemista a quien se le descubrieron chats con redes de bot que se dedicaban a atacar a Jeannette Jara y Evelyn Matthei asumirá como ministro de Vivienda y Urbanismo con un secretario de estado con un perfil complejo en una cartera que tiene enormes desafíos como el déficit habitacional y detener la proliferación de campamentos.
Cierran el elenco presidencial los ex concertacionistas e integrantes de la Nueva Mayoría, Ximena Rincón (Energía) y Jaime Campos (Agricultura), ex DC y PR respectivamente. La primera fue Intendenta Metropolitano en la administración de Ricardo Lagos, luego senadora por Maule y ministra de la Segpres con Bachelet II (2014-2015) y luego del Trabajo y Previsión Social (2015-2016). Jaime Campos por su parte fue diputado en lista Concertación en el ex distrito 38, luego ministro de Agricultura de Ricardo Lagos, donde se hizo conocido por su frase que el único vínculo que tenía con el agro, hasta ser designado “era su apellido”. En 2016 fue nombrado por Michelle Bachelet como ministro de Justicia, cargo que ejerció hasta el 11 de marzo de 2018 donde se hizo conocido por negarse a firmar el decreto de cierre de Punta Peuco propuesto por la presidenta en el último día de su mandato.
Para muchos de los ex miembros de aquella coalición lo suyo es percibido como una clara traición a su propia historia, a la coalición y a los mandatarios que confiaron en ellos y una pequeñez de su parte. Otros, en tanto, lo perciben, como un gesto de dominación y sometimiento de parte del presidente electo hacia ambos personajes al más puro estilo de Donald Trump.
En fin, tenemos un gabinete político con dos experimentadas figuras asociadas a los tradicionales partidos de derecha como lo son los secretarios de estado de Interior y Segpres. Un ministro de Hacienda que es el hombre fuerte del actual mandatario y quien seguramente tomará las decisiones más significativas de este gobierno y quien dispondrá de un ministro de economía con nexos directos con el gran empresariado. La primera división del gabinete recién designado lo cierra el ministro de Relaciones Exteriores con un mandato bien preciso: atraer inversión.
Hay determinados medios que han insistido en la aparente independencia política de la mayoría del gabinete – 16 miembros -, pero salvo excepciones, las más evidentes son las ministras de Ciencias y de Salud, esa independencia es solo partidista ya que casi todos, de una manera u otra, tienen vínculos explícitos o soterrados con grupos empresariales.
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