Vistas de página en total

sábado, 1 de julio de 2017

QUEREMOS TERMINAR CON LA IMPUNIDAD Y PUEDEN CONFIAR EN NOSOTROS.

Sábado 01 de Julio 2017.
MURO DE LIBRE OPINIÓN.

Palabras del candidato Presidencial Alberto Mayol, al cumplirse 1 año de nuestras vueltas por el Cierre de Punta Peuco frente el Palacio de la Moneda en Santiago de Chile.
Marcos Rodriguez G.
Medio Independiente.
ARI.
VER VIDEO AQUI
Viernes 30 de junio 2017. Marcos Rodriguez G. Medio Independiente. ARI
YOUTUBE.COM
Me gustaMostrar más reacciones
Marcos Cornelio Rodriguez y Patricio Cabello compartieron un enlace.
VER VIDEO AQUI
Viernes 30 de junio 2017. A- Degradación inmediata de todos los uniformados involucrados en…
YOUTUBE.COM
  • Sábado 01 de Julio 2017
    1- DEMOCRATIZACIÓN DE LAS FUERZAS ARMADAS DE CHILE.
    2- TERMINAR CON TODA FORMA DE IMPUNIDAD QUE BUSQUE OCULTAR U OMITIR INFORMACIÓN DE LOS 17 AÑOS DEL RÉGIMEN DE FACTO.
    3- APROBAR EN LOS PRIMEROS TRES MESES DEL NUEVO GOBIERNO, ALGUNA DE LAS SIGUIENTES INICIATIVAS LEGISLATIVAS QUE IMPIDAN LA DE LOS CONDENADOS,LA IMPUNIDAD Y LA EXISTENCIA DE CÁRCELES ESPECIALES.
    4- DEMANDAMOS LA CREACIÓN DEL ESTADO CIVIL DE " AUSENTE POR DESAPARICIÓN FORZADA", PARA AQUELLAS PERSONAS QUE TENGA NOTICIA DE SU PARADERO DESPUÉS.......DE......SU....DETENCIÓN.... Y
    ......QUE......NO HAYAN SIDO ENCONTRADAS NI VIVAS NI MUERTAS ( ENTRE EL 11 DE SEPTIEMBRE 1973 Y EL 11 DE MARZO 1990). NO SE EXIGIRÁ COMO REQUISITO LA DECLARACIÓN DE MUERTE PRESUNTA.
    5- POR ULTIM, EXIGIMOS QUE EL ESTADO DE CHILE EXPRESE MANIFIESTE SU VOLUNTAD POLÍTICA PARA ASEGURAR LA PERSECUCIÓN PENAL A CIVILES INVOLUCRADOS EN VIOLACIONES DE DDHH, QUIENES HASTA AHORA SE HAN MANTENIDO EN EN ABSOLUTA IMPUNIDAD, INCLUSO ACCEDIENDO A CARGOS DE REPRESENTACIÓN.
    AGRUPACIÓN DE FAMILIARES DE DETENIDOS DESAPARECIDOS CHILE.
    Marcos Rodriguez G.
    Medio Independiente.
    ARI.
    Me gustaMostrar más reacciones

QUE LES PARECE

Evelyn Gahona
Sábado 01 de julio 2017
Para que nadie dude en su voto...
Me gustaMostrar más reaccione

PRONTO LOS MUROS DE PUNTA PEUCO CAERÁN.

Sábado 01 de julio 217

Y NUESTRO LLANTO SE ALIVIARÁ PORQUE HABRÁ JUSTICIA.
1 AÑO DANDO VUELTAS POR EL CIERRE DE PUNTA PEUCO.
3. En el séptimo día, debían marchar alrededor de la ciudad siete veces. Josué 6: 4
“Y siete sacerdotes llevarán siete bocinas de cuernos de carnero delante del arca; y al séptimo día daréis siete vueltas a la ciudad, y los sacerdotes tocarán las bocinas”

4. Después de dar siete vueltas alrededor de la ciudad en el séptimo día, los sacerdotes debían hacer sonar las trompetas de cuernos de carnero,
y todo el pueblo dar un gran grito, y las paredes caerían al suelo. Josué 6:5
“ Y cuando toquen prolongadamente el cuerno de carnero, así que oigáis el sonido de la bocina, todo el pueblo gritará a gran voz, y el muro de la ciudad caerá; entonces subirá el pueblo, cada uno derecho hacia adelante.”
5. Por supuesto, ellos obedecieron, y los muros cayeron tal como Dios había dicho a Josué 6:16 – 20
VER VIDEO AQUI.
Marcos Rodriguez G.
Medio Independiente.
ARI.
Viernes 30 de Junio 2017. Este viernes realizamos la vuelta 46 por el cierre de Punta Peuco. Marcos…
YOUTUBE.COM
Me gustaMostrar más reaccione

SOLA SIERRA HENRÍQUEZ

SÁBADO 01 DE JULIO 2017

Mercè Rivas Torres
Autora del texto.
A 18 AÑOS DE SU FALLECIMIENTO.
Autora del texto“La búsqueda de osamentas nos producen contradicciones, angustia y también alivio por haberlos encontrado y de nuevo angustia” CHILE, 1935-1999 Nació en una familia modesta de doce hermanos. Su madre, Ángela Henríquez costurera, sobrevivió a la masacre de la Escuela Santa María de Iquique (una matanza ocurrida en 1907, debido a la violenta represión de las movilizaciones de trabajadores del salitre en protesta por sus indignas condiciones de trabajo). Su marido fue un detenido desaparecido de la dictadura del general Pinochet. Fue la Presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos durante la dictadura del General Pinochet.
Cursó hasta tercer año de Humanidades en el Liceo Darío Salas, pero lo tuvo que abandonar por motivos económicos. Casada y con tres hijos, comenzó su trabajo social en La Serena, donde participó en organizaciones de mujeres. Desde muy temprana edad, Sola se integró a las luchas sociales. A los 19 años ingresó en las Juventudes Comunistas.
“Desde que mi marido desapareció, no he descansado”, declaraba pocos días antes de fallecer. “Se puede vivir con ese dolor permanente porque me resulta difícil llorar”. Sin embargo su trabajo incansable fue recompensado con todo tipo de premios dedicados a los derechos humanos.
A pesar de su fortaleza interna y su tenacidad opinaba que quizás su postura era un mecanismo de defensa, una manera de protegerse.”Si me quiebro, se quiebran todos, no puedo fallar”, añadía. Se sentía culpable de haber dedicado poco tiempo a sus hijos aunque se consolaba pensando que ellos lo entendieron. “Otros hijos de desaparecidos”, comentaba, “se quejaban no sólo de haber perdido al padre sino también a la madre que se entregó a la causa de buscar y buscar”.
Nieta, hija y esposa de luchadores, nunca pudo superar la desaparición de su marido. “Todavía imagino que algún día golpeará a la puerta y llegará. A veces fantaseo con que está en una cárcel secreta y que lo pueden soltar”.
Seria, bajita y gesticulando constantemente sus grandes manos, afirmaba pocos días antes de entrar en el quirófano donde falleció: “Nunca me he cansado de luchar y lo hago todos los días para que este país cambie. Esta nación está enferma”.
Sus padres decidieron ponerle el nombre de Sola, ya que a su madre no le dio tiempo a trasladarse al hospital y al llegar su padre a casa gritó: “Ha nacido solita” y con ese nombre se quedó. Pero ese hecho no la condicionó en su vida de lucha constante. Tras desaparecer su marido tuvo que cambiar de casa y de barrio más de 19 veces a causa de las amenazas. Pero a pesar de su coraje, su rostro cambiaba cuando hablaba de la búsqueda de fosas donde fueron enterrados los desaparecidos. “En el tema de búsqueda de osamentas, se nos producen contradicciones, siento mucha angustia, también alivio por haberlos encontrado y de nuevo angustia”.
Siempre con su cabello corto característico, se lo estaba cortando cuando le anunciaron la detención de su marido y ya nunca más cambió de imagen. Sólo vivió para la lucha. “Siento impotencia de no poder hacer algo más para que cambie la situación que se vive en Chile respecto a los derechos humanos. Tenemos que poner a cada uno en su sitio, el criminal es el criminal, la víctima es la víctima y hacia ello tenemos que apuntar. La vida tiene que ser para todos igual”.
Después del golpe militar de 1973, Sola empezó a trabajar con los familiares de los detenidos, visitando cárceles y estadios. Después de la detención de su esposo, ocurrida el 15 de diciembre de 1976, por agentes de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), se incorporó a la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) y desde ese día no dejó de denunciar lo que estaba ocurriendo. Con ocasión de la realización del Simposio Internacional por los Derechos Humanos, organizado por la Iglesia Católica en noviembre de 1978 en Chile, intervino en nombre de todos los familiares de las víctimas frente a representantes de organismos internacionales.
Reelegida presidenta de la Agrupación en cinco ocasiones, formó parte del grupo que creó la Comisión Chilena de Derechos Humanos, del Comité por la Vida, la Verdad y la Justicia y trabajó también con la organización Mujeres por la Vida. “La actividad más importante de la Agrupación fue en 1976 cuando mantuvimos una huelga de hambre durante 10 días en la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y Caribe) para denunciar la situación de los detenidos desaparecidos”, recordaba siempre Sola. Dicha huelga finalizó tras la intervención de Naciones Unidas.
En abril de 1987 fue recibida por Juan Pablo II en su viaje a Chile y le entregó un libro con los rostros de los detenidos desaparecidos. Era tan grande su carisma que cuando los familiares de un detenido acudían a la agrupación, los familiares la tomaban de la mano y le decían: “Sé que tu vas a encontrar a mi hijo”. “En ese momento”, reflexionaba Sola, “se siente tanto dolor, tanta responsabilidad”.
En 1988 integró el Comité Ejecutivo de la Federecación Latinoamericana de Familiares Detenidos y Desaparecidos (FEDEFAM), siendo encargada de las Relaciones Internacionales, lo que le permitió representar a la Federación en Naciones Unidas, en Nueva York así como en otras muchas ciudades europeas.
Participó junto con el cantante Sting y otros artistas en los conciertos que Amnistía Internacional realizó en las ciudades de Mendoza y Santiago de Chile y planteó sus reivindicaciones a personajes como Felipe González o Edward Kennedy.
En septiembre de 1997 declaró en la Audiencia Nacional en la investigación que se llevaba en España contra Augusto Pinochet así como en la Cámara de los Comunes de Londres. Esa fue quizás una de sus mayores satisfacciones antes de fallecer. “Cuando nos llegó la noticia de que Pinochet había sido detenido en Londres por orden del juez Garzón no nos lo podíamos creer. Nos vino a la memoria el rostro de cada uno de nuestros seres queridos. Esos rostros nos decían que la constancia y la perseverancia de nuestra lucha estaba dando frutos” recordaba en Barcelona al recibir el Premio Alfons Comín.
Pensando en ese Pinochet detenido, Sola declaraba solemnemente: “Por fin será reconocido ante el mundo como el criminal que llegó al poder a base de sangre y fuego para imponer un régimen dictatorial, que asesinó, torturó y secuestró. No tenemos un sentimiento de venganza sino de que nuestra lucha no ha sido inútil. En nuestro país se cometieron delitos contra la humanidad y hay que trabajar para que no se vuelvan a repetir”.
Tras desaparecer Sola, su hija Lorena Pizarro pasó a dirigir la Agrupación de Desaparecidos. Al tomar posesión comentaba: “Es una gran responsabilidad para mí seguir con el legado de mi madre porque yo me crié en esta Agrupación. Mi papá desapareció cuando yo tenía diez años, crecí aquí y me casé con el hijo de otro desaparecido. Toda mi vida ha girado en torno a esta lucha”.
CLAVES PARA ILUSTRACIÓN
- “La búsqueda de osamentas nos producen contradicciones, angustia y también alivio por haberlos encontrado y de nuevo angustia”
- “No tenemos un sentimiento de venganza sino de que nuestra lucha no ha sido inútil. En nuestro país se cometieron delitos contra la humanidad y hay que trabajar para que no se vuelvan a repetir”
FUENTES
Contexto histórico de Chile e información sobre derechos humanos
Web de la Agrupación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos
Página web del Centro de Derechos Humanos
Datos aportados por Elisabeth Lira. Chile
Me gustaMostrar más reacci

AGRUPACIÓN DE FAMILIARES DE DETENIDOS DESAPARECIDOS. AVENIDA RICARDO CUMMING 1161. FONO: 226960678 EMAIL.secretariageneralafdd@gmail.com

NOTA: CARTA COMPROMISO CON LOS CANDIDATOS CON LOS DDHH.
Sábado 01 de julio 2017.

A recuperar la verdadera humanidad y ética perdidas
Verdad y Justicia ahora. Que nos digan donde están!
El año 2016 comenzó la profundización de los esfuerzos concertados de algunos sectores por propiciar la reducción ó suspensión de penas que permitieran la liberación de los condenados por crímenes contra la Humanidad, recluidos en el Penal de Punta Peuco.
Encabezados por ex militares que reivindican el Golpe Militar y su secuela de muerte y destrucción, esta ofensiva por la Impunidad encontró aliados en algunos parlamentarios, sacerdotes y ex abogados de Derechos Humanos, que lograron instalar una polémica mediática con la complicidad de diversos medios de comunicación, mediante la cual se intentó poner en tela de juicio, la pertinencia de que siguieran cumpliendo sus respectivas penas aquellos condenados que tuvieran una avanzada edad ó se encontraran con enfermedades terminales. Se invocó para ello, razones humanitarias.
En el marco de esta ofensiva, estos mismos sectores organizaron una denominada Ceremonia Ecuménica en el Penal Punta Peuco, instancia en la que varios condenados por graves violaciones a los Derechos Humanos, pedirían perdón por los ilícitos cometidos y expresarían su supuesto arrepentimiento.
La Agrupación de Familiares Detenidos Desaparecidos, desea reafirmar cual ha sido su permanente y unívoca posición en esta materia.
Durante los 17 años de Dictadura cívico-militar, la comunidad internacional agrupada en la Organización de Naciones Unidas (ONU), condenó al Estado chileno por su política permanente de violación sistemática de los derechos humanos en nuestro país. Chile fue un paria en el sistema internacional, siendo apuntado por el dedo por el concierto de naciones por su abierta vulneración y desconocimiento de la normativa internacional de Derechos Humanos que Naciones Unidas había impulsado desde su creación en 1945, después del término de la Segunda Guerra Mundial.
A partir de 1990, el Estado de Chile fue poco a poco incorporándose al Sistema Internacional de Naciones Unidas, al poner término a la violación sistemática de los derechos humanos, y comprometiéndose a promover políticas que permitieran esclarecer la Verdad y hacer Justicia en materia de crímenes de Derechos Humanos, al mismo tiempo que suscribió y ratificó diversos Pactos y Convenciones sobre la materia.
De manera que nuestra posición frente a esta Ofensiva por la Impunidad se resume en que debe aplicarse en la materia sólo un criterio objetivo, pero suficiente: los distintos Poderes del Estado de Chile, deben acatar y cumplir cabalmente las obligaciones emanadas de la normativa internacional sobre Derechos Humanos que ha sido suscrita y ratificada por nuestro país, además de cumplir con lo resuelto en esta materia, por los distintos órganos administrativos y jurisdiccionales que integran el Sistema Internacional de los Derechos Humanos.
En el caso que nos ocupa, de acuerdo a la normativa internacional de Derechos Humanos, no procede la reducción de pena, a través de la libertad condicional, ni la suspensión ó término de la misma, a través del Indulto ó la Amnistía.
El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional -vigente en Chile y aplicable en la materia- establece requisitos que ninguno de los condenados por crímenes contra la Humanidad, cumple a cabalidad. En efecto, se exige para ello el que el condenado lo haya sido a una pena proporcional a la gravedad del delito, requisito que no se cumple por la aplicación de la denominada “media prescripción” en más de 150 casos, que ha significado en la práctica la imposición de penas irrisorias, cuya improcedencia está dada, porque los crímenes contra la Humanidad son inamnistiables e imprescriptibles. Además, se exige para el otorgamiento de la reducción de pena el que haya existido de parte del condenado, colaboración desde un primer momento con las investigaciones judiciales a objeto de obtener el pleno esclarecimiento de los hechos y, un arrepentimiento genuino expresado en una colaboración eficaz. Ninguno de los condenados cumple con estos requisitos, según lo consignan los expedientes de los distintos procesos judiciales. Es más, algunos condenados no sólo no han colaborado ni se han arrepentido, sino que han reivindicado públicamente sus atroces crímenes.
El mismo criterio debe aplicarse frente a la inusitada demanda de liberación de parte de los condenados que tienen su salud deteriorada. Ellos deben ser tratados y atendidos en los recintos hospitalarios dependientes de Gendarmería, al igual como lo son los delincuentes comunes que padecen una enfermedad. Los criminales de lesa Humanidad no sólo no pueden exigir privilegios porque significaría violentar el Principio de Igualdad ante la Ley sino que además, no pueden ser liberados por constituir un peligro para la sociedad atendida la naturaleza y gravedad de los delitos cometidos.
En cuanto a la Ceremonia del perdón tan ampliamente difundida, que forma parte de esta Ofensiva por la Impunidad, y que fuera avalada por un sacerdote jesuita que ha promovido la liberación de los condenados, razón por cual ha tenido amplia tribuna en los medios de comunicación como El Mercurio, queremos reiterar nuestra opinión adhiriendo a lo señalado por un importante y numeroso grupo de cristianos y cristianas integrantes de diversas organizaciones religiosas y comunidades de base, que mediante Declaración Pública de fecha 27 de diciembre de 2016, afirmaron: “En realidad no pidieron perdón, solicitaron ser perdonados, se desplazó al afectado –por los crímenes ni siquiera reconocidos- la responsabilidad de acoger la solicitud. No hubo una expresión de arrepentimiento, no hubo un reconocimiento del mal causado. Se dijo que obedecieron órdenes, que se creyó que era correcto, pero no se expresó que era incorrecto torturar y matar y que se cometieron crímenes contra la Humanidad”, y concluían: “por lo tanto, deploramos como una ofensa a nuestra fe, todo intento de evadir la justicia humana en el nombre de la misericordia cristiana”.
La verdad que encierran esas palabras y las razones que esgrimen para rechazar dicha Ceremonia, se ve corroborado con lo manifestado por Claudio Salazar Fuentes, condenado por secuestro y degollamiento de tres compatriotas, quien al solicitar perdón califica sus horrendos crímenes como “hechos que causaron dolores innecesarios”, e invoca a Jehová para que perdone a los “sectores militantes” que rechazan su acto. Es decir, habría que perdonar a los familiares de las víctimas que desconfían de su arrepentimiento.
Sólo agregaremos que el perdón es un acto personal que tiene que ser otorgado por quienes ya no están (están muertos ó desaparecidos) y que en todo caso, no tiene efecto jurídico alguno en la aplicación y cumplimiento de la pena en los casos de crímenes contra la Humanidad, según el Derecho Internacional de los Derechos Humanos.
En síntesis, nuestra posición de rechazo a esta concertada maquinación para intentar por todos los medios eludir la aplicación de la Justicia, se funda entonces, en el más estricto apego a los principios y normas de los diversos instrumentos internacionales suscritos y ratificados por el Estado de Chile que regulan la materia, cuyas disposiciones impiden el otorgamiento de su libertad, tanto por la naturaleza y gravedad de los crímenes cometidos así como por el hecho de no reunirse los requisitos exigidos por dicha normativa.
No es en consecuencia, un ánimo de revancha ó de venganza lo que motiva nuestra férrea oposición a esta Operación por la Impunidad, como lo han señalado interesados sectores, sino nuestra profunda convicción en que el camino a la obtención a la Verdad y Justicia Plena, debe hacerse sobre la base de la aplicación íntegra del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, a cuyo cumplimiento el Estado chileno y respectivos órganos se encuentran obligados, posición que se condice con la histórica actitud de nuestra Agrupación, que siempre buscamos en los Tribunales de Justicia, a través de los mecanismos que nos franqueaba la Ley, respuestas a nuestra legítimas demandas de Verdad y Justicia.
Hacemos pues, un enérgico llamado a rechazar esta Ofensiva, por ser contraria a los Derechos Humanos, y especialmente llamamos a repudiar los recientes fallos de los Tribunales de Justicia, los que, desconociendo su obligación de aplicar la normativa de derechos humanos aplicable en la especie, han otorgado beneficios carcelarios a peligrosos delincuentes condenados por crímenes contra la Humanidad, como recientemente ocurrió con el ya mencionado Claudio Salazar Fuentes, condenado por el secuestro y degollamiento de tres compatriotas, cuya improcedente libertad condicional le fue concedida por la Corte Suprema, días después de haber participado en la denominada Ceremonia Ecuménica en Punta Peuco.
Pero también queremos hacer un especial llamado al conjunto de la ciudadanía, a no dejarse engañar por este intento de desviar la atención del verdadero debate que debe reinstalarse en la sociedad, cual es, cómo avanzar en la exigencia hacia el Estado y sus órganos, para que salden de una vez por todas, las deudas pendientes en materia de Verdad y Justicia, tanto con sus víctimas y familiares como con la sociedad toda.
En efecto, si queremos avanzar hacia una sociedad democrática fundada en los Derechos Humanos, los distintos actores y sectores sociales, deben expresar su humanitarismo con las víctimas y sus familiares, y no con los victimarios, como se ha pretendido por quienes promueven la Impunidad.
La verdadera falta de humanidad es intentar olvidar lo ocurrido e institucionalizar la Impunidad fáctica que se ha ido imponiendo en estos años.
Nos parece inmoral que se quiera presentar a los victimarios como las verdaderas víctimas de la sociedad, las que por revestir tal condición, deben ser objeto de toda clase de misericordia y compasión, olvidando el verdadero pecado social que significa mantener después de 40 años, la Impunidad de graves crímenes contra la Humanidad.
Cómo no considerar inhumano e inmoral que Carmen Vivanco, que cumplió hace poco 100 años de vida, tenga que seguir esperando para saber la suerte corrida por cinco familiares que aún tienen la calidad de detenidos desaparecidos?
Y qué se puede decir de los muchos familiares que fallecieron sin conocer lo ocurrido con sus seres queridos?
Cabe recordar que según los Informes oficiales, (Informe Rettig e Informes de ambas Comisiones Valech), existen más de 3.224 personas declaradas víctimas de violaciones a los Derechos Humanos, de las cuales 1.024 corresponden a detenidos desaparecidos, cuyos familiares aún esperamos que nos digan dónde están.
El Estado y sus órganos no sólo tienen el imperativo ético de terminar con el calvario de los familiares que demandan Verdad y Justicia, sin resultado hasta la fecha, sino que además, constituye una obligación jurídica ineludible que emana de la normativa sobre derechos humanos suscrita y ratificada por el Estado de Chile.
En efecto, la comisión de crímenes contra Humanidad por parte de agentes del Estado, hace surgir la obligación internacional para el Estado de establecer la Verdad, procesar y sancionar a los responsables, reparar el daño moral y material causado y la adopción de medidas que garanticen el Nunca Más a través de una adecuada aplicación de una política sobre Memoria, según lo prescribe y ordena un conjunto de instrumentos internacionales de Derechos Humanos vigentes en Chile.
Es así como, la Convención Americana de Derechos Humanos, consagra el derecho a la Verdad en los artículos 1, 8, 13 y 25, y de acuerdo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el Derecho a la Verdad “es un derecho de carácter colectivo que permite a la sociedad tener acceso a información esencial para el desarrollo de los sistemas democráticos y, un derecho particular para los familiares de las víctimas, que permite una forma de reparación, en particular, en los casos de aplicación de aplicación de leyes de amnistía. La Convención Americana protege el derecho a obtener y a recibir información, especialmente en los casos de desaparecidos, con relación a los cuales la Corte y la Comisión han establecido, que el Estado está obligado a determinar su paradero” (Informe de la CIDH, de fecha 27 de enero de 1999).
Además, el Derecho a la Verdad, que conlleva la obligación del Estado de establecer lo ocurrido con cada víctima de desaparición, está consagrado expresamente en la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las Desapariciones Forzadas, que entró en vigor en Diciembre de 2010. Tal es la importancia que la comunidad internacional le asigna a esta exigencia, que la ONU instituyó en el año 2012, el Día Internacional por el Derecho a la Verdad en Violaciones Graves de los Derechos Humanos, en cuyo objetivo se señaló: “las víctimas de las violaciones graves a sus derechos fundamentales tienen derecho a saber la verdad sobre las circunstancias en que se cometieron esas violaciones, los motivos por los que se perpetraron y la identidad de sus autores.” Y fue escogido el día 24 de marzo, en homenaje a Monseñor Oscar Arnulfo Romero, un ferviente defensor de los Derechos Humanos, asesinado mientras oficiaba misa.
Esperamos que producto de los esfuerzos colectivos que como sociedad realicemos, logremos avances profundos en la obtención de Verdad y Justicia y consecuencialmente, frustren rotundamente todo intento de institucionalizar la Impunidad.
Para ello requeriremos la voluntad activa de lo ciudadanía organizada para que nos siga acompañando tras la consecución de tan nobles objetivos.
Y por cierto, exigiremos una conducta coherente con esos propósitos, a los distintos poderes del Estado (Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial) así como a los medios de comunicación y a las Iglesias, especialmente a la jerarquía de la Iglesia Católica.
Al Gobierno, continuaremos demandándole el cumplimiento de su compromiso expresado en su Programa, que señala: “Los Derechos Humanos deben ser el fundamento principal y eje articulador del accionar del Estado, tanto del Gobierno, de los poderes e instituciones del Estado, y en especial, de la actividad legislativa y las políticas públicas que se adopten”, a la vez que se comprometía a “continuar con la exigencia de verdad, justicia y reparación en relación a los crímenes de lesa Humanidad ocurridos en Dictadura, adecuando la normativa y los medios necesarios para tal objetivo”.
A los parlamentarios, especialmente aquellos comprometidos con el Gobierno actual y su Programa, los llamamos a cumplir lo prometido a través de una coherente actividad legislativa y a rechazar consecuencialmente, todo proyecto de Ley ó moción parlamentaria que intente consagrar la Impunidad.
A los Tribunales, recordarles que su deber principal es administrar Justicia, aplicando toda la normativa vigente sobre la materia, la que se encuentra establecida en los diversos instrumentos internacionales que han sido suscritos y ratificados por Chile, y por tanto vigentes, los que expresamente obligan a cumplir cabalmente con su deber.
Cabe recordar que en el pasado reciente, durante la Dictadura cívico-militar, los Tribunales de Justicia renunciaron al cumplimiento de su deber dejando en la indefensión a miles de chilenos y chilenas. Así lo señaló el Pleno de la Corte Suprema el 6 de septiembre de 2013, mediante Declaración Pública en la que reconoció que la conducta asumida por la Judicatura “habría permitido un sistema represivo que afectó gravemente las garantías fundamentales de la ciudadanía y que derivó en muertes, desapariciones forzosas y torturas”.
A las Fuerzas Armadas y de Orden, especialmente al Ejército, las llamamos a comprometerse activamente con los ideales democráticos, desterrando para siempre toda posibilidad de traicionar nuevamente la lealtad jurada al Gobierno legítimamente constituido, a recuperar el honor militar perdido y a restablecer una genuina subordinación al poder civil acompañada de una auténtica defensa de los intereses mayoritarios del pueblo chileno. Un primer paso para la recuperación de la confianza en las instituciones armadas, debería ser la entrega inmediata -de una vez por todas-, de información veraz y no formal, respecto del paradero de los detenidos desaparecidos.
Por su parte, los Medios de Comunicación no deben olvidar la responsabilidad social de su rol, y que su función principal es informar y garantizar la libre expresión de todas las sensibilidades culturales que coexisten en el país y por tanto, no pueden convertirse en altavoces de poderes fácticos ó formadoras de climas de opinión de acuerdo con las agendas del poder corporativo dominante.
A su vez, esperamos que el Papa Francisco nombre como sucesor del Arzobispo Ezzati a un guía espiritual que logre retomar el camino señero que iniciara el Cardenal Raúl Silva Henríquez, que permita recuperar la cercanía que la Iglesia Católica tuvo con los más desposeídos y necesitados, recuperando su rol acogedor y de refugio para los perseguidos y con todos los que no tienen voz en la sociedad actual, y que a través de gestos y acciones concretas, ratifique lo señalado por la Conferencia Episcopal el año 2001, respecto al drama los detenidos desaparecidos y sus familiares, que calificaba como “inhumana la actitud de los responsables de los crímenes de derechos humanos por ocultar información, prolongando el sufrimiento de sus familiares durante tantos años” y que evoca inequívocamente lo señalado por el Cardenal Silva Henríquez: “La Paz es obra de la Justicia”.
Estamos convencidos que la credibilidad en nuestras instituciones y en el sistema político, sólo podrá ser recuperada si sus actuaciones se ajustan a principios éticos universalmente reconocidos.
Creemos en consecuencia, que bregar en sus actuaciones por el respeto a los Derechos Humanos y sus principios, especialmente por la Verdad y la Justicia, dos valores ético-jurídicos que han sido recogidos ampliamente por la legislación internacional a la cual el Estado chileno y sus órganos se encuentran obligados, puede ser un buen comienzo para recuperar la confianza perdida.
Por nuestra parte, nos comprometemos a seguir trabajando incansablemente por el establecimiento de una Cultura de Derechos Humanos en nuestro país, como lo recomendó el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, única forma de garantizar el Nunca Más, el que supone previamente obtener la Verdad y la Justicia respecto de los crímenes de derechos humanos y especialmente, conocer lo ocurrido con nuestros familiares detenidos desaparecidos, exigencia moral y social que no admite más espera.
Para avanzar resueltamente hacia ese noble y necesario propósito, se hace indispensable adoptar las siguientes políticas:
1.- Democratización de las Fuerzas Armadas de Chile
a.- Degradación inmediata de todos los uniformados involucrados en violaciones a los DDHH o partícipes de los aparatos represivos del régimen de facto.
b.- Terminar con la Doctrina de Seguridad Nacional como eje formador de las FFAA y de Orden, y cambiarla por una que ponga en el centro los conceptos democráticos y el respeto a los derechos de las personas.
c.- Incorporar la asignatura de Derechos Humanos en las escuelas matrices y en toda acción formativa de estas instituciones.
d.- Avanzar en iniciativas legislativas que permitan terminar con toda acción que reivindique la Dictadura cívico-militar y a sus principales responsables.
2.- Terminar con toda forma de impunidad que busque ocultar u omitir información de los 17 años del Régimen de Facto.
a.- Terminar con los archivos secretos de Colonia Dignidad.
b.- Terminar con los 50 años de secreto que esconde el nombre de los agentes, contenidos en los Informes de la Comisión de Prisión Política y Tortura (Valech I y II).
c.- Terminar con todo el silencio y secretismo impuesto por la Dictadura.
3.- Aprobar en los primeros tres meses del nuevo Gobierno, alguna de las siguientes iniciativas legislativas que impidan la liberación de los condenados, la impunidad y la existencia de Cárceles Especiales.
a.- Aprobar el Proyecto de Ley que interpreta los artículos 93 y 103 del Código Penal y aprobar el Proyecto de Ley que Tipifica los Crímenes de Guerra y Lesa Humanidad, ambos radicados en el Senado de la República.
b.- Apoyo del Ejecutivo al Proyecto de Ley que declara la Nulidad de Derecho Público del Decreto Ley Nº 2191 de 1978 (Decreto Ley de Amnistía). Boletín 4162-07, presentado al Senado el 21 de abril de 2006. Proyecto generado en una Mesa de trabajo que incluyó a
senadores, abogados de DDHH y diversas organizaciones de DDHH impulsado por nuestra Agrupación.
c.- Cierre definitivo del Penal Punta Peuco y traslado a cárceles comunes de los genocidas. (Utilizar estas instalaciones para alojar a condenados menores de edad o mujeres embarazadas o que cumplan condena con sus hijos pequeños).
4.- Demandamos la creación del Estado Civil de “Ausente Por Desaparición Forzada”, para aquellas personas que no se tenga noticias de su paradero después de su detención y que no
hayan sido encontradas ni vivas ni muertas (entre el 11 de septiembre 1973 y el 11 de marzo 1990). No se exigirá como requisito la declaración de Muerte Presunta.
5.- Por último, exigimos que el Estado de Chile exprese manifieste su voluntad política para asegurar la persecución penal a civiles involucrados en violaciones de DDHH, quienes hasta ahora se han mantenido en absoluta impunidad, incluso accediendo a cargos de representación.
AGRUPACIÓN DE FAMILIARES DE DETENIDOS DESAPARECIDOS

Junio de 2017.-

LA CUECA SOLA.

Yo canto la cueca sola
Pa que tú con amor la bailes
La misma que en buenos Aires
Bailaban las caracolas,
Se abrazan en sus estolas
Se entrelazan caricias
Para olvidar la inmundicia
Que los cobardes hicieron
Pero ustedes eligieron
Seguir clamando justicia.
(Diseño: Pititore Murales)
Texto: (Bervagon)
Me gustaMostrar más reacciones

Seguidores