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jueves, 14 de febrero de 2013

Roxana Miranda del Partido Igualdad rumbo a las presidenciales: Derecha y Concertación son dos caras de una misma moneda


“Llegó el momento de unirse y de impulsar la movilización social abandonando los egos y los intereses particulares”
-Roxana, los delegados del Partido Igualdad de todo el territorio  social en su primer congreso fundacional, reunidos en Santiago el 19 y 20 de enero recién pasado, te eligieron por unanimidad como la candidata a las presidenciales de este instrumento de los pobladores, trabajadores y estudiantes de las mujeres/hombres y jóvenes para dar la pelea en el escenario electoral. Aquí va la primera pregunta ¿cómo te ves, cómo defines …?
-Me gusta definirme como una mujer, una dirigente social, una madre pobladora, una chilena indignada por los miles de abusos que a diario tenemos que vivir en carne propia, aquellos que no pertenecemos a ninguna de esas 4500 familias ricas, que como bien dice la Fundación Sol tienen secuestrado a este país.
He vivido casi toda mi vida en San Bernardo, una comuna popular. Aquí crecí, estudié hasta la secundaria, me casé y también me transformé en dirigente social. Mi trayectoria político-social la he vivido de forma intensa. Estos últimos 10 años han sido de lucha. Primero en el movimiento de deudores Andha Chile y luego en la construcción del Partido Igualdad.
El Andha fue para mí la primera gran escuela. Junto a miles de pobladoras, sobre todo mujeres, fuimos capaces de denunciar que la vivienda social se había transformado en un negocio que empobrecía a miles de familias chilenas. Conseguimos, tras arduas luchas, que se condonara la deuda de miles de ellas. Esto, mucho antes de que en el mundo se hablará de la crisis capitalista y de las hipotecas basura, y que como en España ahora, con la Plataforma de Afectados por las Hipotecas, PAH, se denunciara que los deudores no son un grupo de aprovechados sino un grupo de estafados por los grandes bancos. Obviamente, con la complicidad de los gobiernos de turno. Porque miren, la vivienda es una propiedad social, como la educación y la salud. Y no deben ser un medio de lucro …
Hoy, soy dirigente nacional del Andha Chile Democrático luego de que el movimiento Andha fuese quebrado por los operadores políticos de la derecha. Antes también habíamos sufrido ataques de otros partidos, pero el quiebre del 2010 fue sin duda el que más nos dolió ya que una parte de los dirigentes de base y rostros importantes del movimiento a nivel nacional salieron públicamente apoyando la candidatura de Piñera.
Más allá de lo duro de ver como años de trabajo, y la vida de miles de familias eran tiradas a la basura por intereses personales de algunos dirigentes, después de este quiebre, salí convencida de la necesidad de potenciar nuestro propio instrumento político. Un partido que se situara al margen del sistema de partidos políticos tradicionales. Fueron años de hablar con muchos dirigentes sociales convenciéndoles de la necesidad de contar con un instrumento político propio y radicalmente distinto, en contra de los poderosos de este país. También recorrimos todos los rincones de Chile buscando las firmas para legalizar el partido. Recién en julio del 2012 logramos el reconocimiento legal. Aunque todavía nos queda un trecho por caminar, lo avanzado hasta ahora me ratifica lo justo de nuestra pelea por recuperar el protagonismo popular en la política chilena.
-Pero por qué levantar una candidatura propia como lo está haciendo el Partido Igualdad …
-La candidatura presidencial de Igualdad, es el camino lógico de un movimiento que piensa que ya se acabó el camino de la vieja política, esa que se dividía entre dos grandes bloques, la Concertación y la derecha que reinaron desde la dictadura. Hay que ofrecerle una opción a nuestro pueblo que con las luchas nuestras, de los trabajadores forestales, los contratistas del cobre, los portuarios, las luchas de los pueblos de Magallanes, de Aysén y Freirina, junto con las impetuosas movilizaciones estudiantiles secundarias y universitarias, inauguraron desde el 2005 un nuevo ciclo de luchas contra el modelo capitalista neoliberal y su régimen político oligárquico.
-Roxana, parece que el el sistema de dominación tiene serios problemas de legitimidad …
-Por supuesto, miren, la mayoría del pueblo chileno ya no se reconoce en estos políticos corruptos y prepotentes que hoy muestran un Chile que se erige como ejemplo para otros países. Somos el país que más crece en la OCDE, 5,6%, pero no se dice que eso se logra teniendo casi al 70% de la población con contratos precarios y teniendo a un 50% de los chilenos que ganan menos de 250 mil pesos y al resto endeudados.
En Igualdad decimos que la Concertación y la Derecha, sus políticos, han puesto en venta a Chile. Han vendido sus ríos, sus tierras, sus montañas milenarias. Nuestro país está siendo literalmente saqueado por la voracidad de los capitales nacionales y extranjeros. Para nosotros llegó el momento de los movimientos sociales. Llegó el momento de recuperar el protagonismo popular. Esto nos parece central y en esto somos parte de un importante reagrupamiento de movimientos sociales y políticos que se está dando.
No todos pensamos de manera homogénea, pero en esta diversidad sociopolítica está la riqueza que trae cada uno de los movimientos que integran hoy los espacios de diálogo y convergencia de las luchas que se han ido generando estos últimos años desde los movimientos sociales y de los trabajadores con sus organizaciones propias como el Consejo Nacional por un Nuevo Sindicalismo, Siteco, los trabajadores de la educación del nuevo Sute, Sintrac, etc. Llegó el momento de unirse detrás de las demandas sociales, impulsar la movilización social en esta coyuntura electoral y abandonar los egos y los intereses particulares, por muy legítimos que estos sean.
Estamos frente a una tarea histórica y la tenemos que enfrentar todas y todos juntos. Ahora bien, nosotras y nosotros creemos que también hay que dar un paso más adelante y definir un candidato único de la izquierda y de los movimentos sociales, de los pobladores, estudiantes y de las mayorías, de loss trabajadores, los de cuello y corbata y los con “overall”. Porque son éstos, más específicamente, los que pueden parar este país y darle duro ahí donde les duele a los poderosos, en la producción y los servicios.  Es el objetivo de nuestra candidatura, que me honora: luchar por un gobierno de los trabajadores/trabajadoras y de los movimientos sociales con un programa que recoja las demandas que están claritas, pero que sólo nosotros podremos aplicar.
-Cuéntanos cuál es tu mirada de la situación política, cómo definirías esta coyuntura …
-En los espacios colectivos que tiene Igualdad, en sus encuentros de comunales, frentes, secretarías y en nuestro Congreso, nos hemos tomado un tiempo en caracterizar el momento que estamos viviendo. Hoy creemos —y asi lo demuestra la última elección municipal— el pueblo chileno se ha desintonizado con los procesos electorales. Hay, desde rechazo visceral, hasta desinterés absoluto. Eso si analizamos la participación electoral. Pero, la realidad social y el contexto de luchas en el que hemos vivido el 2011 y 2012 nos dice a las claras que somos millones los que estamos dispuestos a movilizarnos por cambiar este país. Así lo demuestran los millones que se movilizaron exigiendo educación estatal gratuita y de calidad. Los cientos de miles que frenaron la construcción de HidroAysén. Así también lo demostraron las sublevaciones populares en las ciudades de Freirina, Aysén y en menor medida Calama. Sin olvidar las luchas de los trabajadores y trabajadoras con sus formas propias de organización contra los patrones y el Capital, por mejores condiciones de trabajo y salariales, que han aumentado de manera notable este último año. Luchas inivisibilizadas por los medios y la prensa dominante y sus plumíferos.
Es decir, tenemos por un lado un país en el que la lucha social no ha sido derrotada, sino más bien al revés, sigue —con ciertos reflujos— más vigente que nunca, pero por otro lado ese descontento social no se hace tan evidente en los procesos electorales. Con el voto voluntario creció el número de los que no fueron a votar, al revés de lo que algunos esperaban. Pero veamos … si tomamos, por ejemplo el caso de Puente Alto donde sólo votaron cerca de 25% de los que podían hacerlo … el actual alcalde de derecha electo no cuenta más que con el apoyo de una pequeña porción de los votos del total de la comuna. Sin embargo, eso no le impide ejercer el cargo y tomar decisiones por miles de chilenos.
En otros términos, esa expresión de rabia y necesidad de cambio que se ve en lo social no logra expresarse en el contexto político de esta democracia liberal restringida. Por eso, uno de los objetivos de esta candidatura popular de Igualdad es el de que irrumpa en el escenario un nuevo actor, una nueva fuerza social, resultado de una alianza de los oprimidos y explotadas que se exprese en un programa de cambios profundos y que por su accionar, organización y voluntad colectiva cambie radicalmente no sólo el discurso sino la forma de hacer y vivir la política en Chile. Una fuerza que rompa con la vieja institucionalidad y genere una nueva surgida de las iniciativas dispersas aún, pero a las que habría que darle una perspectiva de poder, desde abajo. Y de poder, se puede …
-¿Y cómo se hace esa ruptura con lo viejo y con sus elites desfasadas que se aferran al poder?
-Para nosotros y nosotras la política no es una profesión de técnicos ni estrellas de televisión. Para nosotr@s los que han estado haciendo la lucha contra este modelo neoliberal salvaje, los que se han enfrentado a los pacos, los que nunca se han vendido, los que han conocido las amenazas y la cárcel, son  ellos los llamados a asumir la disputa por representar los intereses populares. Tenemos que refundar el país, y eso va mucho más allá de unas elecciones con escrutinio binominal. Eso también lo sabemos. No vamos a pisar el palito. Pero lo que importa es sumar a las mayorías a ese proceso de refundar Chile a través de lo que nosotros llamamos la Via Popular a la Asamblea Constituyente, un proceso pedagógico … de los oprimidos que se auto-educan en la lucha misma, de ahí nace la consciencia. Vamos a instalar la necesidad de una revolución social, cultural y política, esto es un proceso de ruptura democrática y de hegemonía ascendente de lo popular; de creación de poder popular, de los y las de abajo … es nuestra urgencia
Y cuando decimos ni derecha ni Concertación, apuntamos a que ambos clanes políticos son dos caras de una misma moneda y del mismo modelo económico neoliberal y del régimen político postdictadura. Que son parte de un mismo todo que es el sistema de dominación. Sin duda que la Concertación se viste con una ropa que genera más cercanía con la gente del pueblo. Eso lo hemos visto mucho en las asambleas en donde pobladores confundidos votan por la derecha o la Concertación pensando que alguno de ellos les va a ayudar.  Los que tenemos la experiencia de ser dirigentes sociales sabemos que la gente vota más con la emoción que con la cabeza, y justamente por eso han sido muy utilizados por la clase política. La Concertación jugó con la confianza del pueblo y, ahora, un sector importante de éste está dispuesto a darles la espalda. Ya no les cree porque ha visto cómo la Concertación privatizó servicios públicos (recuerden el agua en manos de privados incompetentes; hoy en crisis en pleno verano) y empeoraron las condiciones laborales de la clase trabajadora. Generó grandes expectativas que Aylwin, Frei, Lagos y Bachelet traicionaron. Ni siquiera nos otorgaron el postnatal de seis meses, ni le sacaron el 7% de impuestos a las jubilaciones de las magras pensiones de los jubilados … Nada hizo Bachelet por igualar los sueldos de las mujeres trabajadoras con la de los hombres. Nada por el derecho al aborto en el cual sólo las mujeres deben decidir, porque es nuestro cuerpo. Pero Bachelet no se achica para hablar de libertad y derechos de las mujeres en la ONU y aquí ella y sus comparsas se arrodillan ante los 13 conglomerados de potentados …
Hablan de representar al pueblo pero sólo se han preocupado de sus intereses. Muchos ministros trabajan ahora en grandes empresas y ya no se preocupan al ver como los santiaguinos sufren con el Transantiago, o se hacen los desentendidos cuando se anuncia que más del 60% de los chilenos jubilará con menos de 150 mil pesos mensuales.
Aylwin, Frei, Lagos y Bachelet ayudaron a que los empresarios se transformaran en los todopoderosos que son hoy. Y a muchos les tenemos que recordar que a Bachelet no le tembló la mano a la hora de reprimir al movimiento secundario el 2006. Bajo su mando se encarceló a muchos hermanos mapuche, muriendo bajo las balas de la policía varios de ellos; imposible olvidarlo, Matías Catrileo  fue uno de ellos.
El gobierno de Bachelet nunca hizo nada, ni por mejorar la educación, ni la situación de millones de trabajadores. Pero, sin embargo, se las arregló para mantenerse por encima de los problemas teniendo mucho cuidado de que su imagen no se manchara con lo que hacían sus ministros Pérez Yoma y Velasco, entre otros …
Lo repito, para nosotros la Concertación y la derecha son parte de una misma estrategia que busca mantener a Chile como uno de los países más desiguales del planeta. Todo con el único objetivo de mantener concentrada la riqueza en manos de esas 4.500 familias multimillonarias y de sus aliados de las grandes empresas transnacionales.
-Nos hablas del proyecto político del Partido Igualdad …
-El proyecto de Igualdad hoy reúne a más de 35 organizaciones sociales de estudiantes, de pobladores y de trabajadores. Además de congregar a muchos compañeros que vienen de las distintas organizaciones de la izquierda tradicional. Sentimos que en su seno se juntan las y los mejores hijos del pueblo de Chile. Los y las que no han bajado las manos ni curvado la espalda. Para nosotros es un espacio destinado a profundizar las luchas de nuestro pueblo. Porque estamos seguros que a este modelo sólo se le puede derrotar organizados y luchando, en la casa contra el patriarcado, en la calle contra los que no quieren mostrar los reales problemas del pueblo, en los medios de comunicación hablando fuerte y claro y en los lugares de trabajo organizándose sindicalmente y movilizándose por mejoras salariales, pero sin olvidar la lucha política con los otros movimientos sociales por cambiar este país desde sus fundaciones. Y también utilizando las votaciones como un espacio de lucha de las consciencias para proyectar las luchas y demandas sociales y políticas unitarias en el terreno electoral, pero con movilización social.
Aquí queremos que quepan todos y todas. Pero no caemos en ningún tipo de sectarismos. Estamos absolutamente dispuestos a sumarnos a otros grupos y organizaciones que también estén en la pelea, pero que no pactan, ni conversan con la Concertación. Nada con el MEO que quería privatizar el 5% de Codelco, siendo que nosotros queremos renacionalizar todos los recursos naturales y que en vez de bajarles los impuestos a los ricos como quería el mismo MEO, vamos a eliminar todas las  exenciones y regalos tributarios y fiscales.
Como lo dije antes estos son tiempos de ampliar la lucha, de hacerla una práctica cotidiana en cada espacio de la vida de esta sociedad. Y para eso necesitamos ser millones. Como Igualdad decimos: no somos la voz del pueblo, somos el pueblo alzando la voz.
Propósitos recogidos por Cristián Cepeda y Leopoldo Lavín Mujica,

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