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sábado, 30 de abril de 2016

Patricio Bustos, director del Servicio Médico Legal en su despedida: “Se logró una verdad científica, pero faltó justicia”

30/04/2016 |
Por Mario López M.
Cumplió 9 años a cargo del Servicio Médico Legal y ahora debe partir. Asumió tareas propias de carácter científico, pero también debió dar respuesta a una deuda histórica que demanda verdad: los casos de DD.HH. Los casos Frei y Neruda son una tarea inconclusa, pero donde se ha avanzado y existen novedades. También revisa el caso de los ancianos de Punta Peuco y la oferta de verdad por beneficios carcelarios.

Patricio Bustos sirvió bajo tres distintos gobiernos, aunque la Presidenta Bachelet haya sido actora de dos de ellos. Ya sin el delantal que lo caracterizó, asume que legalmente no es posible continuar en el cargo, porque completó su periodo. Como uno de los hombres más respetados en materia de DDHH, sabe que aún hay muchos "pendientes".

Su saber va más allá de conocer o escuchar a miles de familiares de víctimas, es también el testimonio personal de quien fue una de ellas junto con su mujer, secuestrados y torturados durante la dictadura. No es hombre de odios este "desembozado mirista", como lo llama Hermógenes Pérez de Arce, pero es firme en sus convicciones. Cambio21 conversó con quien es además vicepresidente de la Red Iberoamericana de Instituciones de Medicina Legal y Ciencias Forenses, sobre estas y otras materias.

-En qué se diferencian los 3 gobiernos en que participó...
-En el tipo de expectativa que se crean. En el primer gobierno de la Presidenta Bachelet obviamente fue el sello femenino de la primera mandataria y lo mucho de novedoso. El segundo, por ser el primero de derecha que llega democráticamente al poder tras el golpe de Estado, y el tercero -y segundo de Michelle Bachelet- son las expectativas de reformas que conlleva el actual gobierno de nuestra Presidenta...

-¿La mayor crisis en el S.M.L.?
-En 2006 se dio una situación muy crítica a partir de lo sucedido en el Patio29 (hallazgo de osamentas y error en la identificación de algunas víctimas, lo que puso en dudas la credibilidad del sistema). En ese momento este servicio sufrió un remezón institucional.

-¿Cómo se recuperó la credibilidad?
-La reconstitución de confianzas fue una prioridad importante para el servicio, sobre todo algo tan técnico, que desde un punto de vista institucional tiene que ver con la ciudadanía como parte  de este proceso. En materia de víctimas como los detenidos desparecidos no solo se trasunta en haber pedido la donación de una gota de sangre a sus familiares, sino el cómo ellos van siguiendo todo el proceso identificatorio.

-El Caso Lonquén marcó un antes y un después en el tema de los detenidos desaparecidos. ¿Cómo lo vivió el S.M.L.?
-Por el caso Lonquén en Chile se dejó de hablar de "presuntos" desaparecidos, cosa muy importante, porque se trataba de una dictadura cívico-militar que se sustentaba en la represión y las armas, pero que también tenía un apoyo en la prensa adicta, que por ejemplo titulaba "exterminados como ratas" (La Segunda) en el caso de los 119 asesinados de la operación Colombo, que se sabía habían estado prisioneros. Teníamos además un sistema judicial que acogía el 0,1 % de los Recursos de Amparo, había un fuerte sustento civil.

Además hay que recordar que el dictador emitió la instrucción para el "retiro de televisores", lo que significaba "los muertos pueden aparecer, ocultémoslos" dinamitándolos, botándolos al mar, quemándolos o de cualquier forma.

Es un caso cerrado, pero solo desde el punto de vista identificatorio. Aquí se logró una verdad científica, pero faltó justicia, tal como lo gritan los familiares de las víctimas. Nosotros como servicio forense tenemos que avanzar en la verdad, lo que significa evidencia científica para que el juzgador se forme convicción acerca de los hechos y aplique justicia. Son complementarias las dos cosas. Si nosotros logramos avanzar con tantos problemas es porque hubo una maniobra de encubrimiento que es la más grande de la historia de Chile.

-Identificar los restos desde una fosa común no debe haber sido fácil.
-Lo hicieron justamente para dificultar todo este proceso. Por eso cuando se dice por qué nos demoramos tanto en esto, la respuesta tiene que ver con la maniobra de ocultamiento;el tema no es de la antropología  ni de la genética, es de la historia. Teníamos 15 víctimas que encontrar, pero encontramos 5.286 unidades anatómicas (restos) y de ellas 516 fueron pertenecientes a las víctimas y de esto debimos hacer una selección para enviar a laboratorios extranjeros.

Aun así, ante todas esas dificultades inclinamos la balanza en la lucha de los familiares, de la decisión de la justicia de avanzar y del organismo forense que aplicó las últimas tecnologías en Chile y en el extranjero para lograr estos resultados.

-¿Sintió el respaldo real con medios para la tarea del S.M.L.?
Hubo una decisión política de la Presidenta Bachelet el año 2006-2007, que significó colocar los recursos, concursar los cargos directivos del servicio, abrirlo a la comunidad científica y, lo más importante, la transparencia absoluta con las familias.

Eso significó que se abrió el Centro de Toma de Muestras, en tiempo récord (agosto 2007), y cuando uno dice que al día de hoy tenemos más de 3.500 muestras sanguíneas de familiares de detenidos desaparecidos, significa que la recuperación de confianzas ha tenido una solidez en las familias en las capacidades instaladas, en la decisión de la propia Presidenta y de nosotros como servicio forense.

-¿Son ustedes el CSI chileno? Porque la gente espera que, al igual que la serie, todo se haga aquí y ahora y se resuelvan los casos en minutos...
-Uno de los productores de CSI me decía que lo que les interesaba a ellos era tener un tubito con un líquido determinado color verde al que se le agregaba otro y echaba burbujas y humito y eso era lo que aparecía dando una evidencia científica. La realidad forense es bastante más compleja y tiene que ver también con la cultura de las personas. En USA muere Whitney Houston o Michael Jackson y nadie exige que la respuesta sea inmediata, demoran semanas en conocerse las evidencias científicas y nadie reclama. Acá es distinto.

-¿En qué va el Caso Neruda?
-Hace tres años al servicio se le pide por parte del ministro (Mario) Carroza que busquemos precisar la causa de muerte y la eventual intervención de terceros. En este proceso de determinar qué pasó con Neruda trabajamos con un equipo interdisciplinario integrado por peritos de los querellantes, de confianza de la familia. Se llegó a una etapa -no al final-, en que se dijo que hemos comprobado que el poeta tenía un cáncer avanzado, que  tenía metástasis y que eso le deterioró la salud.

-¿Encontraron algo sospechoso?
-El mismo equipo de peritos y profesionales de otras áreas buscaron no solo tóxicos sino que algún tipo de elemento biológico del tipo agente infeccioso y se encontró estafilococo dorado. Hoy se están trabajando dos líneas, una busca extractos o elementos de ADN que pudieran determinar la presencia de cualquier tipo de agente y el grado de provocar enfermedad, y también se buscan elementos constitutivos de proteínas específicas que podrían ser dañinas.

Ese proceso está en curso y además de ese equipo hay otros que también trabajan en otros países buscando precisar este tipo de situación. Por instrucción del ministro y por acuerdo de los querellantes se ha determinado dejar algunas muestras (óseas) del poeta para la eventualidad que dentro de algunos años, si persisten dudas y la ciencia tuviera otros elementos, se pudieran realizar otros exámenes complementarios.

-Otro caso emblemático pendiente es el de Frei Montalva. ¿En qué está?
-Convocamos a más de 10 profesionales de distintas especialidades (bacteriólogos, toxicólogos, etcétera),quienes buscaron no solamente tóxicos sino que se reunieron para hacer lo que llamamos un  metaanálisis forense, en que se toma como referencia todo lo que se hizo en el tiempo de la muerte del Presidente Frei Montalva y se analiza a la luz de lo que debía hacerse en ese tiempo y lo que se puede investigar ahora con las tecnologías actuales, considerando -y es de público conocimiento-, que quienes estuvieron a cargo de cuidar al Presidente Frei no han entregado toda la colaboración que era dable esperar...

-¿Entre ellos la Pontificia Universidad Católica, donde se ocultaron restos?
-Nosotros tuvimos que buscar profesionales que estuvieran convalidados por sociedades científicas y que no hubieran trabajado y no hubiesen tenido ningún nexo profesional o institucional con los lugares con los cuales pudiese haber un involucramiento respecto del fallecimiento del Presidente Frei.

Estos son casos que importan no solo al país, sino que al mundo entero. Siempre me están preguntando cómo va el caso Neruda, el caso Frei, así como antes preguntaban por el Presidente Allende. Se trata de un premio Nobel y exsenador y de un presidente como Frei Montalva que marcó la historia de Chile y que fallecen en el periodo oscuro de la dictadura.

-¿Será posible encontrar la verdad absoluta en los casos de DD.HH.?
-Una verdad terrible es reconocer que nunca vamos a poder identificar a todas las víctimas de la dictadura cívico-militar. Eso, con todo el dolor que conlleva reconocerlo. Pero al mismo momento debemos colocar sobre la mesa el que nunca vamos a descansar ni escatimar esfuerzos por avanzar en la búsqueda de la verdad y la justicia.

-El abogado de Álvaro Corbalán señaló a Cambio21 que están dispuestos a transar verdad por beneficios. Hay quienes lo repudian, pero algunos lo ven como la última posibilidad. ¿Qué opina?
-No hay recetas de cómo enfrentar situaciones aberrantes y como no las hay, todas las posturas que adopten los familiares son respetables. Hay dos cosas que nunca les he pedido ni les voy a pedir a los familiares de las víctimas: paciencia y que comprendan lo que ocurrió. Tampoco que bajen la guardia respecto de la lucha que  han dado. A alguien como Carmencita Vivanco, que acaba de cumplir 100 años y con 5 personas desaparecidas en su familia, nadie tiene derecho a decirle que se resigne, que comprenda, que dé vuelta la página.

-¿Y usted, que fue víctima, perdonaría?
-No. Porque las situaciones aberrantes no merecen perdón y aún más cuando los victimarios no han dado señal de arrepentimiento. No hay espacio para eso.

Yo no voy a perdonar nunca a los que nos torturaron, a los que desaparecieron personasy mataron a mujeres y niños. Las aberraciones no admiten ni explicación ni ningún tipo de justificación.

-Hoy, incluso desde el mundo de los DD.HH. hay abogados y sacerdotes pidiendo clemencia y trato humanitario para los presos enfermos y ancianos de Punta Peuco. ¿Qué les diría?
-Trabajé en Gendarmería y ellos pueden actuar con humanidad, pero también estuve preso en los íconos carcelarios de la inhumanidad. Las condiciones carcelarias de Punta Peuco no tienen nada que ver con los lugares de reclusión en que uno está secuestrado, vendado, torturado. Hay que mantener la proporcionalidad de lo que uno ha hecho en su vida dañando, en relación a los castigos que recibe. Se trata de personas sin arrepentimiento y que con soberbia niegan, mientene insultan la memoria de aquellos a quienes hicieron desaparecer y asesinaron.

Es positivo que colaboren, pero es malo que haya un chantaje a cambio de beneficios. Eso no es arrepentimiento, es oportunismo. Ojalá puedan reconsiderar todo el daño que han hecho al país. Es impresionante el grado de información que mantienen. Baste recordar que al momento de detener a alguien tenían todos sus datos, fotos, domicilio, relaciones políticas, etcétera. No pueden decir que no saben a quiénes mataron, a quiénes desaparecieron o dónde están.

-¿Cómo se explica el que mientras una parte del país se recogía en respeto y congoja por la muerte del Presidente Patricio Aylwin, otra parte, mayoritariamente jóvenes, salieran a protestar a las calles para poner término a una educación mercantilista?
-Complementando el análisis, usted tiene al diputado Gabriel Boric, quien antes de desfilar fue al velorio. Allí hay una actitud de apertura y reconocimiento del significado histórico del Presidente Patricio Aylwin, aun cuando seguramente -como muchos chilenos- hay discrepancia respecto de todo lo que hizo durante su trayectoria política. Pero es un buen ejemplo de complementariedad esto de que la sociedad "oficial" esté en duelo y al mismo tiempo se pueda dar el lujo en democracia que hayan manifestaciones reivindicativas, por lo demás legítimas y justas.

Carolina Goic (senadora presidenta de la DC) decía en el funeral algo impactante, que la gente gritaba en el camino: "aprendan de la vida de Aylwin". Seguramente eran personas más jóvenes que don Patricio,pero mayores que personas como Carolina Goic, que tenía 17 años al momento del discurso del Estadio Nacional el año 90. Ese es un mensaje potente, hay que escuchar y recoger, corregir y cumplir.

-¿Se va satisfecho?
-Me voy tranquilo, porque la satisfacción tiene que ver con lograr objetivos institucionales, que van bien encaminados, pero hay mucho trabajo pendiente, por dificultades históricas y de contexto; tratándose de un servicio tan pequeño con insuficiencias reales, somos solo un hospital grande en términos de presupuesto. Lo gratificante es haber recuperado la confianza ciudadana; la frustración, no haber avanzado más en temas históricos.

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