"Entrevista que aparece publicada en el Semanario Cambio21"
 
Por María Cristina Prudant
 
La senadora Adriana Muñoz ha tenido un año difícil como consecuencia de lo que ha acarreado la pandemia sanitaria, pero también por  los permanentes ataques del Presidente Piñera a los parlamentarios. En el caso de las acusaciones de Piñera contra el Senado, por no despachar las leyes para combatir la delincuencia y narcotráfico la senadora Muñoz aclaró en Cambio21 que: “esos proyectos se han debatido, lo que pasa es que hay diferencias profundas de cómo abordar la delincuencia, el narcotráfico, cuáles son los instrumentos para intervenir. Y en ese sentido, en muchos casos, estamos esperando, con los colegas, las indicaciones. Que el gobierno se pronuncie sobre las diferencias”
 
 ¿Qué balance hace usted del año político en nuestro país?
El año político ha sido complejo con un balance de fin de año de la gestión del Presidente y su gobierno bastante negativa, que se refleja en la baja en las encuestas del Presidente de la República, llegando incluso a marcar entre el cinco y del siete por ciento en determinados momentos. Hay un descontento grande de las chilenas y chilenos por, yo creo, fundamentalmente el tipo de medidas que se ha tomado para ayudar a las familias a enfrentar la crisis económica y social que ha resultado de la pandemia sanitaria.
 
Ahí las expectativas de las personas ante los distintos instrumentos públicos que se han ofrecido, las expectativas han ido decayendo cada vez más dado que se trata de instrumentos que son complejos de acceder por la tramitología y porque se trata de instrumentos que operan en normalidad no como la que estamos viviendo por la pandemia.
¿En ese contexto cómo ha visto usted el rol que ha jugado la oposición?
La oposición, en mi opinión, está muy fracturada. Lo podemos ver tanto a nivel de los partidos políticos, cómo se trabaja en el Congreso nacional, votaciones divididas frente a distintas iniciativas de diputados de senadores. No hemos logrado establecer una coordinación. Los primeros meses como Presidenta del Senado, intenté establecer una reunión semanalmente de coordinación de los comités parlamentarios, tanto del Senado como Cámara,  presidentes de Partidos, organizaciones sociales, sin embargo, eso al final no prosperó. Sientes como que hay un desgano de seguir insistiendo, perseverando hasta el cansancio en poder articularnos.
 
Hay demasiadas visiones particulares propias de los parlamentarios. Los partidos han logrado una coordinación, la Convergencia Progresista, y lamentablemente hoy vemos un verdadero desastre en materia de candidaturas y conformación de listas para la elección de constituyentes en que, realmente uno no alcanza a comprender la irracionalidad que hay en los dirigentes de los partidos de la centroizquierda y de la izquierda, no sé cuál es la lógica,  cuáles son los intereses que tienen que hoy podemos llegar a tener cinco listas y cualquier esfuerzo de unidad no encuentra un terreno próspero.
 
Entonces, realmente creo que la oposición, frente a todos los procesos políticos que se vivió este año, no hemos tenido vocación de unidad, de articulación al menos, tampoco se ve de cara a las elecciones más importantes que va a haber este año que son las de constituyentes. Que va a depender del número de constituyentes que elijamos el que podamos tener los quorum desde el mundo progresista para hacer los cambios constitucionales que el país exige. De otra manera, no obtendremos los dos tercios, entonces entiendo que hay una decisión de algunos sectores de no concurrir a una lista única y eso de verdad la historia les va a cobrar la cuenta porque todo este esfuerzo que se ha hecho, toda esta esperanza que tiene el pueblo de Chile en tener una nueva Constitución, surgida en democracia desde el trabajo de una Asamblea Constituyente, altamente participativa, desde la política, se frustra ese ímpetu, esa fuerza que viene de una unidad que podemos ver en el pueblo de Chile.
 
El pueblo estuvo unido, ochenta por ciento para decir que quiere una nueva Constitución, ochenta por ciento para que sea a través de una Asamblea Constituyente. Está clara la decisión de la ciudadanía Sin embargo, esa decisión hoy está siendo resquebrajada por todos estos pequeños negocios, estas maquinitas calculadoras que han sacado los distintos partidos políticos en las listas de las candidaturas a constituyentes. Creo que esa es una de las peores imágenes políticas que yo podría graficar desde la oposición este año y también la cantidad  de candidatos y candidatas a Presidente de la República, creo que habría que detectar algún mecanismo para poder llegar a dirimir las grandes voluntades que hay de llegar a La Moneda.
 
Hay  quienes han señalado que más importante que la elección presidencial es la de constituyentes. ¿Cree usted que hay una cierta irresponsabilidad dela oposición frente a un hecho histórico que estamos viviendo?
 En mi opinión, hoy lo más central es poder llegar a tener una lista única para la elección de constituyentes. Hoy el mandato más fuerte que hemos recibido de la ciudadanía es que tenemos que ser capaces de escribir una nueva Constitución y de una manera participativa como mandato el pueblo el 25 de octubre, vale decir, una Asamblea Constituyente  o Convención Constitucional como se llamó.
 
La oposición, está cometiendo un error histórico y que por cierto, aunque hoy cada uno esté en una carrera presidencial y buscando el protagonismo, buscando instalar sus candidatos y candidatas para tener después la posibilidad de ganar una primaria y poder llegar a la Presidencia de la República, creo que eso debe ser dejado de lado, porque es posterior en prioridad a la construcción de una sola lista para constituyentes. Si no lo hacen van a quedar a la cola de la historia, castigados por el pueblo de Chile porque la única manera  que se encauzó la rebelión popular y social del 18 de octubre del año pasado, fue a través de este itinerario constitucional que se abrió con el plebiscito, que sigue con la elección de constituyentes y que seguirá, posteriormente con el plebiscito de salida. Ese fue el camino que marcó las movilizaciones y el estallido social del año pasado, pero hoy los partidos políticos le dan la espalda.
¿El 2020 fue un  año difícil en la relación entre el Congreso y el Presidente Piñera, que recurrió siempre al Tribunal Constitucional por ejemplo?
En esta situación de crisis sanitaria también social y económica que estamos viviendo se ha hecho más visible las limitaciones que tenemos los parlamentarios, el Poder Legislativo, en un sistema democrático donde el híper presidencialismo tiene, por cierto, un peso tan central que limita la acción del Parlamento y hemos tenido una serie de situaciones de conflicto, de tensión con el Presidente de la República, con el gobierno que, lamentablemente ha optado por poner un tercer poder que ha dirimido estas diferencias. Entonces, el rol que juega el Parlamento, como poder que representa al pueblo, ha quedado absolutamente disminuido y, lamentablemente no se ha podido avanzar en propuestas que hemos hecho y que responden a necesidades urgentes que tiene hoy el país y a situaciones, demandas y problemas donde no ha llegado el gobierno porque ha tenido una muy débil política de protección social en medio de la pandemia.
 
Entonces, cada situación en que el gobierno no llega porque siguió una lógica para enfrentar la pandemia en que el necesario equilibrio entre el resguardo de la vida y también de la economía, de la actividad laboral, él ha optado por poner énfasis en medidas que más bien potencian la actividad económica que el resguardo de la vida de las personas. Y en ese sentido, entonces, es que hemos llegado los parlamentarios a tratar de responder dentro de las limitadas facultades que tenemos. Pero por la facultad constitucional delegada que tenemos que nos otorga la propia Constitución, sí podemos abordar temas como fue el 10% que en el primer retiro el gobierno no hizo ningún reparo de constitucionalidad, no lo envió al Tribunal Constitucional, pero sí lo hizo en el segundo retiro, esto para ir frenando esta iniciativa. Entonces, el propio gobierno ha caído en inconsistencias, ha habido una batalla, un verdadero conflicto que ha escalado entre el gobierno y el Parlamento.
 
Y Piñera sigue con su estilo porque ahora mandó al Tribunal Constitucional glosas que quiere eliminar de la Ley de Presupuesto. ¿Qué le parece a usted?
Realmente, la relación ha sido compleja. Ahora mismo hemos leído que envió al Tribunal Constitucional, que acogió a trámite un reparo de constitucionalidad de alrededor de nueve glosas de la Ley de Presupuesto, que habían sido completamente concordadas con el gobierno en las mesas de negociación que se abren en el marco  de la tramitación de la Ley de Presupuesto y hoy no le gustaron al Presidente y las envió al Tribunal Constitucional y este que es una extensión  del brazo de las acciones del mandatario, lo acogió a trámite.
El Presidente los pone a ustedes en jaque frente a la ciudadanía. ¿Cree usted que ese es un juego peligroso?
Se inscribe dentro de esta lógica que ha actuado el Presidente de la República durante todo este año de hostilidad de conflicto con el Parlamento, ejerciendo extremadamente sus facultades constitucionales porque es un sistema híper presidencialista. El Presidente tiene la facultad de vetar y lo ha hecho con algunos proyectos de ley, tiene facultad de poner las urgencias. A cada rato nos somete a discusiones inmediatas, urgencia suma. Entonces, ha desplegado todos sus poderes, que podrá ser sus facultades que están reguardadas por la Constitución del 80. Ahora lo que ha sucedido últimamente con la situación del narcotráfico y la delincuencia, el gobierno tiene que darle explicaciones al país   por qué no ha actuado, si tiene normas, tiene instrumentos que le permiten desplegar operaciones de inteligencia, le permite desplegar una plataforma de intervención de operatividad frente a lo que está sucediendo.
 
Entonces, en lugar de asumir sus propias responsabilidades y de cara a la caída del Presidente en las encuestas, no encuentra nada mejor que endosar al Parlamento las responsabilidades del avance de la delincuencia y el narcotráfico. Por cierto que siempre las leyes son un instrumento muy importante para intervenir, pero o son lo único. O sea, hoy hay suficientes facultades que tiene el Presidente, con las normas existentes para intervenir. Se está, buscando excusas permanentemente en responsabilizar a los parlamentarios del fracaso de su propio gobierno, en este caso, frente específicamente del avance narcotráfico que, como digo, tiene desbordado al gobierno en los últimos meses.   
 
Piñera, sus ministros y la derecha aseguran que ustedes no han querido legislar sobre seguridad ciudadana. ¿Cuál es su opinión al respecto?
Cuando él dice no han legislado, bueno, veamos qué es lo que pasa con las legislaciones. Hay proyectos de ley que están en el Parlamento y sobre los cuales se ha conversado, se ha discutido. Se formó una comisión, una coordinación gobierno, parlamentarios que son del área de seguridad para ir debatiendo todos los proyectos y las diferencias y eso ha estado sin funcionar. Entonces, si hay un gobierno interesado en dialogar sobre las dificultades que tiene la tramitación de determinados proyectos. Porque los proyectos entran para ser tramitados, no para ser como un carta que entra a un buzón y lo despachamos en dos días, el Parlamento tiene que debatir y esos proyectos se ha debatido, lo que pasa es que hay diferencias profundas de cómo abordar la delincuencia, el narcotráfico, cuáles son los instrumentos para intervenir. Y en ese sentido, en muchos casos, estamos esperando con los colegas las indicaciones, que el gobierno se pronuncie sobre las diferencias como en todo proyecto de ley cómo se lleva a cabo el debate y la tramitación del proyecto. Entonces, creo que aquí el gobierno ha excedido su trato hostil, ha escalado en el nivel de conflicto, permanentemente todo este año.
 
¿Cuál es el balance que hace usted de la gestión del Presidente Piñera?
En realidad es complicado entregar calificaciones al Presidente, pero creo que es un gobierno que subsiste y más que hablemos nosotros, aquí ha hablado el país y cuando el país deja a su Presidente en un 7% de aprobación creo que ha hablado fuerte y claro señalando que hay una gestión deficitaria del gobierno.    
 
Foro permanente: Estudiar causas del narcotráfico y delincuencia
 
¿El Senado ha organizado una mesa de trabajo para tratar el combate a la delincuencia?
Sí, nosotros nos hemos reunido. Yo convoqué a una reunión de los senadores de oposición, a raíz de los dichos del Presidente, la misma respuesta que nosotros dimos como mesa junto al senador Quinteros y nuestra conversación se dio en torno al total respaldo que nos dieron como mesa los senadores de oposición y además se analizó con senadores que eran integrantes de comisiones de Seguridad, de Constitución. Se analizó el estado en que se encuentran los proyectos en materia de  seguridad. Estamos por cierto haciendo un registro del estado de tramitación, cuáles son las razones por que están sin avanzar en su trámite y además en la solicitud que hicieron varios senadores y senadoras de una sesión especial para conocer los últimos antecedentes delictuales y de narcotráfico. También escuchar a los alcaldes que han planteado constantemente como programas que a ellos les permiten enfrentar la delincuencia en las comunas y narcotráfico, programas que se vieron reducidos sus recursos en la última Ley de Presupuesto. Por otro lado concordamos abrir un foro permanente para avanzar en la elaboración de una política integral de combate al narcotráfico y la delincuencia, pero teniendo en cuenta que no solo basta el endurecimiento de las penalidades, sino que también hay que analizar que la delincuencia y el narcotráfico tienen un subtrato sociológico y para eso vamos a coordinar con las comisiones respectivas para conversar con científicos y académicos, policías que están elaborando conocimiento en estas materias.       
 
El gobierno endosa responsabilidades al Senado
Las tensiones entre Piñera y el Senado, en este caso ha llamado la atención, porque el narcotráfico es un tema muy preocupante que debe resolverse con seriedad, pero el gobierno de nuevo juega a echarles la culpa a los demás. La Presidenta del Senado, Adriana Muñoz también respondió la consulta respecto a este tema.
“Últimamente, también con el tema de debate sobre narcotráfico, delincuencia, el gobierno endosa al Parlamento, particularmente al Senado, las responsabilidades del avance del narcotráfico que ya desbordó al gobierno. Entonces, permanentemente el Presidente busca entrar y tener una relación de hostilidad muy fuerte con el Parlamento. Este año que, he estado presidiendo el Senado he sentido una relación de mucha tensión, un conflicto institucional y que creo que esto debe ser analizado a la luz desde debates que se abran de cara a la nueva Constitución, porque no es posible que en un sisma democrático, exista un sistema de presidencialista tan híper desarrollado que ahoga el trabajo de un poder del Estado, tan importante como es el Poder Legislativo, porque somos representantes populares.