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martes, 26 de febrero de 2013

Ex ministros integrantes del comando del No y documentos que acreditan que Pinochet quería usar la violencia para sabotear el plebiscito: “La derecha está incriminada”

Por Equipo Cambio21
Juan Gabriel Valdés, ex integrante del comando del No, dijo que “sería sano para la historia de Chile y la confianza democrática de los distintos actores que de una buena vez por todas se dé a conocer todo lo que se sabe”. "El hecho revaloriza la declaración del general Matthei al ingresar a la reunión con Pinochet la madrugada del 9 de octubre. Esta información sugiere que él sabía lo que les pediría Pinochet", añadió el ex ministro Sergio Bitar.
Es cierto, la ceremonia de los premios Oscar (del pasado domingo 24 de febrero) y la nominación sin éxito de la cinta nacional "No" del realizador Pablo Larraín (en la categoría de "Mejor película extranjera") ya son parte del pasado.

Sin embargo, los documentos publicados por la organización estadounidense "Archivo de Seguridad Nacional", dependiente de la universidad George Washington, en la antesala de tal evento, siguen dando que hablar.

En ellos, se da cuenta de que el gobierno de los EE.UU. le advirtió al dictador chileno Augusto Pinochet contra sus planes de hacer fracasar el plebiscito de 1988, el cual finalmente puso fin a su continuidad en el mando.

El texto incluye cables confidenciales del Departamento de Estado e informes de agentes de la CIA en Chile, donde se muestran que la Junta Militar comenzó a percibir que perdería el referéndum programado para el 5 de octubre de ese año y que comenzó a elaborar algunos planes para evitarlo.

"Seguidores cercanos del presidente Pinochet tendrían planes de contingencia para hacer descarrilar el plebiscito al instigar y generar actos de violencia. Ellos esperan que dicha violencia provoque retaliaciones de la oposición radical, dando pie a un ciclo de violencia", asegura un informe de inteligencia del día previo a la consulta.

Además, se dice que el mandatario Ronald Reagan envió duros mensajes por todos los medios a Pinochet, incluso a través de la primera ministra británica Margaret Thatcher, que era cercana a La Moneda.

Por último, se desglosa que un cable enviado por la embajada estadounidense en Santiago, la tarde del plebiscito, mostraba la preocupación de que el gobierno de facto estaba "divulgando los resultados muy lentamente", cuando la oposición "continúa recibiendo informes de una gran victoria" en medio de una votación masiva.

"La aparente decisión de Pinochet de no implementar los planes de contingencia para anular el plebiscito fue influenciada probablemente por la negativa de la Junta Militar, el conocimiento público previo del plan y las preocupaciones por las consecuencias de actuar en contra de los deseos de gran parte de los militares", resumió otro reporte.

El amedrentamiento

"Tengo el recuerdo de un llamado del departamento de Estado y del embajador de Chile de la época, que era Hernán Felipe Errázuriz, manifestando que les preocupaba que hubiese un respeto irrestricto del resultado del plebiscito. Y tengo claro que eso tuvo importancia y se discutió en el comando del No", parte comentando Juan Gabriel Valdés, encargado político de la histórica franja televisiva del No.

En diálogo con Cambio21, el ex ministro narró que "el embajador de los Estados Unidos en Chile hizo manifestaciones de buena voluntad, en el sentido de preocuparse de que estuviese todo el mundo tranquilo respecto de la forma en que iba a verificarse el resultado, de algunas conversaciones de consulta y de cómo el comando tenía un conteo propio".

"Después, naturalmente, estaba la situación de tensión, los temores y las aprehensiones que había en ese momento. Por ejemplo, los cortes de luz. Yo estaba en ese instante con la cantante española Ana Belén y su marido Víctor Manuel cuando se cortaba la energía, y ahí se percibía una situación de amedrentamiento. No obstante, después de la salida en la televisión de Sergio Onofre Jarpa del gobierno, de Fernando Matthei y del propio almirante Merino entregaron una sensación de que se había impuesto un criterio razonable del manejo de la derrota de parte de Pinochet. Eso fue lo que primó", agregó.

De forma crítica, Valdés asegura que "el mundo civil de la derecha, con algunas excepciones, no ha dado cuenta de su participación en el período de la dictadura, ni tampoco de aquello que conoce y de lo que fue la forma como la Junta Militar intentó prolongarse en el poder y defenderse. Y ese mundo conoce una gran cantidad de información, la que no da a conocer, porque los incrimina".

"Desde ese punto de vista, no cabe duda de que sería sano para la historia de Chile y para la confianza democrática de los distintos actores que de una buena vez por todas se dé a conocer todo lo que se sabe respecto a ese tema", enfatizó.

Para terminar, el ex embajador explicó que "es evidente que la desclasificación de documentación en los Estados Unidos es siempre implacable. Se abren los papeles y se arma la discusión, porque los norteamericanos tienen la sana costumbre de tomar nota de todo lo que dicen y hacen y después lo cuentan. Siempre ha sido una prerrogativa del poder, por lo tanto, no es la primera vez. Están los papeles que mostraban el financiamiento de la campaña contra Allende en 1964 de parte de EE.UU. y que aparecieron 30 años después".

"Ojalá aparezcan más. Incluso tengo la esperanza de que la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, permita que los archivos de su país muestren hasta qué punto el ejército colaboró activamente con el golpe militar de 1973 y con los métodos de tortura que se desarrollaron en el estadio Nacional, donde hay evidencia de la participación de efectivos brasileños", concluyó el dirigente socialista.

Kornbluh, Letelier y yo

Por su parte, Sergio Bitar, ex ministro que integró el comando del No, indicó a este diario que la desclasificación de documentos "revela la complejidad de la transición chilena y sus enormes riesgos. A tener en cuenta por aquellos que tan livianamente critican todo y presumen que la libertad de que se goza hoy es algo natural. No lo es, requiere de una lucha permanente, como se aprecia cuando algunos medios desconocen la noticia".

A su juicio, "este hallazgo de documentos importantes se debe a la persistente tarea del investigador Peter Kornbluh quien ha trabajado en Los Archivos Nacionales de EE.UU. e hizo uso de la ley norteamericana que obliga a hacer publicos los documentos secretos después de 25 años. Kornbluh conoció entonces al ex canciller Orlando Letelier, asesinado en Washington. Yo también conocí a Peter desde esos tiempos de mi exilio".


"El hecho revaloriza la declaración del general Matthei al ingresar a la reunión con Pinochet la madrugada del 9 de octubre. Esta información sugiere que él sabía lo que les pediría Pinochet", añade.


Según Bitar, "también merece un reconocimiento el embajador Michael Barnes, quien apoyo a la oposición chilena y fue muy importante para promover un cambio en el gobierno de Reagan. Barnes trabajo después con el ex presidente Jimmy Carter y lamentablemente falleció hace dos años. Y qué decir de Carter (1976-80), que también fue contrario a Pinochet y fue importante para que el dictador Marcos de Filipinas no recibiera a Pinochet, obligándolo a devolverse en medio del Océano Pacífico".

Para más información, visite el siguiente enlace: http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB413/

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