"Desde que volví me ha llamado la atención una sensación de abuso, de que abusan de ti, que se parece percibir a todo nivel. Las farmacias, las multitiendas, los negocios", dijo el sacerdote jesuita.

"Desde que volví me ha llamado la atención una sensación de abuso, de que abusan de ti, que se parece percibir a todo nivel. Las farmacias, las multitiendas, los negocios. Y creo que la máxima expresión son los casos Penta y Dávalos", dijo en entrevista con La Tercera.
Sobre ambos casos, lamentó que haya una "codicia tremenda que atraviesa a la sociedad chilena. Las cosas se hacen con pillería, con trampa. Se usan influjos, contactos, para ganar la mayor cantidad de plata en poco tiempo. No importa si daño a la confianza pública, a las instituciones o a particulares".
Para él, lo mas delicado es que "tienen algo en común: la codicia, el deseo de tener más a costa de cualquier cosa, más allá de que sea legal, ilegal o un 'descuido', como dicen ahora. Uno se pregunta por qué gente que ya tiene dinero, posición, una vida confortable, quiere más y más. Eso a veces puede llevar incluso al abuso".
Eso sí, hizo un llamado a la gente a no creer que estas cosas le son ajenas y que en las mismas casas de los ciudadanes comunes no ocurren: "Estos son hechos mediáticos, pero tampoco nos podemos esconder en ellos, porque todos tenemos nuestro Penta chiquitito, cuando no pedimos la boleta para pagar menos, cuando no le hacemos contrato a la señora que nos hace el aseo. Así que ojo, porque no son sólo los casos pillados. Es la actitud del país lo que a mí más me preocupa".
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